right|thumb|Postal de Año Nuevo de 1940 celebrando el 2600 aniversario de la fundación mítica del Imperio por el Emperador Jimmu. fue un sincretismo político de ideologías japonesas desarrollado por un período de tiempo desde la llamada Restauración Meiji. También es a veces referido como nacionalismo Shōwa o fascismo japonés. El término Shōwa hace referencia al período de reinado del Emperador Hirohito, (1927 - 1988), aunque el período del estatismo termina con el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Este movimiento estatista dominó la política japonesa durante la primera parte del período Shōwa (reinado de Hirohito). Fue una mezcla de ideas como el nacionalismo japonés, el imperialismo, el militarismo y el capitalismo de estado, que fue propuesta por un número de filósofos y pensadores políticos contemporáneos en Japón.

Orígenes

Con una política exterior más agresiva, y la victoria sobre China en la primera guerra sino-japonesa y sobre la Rusia imperial en la guerra ruso-japonesa, Japón se sumó a las potencias imperialistas. La necesidad de unas fuerzas armadas fuertes para asegurar el nuevo imperio de ultramar de Japón fue fortalecida por la sensación de que solo a través de unas fuerzas armadas fuertes podría Japón ganarse el respeto de las naciones occidentales, y por lo tanto la revisión de los Tratados desiguales impuestos en el .

Los militares japoneses se veían a sí mismos como “políticamente limpios” en términos de corrupción, y criticaban a los partidos políticos bajo la democracia liberal porque solo buscaban su propio beneficio y eran una amenaza a la seguridad nacional por su fracaso en proveer un adecuado gasto militar o en enfrentar los acuciantes problemas sociales y económicos. La complicidad de los políticos con los zaibatsu (monopolios corporativos) también fue criticada. Los militares tendían a favorecer el dirigismo y otras formas de control directo del Estado en la industria por sobre el capitalismo de libre mercado, así como también un mayor bienestar social auspiciado por el Estado para reducir el atractivo del socialismo y el comunismo en Japón.

La relación especial de los militaristas y el gobierno civil central con la Familia Imperial apoyaba la importante posición del Emperador como jefe de Estado con poderes políticos, y la relación con los movimientos nacionalistas de derecha. Sin embargo, el pensamiento político japonés tuvo relativamente poco contacto con el pensamiento político europeo hasta el .

Con esta ascendencia de los militares, el país desarrolló un sistema económico muy jerárquico y aristocrático, con una significativa intervención del Estado. Durante la Restauración Meiji, había habido un aumento en la creación de monopolios. Esto era en parte debido a la intervención del Estado, ya que los monopolios servían para permitirle a Japón convertirse en una potencia económica mundial. El Estado mismo era dueño de algunos de los monopolios, y otros eran propiedad de los zaibatsu. Los monopolios manejaban el núcleo central de la economía, y otros aspectos eran controlados por el ministerio del gobierno apropiado a la actividad, incluyendo el Banco Central Nacional y la familia Imperial.

Durante el mismo período, ciertos pensadores con ideales similares a los de tiempos del shogunato desarrollaron las primeras bases del expansionismo japonés y el panasianismo. Posteriormente dichos pensamientos fueron desarrollados por escritores como Saneshige Komaki en las doctrinas Hakkō ichiu, Esfera de Coprosperidad de la Gran Asia Oriental y Amau.Akihiko Takagi, menciona "Nippon Chiseigaku Sengen ("Un manifiesto de geopolítica japonesa") escrito en 1940 por Saneshige Komaki, profesor de la Universidad Imperial de Kyoto y uno de los representantes de la Escuela de Kyoto, [como] un ejemplo de la fusión de la geopolítica con el ultranacionalismo japonés tradicional."

Desarrollos en la era Shōwa

Política internacional El tratado de Versalles de 1919 no reconocía las reclamaciones territoriales del Imperio de Japón, y los tratados navales internacionales entre las potencias occidentales y el Imperio de Japón como el Tratado naval de Washington y el Tratado Naval de Londres imponían limitaciones a la construcción naval, lo cual limitaba el tamaño de la Armada Imperial Japonesa a una proporción de 10:10:6. Estas medidas fueron consideradas por muchos en Japón como una negativa de las potencias occidentales a considerar a Japón como un igual. La última de estas provocó el Incidente del 15 de mayo.

Sobre la base de la seguridad nacional, estos eventos suscitaron una subida del nacionalismo japonés y resultaron en el fin de la diplomacia colaborativa que apoyaba la expansión económica pacífica. La implementación de una dictadura militar y el expansionismo territorial eran considerados la mejor manera de proteger la esencia nacional japonesa (Yamato-damashii).

Discurso civil sobre el estatismo A principios de los años 30, el Ministerio de Asuntos Interiores comenzó a arrestar a disidentes políticos de izquierda, generalmente con el propósito de obtener una confesión y una renuncia a las inclinaciones antiestado. Más de arrestos fueron realizados entre 1930 y 1933. En respuesta, un gran grupo de escritores fundó la rama japonesa del Frente Popular Internacional Contra el Fascismo, y publicaron artículos en las más importantes revistas literarias advirtiendo de los peligros del estatismo. Su periódico, La biblioteca del pueblo (人民文庫), alcanzó una circulación de más de cinco mil ejemplares y era ampliamente leído en círculos literarios, pero finalmente fue censurado y más tarde desmantelado en enero de 1938.

Obras de Ikki Kita Ikki Kita fue un teórico político de principios del , que abogaba por un híbrido del socialismo de estado con el "nacionalismo asiático", fusionando así el temprano movimiento ultranacionalista con el militarismo japonés. Su filosofía política fue delineada en su tesis ( ) de 1906 y ( ) de 1919. Kita proponía un golpe de Estado militar para reemplazar la estructura política existente en Japón con una dictadura militar. El nuevo liderazgo militar rescindiría la Constitución Meiji, prohibiría los partidos políticos, reemplazaría la Dieta de Japón por una asamblea libre de corrupción, y nacionalizaría las principales industrias. Kita también visualizaba estrictos límites a la propiedad privada, y una reforma agraria para mejorar la suerte de los campesinos arrendatarios. Así fortalecido internamente, Japón podría luego embarcarse en una cruzada para liberar a toda Asia de imperialismo occidental.

Aunque sus obras fueron prohibidas por el gobierno casi inmediatamente después de su publicación, su circulación era masiva, y sus tesis demostraron ser populares no solo entre la clase de los jóvenes oficiales entusiasmados con la perspectiva de un gobierno militar y el expansionismo japonés, sino también entre el movimiento populista por su apelación a las clases agrarias y a la izquierda del movimiento socialista.

Obras de Shūmei Ōkawa thumb|200px|El escritor japonés panasianista Shūmei Ōkawa. Shūmei Ōkawa fue un filósofo político de derecha, activo en numerosas sociedades nacionalistas japonesas en los años 20. En 1926, publicó , entre otras obras, que ayudaron a popularizar el concepto de la inevitabilidad de un choque de civilizaciones entre Japón y Occidente. Políticamente, sus teorías construían sobre la base de las obras de Ikki Kita, pero enfatizaban aún más la necesidad de Japón de retornar a sus tradiciones kokutai con el objeto de sobrevivir a las crecientes tensiones sociales creadas por la industrialización y las influencias culturales extranjeras.

Obras de Sadao Araki thumb|left|200px|Sadao Araki, Ministro del Ejército y de Educación en el gabinete de Konoe. Sadao Araki fue un notable filósofo político del Ejército Imperial Japonés durante los años ‘20, que tenía una amplia base de seguidores entre el joven cuerpo de oficiales. Aunque estuvo implicado en el incidente del 26 de febrero, continuaría desempeñándose en numerosos puestos influyentes del gobierno, y fue ministro de gabinete bajo el Primer Ministro Fumimaro Konoe.

El Ejército Japonés, ya entrenado de acuerdo a principios prusianos desde la temprana Era Meiji, frecuentemente mencionaba la afinidad entre el yamato-damashii y el "espíritu militar prusiano" al presionar por una alianza con Italia y Alemania junto con la necesidad de combatir el comunismo soviético. Los escritos de Araki están imbuidos con nostalgia hacia el sistema administrativo militar del antiguo shogunato, en una manera similar a como el Partido Fascista de Italia miraba a los ideales antiguos del Imperio Romano o a como el Partido Nazi en Alemania recordaba una versión idealizada del Primer Reich y de la Orden Teutónica.

Araki modificó la interpretación del código guerrero bushido al seishin kyōiku ("entrenamiento espiritual"), el cual él introdujo entre los militares como Ministro de Ejército, y el público en general como Ministro de Educación, y en general trajo los conceptos del movimiento de Restauración Showa a la política japonesa corriente.

Algunos de los rasgos distintivos de su política también fueron usados fuera de Japón. Los estados títere de Manchukuo, Mengjiang, y el gobierno de Wang Jingwei fueron organizados más tarde parcialmente de acuerdo con las ideas de Araki. En el caso del Estado de Wang Jingwei, él mismo tenía ya algunas influencias alemanas ya que antes de la invasión japonesa de China se había encontrado con líderes alemanes y había recogido algunas ideas fascistas durante su tiempo en el Kuomintang. A estas las combinó con el pensamiento militarista japonés. Agentes japoneses también apoyaron a elementos nacionalistas locales en el Sudeste asiático y a rusos blancos residentes en Manchukuo antes de que la guerra estallara.

Obras de Seigō Nakano thumb|200px|Seigō Nakano Seigō Nakano buscaba producir un renacimiento de Japón a través de una mezcla de ética samurái, neoconfucianismo y nacionalismo populista modelado en base al fascismo europeo. Veía en Saigō Takamori la epítome del “verdadero espíritu” de la Meiji ishin, y en la tarea del Japón moderno recapturarlo.

El movimiento de Restauración Shōva Ikki Kita y Shūmei Ōkawa unieron fuerzas en 1919 para organizar la efímera Yuminsha (猶存社), un grupo de estudio político destinado a convertirse en una organización paraguas para los variados movimientos socialistas de derecha. Aunque el grupo pronto colapsó debido a diferencias ideológicas irreconciliables entre Kika y Ōkava, sirvió su propósito en que logró unir a las sociedades de derecha antisocialistas panasianistas con los seguidores centristas e izquierdistas del socialismo de Estado.

En las décadas de 1920 y 1930, estos seguidores del estatismo japonés usaron el eslogan , el cual implicaba que era necesaria una nueva resolución para reemplazar el orden político existente dominado por políticos corruptos y capitalistas con uno que (a sus ojos) cumpliera los objetivos originales de la Restauración Meiji de gobierno imperial directo a través de máscaras militares.

Sin embargo, el término “Restauración Shōwa” tuvo diferentes significados para diferentes grupos. Para los radicales de “Sakurakai”, significaba el violento derrocamiento del gobierno para crear un Estado nacional-sindicalista con una distribución más equitativa de la riqueza y la remoción de los políticos corruptos y los líderes de los zaibatsu. Para los jóvenes oficiales significaba el retorno a alguna forma de shogunato militar en la cual el Emperador reasumiría el poder político directo con atributos dictatoriales, junto con simbolismo divino, sin la intervención de la Dieta o de la democracia liberal, pero que a todos los efectos sería un mascarón de proa, con las decisiones del día a día en manos del liderazgo militar.

thumb|El Príncipe Chichibu en 1941