Tonga, oficialmente Reino de Tonga, (en tongano: Pule'anga Fakatu'i 'o Tonga; en inglés: Kingdom of Tonga) es un país soberano insular ubicado en Oceanía integrado dentro de la Polinesia y constituido como una monarquía parlamentaria. A través de su territorio marítimo, limita al norte con la colectividad de ultramar francesa de Wallis y Futuna y con Samoa; al noreste con Samoa Americana; al este con los territorios de Niue e islas Cook, pertenecientes a Nueva Zelanda; y al oeste con Fiyi. Al sur, las islas más próximas son las islas Kermadec, también bajo el dominio de Nueva Zelanda. Su capital y ciudad más poblada es Nukualofa. Es considerado el reino oficial más pequeño del mundo

Con un área de 747 km², Tonga ocupa el lugar 186.º en tamaño entre los países del mundo. Está formado por la unión de más de 177 islas, también conocidas como las Islas de los Amigos, de las cuales aproximadamente 36 están habitadas. La población del reino es ligeramente superior a 100 000 habitantes, lo que se traduce en una densidad demográfica de 139 hab./km². La mayor parte de su población es seguidora de alguna iglesia cristiana y habla los dos idiomas oficiales del país: el inglés y el tongano. Los lapita arribaron al actual territorio de Tonga entre los años 1500 y 1000 a. C. Desarrollaron su propia cultura e incluso crearon un Imperio que se extendió a otras islas del Pacífico. Los primeros europeos en llegar al archipiélago fueron los neerlandeses Willem Schouten y Jacob Le Maire en 1616. En 1845 Jorge Tupou I unificó el territorio en un reino y promulgó la constitución del país.

En 1900 Tonga se convirtió en protectorado británico, obteniendo formalmente la independencia en 1970. Gracias a las reformas del , el país se convirtió en una monarquía parlamentaria. Actualmente, Tonga es miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Mancomunidad de Naciones, la Organización Mundial del Comercio y el Foro de las Islas del Pacífico. Tonga es un país en desarrollo, cuya economía es similar a la de sus países vecinos. Depende fuertemente del turismo y de la explotación de sus productos agrícolas. La infraestructura, los servicios públicos, la educación y el sistema de atención a la salud se encuentran desarrollados, pero aún enfrentan varios retos. La cultura tongana todavía conserva muchas características de sus primeros pobladores y es reconocida a nivel mundial por su música, danzas, gastronomía, deportes y festividades.

Etimología

La pronunciación adecuada del nombre Tonga en tongano es . En muchas lenguas polinesias, la palabra Tonga significa «sur», de modo que, probablemente el archipiélago recibió este nombre debido a su localización al sur de las islas de Samoa. No obstante, los habitantes de Tonga consideran que el nombre del país significa «jardín».

Historia

Las evidencias arqueológicas demuestran que los primeros habitantes de Tonga llegaron navegando desde las Islas Santa Cruz —actualmente parte de las Islas Salomón, aunque su ecosistema con especies únicas es similar al de Vanuatu— como parte de las primeras migraciones de un pueblo antiguo conocido como lapita. Los descendientes directos de dicho grupo son los melanesios. Los lápitas se distribuyeron por Fiyi, Tonga y Samoa alrededor del 1500 a. C., de modo que llegaron al actual territorio tongano entre los años 1500 a. C. y 1000 a. C. miniaturadeimagen|272x272px|Abel Tasman, primer europeo en llegar a las costas tonganesas. Los lápitas eran un pueblo avanzado que vivían de la pesca y la horticultura, navegaban y elaboraban piezas de cerámica. Este pueblo se estableció y vivió durante mil años en los archipiélagos de Tonga, Samoa, y Fiyi, antes de que los exploradores europeos descubrieran las Islas Marquesas, Tahití y las otras islas del Pacífico Sur. Por este motivo, algunos autores consideran a Tonga, Samoa y Fiyi como la «cuna de la cultura y civilización de Polinesia». En el , los tonganos formaron una red de interacciones, compuesta por aventureros, guerreros y navegantes, que fue conocida como Tu’i Tonga, o en español, Imperio tui tonga. Este fue un poderoso Estado en la región, que conquistó muchas de las islas vecinas de Niue y Tikopia.

Las guerras civiles, en los siglos y , debilitaron al Imperio Tuʻi Tonga. Los primeros europeos arribaron a las islas poco antes del desarrollo del segundo conflicto. Los primeros en llegar fueron los españoles que atracaron con en la isla con un grupo de exploración, que entabló amistosamente relaciones con los nativos. https://web.archive.org/web/20130906001027/http://www.thekingdomoftonga.com/discover/history |fechaarchivo= 6 de septiembre de 2013 }} En 1643 Abel Tasman, el primer europeo en llegar a Tasmania y Nueva Zelanda, pasó por las islas de Tongatapu y Ha'apai. Un siglo después, en 1773, Tonga fue visitada por James Cook, primer europeo en arribar a Australia y Hawái, quien les dio el nombre de «Islas de los Amigos». En 1822 desembarcaron los metodistas, uno de los primeros grupos de misioneros que llegaron a las islas, liderados por Walter Buller.

En 1845 Tonga se unificó como el Reino de Polinesia gracias al rey Tāufaʻāhau, conocido también como Jorge Tupou I, el primer rey de Tonga. En 1875, con la ayuda del misionero inglés Shirley Baker, el rey Jorge declaró a Tonga como una monarquía constitucional y nombró a Baker como su primer ministro. El gobierno de Tonga adoptó el estilo de la realeza europea, creó un código civil y limitó el poder de los jefes tribales. Incluso cuando estuvo expuesta a las fuerzas colonizadoras, Tonga siempre contó con un rey nativo de ascendencia indígena, un hecho único entre los países del continente y una de las razones por las que sus pobladores aún siguen confiando en su sistema de gobierno.

Protectorado británico El 18 de marzo de 1900 Tonga se convirtió en un protectorado del Reino Unido por medio de un tratado de amistad. Este acuerdo permitió a Tonga mantener su monarquía indígena y gran parte de su autonomía interna, a diferencia de muchas otras islas del Pacífico que fueron colonias directas. El Reino Unido se encargaba principalmente de los asuntos exteriores y de la defensa, mientras que el gobierno tongano seguía gestionando la administración interna.

La pandemia de gripe de 1918 se esparció por las islas y cobró la vida de 1800 tonganos, aproximadamente el 8% de la población de aquella época. Esta epidemia tuvo un impacto social y económico devastador, ya que afectó de manera desproporcionada a comunidades rurales y provocó la pérdida de numerosos líderes locales y trabajadores, lo que ralentizó el desarrollo del país durante varios años. Además, la experiencia impulsó reformas posteriores en el sistema de salud pública y en las medidas de control sanitario en Tonga.miniatura|derecha|200px|Monumento en homenaje a los tonganos que participaron en la Primera Guerra Mundial.

Tonga participó en la Primera Guerra Mundial con el envío de tropas al lado de las Fuerzas Expedicionarias de Nueva Zelanda. Aunque el número de soldados fue relativamente pequeño, esta participación fortaleció los lazos políticos y militares entre Tonga, Nueva Zelanda y el Imperio británico, y contribuyó a que los tonganos adquirieran experiencia militar y mayor conciencia de los acontecimientos internacionales.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los militares tonganos participaron en los enfrentamientos en las Islas Salomón, además de que Tongatapu se convirtió en un punto estratégico donde las fuerzas neozelandesas y estadounidenses se encontraban estacionadas. La presencia de tropas aliadas transformó temporalmente la economía y la vida cotidiana de la isla, ya que se construyeron infraestructuras como carreteras, aeródromos y almacenes militares. Este periodo también incrementó el contacto cultural con extranjeros y reforzó la importancia estratégica de Tonga en el Pacífico Sur durante el conflicto.

Durante el reinado de la reina Carlota Tupou III (1918–1965), se impulsaron reformas graduales orientadas a fortalecer el sistema educativo, mejorar los servicios de salud y consolidar la administración pública. Su liderazgo contribuyó a reforzar la identidad nacional tongana y a mantener la estabilidad política en un contexto regional de descolonización en el Pacífico. A diferencia de otros territorios vecinos, Tonga conservó su monarquía tradicional y un alto grado de autonomía interna.

En las décadas de 1950 y 1960, el crecimiento demográfico y la escasez de tierras agrícolas fomentaron la migración, tanto interna como hacia el extranjero, especialmente hacia Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Estas corrientes migratorias dieron lugar al envío de remesas, que se convirtieron en una fuente importante de ingresos para muchas familias y para la economía nacional.

Políticamente, se intensificaron las negociaciones con el Reino Unido para revisar el estatus de protectorado. Estas conversaciones buscaron asegurar una transición ordenada hacia la plena soberanía, manteniendo al mismo tiempo los vínculos históricos con la Commonwealth. El objetivo principal era garantizar que Tonga pudiera gestionar por sí misma sus asuntos exteriores y de defensa, sin perder el reconocimiento internacional ni la estabilidad interna.

Tras la muerte de la reina Carlota en 1965, su hijo ascendió al trono como el rey Taufaʻahau Tupou IV. Bajo su reinado, se aceleró el proceso hacia la independencia. Finalmente, el 4 de junio de 1970, Tonga puso fin oficialmente a su estatus de protectorado y se convirtió en un Estado plenamente soberano dentro de la Commonwealth de Naciones.

Independencia El país recobró su independencia plena en 1970, cuando el tratado de amistad llegó a su fin y la nación dejó de ser un territorio bajo la administración británica. Ese mismo año Tonga se convirtió en un miembro de la Mancomunidad de Naciones, e ingresó a la Organización de las Naciones Unidas en 1999. Durante estas décadas, la economía dependió en gran medida de las remesas de emigrantes y de la ayuda internacional, mientras que, a nivel social, comenzaron a surgir de forma progresiva movimientos que reclamaban una mayor democratización.

Tonga es la única monarquía soberana entre las naciones insulares del océano Pacífico, además fue la única nación de la región que evitó la colonización europea formal. Este hecho ha sido un elemento central de la identidad nacional tongana y ha contribuido al prestigio histórico de su monarquía, que se presenta como una institución continua desde el . La preservación de estructuras tradicionales, como el sistema de nobleza y la propiedad de la tierra, ha marcado profundamente la organización política y social del país.

En 2006 se dieron una serie de disturbios en la capital, que entre otras cosas, fueron originados por la exigencia del pueblo para tener un gobierno más democrático. Estos disturbios, concentrados en Nukualofa, incluyeron incendios, saqueos y enfrentamientos, que destruyeron gran parte del distrito comercial de la ciudad y provocaron varias muertes, además de importantes pérdidas económicas. El episodio evidenció el profundo malestar social y aceleró el debate nacional sobre la necesidad de reformas políticas estructurales. Como consecuencia, Taufa'ahau Tupou IV dejó el trono en manos de su hijo, Jorge TupouV, quien llevó a cabo una serie de reformas que restaron poder al rey, otorgaron mayor importancia al primer ministro y llevaron a la creación de un parlamento, la Asamblea Legislativa, y con ello al establecimiento de una monarquía parlamentaria. Estas reformas, implementadas principalmente entre 2008 y 2010, ampliaron el número de representantes elegidos por sufragio popular y redujeron de forma significativa la autoridad directa del monarca en el poder ejecutivo. De este modo, Tonga avanzó hacia un sistema político más cercano a una democracia parlamentaria, aunque la nobleza y la monarquía conservaron un papel relevante en la vida política.