1984 (en su versión original en inglés: Nineteen Eighty-Four) es una novela política de ficción distópica, escrita por George Orwell entre 1947 y 1948 y publicada el 8 de junio de 1949. La novela popularizó los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, de la notoria habitación 101, de la ubicua policía del Pensamiento y de la neolengua, adaptación del idioma inglés en la que se reduce y se transforma el léxico con fines represivos, basándose en el principio de que lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado.
Muchos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y el mundo de 1984, sugiriendo que estamos comenzando a vivir en lo que se ha conocido como sociedad orwelliana, una sociedad donde se manipula la información y se practica la vigilancia masiva y la represión política y social. Sin embargo, no hay que olvidar que estos elementos ya aparecen en la novela rusa Nosotros (1924) de Zamiatin, en la que se inspiró Orwell, y que se considera la novela fundadora de la novela distópica contemporánea. La novela de 1984 es, sin embargo, mucho más popular y el término «orwelliano» se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela. La novela fue un éxito en términos de ventas y se ha convertido en uno de los libros más influyentes del .
Sociedad descrita en la novela
La historia se desarrolla en Londres, que es parte de la Franja Aérea 1 «... que alguna vez fue llamada Inglaterra o Britania»Orwell, George. Nineteen Eighty-Four, p. 18. de Oceanía, de un año incierto que el protagonista deduce que es 1984, lo cual era el futuro cuando Orwell escribía. Se imagina un mundo donde el Estado de Oceanía ha sido testigo de una revolución similar a la rusa y el partido Socialista Inglés (Ingsoc o Socing) ha asumido el control total sobre los ciudadanos. Todo ello tras una guerra nuclear ocurrida en torno a los años ‘50. Según se indica, algunos de los proles (proletarios), que son aquellos individuos que no pertenecen a los miembros del Partido, viven en chabolas construidas con techos de metal improvisados. La situación, como se deduce, es de lo que hoy consideraríamos pobreza para todos (salvo para los miembros del Partido Interior, claro está). Pocos edificios destacan sobre el límite urbano, y estos serían los Ministerios (descritos en cuanto a su funcionamiento más tarde). Asimismo, se han asumido y se imponen expresiones como «camarada» para denotar a los demás. Importante es que Oceanía siempre está en guerra con otra nación exterior, lo que causa que a menudo caigan sobre la ciudad «bombas volantes» que no hacen referencia sino a las «Vergeltungswaffen» que usó Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
Pese a ser el Socing supuestamente socialista, esto en la práctica no queda nada más lejos de la realidad, existiendo una marcada jerarquía social entre los Miembros del Partido y los proles. Sí se incorporan algunas mínimas medidas socialistas, como la no distinción de raza, salvo si se está en guerra con la nación de donde proviene, o el trato de «camarada» incluso hacia los individuos de mayor importancia. Pese a ello, las relaciones interpersonales son casi nulas y totalmente falsas: no es bien visto, según la ideología vigente ya que no hay leyes, el coito por placer, y únicamente se concibe como un «servicio social» para garantizar un futuro. Existe, de hecho, una «Liga Juvenil Antisexo» dedicada precisamente al adoctrinamiento desde la infancia. Ni siquiera la familia es valorada, siendo tan solo un impuesto natural.
Los miembros del Partido Único están divididos en dos grupos: los miembros «interiores», que forman el Consejo dirigente o el círculo interior del partido y que por ello viven de forma acomodada y con menos restricciones que el resto de la sociedad, y los miembros «exteriores», quienes son sometidos a intensa propaganda alienante que les impide pensar críticamente, a vigilancia constante y a cuotas difícilmente alcanzables en su trabajo como burócratas. Si bien no hay leyes, el Estado reprime brutalmente toda acción contraria a su filosofía, como son muestra las «vaporizaciones» llevadas a cabo por la «Policía del Pensamiento», explicadas más adelante con respecto al Ministerio del Amor (Minimor). Por ello, los ciudadanos suelen actuar como fanáticos partidarios del régimen, participando efusivamente en actos públicos (y privados ya que el Gran Hermano siempre vela por uno).
Entrando en detalles más específicos, se nos relata que en las casas de los miembros del Partido (y en algunas más) existe lo que se denomina como «telepantalla», que no es más que una televisión en ambos sentidos, de forma que uno puede siempre ser observado y escuchado por alguien externo, a la vez que se puede ver y escuchar el programa de turno. Por si fuera poco, estas telepantallas, al menos por los miembros del Partido Exterior —y los del Interior con excepciones— no pueden ser nunca apagadas: solamente se les puede bajar el volumen hasta una leve voz. Únicamente fuera de su alcance quedan la oscuridad de la noche, algún ángulo oculto y levísimos susurros, por lo que los aseos, la cama e incluso parte del exterior quedan dentro del área controlada. De esto se deriva evidentemente el eslogan «el Gran Hermano vela por ti» (o «el Gran Hermano te observa»).
Finalmente, un importante aspecto de la sociedad es la «Nuevalengua», que es el idioma oficial del Estado. En el tiempo en el que se escenifica la novela, esta lengua no es usada por la mayoría de las personas, pero sí por algunos miembros del Partido. Algunas palabras han conseguido generalizarse entre los proles, siendo el mayor ejemplo de esto «Socing». La vigente durante la narración 10ª edición está por ser destituida en favor de la siguiente, supuestamente la definitiva para poder implantar el idioma para 2040. En la esencia de la Nuevalengua está la reducción: miles de palabras se destruyen cada día para dejar con significados claros unas pocas escogidas; el objetivo es ser infinitamente productivo sin añadir palabras. Asimismo, aquellos términos que en «Viejalengua» designaban conceptos contrarios al Partido, como «libertad», son modificados a otros más aceptables, a únicamente «ausencia de algo», por continuar con el ejemplo. Ello tiene como objetivo limitar la capacidad de pensamiento de los hablantes, de forma que no se puedan encontrar aliados a las creencias de uno, si es que se llega a tales aun si no se tienen palabras para describirla.
Si se quiere discutir sobre la ciencia, es importante destacar que ha sido abandonada casi completamente, relegada al ámbito militar. Por ello, las innovaciones son escasas.
Política interior de la Franja Aérea 1 La guerra es la paz.
La libertad es la esclavitud.
La ignorancia es la fuerza.Explicando este eslogan expuesto que ayuda a comprender claramente la política del Socing, la primera afirmación hace referencia a que un enemigo une a los aliados, la segunda a que es necesario un Estado para no caer bajo el yugo de las emociones, y la tercera a que el conocer poco no es inconveniente alguno, sino incluso beneficio para el bien social, ya que «los superiores» conocen lo que es necesario que cada uno realice. Según O’Brien, el lema real del partido sería:La paz es la guerra.
La esclavitud es la libertad.
La fuerza es la ignorancia.Esto hace referencia a que si el Partido dejase de culpar a los enemigos de todos los problemas, sin duda se relacionarían con él mismo, cosa que impelería la sedición; a que mantenerse bajo la sombra del Socing es el único medio posible de comprender sus tesis y ser verdaderamente libre al poder tener cualquier creencia pero elegir libremente el amor al GH; y a que la fuerza del Estado radica fundamentalmente en la ignorancia derivada de las otras dos afirmaciones, ignorancia que garantiza a su vez la felicidad relativa del ciudadano.
En cuanto a los enemigos, en lo que se refiere a la política interior, un nombre viene a la cabeza: Emmanuel Goldstein, quien es supuestamente el líder de «La Hermandad». Como se desvela poco antes del final de la novela, esta organización probablemente no sea más que otra invención estatal para garantizar la primera afirmación del eslogan, aunque explícitamente no se manifiesta así. Es posible incluso que su dirigente ni siquiera exista, en analogía con el GH, siendo las dos figuras casi semejantemente omnipresentes. En el libro se presenta el siguiente diálogo entre Winston Smith, quien pregunta, y O'Brien, que es quien responde: —[...]. Soy consciente de mi identidad. Nací y moriré. Tengo brazos y piernas. Ocupo un sitio concreto en el espacio. Ningún objeto puede ocupar el mismo lugar simultánemente. ¿Existe el Hermano Mayor en ese mismo sentido?
—Eso carece de importancia. El caso es que existe.
—¿Morirá algún día el Hermano Mayor?
—Pues claro que no. ¿Cómo iba a morir? Siguiente pregunta.
—¿Existe la Hermandad?
—Eso no lo sabrás nunca. [...]. Mientras vivas, será un enigma para ti.Existe además lo que se denomina como «Los dos minutos del odio», retransmisión en la que se refiere a este «general del mal» y en la que de todos los que la vean se espera que lo insulten y griten despavoridos.
Para garantizar la prevalencia del Partido, dos métodos existen: el primero es el llamado «doblepiensa», que consiste en aprender a aceptar dos tesis contrarias como verdaderas a la vez, con el objetivo de poder creer todo aquello que el Socing indica, incluso si se trata de una afirmación tan desacertada como que 2+2=5; el segundo es el represivo, que consiste exclusivamente de las «vaporizaciones», que son los procesos mediante los cuales un individuo desaparece para no dejar rastro alguno, incluso en aquellos que los conocían, para reprimir pensamientos heterodoxos.
Ministerios de incumbencia dentro del Estado Comprender el funcionamiento de los ministerios es fundamental para comprender el funcionamiento del Socing en la praxis:
Ministerio de la Verdad El Ministerio de la Verdad (Minidad, en Nuevalengua) es aquel encargado de la reescritura de los registros y la historia en favor de la ortodoxia. Por ello, su nombre real sería el Ministerio de la Mentira. En él, los empleados se pasan notas en las que se indica algo que deba corregirse en los datos, así justificando guerras y alianzas que supuestamente son eternas (nada más lejos de la realidad), vaporizaciones, predicciones del Partido… Una de esas notas, que suelen ser escritas en algo parecido a la Nuevalengua, lee así: times 3.12.83 informe ordendía hm doblemasnobueno refs nopersonas reescribe tot eniaut antearchiva, lo que puede traducirse por «la información sobre el orden del día del Hermano Mayor del Times del 3 de diciembre de 1983 es extremadamente insatisfactoria y hace referencia a personas no existentes. Reescríbase por completo y envíese el borrador a una autoridad superior antes de archivarla». Un complejo sistema de tubos conecta todas las partes, pudiéndose así tirar aquello que no sirve y enviar rápidamente comunicados e información.
Ministerio de la Abundancia El Ministerio de la Abundancia (Minindancia) es aquel encargado de producir justamente lo que se demanda, sin excedente, tratando siempre de reducir el número de productos (al contrario de lo que retransmiten las telepantallas). Por ello, su nombre real sería el Ministerio de la Escasez. Poco conocemos de su funcionamiento interno, pero sí se pueden observar sus consecuencias en la vida cotidiana: hay déficit de muchos productos, la ginebra y el café son de pésima calidad, la comida ofrecida en los comedores es deprimente… En consecuencia, se deduce a través de Julia que existe un mercado negro donde sí es posible obtener productos de gamas superiores, siendo estos normalmente robados de miembros del Partido Interior.
Ministerio del Amor