thumb|La «interpretación estándar» de la prueba de Turing, en la cual a la entidad C, el interrogador, le es dada la tarea de tratar de determinar qué entidad —¿A o B?— es una computadora y cual un ser humano. El interrogador se limita a la utilización de las respuestas a las preguntas escritas para tomar la determinación. Imagen adaptada de Saygin, 2000.

La prueba de Turing o test de Turing es un juego de evaluación de la capacidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente similar al de un ser humano o indistinguible de este. Alan Turing propuso que un humano examinara conversaciones en lenguaje natural entre un humano y una máquina diseñada para generar respuestas similares a las de un humano. El evaluador sabría que uno de los participantes de la conversación es una máquina y los intervinientes serían separados unos de otros. La conversación estaría limitada a un medio únicamente textual como un teclado y un monitor por lo que sería irrelevante la capacidad de la máquina de transformar texto en habla.Turing originally suggested a teleprinter, one of the few text-only communication systems available in 1950. En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina acertadamente (Turing originalmente sugirió que la máquina debía convencer a un evaluador, después de 5 minutos de conversación, el 70 % del tiempo), la máquina habría pasado la prueba. Esta prueba no evalúa el conocimiento de la máquina en cuanto a su capacidad de responder preguntas correctamente, solo se toma en cuenta la capacidad de esta de generar respuestas similares a las que daría un humano.

Turing propuso esta prueba en su ensayo Computing Machinery and Intelligence de 1950 mientras trabajaba en la Universidad de Mánchester (Turing, 1950; p. 460).http://www.turing.org.uk/scrapbook/test.html Inicia con las palabras: «Propongo que se considere la siguiente pregunta, ¿Pueden pensar las máquinas?’». Como es difícil definir la palabra «pensar», Turing decide «reemplazar la pregunta con otra que está estrechamente relacionada y en palabras no ambiguas», la nueva pregunta de Turing es: «¿Existirán computadoras digitales imaginables que tengan un buen desempeño en el juego de imitación?». Turing does not call his idea "Turing test", but rather the "Imitation Game"; however, later literature has reserved the term "Imitation game" to describe a particular version of the test. See #Versions of the Turing test, below. Turing gives a more precise version of the question later in the paper: "[T]hese questions [are] equivalent to this, 'Let us fix our attention on one particular digital computer C. Is it true that by modifying this computer to have an adequate storage, suitably increasing its speed of action, and providing it with an appropriate programme, C can be made to play satisfactorily the part of A in the imitation game, the part of B being taken by a man?'" Turing creía que esta pregunta sí era posible de responder y en lo que resta de su ensayo se dedica a argumentar en contra de las objeciones principales a la idea de que «las máquinas pueden pensar». and see , where they comment, "Turing examined a wide variety of possible objections to the possibility of intelligent machines, including virtually all of those that have been raised in the half century since his paper appeared."

Desde que fue creada por Turing en 1950, la prueba ha demostrado ser altamente influyente y a la vez ampliamente criticada, además de transformarse en un concepto importante en la filosofía de la inteligencia artificial.

Historia

Contexto filosófico

La incógnita sobre la capacidad de las máquinas de pensar tiene una larga historia, esta se divide entre las perspectivas materialista y dualista de la mente. René Descartes tuvo ideas similares a la prueba de Turing en su texto Discurso del Método (1637) donde escribió que los autómatas son capaces de reaccionar ante interacciones humanas pero argumenta que tal autómata carece de la capacidad de responder de manera adecuada ante lo que se diga en su presencia de la misma manera que un humano podría. Por lo tanto, Descartes abre las puertas para la prueba de Turing al identificar la insuficiencia de una respuesta lingüística apropiada lo que separa al humano del autómata. Descartes no llega a considerar que una respuesta lingüística apropiada puede ser producida por un autómata del futuro y por lo tanto no propone el test de Turing como tal aunque ya razonó los criterios y el marco conceptual.

Denis Diderot plantea en sus Pensamientos filosóficos un criterio de la prueba de Turing:

«Si se encuentra un loro que puede responder a todo, se le consideraría un ser inteligente sin duda alguna».

Esto no significa que él esté de acuerdo pero muestra que ya era un argumento común usado por los materialistas de la época.

Según el dualismo, la mente no tiene un estado físico (o al menos cuenta con propiedades no físicas)For an example of property dualism, see Qualia. y por lo tanto no se puede explicar en términos estrictamente físicos. De acuerdo con el materialismo, la mente puede ser explicada físicamente lo que abre la posibilidad a la creación de mentes artificiales.Noting that materialism does not necessitate the possibility of artificial minds (for example, Roger Penrose), any more than dualism necessarily precludes the possibility. (See, for example, Property dualism.)

En 1936, el filósofo Alfred Ayer consideraba la pregunta filosófica típica sobre otras mentes: ¿Cómo sabemos que otras personas experimentan el mismo nivel de conciencia que nosotros? En su libro Lenguaje, Verdad y Lógica, Ayer propuso un método para distinguir entre un hombre consciente y una máquina inconsciente: «El único argumento que tengo para asegurar que lo que parece ser consciente no es un ser consciente sino un muñeco o una máquina, es el hecho de que falle en las pruebas empíricas por medio de las cuales se determina la presencia o ausencia de la conciencia» (Es una propuesta muy similar a la prueba de Turing pero esta se enfoca en la conciencia en vez de en la inteligencia). Además se desconoce si Turing estaba familiarizado con el clásico filosófico de Ayer. En otras palabras, algo no está consciente si reprueba una prueba de consciencia.

Alan Turing

La «inteligencia maquinaria» ha sido un tema que investigadores del Reino Unido han seguido desde 10 años antes de que se fundara el campo de investigación de la inteligencia artificial (IA) en 1956.The Dartmouth conferences of 1956 are widely considered the "birth of AI". Era un tema comúnmente discutido por los miembros del «Club de la razón», grupo informal de investigadores cibernéticos y electrónicos británicos que incluía a Alan Turing.

Turing, en particular, había estado trabajando con el concepto de la inteligencia maquinaria desde al menos 1941, una de las primeras menciones de la “inteligencia computacional” fue hecha por Turing en 1947. En el reporte de Turing llamado “maquinaria inteligente”,"Intelligent Machinery" (1948) was not published by Turing, and did not see publication until 1968 in:

él investigó “la idea de si era, o no, posible para una máquina demostrar un comportamiento inteligente" y como parte de su investigación, propuso lo que se puede considerar como un predecesor de sus pruebas futuras:

El primer texto publicado escrito por Turing y enfocado completamente en la inteligencia de las máquinas fue «Computing Machinery and Intelligence». Turing inicia este texto diciendo «Me propongo tomar en cuenta la pregunta ‘¿Pueden pensar las máquinas?’». Turing menciona que el acercamiento tradicional es empezar con definiciones de los términos «máquina» e «inteligencia», decide ignorar esto y empieza reemplazando la pregunta con una nueva, «que está estrechamente relacionada y en palabras no ambiguas». Él propone, en esencia, cambiar la pregunta de «¿pueden las máquinas pensar?» a «¿Pueden las máquinas hacer, lo que nosotros (como entidades pensantes) hacemos?». La ventaja de esta nueva pregunta es que «dibuja un límite entre las capacidades físicas e intelectuales del hombre».

Para demostrar este acercamiento, Turing propone una prueba inspirada en el «Juego de imitación», en este entraban un hombre y una mujer a cuartos separados y el resto de los jugadores intentaría distinguir entre cada uno por medio de preguntas y leyendo las respuestas (escritas a máquina) en voz alta. El objetivo del juego es que los participantes que se encuentran en los cuartos deben convencer al resto que son el otro. (Huma Shah argumenta que Turing incluye la explicación de este juego para introducir al lector a la prueba de pregunta y respuesta entre humano y máquina) Turing describe su versión del juego de la siguiente manera:

Nos hacemos la pregunta, «¿Qué pasaría si una máquina toma el papel de A en este juego?» ¿Se equivocaría tan frecuentemente el interrogador en esta nueva versión del juego que cuando era jugado por un hombre y una mujer? Estas preguntas sustituyen la pregunta original «¿Pueden pensar las máquinas?».

Más adelante, en el texto se propone una versión similar en la que un juez conversa con una computadora y un hombre. A pesar de que ninguna de las versiones propuestas es la misma que conocemos hoy en día, Turing propuso una tercera opción, la cual discutió en una transmisión de radio de la BBC, donde un jurado le hace preguntas a un ordenador y el objetivo de la computadora es engañar a la mayoría del jurado haciéndolo creer que es un humano.. Al parecer, Turing no distingue entre "hombre" como género y "hombre" como ser humano. En el primer caso, esta formulación estaría más cerca del juego de imitación, mientras que en el segundo se acercaría más a las descripciones actuales de la prueba.

El texto de Turing consideraba nueve objeciones putativas las cuales incluyen a todos los argumentos mayores, en contra de la inteligencia artificial, que habían surgido en los años posteriores a la publicación de su texto (ver «Computing Machinery and Intelligence»).

ELIZA y PARRY

En 1966, Joseph Weizenbaum creó un programa que aseguraba pasar la prueba de Turing. Este programa era conocido como ELIZA y funcionaba a través del análisis de las palabras escritas por el usuario en busca de palabras clave. En el caso de encontrar una palabra clave, una regla que transformaba el comentario del usuario entra en acción y se regresaba una oración resultado. Si no se encontraba alguna palabra clave, ELIZA daba una respuesta genérica o repetía uno de los comentarios anteriores. Además, Weizenbaum desarrolló a ELIZA para replicar el comportamiento de un psicoterapeuta Rogeriano lo que permitía a ELIZA «asumir el rol de alguien que no conoce nada del mundo real». El programa fue capaz de engañar a algunas personas haciéndolas creer que hablaban con una persona real e incluso algunos sujetos fueron «muy difíciles de convencerles de que ELIZA no era humana». Como resultado, ELIZA es aclamado como uno de los programas (probablemente el primero) en pasar la prueba de Turing, aunque esto es muy controvertido (ver más adelante).

PARRY fue creado por Kenneth Colby en 1972. Era un programa descrito como «ELIZA con carácter». Este intentaba simular el comportamiento de un esquizofrénico paranoico usando un acercamiento similar (probablemente más avanzado) al de Weizenbaum. PARRY fue examinado usando una variación de la prueba de Turing con tal de validar el trabajo. Un grupo de psiquiatras experimentados analizaba a un grupo de pacientes reales y computadoras ejecutando el programa PARRY a través de teletipos. A otro grupo de 33 psiquiatras se les enseñaban transcripciones de las conversaciones. A ambos grupos se les pedía indicar qué pacientes eran humanos y cuáles eran computadoras. Los psiquiatras fueron capaces de responder correctamente solo 48 % de las veces, un valor consistente con respuestas aleatorias.