Herrera de los Navarros es un municipio y localidad española de la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. El término municipal, ubicado en las estribaciones del sistema Ibérico y a la orilla del río Huerva, tiene una población de .
Geografía El entorno natural de Herrera de los Navarros conforma un paraje ideal para el amante de la naturaleza. De ahí que Herrera esté incluida en la Red Ecológica Europea Natura 2000, que garantiza la conservación de los hábitats y las especies de interés comunitario. Así la zona denominada Bajo Huerva - Plana de María, ha sido declarada Zona de Especial Protección para las Aves, cuyo fin es proteger eficazmente a todas las aves que viven en estado silvestre en el entorno. Además, cercanas al término municipal de Herrera se encuentran las ZEPA de La Lomaza de Belchite y de la Laguna de Gallocanta. Herrera de los Navarros cuenta además con un Lugar de Importancia Comunitaria, la llamada zona Alto Huerva - Sierra de Herrera, paisaje singular de gran belleza e interés naturístico. miniatura|La sierra de Herrera, patrimonio natural de la localidad.
Fauna En Herrera se pueden observar aves como el buitre común, el águila culebrera, el águila real, la avutarda, el alcaraván, la ortega, la chova piquirroja, la alondra dupont, la collaba rubia, lo cogujada montesina y el escribano hortelano. Como especies de interés piscícola podemos encontrar cangrejos de río autóctonos, barbos culirrojos, bermejuelas y madrillas. Los principales mamíferos, de mayor interés cinegético y representatividad son: el jabalí, el conejo, la liebre y el gato montés. La presencia de estos mamíferos hacen de Herrera un lugar excepcional para la caza.
Flora Se pueden distinguir, a nivel general, tres grandes unidades de vegetación potencial: los majorales, los quejigales y los carrascales. A ellos hay que añadir, en menor proporción, pinares, jarales y brezales, parameras calizas, matorrales gipsófilos, formaciones de ribera, cultivos y eriales.
Historia miniatura|Vasija cilíndrica con decoración de motivos solares, hallada en el yacimiento de los Castellares, data del (Museo de Zaragoza, Zaragoza) La historia ha sido generosa con Herrera de los Navarros; pueblos prerromanos como los celtíberos, romanos, árabes, cristianos y mudéjares; todo un crisol de pueblos y culturas que con el paso de los siglos fueron conformando el carácter y personalidad de sus gentes.
Pueblos prerromanos Ciñéndonos a las fuentes escritas clásicas, la actual comarca de Daroca debía de estar ocupada por pueblos celtíberos, edetanos y beliones, siendo la presencia de los primeros la más destacable.
Romanización La presencia de romanos en la zona no debió de ser muy intensa a juzgar por los escasos vestigios arqueológicos encontrados. Sin embargo, en el término municipal de Herrera de los Navarros encontramos a un kilómetro del actual pueblo los restos del poblado conocido como los Castellares. Se trata de un asentamiento ibero-romano de edad temprana situado en lo alto de un promontorio de forma alargada y limitado por una muralla y foso defensivo.
La economía
La agricultura sería la principal ocupación económica de sus habitantes; se basaría en explotaciones extensivas casi exclusivamente de cereal, en concreto trigo.
Es muy probable asimismo la recolección de frutos silvestres y bayas como complemento alimenticio en el río y el bosque.
Existió una incipiente ganadería, básicamente para el autoconsumo. La oveja y la cabra, de las que se encontraron algunos jóvenes ejemplares, parecen ser las especies predominantes y las que proporcionaban mayor carne a la dieta, lo que demuestra su domesticación.
La vida cotidiana
Una de las actividades indispensables de la vida cotidiana, sería la preparación de los alimentos y su posterior consumo cotidiano. La cocción de los alimentos se realizaba generalmente en el fuego u hogar. Para esa actividad se usaban ollas de cerámica.
En cuanto al vestido y adorno, el más característico es la fíbula, utilizada como complemento del sagum o sayo. El sagum era una gruesa capa de lana sin mangas, abierto por el lado izquierdo y sujeto en el hombro derecho por un broche o fíbula. Justo debajo, los hombres utilizaban una túnica corta, también de lana o lino, ceñida por tiras de cuero o cinturones. Mientras, las mujeres la usaban larga hasta los pies. Era frecuente asimismo el uso de pantalones, medias altas y sandalias de cuero o cáñamo.
Para acabar, se han encontrado cuchillos afalcatados de un solo filo o cuchillos biglobulares de doble filo y dureza. Otro tipo de armas son las arrojadizas, encontrándose algunos ejemplares de puntas de lanza de enmangue tubular.
Desarrollo socio-histórico del poblado
El origen del poblado tiene lugar en el inicio de la iberización. En el Valle del Ebro se producen una serie de alteraciones y destrucciones que generan un reajuste de la población. De esta forma se crean un gran número de poblados, entre ellos: Los Castellares.
Los datos indican que el fin del poblado se debió a una acción violenta. Podemos concluir que el poblado fue asaltado (puede ser también saqueado), huyendo sus habitantes del lugar, bien integrándose en un asentamiento existente o creando uno nuevo.
Musulmanes Con la caída del imperio romano, llegaron los pueblos bárbaros instalándose el reino visigótico. La impronta que la posterior ocupación por los árabes, y su refinada cultura dejó en la comarca, perdura hasta nuestros días. Este influjo se manifiesta principalmente en el tortuoso trazado de las calles, reflejo de la importancia que el mundo interior tenía para sus habitantes, así como en el uso de materiales como la teja árabe.
Medievo cristiano Con la reconquista comienza el verdadero auge de Herrera de los Navarros gracias a los fueros reales otorgados para atraer población del norte peninsular. De ahí la referencia en el nombre del municipio a Navarros, seguramente por el origen de la mayoría de estos nuevos pobladores. Jaime I mandó construir aquí un pequeño palacio para el descanso de sus cacerías, atrayendo a numerosa población que fue instalándose en la ladera sur del pueblo. Esto hizo necesario la construcción de ventas para alojar a los viajeros y de herrerías para herrar a los caballos, forjándose el nombre actual de la localidad Herrera.
Edad Moderna La expulsión de los judíos y moriscos fue un hecho que tuvo una gran repercusión en Aragón, sufriendo una regresión económica y demográfica, desapareciendo sectores claves de la sociedad de la época.
Ligada desde el medievo a la Comunidad de Daroca, Herrera de los Navarros formó parte de la Comunidad de aldeas de Daroca dentro de la Sesma de Trasierra. Esto le permitió disfrutar de la prosperidad económica que durante el se produjo en toda la comunidad, permitiendo un crecimiento demográfico importante.
Órganos de gobierno
La Plega General fue el máximo órgano de gobierno, hasta su sustitución en 1708 por una Junta de Gobierno. Para los asuntos menores se mantuvieron también las plegas particulares. A partir de 1528 pasaron a llamarse Ajustes, y en el tomaron el nombre de Consejos. Su lugar más frecuente de celebración era Romanos, pero en ocasiones se reunían en otros lugares, como ocurrió en 1501, en que se celebraron en Herrera y el Villar.
Organización local
El ayuntamiento se compone de dos alcaldes, dos regidores y un síndico procurador. Las personas las elegía la Real Audiencia a propuesta del Ayuntamiento saliente. Los acuerdos se tomaban por mayoría.
Evolución demográfica
El número de censos, vecindarios y referencias acerca de la población de Herrera es muy superior.
Bases económicas
Las bases económicas giraban en torno a la agricultura y ganadería. La agricultura se apoyaba de forma especial en la producción de cereales. Herrera producía, sobre todo trigo.
Durante esta época, la economía de la localidad se apoyo también en la explotación forestal de los montes que circundaban la localidad. Ese aprovechamiento del monte consistía, principalmente, en la corta de leña y la realización de carbón vegetal.
El tercer pilar básico de la economía herrerina, la ganadería. La caza se mantenía como un complemento más al sustento económico. Las piezas más codiciadas eran jabalíes y conejos.
Se tiene noticias de la existencia de al menos un molino de harina, situado en La Huerva y también de, al menos, una herrería destinada a la fabricación de aperos y a la atención de caballerías.
Cultura y mentalidades
Referido a la educación, hay referencias a la existencia de una Escuela de Gramática en Herrera. Además, diversos documentos aportan datos y claridad sobre algunos aspectos relativos a las mentalidades y costumbres de esta época. Uno de ellos aborda un caso de brujería, tema crucial durante todo este periodo: en él se acusa a Pascuala García, habitante de Herrera, de prácticas de hechicería que habían causado la muerte de numerosas reses.
Guerra Carlista: La acción de Herrera o Villar de los Navarros
Como cierre de esta época histórica, hay que hacer notar la repercusión que tuvo un episodio de la Guerra Carlista para el futuro de Herrera y para el propio desarrollo de aquella contienda.
La expedición partió de Estella el 15 de mayo de 1837, y el 24 de agosto de ese mismo año, los carlistas ocupaban Nogueras y Herrera. En esta localidad tenían su cuartel, pero ante la llegada del brigadier liberal Buerens, lo trasladaron al Villar. Buerens, creyendo que se trataba de una huida, envió emisarios para confirmar la situación y trabo con ellos combate un batallón de infantería carlista. Contraatacaron las tropas liberales. Las distintas alas liberales quedaron rotas por las incursiones de caballería carlista, hasta el punto de que esta rodeo a las tropas isabelinas y las condujo a un barranco sin salida. Intentaron resistir en él pero sin existo, siendo, además, perseguidos en su huida hacia Herrera.
Los carlistas lograron una victoria determinante. Además, mientras las bajas carlistas fueron escasas, entre cien y quinientas, las liberales eran incontables, incluyendo la mayoría de los oficiales.
El cuartel general carlista se instaló en Herrera y El Villar y el cuartel Real en Santa Cruz de Nogueras. La batalla y la guerra impactó de forma terrible sobre el territorio de Herrera y de toda la Sierra, con catastróficas consecuencias para su economía. Con todo, la batalla fue recordada por su crudeza y sus efectos para los prisioneros liberales.
Edad Contemporánea A partir de la segunda mitad del , la falta de renovación de las estructuras productivas y el retraso técnico, provocan el comienzo del declive económico de la comarca. La situación se verá agravada con crisis y guerras como las carlistas que sacudieron la comarca a lo largo del .
A mediados del , el lugar tenía contabilizada una población de 1110 habitantes. Aparece descrito en el noveno volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente Herrera. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de Herrera de los Navarros.
El desarrollo económico del gracias a la industrialización, dejara de lado estas tierras volcadas en la agricultura, sufriendo duramente el éxodo a las capitales comarcales y de provincia en busca de mayores oportunidades.
Demografía Herrera de los Navarros cuenta con una población de .
Símbolos
Escudo