El Complejo Nuclear Atucha es un centro argentino donde funcionan las centrales nucleares Atucha I y II. Está ubicado sobre el margen derecho del río Paraná de las Palmas, a 100 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la localidad de Lima del Partido-Municipio de Zárate.
La Central Nuclear Atucha I fue conectada al Sistema Eléctrico Nacional el 19 de marzo de 1974 y comenzó su producción comercial el 24 de junio de ese mismo año. Fue la primera central nuclear de América Latina. La central es refrigerada y moderada con agua pesada (D2O) y pertenece al tipo de reactores PHWR (reactor de agua pesada a presión). Cuenta con una potencia eléctrica bruta de 362 megavatios y emplea como combustible uranio levemente enriquecido al 0,85%.
La Central Nuclear Atucha II alcanzó su primera criticidad el 3 de junio de 2014, y el 27 de ese mismo mes se sincronizó el generador al sistema interconectado nacional. Su piedra fundamental se colocó en 1982 y en 1994 se paralizó hasta su reactivación en 2006. En su diseño se incorporó la experiencia operativa obtenida de Atucha I. Cuenta con sistemas de seguridad actualizados al concepto de defensa en profundidad con barreras sucesivas, doble contención de acero y hormigón, separación física entre sistemas de seguridad y programa de vigilancia en servicio.
Nucleoeléctrica Argentina S.A. es la empresa que opera estas centrales y la Central Nuclear Embalse, situada en la costa sur del embalse de río Tercero en la provincia de Córdoba.
Central Nuclear Atucha I (CNAI) Historia La investigación de la tecnología nuclear en la Argentina se inició en 1948, cuando el físico austríaco Ronald Richter presentó al presidente Juan Domingo Perón su proyecto para desarrollar fusión nuclear controlada.«Breve historia del Proyecto Isla Huemul» , artículo en el sitio web de la Secretaría Municipal de Turismo de Bariloche. Entre fines de 1949 y comienzos de 1950 se realizó la construcción de las instalaciones de experimentación en la isla Huemul, situada cerca de Bariloche (provincia de Río Negro). Si bien el proyecto resultó ser un fraude elaborado por Richter, sirvió de puntapié inicial para encarar un programa serio en materia nuclear que pudiera beneficiar al país. En el año 1955, el mismo gobierno crea el Instituto Balseiro y se descubrieron catorce radioisótopos.http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-256363-2014-09-29.html
Paralelamente, el 31 de mayo de 1950 el presidente Juan Domingo Perón creó la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con el objetivo de convocar a especialistas de las disciplinas científicas relacionadas con el tema y de adquirir los equipos necesarios para formar laboratorios de aprendizaje.De Dicco, Ricardo (2013): «Breve historia de los reactores nucleares de investigación y producción de radioisótopos de la CNEA» , artículo en español en el sitio web Ciencia y Energía. Buenos Aires: CLICeT (Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas), mayo de 2013. Enlace roto a un artículo en la revista de la CNEA, año 10, número 37-38, enero-junio de 2010.
thumb|270px|Construcción de la Central Nuclear Atucha I
Desde su creación y durante toda la década de 1950, la Comisión se enfocó también en el estudio del territorio argentino en busca de reservas uraníferas, iniciando su extracción en 1952, en Malargüe (provincia de Mendoza) e instalando ese mismo año, una planta experimental de tratamiento en la ciudad de Córdoba.
En 1955, como legado la CNEA formó en San Carlos de Bariloche un Centro Atómico y un Instituto de Física (hoy Instituto Balseiro) cuyos títulos académicos son otorgados por la Universidad Nacional de Cuyo, mediante un convenio firmado por ambas instituciones. Para aquel entonces, el sector de radioquímica de la CNEA, conocido como Grupo de Buenos Aires, ya había logrado consolidarse a nivel internacional, reportando incluso el descubrimiento de una veintena de radioisótopos nuevos.
En 1958 se puso en operaciones el reactor experimental RA-1 instalado en el Centro Atómico Constituyentes (Partido de San Martín, provincia de Buenos Aires), siendo el primero de su tipo en Suramérica. Dicho reactor y sus elementos combustibles habían sido desarrollados íntegramente en el país a través de la CNEA.
Los años sesenta marcaron una transición en los objetivos de la CNEA, que pasó de limitarse a la investigación y a la formación de personal, a encarar proyectos prácticos donde la energía nuclear pudiese ser aplicada a la medicina o a soluciones para el sector agroindustrial.
En 1965, el Poder Ejecutivo Nacional a cargo de Arturo Umberto Illia, por decreto Nº 485/65, dio su aval a la iniciativa promovida por CNEA para la instalación en el país de un reactor nuclear de potencia. El decreto determinó que se llevara a cabo el estudio de factibilidad, también llamado estudio de preinversión "de una central nuclear para el suministro de electricidad al área de Gran Buenos Aires-Litoral" y estableció un plazo de 14 meses para su finalización. El resultado de dicho estudio, conocido un año después, expresó la conveniencia, necesidad y factibilidad técnico-económica de realizar una central eléctrica de energía nuclear de 500 MW de potencia para abastecer al Gran Buenos Aires y al litoral del río Paraná, dado que las fuentes tradicionales de energía resultarían insuficientes en el mediano plazo.
Así, el 1 de junio de 1968, durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía comenzó la construcción de Atucha 1, la primera instalada en Latinoamérica. Para la misma se utilizó un reactor del tipo agua pesada a presión, con un diseño basado en el prototipo alemán MZFR y una potencia neta de 300 MW. La construcción de la central fue realizada por la subsidiaria Kraftwerkunion (KWU) de Siemens, mediante el esquema como «llave en mano».
El 25 de marzo de 1973, estando aún en construcción, la planta fue temporalmente capturada por el Ejército Revolucionario del Pueblo que robó una ametralladora FMK-3 y tres pistolas calibre 11.25. Cuando se retiraron tuvieron una confrontación con la policía, en la que dos agentes resultaron heridos.Estrella Roja Nº19 , p. 10.Brittle Power , p. 144.
El reactor entró en criticidad el , fue conectada al sistema eléctrico nacional el 19 de marzo y comenzó su producción comercial el 24 de junio del mismo año, durante la presidencia de Juan Perón. Comenzó a funcionar entregando una potencia de 357 MWe con una tensión de 220 kV al Sistema Argentino de Interconexión. La central nuclear Juan Domingo Perón fue la primera instalación nuclear de Argentina y de América Latina destinada a la producción de energía eléctrica. Tres años después, el 6 de mayo de 1977, la planta fue repotenciada hasta sumar una capacidad de 357 megawatts (MW).http://revistapetroquimica.com/cuarenta-anos-de-atucha-de-la-promesa-nacional-al-estancamiento-cientifico/
Ha operado desde entonces con sólo una parada significativa en 1989 y hasta fines de 2023 generó 105,72 TWh(e), con un factor de disponibilidad acumulado de 74,4% y un factor de carga acumulado de 72,5%. Desde 2001 es la primera y única central comercial de agua pesada en el mundo que funciona totalmente con uranio muy levemente enriquecido. El contrato para la construcción de Atucha II se firmó en mayo de 1980. La obra debía terminar en 1987, pero durante el transcurso de esa década la energía nuclear fue dejada paulatinamente. En la década del ’90, la actividad ingresó en una etapa aún más crítica cuando el entonces presidente Carlos Menem redujo drásticamente el presupuesto de la Comisión Nacional de Energía Atómica, mientras intentaba privatizar las centrales existentes. La construcción de Atucha II quedó interrumpida en 1994 y recién se retomó en octubre de 2006, ya como parte del Plan Nuclear Argentino llevado adelante por el gobierno de Néstor Kirchner para diversificar la matriz energética.
En 2012, gracias a nuevas inversiones en el marco del "Plan Nuclear Argentino", su potencia bruta aumentó de 357 a 362 MW. Actualmente cuenta con una potencia eléctrica bruta de 363 MWe y emplea una mezcla de uranio natural (0,72%) y uranio levemente enriquecido al 0,85%.http://www.cronista.com/economiapolitica/Atucha-I-y-II-ya-llevan-los-nombres-de-Juan-Peron-y-Nestor-Kirchner-20140514-0131.html
El reactor funcionó de manera continua hasta el 29 de septiembre de 2024, cuando finalizó su primer ciclo operativo y se dio inicio al proyecto de Extensión de Vida por 30 meses.
Características técnicas
Potencia térmica: 1179 MWt Potencia eléctrica bruta: 362 MWe Potencia eléctrica entregada a la red: 335 MW Tipo: PHWR, subgrupo «vasija de presión» Combustible nuclear: dióxido de uranio (UO2) natural (0,71 % de 235U) o levemente enriquecido. Desde el 17 de agosto de 2001 el reactor nuclear funciona íntegramente con uranio levemente enriquecido (ULE -- 0,85% de 235U). El uso de ULE virtualmente duplica el quemado de extracción de combustible nuclear, con lo que se logra reducción de costos del orden de 7 millones de dólares anuales, y mejoras en la gestión de los elementos irradiados. Elementos combustibles: 252 elementos en haces de 37 barras (36 de combustible nuclear y una estructural) de 5300 mm de longitud, 11,9 mm de diámetro exterior, en vainas de Zircaloy-4 (aleación de circonio). El tipo de reactor permite el recambio de los elementos combustibles durante el servicio de potencia. Cantidad total de combustible en el reactor: 38,7 t Regulación:
thumb|300px|Comparación de las dimensiones de los recipientes de presión de Atucha 1 y Atucha 2. Barras de control y parada: 29 en total. Barras de control: 3 barras de acero y 3 de hafnio accionadas por un elevador electromagnético Barras de parada: 21 barras de hafnio adicionales a las anteriores Sistema de corte de emergencia: inyección de ácido deuterobórico en el moderador, por tres toberas independientes. Recipiente de presión: construido en acero-níquel-cromo-molibdeno, con un diámetro interno de 5.360 mm, una altura de 12 160 mm, paredes de 220 mm de espesor en la parte cilíndrica, y un peso de 470 t Envoltura de seguridad: esfera de 50 m de diámetro construida en acero de 24 mm de espesor, presión de diseño 3,8 atm Refrigeración: el reactor se refrigera por agua pesada con concentración de deuterio de 99,8 % mediante dos circuitos paralelos con un caudal de 10 000 t/h cada uno Presión de servicio: 115 kg/cm² Temperatura del refrigerante: 262 °C a la entrada del reactor, 296 °C a la salida. moderador: agua pesada, al igual que el refrigerante. Dos circuitos paralelos con un caudal de 700 t/h cada uno. Intercambiador de 1.049 tubos de Incoloy 800 Presión de servicio: 115 kg/cm² Temperatura media: 185 °C Generadores de vapor: 2 intercambiadores de calor con 3.945 tubos en U de Incoloy 800, de 16 m de altura y diámetros entre 2,7 y 3,7 m
El recambio de combustible se realiza durante la operación normal a un promedio de un elemento combustible por día a plena potencia.
Participación de la industria local En la etapa de construcción de Atucha I la industria local participó proporcionando el 90% de la obra civil, el 50% del montaje y el 13% de los suministros electromecánicos.