Mandisoví o Mandisobí fue una localidad de población originalmente guaraní antecesora de la ciudad de Federación en la provincia de Entre Ríos en Argentina, trasladada y abandonada en 1847. En la actualidad el solar en donde estaba el pueblo de Mandisoví es una quinta de propiedad privada y en él se halla un monolito recordatorio y un centenario ombú. Se halla en el departamento Federación a 7 km al oeste del centro comercial de la ciudad de Federación, a orillas del embalse de la represa de Salto Grande en el río Uruguay.

Su nombre proviene del cercano arroyo Mandisoví Grande, que en idioma guaraní significa según la versión más difundida bagre azul, aunque otras fuentes lo traducen como planta de flor azul.

Historia Estancia de Nuestra Señora de la Concepción del Mandisoví

En 1776 Juan de San Martín, padre del general José de San Martín y teniente de gobernador del departamento o partido de Yapeyú en la gobernación de las Misiones Guaraníes, recorrió los territorios pertenecientes al pueblo de Yapeyú y luego mandó fundar algunas estancias. El 15 de abril de 1777 Gregorio de Soto, administrador de Yapeyú, escribió a Juan Ángel de Lazcano, administrador general de Misiones:Curuzú Cuatiá: El derecho a ser Ciudad - ResearchGate

Soto creó la estancia ganadera comunitaria (o tupambaé) de Nuestra Señora de la Concepción del Mandisoví. Su ubicación estaba entre el arroyo Mandisoví Grande, el arroyo Gualeguaycito y el río Uruguay. Su función era servir de abastecimiento de reses para Yapeyú y como última posta en el camino de la Ruta al Salto para el comercio de los excedentes de yerba mate, y en menor medida de algodón, tabaco, sebo y cueros. El pueblo de Yapeyú comerciaba con Buenos Aires por barcos que solo llegaban hasta el puerto de San Antonio del Salto Chico (hoy Concordia) porque los arrecifes de los saltos Grande y Chico del río Uruguay impedían la navegación aguas arriba.

La estancia de Mandisoví poseía una capilla, corrales, galpones y una pocas viviendas (ranchos) de los indígenas reducidos que estaban a su servicio, que se fueron instalando alrededor del casco de la estancia y de la capilla. El 21 de enero de 1777 el cabildo de Yapeyú compró 12 000 cabezas de ganado a Pedro García de Zúñiga, estanciero de la zona de Gualeguaychú y cuñado de Lazcano. En la estancia de Mandisoví se ubicaron unas 8000, mientras que el resto se ubicaron en la estancia de San Gregorio cerca de la actual ciudad de Monte Caseros en la provincia de Corrientes. En febrero de 1781 Francisco de Ulibarri asumió como teniente de gobernador de Yapeyú y se realizó un inventario en el que se contabilizaron 18 339 cabezas de ganado vacuno, 4764 terneros, 100 yeguas de cría y otros animales. Para 1786 la mala administración de Lazcano hizo reducir a 2000 el número de cabezas de ganado. El gobernador de los pueblos de Misiones Francisco Bruno de Zabala escribió el 10 de febrero de 1786 al intendente de Buenos Aires Francisco de Paula Sanz:

En la capilla construida por Gregorio de Soto se veneraba una imagen de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción tallada por indígenas misioneros, que Juan de San Martín hizo llevar desde Yapeyú. Esta imagen se encuentra hoy en la iglesia parroquial de Federación y fue nombrada por el papa Juan Pablo II como patrona de la diócesis de Concordia. La capilla aparece en el inventario de 1781 y estaba construida con paredes de adobe, techo de paja y piso de lajas de piedra, siendo su altar de madera.Territorio digital

En el inventario de 1786 se expresa la existencia de una capilla techada de paja con cerco doble de palo a pique. También la existencia de quince ranchos y dos corrales.Extracto de un inventario de bienes de las estancias y puestos del pueblo de indios guaraníes de Yapeyú, pág. 91

La estancia de Mandisoví fue visitada por el geógrafo y piloto de la Armada española Andrés de Oyarvide el 23 y 24 de octubre de 1789 cuando regresaba a Buenos Aires tras participar en la demarcación de límites con Portugal. Oyarvide escribió en su Memoria Geográfica:Coleccion histórica completa de los tratados, convenciones, capitulaciones, armisticios, y otros actos diplomáticos de todos los estados: de la America Latina comprendidos entre el golfo de Méjico y el cabo de Hornos, desde el año de 1493 hasta nuestros dias, pág. 438. Autor: Carlos Calvo. Editor: A. Durand, 1866

A fines del las tierras de Yapeyú se habían reducido mucho a causa de su compra y ocupación por hacendados, instalándose muchos criollos en esos territorios a ambos lados del río Uruguay. Mandisoví y San Antonio del Salto Chico habían quedado aisladas de Yapeyú al ocupar hacendados correntinos la zona de San Gregorio, venderse los campos al sur del río Daymán en la Banda Oriental y también la estancia Jesús del Yeruá en 1795. En 1803 Santiago de Liniers llegó a Mandisoví cuando viajaba para asumir el cargo de gobernador de Misiones en Candelaria. Liniers observó que unas 80 familias criollas se habían afincado en el partido de Mandisoví y el 15 de marzo de 1803 le escribió al virrey Joaquín del Pino que era una jurisdicción poblada de infinitos españoles a 70 leguas de Yapeyú con dos ríos entre medio y que se hallan por falta de Capellanes enteramente destituidos de auxilios divinos. Al llegar a Candelaria le escribió otra carta expresando que:

El virrey dispuso enviar al padre Giles para que se radicara como capellán de la capilla de Mandisoví para asistirlos. En octubre de 1805 el obispo de Buenos Aires Benito Lué y Riega realizó una visita a Yapeyú y declaró a la capilla de Mandisoví como tenencia de parroquia. El 10 de febrero de 1806 la declaró curato independiente y con ayudas de parroquia a la capilla de San Antonio del Salto Chico y en Belén en la Banda Oriental.

Sin embargo, las invasiones inglesas hicieron que el virrey no diera ejecución a lo decidido por el obispo, pero desde 1807 el dominico al frente de la viceparroquia de Mandisoví se autotituló igual como párroco.

En 1808 Mandisoví pasó a tener un juez comisionado, Pedro José Villarmea. El comandante militar fue desde 1810 Francisco González.

Fundación formal por Belgrano

De paso en su expedición al Paraguay, desde Curuzú Cuatiá el general Manuel Belgrano en agradecimiento a Por cuanto los vecinos del pueblo de Mandisovi me han acreditado su amor á la patria y la justa causa de nuestro augusto rey, que defendemos, don Fernando VII, franqueándome todos los auxilios que han estado á sus alcances para el ejército de mi mando y a pedido de sus habitante por intermedio de José Alberto Calcena y Echeverría, dictó un decreto el 16 de noviembre de 1810 organizando el pueblo de Mandisoví. Le señaló un amplio ejido que incluyó las tierras de la estancia de San Gregorio y sobrepasó en mucho el territorio que era de la estancia, pero no incluyó a San Antonio del Salto Chico que siguió dependiendo de Yapeyú:

Adjudicó a los 650 pobladores criollos e indígenas la propiedad de los terrenos que ocupaban y que hasta entonces eran legalmente parte del régimen de comunidad indígena de Yapeyú. Ordenó también que a los nuevos vecinos del pueblo no se los distinga: Que no habiendo ya distinción entre los naturales y españoles, según lo que ha ordenado sabiamente la misma excelentísima Junta, se tendrá el pueblo con todos los fueros y privilegios que á los demás del estado correspondan.

Belgrano dispuso además: Que haya y tenga el nominado pueblo dos leguas cuadradas en propiedad, inclusa la población en ellas y el ejido competente que servirá para los pastos comunes y usos públicos. Sobre las cuadras o manzanas dispuso: Que conforme se vayan presentando los pobladores serán admitidos y se les dará un solar de los seis en que están divididas las cuadras, pagando cuatro pesos para fondo de una escuela, sin otro derecho alguno; debiendo preferirse á los naturales de Yapeyú. El pago para la fundación de una escuela solo debían hacerlo los españoles. Ordenó también señalar una cuadra como cementerio al prohibir la Primera Junta el entierro en las iglesias.

Belgrano independizó a Mandisoví de su dependencia del cabildo indígena de Yapeyú y ratificó en sus funciones al juez comisionado Luis Pondal y al comandante militar González:

Areguatí y Manduré

Al regresar de la campaña al Paraguay Belgrano pasó la noche del 6 de abril de 1811 en Mandisoví, nombrando como primer alcalde del pueblo y comandante de milicias a Pablo Areguatí.V Jornadas Internacionales Misiones Jesuíticas: Setiembre 7 al 9 de 1994, Montevideo, Uruguay: tema,"Las misiones jesuítico-guaraníes y el desarrollo regional platense." Pág. 65. Contribuidor: Uruguay. Ministerio de Educación y Cultura. Publicado por: Ministerio de Educación y Cultura, 1994

A mediados de 1811 bandas irregulares luso-brasileñas cruzaron el río Uruguay y en agosto el capitán Joaquim Felix de Fonseca se apoderó de Mandisoví, expulsando al alcalde Areguatí. El 9 de junio de 1811 Areguatí le había comunicado a Belgrano que desde São Borja había partido «un gran ejército de entre 4.000 y 5.000 hombres, por la cuchilla Grande hacia Montevideo». La fuerza fue denominada Ejército Pacificador de la Banda Oriental. El 29 de noviembre de 1811, las fuerzas del teniente de gobernador de Corrientes, Elías Galván, al mando de José Ignacio Añasco expulsaron de Mandisoví a los luso-brasileños, recuperando su control para los rioplatenses. Areguatí colaboró con información sobre los movimientos de los portugueses. También en 1811 José Gervasio Artigas condujo el Éxodo Oriental a la zona del Salto Chico, asumiendo como teniente de gobernador de Yapeyú con mando sobre Mandisoví y San Antonio del Salto Chico. En una de sus disposiciones Artigas hizo fusilar a dos asesinos de Mandisoví el 18 de enero de 1812.

Tras romper Artigas con el Gobierno de Buenos Aires, ordenó a fines de enero de 1813 a Domingo Manduré, capitán de las milicias del Salto Chico, insurreccionar el área a fines de interrumpir las comunicaciones de Misiones con Buenos Aires. A mediados de 1813 Manduré y fray José Leonardo Acevedo se rebelaron contra Areguatí, leal al gobierno nacional, y la insurrección se extendió rápidamente a Yapeyú, La Cruz y finalmente a toda la ribera occidental misionera del río Uruguay.Pablo Camogli, Batallas entre hermanos, Aguilar, 2009 Mandisoví fue saqueada por las tropas misioneras y correntinas sublevadas en Concepción del Uruguay, debiendo rogar el cura dominico Manuel Insaurralde que se retirasen, pero falleció al día siguiente. El «teniente de gobernador de todos los pueblos de Misiones» Bernardo Pérez Planes acudió en ayuda de Areguatí desde Yapeyú, pero el 28 de agosto de 1813 fue sitiado en Mandisoví por Manduré y Félix Carrasco y 8 días después rompió el sitio para replegarse. Junto al contingente de exiliados marcharon Areguatí, el capellán militar de la campaña al Paraguay Juan José García de Arboleya, asentado en Mandisoví luego del retiro del padre Carlos Molina, y comerciantes y hacendados de la zona. Como consecuencia de esta rebelión la mayoría de las casas del pueblo quedaron destruidas y saqueadas, robadas las haciendas y emigrada una parte del vecindario. Luego de eso el remanente de Mandisoví se mantuvo fiel a Artigas.

Francisco Ramírez

El 6 de septiembre de 1814 se produjo el combate de Mandisoví o del Salto, en el que las fuerzas del gobernador directorial Blas José Pico al mando del teniente José María Lorenzo derrotaron a Manduré.

El decreto de Gervasio Antonio de Posadas, director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, del 10 de septiembre de 1814 creó las provincias de Entre Ríos y Corrientes, adjudicando Mandisoví a la primera. Sin embargo, la región estaba en poder de Artigas al que reconocían como protector.

El 28 de agosto de 1819 Artigas escribió a Francisco Ramírez desde Mandisoví:El Acuerdo de Asunción del Cambay