La tradición druídica, mejor conocida extraoficialmente como druidismo o neodruidismo, es una religión minoritaria de tipo neopagano que promueve un estilo de vida en armonía con el mundo y cuyo principio fundamental es el respeto a la naturaleza.

El druidismo pretende ser una reconstrucción exacta del paganismo celta, y para ello utiliza las compilaciones que copistas hicieron de la tradición oral que los druidas transmitieron a los bardos como fuente de inspiración espiritual; se basa en la sabiduría y el conocimiento que dejaron los antiguos druidas (entre otros eruditos celtas y demás formas de sabiduría popular) para el desarrollo personal y mejora de la sociedad, utilizando las Leyes Brehon como referencia para esta y el Calendario de Coligny para situar cronológicamente. Si bien los druidas de antaño no dejaron registros escritos de su teología y prácticas rituales, existen otras fuentes históricas: los escritos de los autores clásicos de la Grecia y Roma antiguas, los escritos medievales de Irlanda y Gales —que son un sincretismo entre las leyendas y mitología celta pagana y la cosmovisión medieval cristiana—, así como los estudios en lingüística, arqueología e historia llevados a cabo a partir del . Otra fuente importante es la tradición popular, que ha llegado a nuestros días.

El neodruidismo ha ganado adeptos en todo el mundo, principalmente en las islas británicas, Francia y España, entre otros países como Australia, Chile, Argentina, Brasil y Costa Rica. Los seguidores pueden pretender llegar a considerarse druidas, o solamente pertenecer al grupo creyente en la sabiduría celta.Markale (1989). Druidas: Tradiciones y dioses de los celtas. Fuente primaria.

Existen grupos puramente neodruídicos, que basan su búsqueda espiritual y consideran su religión al camino druídico y la tradición celta; sin embargo también existen otro tipo de druidas, que admiten la doble pertenencia: un neodruida puede formar parte de un grupo y al mismo tiempo ser miembro de cualquier otra religión, por ejemplo el budismo o el hinduismo; estas personas no ven al druidismo como una religión, sino como una filosofía complementaria. Asimismo, existen grupos neodruídicos que están ligados a grupos masones o grupos culturales, como el Eisteddfod que se enfoca en las tradiciones de cultura y lenguas galesas y célticas; son druidas honorarios de esta asociación la Reina Isabel II de Inglaterra, el Arzobispo de Canterbury, entre otras personalidades políticas, religiosas y artísticas.

Existe también otro tipo de grupos neodruídicos: los reconstruccionistas celtas. Son aquellos que intentan reconstruir la creencia druídica basándose en la información existente que la literatura, historia y arqueología han aportado, tratando de evitar la mezcla con otros caminos y filosofías que los druidas románticos o eclécticos usan.

La última conexión con el druidismo antiguo se dio en Irlanda hasta el , cuando se completó la conversión de la isla al cristianismo y los druidas dejaron de ser una élite político-religiosa.

El neodruidismo es una religión relativamente nueva, con no más de 300 años de existencia. Es reconocido como asociación religiosa desde el año 2004 en Quebec (Canadá – Les druides du Quebéc), desde diciembre de 2010 (Orden Druida Fintan) y octubre de 2012 (Hermandad Druida Dun Ailline) en España. Desde octubre de 2010, (Druidnetwork), Inglaterra concede al druidismo los mismos derechos y obligaciones que las grandes religiones.

Conceptos principales El druidismo es un camino espiritual y filosófico que encuentra sus raíces en la naturaleza. Intenta buscar la conexión del individuo con ella en sus tres reinos, según la cosmovisión celta: la tierra, el cielo y el mar. Dentro de la práctica del druidismo, el hombre debe vivir honrando como sagrados, a la naturaleza, los ancestros, y el legado dejado por ellos. Al estudiar la naturaleza, los practicantes de druidismo celebran el ciclo de las estaciones, y al interactuar con la naturaleza, se involucran en el trabajo ecológico y en la protección de la Tierra y sus habitantes. Por otro lado, al estudiar al ser humano, el practicante trabaja en el conocimiento propio, buscando entender las emociones, la razón, la conciencia y la voluntad; características humanas. Al encontrar sus fuentes de inspiración, nutrirá y expresará los resultados de su búsqueda para proveer de conocimiento e inspiración a su comunidad. Los objetivos del druidismo son honrar la vida y mantener, investigar y recrear las antiguas tradiciones.

Creencias En el neodruidismo coexisten varios grupos, y a menudo con diferentes creencias entre sí, ya que tampoco existió un solo pueblo celta sino varios pueblos celtas con varios panteones y diferentes creencias. Los registros hablan de más de 400 dioses celtas, pero existieron cultos pan-célticos a algunos dioses principales. Tampoco hay un solo camino del druidismo, si no varios: el irlandés, bretón, gales, asturiano, gallego, galo, etc., por lo que cada tradición, dependiendo de su zona de origen, tiene sus propias creencias, rituales y finalidad, siempre tratando de evitar las estructuras dogmáticas. De hecho, es un principio central de muchos grupos druídicos que no debe haber dogmas. No hay autoridad central sobre el movimiento, ni ningún líder histórico o religioso.

Las siguientes creencias pueden considerarse comunes o mayoritarias entre los neodruidas: Creen en uno o varios dioses, favoreciendo el panteón celta; pudiendo estos manifestarse de muchas maneras durante su vida; Honran a sus antepasados y buscan su conocimiento y sabiduría diariamente; Creen en la inmortalidad del alma; Creen que la humanidad incluye tres partes: cuerpo, mente y alma; Velan por el equilibrio, teniendo en cuenta el equilibrio interno entre las tres partes que conforman al ser humano; Creen que en el espíritu del AWEN o IMBAS (el nombre depende de la tradición): el espíritu fluido, la energía que fluye de los dioses a los humanos para aportarles la inspiración; Creen que el ser humano es cocreador con los dioses, entienden que esta cooperación es una responsabilidad para con el medio ambiente, para con los seres vivos y con ellos mismos; Ven la ciencia, religión y magia como sabiduría viviente, en armonía con el Universo y su lugar dentro de él; Creen en la magia, la cual se define como la habilidad que a través de un apropiado entrenamiento, conocimiento e intención puede modificar el entorno, trabajando con las leyes naturales para ayudarnos en cualquier circunstancia que suceda en nuestras vidas. No son creencias en supersticiones o hechizos, sino de que todos formamos parte de la divinidad, de la energía de la creación.

Tipos de druidismo Los grupos neodruídicos se pueden clasificar en cinco categorías principales:

Druidas esotéricos: continuadores de la doctrina de John Toland. Basados en el deísmo y otras tendencias esotéricas. Druidas masones: continuadores de la doctrina de Henry Hurle, que contiene influencias masónicas, en especial su ritual está inspirado en la masonería escocesa, exponentes: The Ancient Order of Druids in America, Orden Hermética del Alba Dorada. Druidas románticos o revitalistas: Tienen su origen en los movimientos revitalistas del y , uno de los mayores exponentes de este movimiento fue Iolo Morganwg, cuyos textos están influidos por la corriente nacionalista galesa de esa época. Los principales exponentes son la The Order of Bards, Ovates and Druids y fundada por Ross Nichols: Órdenes reconstruccionistas: Druid order of WhiteOak; Henge of Keltria; Ar nDraiocht Fein; Ord Draiochta Na Uisnech; Hermandad Druida Dun Ailline. Druidas del National Gorsedd de Gales, asociación cultural parte del National Eisteddfod of Wales, cuya finalidad es conservar y alentar las tradiciones culturales y lingüísticas de Gales.

Lugares de ceremonias En la tradición druídica, los lugares sagrados se llaman nementon. Son por lo general lugares naturales. La filosofía celta encuentra estos lugares como los más adecuados para encontrar una comunión entre la divinidad y los seres humanos.

Rituales izquierda|miniatura|Mujer druida durante una ceremonia en Stonehenge.

Los rituales son de extensa importancia dentro del camino druídico. Los rituales se dividen en dos grandes grupos.

1) Los rituales mayores, que se llevan a cabo a lo largo del año; usualmente cuatro u ocho festividades. Involucran el paso de un estado a otro, son rituales iniciáticos que marcan un cambio en nuestra vida. Pueden ser rituales de iniciación en alguno de los grados del estudio del Druidismo; ritos de matrimonio, de nacimiento y de defunción. Usualmente estos ritos involucran la participación de la comunidad, pero si por alguna razón el Druida se encuentra lejos de su comunidad o desea realizarlos de forma privada, también es válido y se lleva a cabo. El objetivo fundamental, además de contribuir al sentido de comunidad y pertenencia, es el estar en sintonía con los ciclos naturales, es tener conocimiento dentro de nuestra mente, cuerpo y espíritu de los ciclos solares y lunares, de los ciclos de vida, muerte y renacimiento.

2) Los ritos privados. Estos incluyen ceremonias de consagración de algún objeto especial, plegarias, meditaciones, estudios, técnicas adivinatorias, invocaciones, creaciones y bendiciones de altares. Aunque en general estos rituales se realizan de forma privada, no es condición única que se realicen en solitario; parejas o pequeños grupos pueden llevarlos a cabo. No existe un día determinado para llevar a cabo los ritos privados, si bien algunos Druidas encuentran que los momentos idóneos para realizarlos son los momentos liminales de los ciclos de la tierra, como los equinoccios, solsticios, comienzos de estación, o las lunas nueva y llena. Los rituales druídicos no son ceremonias, es decir, no llevan una estructura rígida y ceremonial bajo un libreto definido, la tradición druídica trata de evitar la rigidez en su espiritualidad, por lo que no admite e incluso ve como pérdida de validez, el llevar a cabo un ritual de forma dogmática y mecánica, nadie puede decir los puntos que deben estar en todo ritual ni los puntos que no pueden incluirse.Los Rituales Druidas. .

Concepción del alma, la vida y la muerte Si bien el Druida es consciente de otras realidades aparte del mundo físico y palpable, se cree en la inmortalidad del alma, ya sea a través de transmigración o reencarnación, o en el paso del alma al otro mundo, donde vivirá una nueva vida. El objetivo de cada vida es obtener conocimiento, creatividad y amor. No existe el concepto de premio o castigo que tienen otras religiones, incluso quienes creen en la transmigración o reencarnación no la ven acompañada de un karma como castigo a los errores de la vida anterior. El druida busca la iluminación de cada vida en el acceso al awen. Para el druida el ciclo de las vidas es infinito, y parte de la naturaleza. La vida se ve como una espiral, que va con el laberinto con la verdad y el conocimiento con la triple espiral, con el triskel. Las leyendas celtas se refieren al otro mundo con varios nombres, como Tir na nÓg, el país de la eterna juventud, Avalon o el país de las manzanas (metáfora del conocimiento), entre otros. El nombre varía dependiendo de la localidad y el idioma celta. Este otro Mundo es una realidad palpable, presente y real para los seguidores de la tradición druídica, forma parte de nuestra realidad. Algunos creen que, entre la vida y la muerte, el alma tiene un tiempo de descanso en algunas de las islas y tierras místicas de la tradición celta.

Ética La ley Brehon, concluye once principios del código de conducta del Druidismo.

Cada acción trae su consecuencia que debe ser tomada en cuenta y se debe estar preparado para compensar por nuestras acciones, si así es requerido; Toda vida es sagrada y todos somos responsables de velar en que este estándar sea respetado. Se vive dentro de una sociedad y se debe respetar sus reglas;