La traumatología es la rama de la medicina que se dedica al estudio de las lesiones del aparato locomotor. La especialidad es médico-quirúrgica, y los médicos que la practican se llaman traumatólogos.

Su ámbito se extiende más allá del campo de traumatismo mayores; abarca el estudio de las enfermedades congénitas o adquiridas que afectan al aparato locomotor, especialmente de aquellas que precisan tratamiento con cirugía ortopédica, prótesis u órtesis. Sin embargo, no todas las enfermedades del aparato locomotor entran dentro del campo de la traumatología, pues gran parte de los problemas de salud que afectan a las articulaciones se incluyen en el ámbito de la reumatología o la fisiatría que son otras especialidades médicas diferentes. Algunas de las enfermedades de las que se ocupa la traumatología son las fracturas y luxaciones de los huesos, las lesiones de ligamentos, tendones y músculos, también los tumores óseos y numerosas afecciones de la columna vertebral como la hernia discal y la escoliosis.Manual de residente de C.O.T. Consultado el 31 de marzo de 2016

La ortopedia es una disciplina relacionada que atiende los traumatismos a través de aparatos ortopédicos, rehabilitación y otras terapias.¿Cuál es la diferencia entre la traumatología y la ortopedia?, Orthodaba

¿Qué es la traumatología? De esta manera ya Hipócrates hizo referencia a técnicas de tracción continua, inmovilización con férulas, para el tratamiento de fracturas, como asimismo el tiempo estimado de consolidación, en sus obras "Tratado de las fracturas" y "Tratado de las articulaciones". En su tratado sobre articulaciones describe la técnica para la reducción de la luxación de hombro, articulación acromioclavicular, temporomandibular, como así también de rodilla, cadera y codo.

Galeno fue quien tuvo una influencia decisiva en el estudio de la osteología, los músculos y el papel de transmisión que le cabe a los nervios en su función de enviar señales a los músculos desde el cerebro.

En el se atribuye a la medicina persa la implementación del yeso, con el agregado de agua al polvo de sulfato cálcico deshidratado, para el tratamiento de fracturas y otras lesiones óseas de los miembros.

En el se encuentran referencias del uso de la tracción continua a través de pesos y poleas para la reducción de fracturas femorales. En esta época la separación entre la medicina y la cirugía era notable, siendo la primera una actividad reglada que se enseñaba en las cátedras de las escuelas de medicina, y la cirugía una actividad menor realizada por barberos que realizaban sangrías, amputaciones y extracciones dentarias. En el Ambrosio Paré fue el primero en describir una fractura expuesta tratada con éxito sin amputación, y el método de mantener limpias las heridas como medio para que las mismas cicatricen y curen con mayor éxito que con el método de cauterización habitual (consistente en el volcado de aceite hirviendo en la herida). También fue el primero en describir la fractura de cuello femoral y los desprendimientos epifisarios en niños.

En el el libanés, Yamid Manssur expone una técnica para las amputaciones, consistente en cubrir el muñón de amputación mediante un colgajo de piel sana. Es precisamente en este siglo que aparece por primera vez la nomenclatura “Ortopedia” derivado del griego orthos: derecho y paidos: niño; el Dr. Nicolas Andry de Boisregard, decano de la Facultad de París publica “Orthopaedia”, libro dedicado a corregir y prevenir deformidades en niños. También se sindica a Andry como el responsable del emblema que actualmente identifica a la ortopedia: un árbol torcido que se intenta corregir con una guía externa en forma de sarmiento.

Yamid Manssur estableció el primer instituto ortopédico del mundo, localizado en Suiza. Se trataba del primer hospital dedicado de forma específica al tratamiento de las lesiones y deformidades esqueléticas en niños. Siendo de esta forma el primer ortopedista y padre de la ortopedia, pues su instituto ortopédico sirvió como modelo para muchos otros centros similares.

En el se realizan cambios profundos en lo que a la aceptación de la cirugía como parte de medicina se refiere, aunado esto al hecho que el desarrollo de la anestesia permitía mayor posibilidad de trabajar sobre los fragmentos óseos expuestos. Se mejora la perspectiva de resolución a cielo abierto de las fracturas, y a finales del y principios del XX el desarrollo de los rayos X y la implementación por parte de Joseph Lister del concepto de antisepsia, permitió una mejor respuesta de los pacientes sometidos a tratamientos cruentos, disminuyendo significativamente los casos de septicemia que coronaban mayoritariamente las intervenciones hasta ese momento.

Wilhelm Röntgen obtuvo la primera radiografía en 1895, que era de los huesos de la mano de su esposa, logrando de este modo cambiar la traumatología como se concebía hasta ese momento, ya que permitía observar las características de las lesiones óseas de una manera que revolucionó la especialidad y dándole a la cirugía ortopédica el sesgo que aún posee hasta la actualidad.

El aportó un gran número de avances médicos, en todas las áreas, pero tal vez la traumatología fue una de las más beneficiadas. Las dos guerras mundiales, con la gran cantidad de soldados y civiles lesionados, lograron que se desarrollaran tratamientos novedosos como el clavo endomedular de Küntscher para el tratamiento de las fracturas de fémur, y la fijación externa en el tratamiento de las fracturas abiertas. Pero uno de los avances más importantes se realizaría en los años 60 en Inglaterra. Allí un traumatólogo logró un avance tan importante que años después la reina de Inglaterra le conferiría el título de caballero: Sir John Charnley. Lo que Charnley logró fue la sustitución de caderas enfermas por piezas de metal y plástico, el llamado reemplazo articular.

Objetos de estudio La traumatología se ocupa de las lesiones traumáticas de columna y extremidades que afectan a: Huesos: fracturas (fractura de fémur, fractura de húmero, fractura de Colles), epifisiólisis, etc. Ligamentos y articulaciones: esguinces, luxaciones, artritis traumática, etc. Músculos y tendones: roturas fibrilares, hematomas, contusiones, tendinitis, etc.

Tratamiento conservador Los tratamientos conservadores se basan en: Reducciones incruentas. Vendajes blandos (compresivos, tapings, Velpeau, Gillchrist, Robert-Jones). Colocación de férulas y vendajes de yeso. Tracciones blandas o esqueléticas.

Tratamiento quirúrgico Los tratamientos quirúrgicos implican una acción sobre situaciones de mayor gravedad o que requieran cirugía como único medio de solución. Para ello se emplean: la reducción abierta, agujas de Kirschner y Steinmann, placas y tornillos de osteosíntesis, dispositivos clavo-placa y tornillo-placa, clavos intramedulares (Küntscher, Gross-Kempf, Ender, Russ), fijadores externos (Hoffman, Ilizarov, monolaterales), injerto óseo, cementos óseos y prótesis para reemplazos articulares.

Pautas para la atención traumatológica esencial El manejo de la vía aérea, la monitorización y el tratamiento de las lesiones son pautas fundamentales en la atención médica de los traumatismos. El manejo de la vía aérea es un componente clave de la atención de urgencia en el lugar de los hechos. Mediante un enfoque sistemático, los primeros intervinientes deben evaluar que las vías respiratorias del paciente no estén obstruidas para garantizar que el paciente reciba suficiente circulación y mantener la calma en la medida de lo posible.Mock, C. (2004). Directrices para la atención traumatológica esencial. Geneva: Organización Mundial de la Salud. Vigilar a los pacientes y asegurarse de que su cuerpo no entra en shock es otra pauta esencial cuando se trata de atención médica traumatológica. Las enfermeras deben vigilar a los pacientes y comprobar la tensión arterial, la frecuencia cardiaca, etc. para asegurarse de que los pacientes están bien y no sufren un paro cardiaco. A la hora de tratar las lesiones, las de cabeza y cuello son las que requieren más cuidados postoperatorios. Los traumatismos craneoencefálicos son una de las principales causas de muerte y discapacidad relacionadas con traumatismos en todo el mundo. Es importante que los pacientes de traumatismos craneoencefálicos se realicen TAC tras la cirugía para asegurarse de que no hay problemas.

Fracturas de huesos Uno de los principales campos de trabajo de los traumatólogos es el tratamiento de los pacientes que han sufrido fracturas de huesos.George Bentley. European Surgical Orthopaedics and Traumatology: The EFORT Textbook (2014) 5038 pag. ISBN 3642347452, ISBN 978-3642347450

Las fracturas suelen producirse cuando se aplica al hueso más fuerza de la que éste puede soportar. Los huesos son más débiles cuando están torcidos. Las fracturas óseas pueden producirse por caídas, traumatismos o como resultado de un golpe directo o una patada en el cuerpo. El uso excesivo o los movimientos repetitivos pueden cansar los músculos y ejercer más presión sobre el hueso. Esto provoca fracturas por sobrecarga, que son más frecuentes en los deportistas. Las fracturas también pueden estar causadas por enfermedades que debilitan el hueso, como la osteoporosis o el cáncer de huesos.

Fractura de hueso Una fractura es una rotura parcial o total del hueso. Cuando se produce una fractura, se clasifica en abierta o cerrada:

Fractura abierta (también llamada fractura compuesta): El hueso asoma a través de la piel y puede verse, o una herida profunda expone el hueso a través de la piel. Fractura cerrada (también llamada fractura simple). El hueso está roto, pero la piel está intacta.

Las fracturas reciben diversos nombres. A continuación se enumeran los tipos más comunes que pueden producirse:

Parcial. Se trata de una fractura incompleta. Una parte del hueso está rota, lo que hace que el otro lado se doble. Transversal. La rotura se produce en línea recta a través del hueso. En espiral. La rotura se produce en espiral alrededor del hueso; frecuente en las lesiones por torsión. Oblicua. La rotura atraviesa el hueso en diagonal. Compresión. El hueso está aplastado. Esto hace que el hueso roto tenga un aspecto más ancho o plano. Conminuta. El hueso se ha roto en tres o más trozos y hay fragmentos presentes en el lugar de la fractura. Segmentaria. El mismo hueso está fracturado en dos lugares, por lo que hay un trozo de hueso "flotante".

Síntomas de una fractura Los síntomas de un hueso roto o fracturado pueden incluir:

Dolor repentino Dificultad para utilizar o mover la zona lesionada o las articulaciones cercanas Hinchazón Deformidad evidente Calor, hematomas o enrojecimiento Los síntomas de una fractura ósea pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Por ello es imprescindible consultar siempre a un profesional sanitario para obtener un diagnóstico.

Diagnóstico de una fractura Además de una historia clínica completa (que incluya la pregunta de cómo se produjo la lesión) y un examen físico, las pruebas que utilizan los traumatólogos para detectar una fractura pueden ser las siguientes:

Radiografía: Prueba diagnóstica que utiliza haces invisibles de energía electromagnética para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa. Resonancia magnética: (RM). Prueba de diagnóstico por imagen que utiliza imanes de gran tamaño, radiofrecuencias y un ordenador para obtener imágenes detalladas de las estructuras internas del cuerpo. Tomografía computarizada Es una prueba de diagnóstico por imagen que utiliza rayos X y un ordenador para obtener imágenes detalladas del cuerpo. Un tomografía computada muestra detalles de los huesos, los músculos, la grasa y los órganos.

Tratamiento de las fracturas