Carlos Antonio López Insfrán (Asunción, 4 de noviembre de 1792Su acta de bautismo queda fechado en 1793 después de nueve meses de su nacimiento.-Asunción, 10 de septiembre de 1862) fue un político, periodista, jurista, maestro y estadista paraguayo. Ocupó los cargos de cónsul y presidente respectivamente. Electo como primer cónsul junto con Mariano Roque Alonso como segundo por el quinto Congreso Nacional en 1841. Al término del consulado se llamó a congreso en 1844, y se aprobó la Ley que establece la Administración Pública, primera norma política fundamental en la historia del Paraguay independiente. Es considerado el primer presidente constitucional del Paraguay, ya que con él se inicia el período constitucional que duraría hasta 1870.
Desde su incursión en el servicio público, Carlos Antonio López tuvo destacada actuación como político, es considerado como el padre de la primera modernidad (1840-1870), el que procuró acercar al Paraguay a los bienes de la cultura universal sin descuidar por ello el ejercicio de la soberanía. Su gobierno se destacó por las varias reformas que contribuyeron al progreso del país en los aspectos políticos, económicos y sobre todo culturales. Mediante estos logros fue reelecto en el cargo en el año 1854 y 1857.
Fue quien estableció las bases jurídicas, de lo que era un país agrario y ganadero que se regía por pocas leyes heredadas de las leyes de indias en tiempos de la colonia, se transformó en un país industrializado que poco a poco fue sentando su sistema legal de modo a legalizar la administración de López, la cual le dio especial importancia a la salida diplomática, quizás esa haya sido la causa del porqué durante su gobierno no se vivieron mayores sobresaltos que escaramuzas entre los ejércitos binacionales en las fronteras del Paraguay, hasta ese momento, todavía no había delimitadas con exactitud.
No obstante, Carlos Antonio López siguió con las prácticas autoritarias muy famosas durante el gobierno de José Gaspar Rodríguez de Francia, claramente sin la crueldad del primero, pero con la aparición de una nueva figura autoritaria: el exilio. En materia educativa grande fue el aporte de López, pues otorgó becas a jóvenes aplicados para estudiar en Europa y de ese modo lograr el nacimiento de una nueva generación más ilustrada, quienes recién tendrían destacada actuación ya en la posguerra. Dichas acciones, son las que posteriormente hayan colocado a Carlos Antonio López en el pedestal de la historia paraguaya, por ser uno de los hombres que junto a Rodríguez de Francia defendió la nacionalidad paraguaya.
En materia edilicia, durante su gobierno, varios fueron los arquitectos e ingenieros europeos que llegaron al Paraguay con la misión de erigir amplios edificios y estructuras similares a las solo se podrían encontrar en las calles de Roma o París. A su vez, Carlos Antonio López siguió con la política nacionalista de su antecesor, logrando posteriormente el reconocimiento, durante su gobierno, de la independencia paraguaya por parte de distintas naciones. Una vez ya en sus postrimetrías, dejó el camino llano y estructurado para que su primogénito, Francisco Solano López, continuara dicho proceso.
Biografía
Infancia y juventud Carlos Antonio López Ynsfrán nació en el distrito de Manorá, Asunción, el 4 de noviembre de 1792, hijo de Miguel Cirilo López de Villamayor y Leonor Melchora Ynsfrán Ascona, matrimonio que tuvo seis hijos y dos hijas: Martín López Ynsfrán, quien en el convento de San Francisco realizó los cursos de Filosofía y Teología Escolástica recibiéndose de maestro en artes ejerciendo posteriormente el cargo de vicario en Yuty, Caazapá hasta el final de sus días. Basilio López Ynfrán, fraile franciscano quien durante años ejerció el curato en Pirayú para posteriormente ser designado obispo del Paraguay hasta su muerte en 1859. Francisco de Paula López Ynsfrán, José Domingo López Ynsfrán, Victoriano López Ynsfrán, Melchora López Ynsfrán, Blasia López Ynsfrán y Juan Vicente López Ysnfrán . Miguel Cirilo era un sastre de origen español y Melchora provenía de una antigua familia de estirpe asuncena. La infancia de Carlos Antonio transcurrió en aquella casa colonial ubicada a metros del arroyo Mburicaó.
Un año después, en julio de 1793, fue bautizado en una iglesia recoleta y su padrino fue el señor Juan de la Cruz Arce. Inició sus estudios primarios en varias escuelas coloniales de Asunción, lugar en que se enseñaba aprendizajes básicos como leer, escribir y contar, además de la enseñanza de los dogmas cristianos. Según diversos biógrafos, ya desde pequeño se destacó por su inteligencia y sus ganas de aprender.
Una vez culminados sus estudios primarios y secundarios, aconsejado por sus padres en 1808 inicia sus estudios secundarios cursando sus estudios de filosofía y teología en el Real Seminario de San Carlos de dicha ciudad, pero luego abandonó dicha carrera para estudiar derecho. Tras doctorarse en jurisprudencia, fue catedrático de dicha institución. Debido a las hostiles relaciones con su tío, el dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, se vio obligado a mantenerse oculto de manera clandestina por varios años. Adquirió de todas formas un gran conocimiento de las leyes y asuntos gubernamentales.
Al momento de iniciar sus estudios habitó en la residencia del matrimonio de Pedro Cálcena y Echeverría y Juana de la Mora. En 1809 rindió el segundo año de filosofía, el cual aprueba de manera satisfactoria, así como en el año 1810 cuando finalmente el Real Colegio de San Carlos es cerrado, convertido en cuartel y trasladado a una residencia particular por órdenes del gobernador Bernardo de Velazco como respuesta a los acontecimientos acaecidos respecto de la Junta de Buenos Aires, así como los sucesivos intentos de esta por anexar el Paraguay a las futuras provincias unidas. miniatura|200px|left|Carlos Antonio López en su juventud
Cuando tenía 18 años, se produjo la gesta revolucionaria del 14 y 15 de mayo de 1811, participando así de las múltiples manifestaciones de apoyo a los sublevados. A los 19 años, en 1812, ingresa al Real Seminario de San Carlos luego de aprobar una serie de exámenes sobre Filosofía, Latinidad y Teología, donde años después comenzó a enseñar las cátedras de Artes, Teología, Moral y Dogmática que las enseñó hasta 1824, año en que el entonces dictador José Gaspar Rodríguez de Francia clausuró dicha institución. Además de poseer amplia habilidad con el empleo del latín como idioma, siendo en su época, uno de los máximos expertos en este idioma en Paraguay.
Carlos Antonio López en varias ocasiones reemplazó a los ancianos sacerdotes del colegio seminario al momento de impartir clases de Teología. Tal fue el destaque de López como docente en las aulas, que la información de su cualidad catedrática llegó a oídos del entonces dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, su tío, quien le encomendó diversas asignaturas para enseñar. De Carlos Antonio López se pudo probar su prodigiosa capacidad académica, incluso el entonces rector del Real Seminario, Juan Miguel Brítez decía:
Familia thumb|250px|right|Carlos Antonio López y Juana Pabla Carrillo, en A Vida Fluminense. Una vez culminado sus estudios, contrajo matrimonio con Juana Pabla Carrillo (o Viana) el 22 de julio de 1826, quien nació en 1807 y falleció en 1871, hija de Pedro Ignacio Carrillo Cabañas de Ampuero (muerto en 1814) y María Magdalena Vianna Larios (1773-1842), quien luego de enviudar, contrajo nupcias con el acaudalado recolector de impuestos Lázaro Rojas.Salum-Flecha, Antonio (2006). La política exterior del Paraguay: de 1811 hasta la Guerra de 1864-70. Intercontinental Editora, pp. 96. ISBN 9789992572535. Los hijos del matrimonio López-Carrillo fueron Francisco Solano Lopéz Carrillo (1827-1870), Venancio (1830-1870), Mónica Rafaela (1833-1891) , Benigno (1834-1868), y Juana Inocencia (1836-1902).
La joven familia se instaló en la zona de Recoleta en donde se edificó la residencia familiar, hoy ya inexistente. Además, Carrillo había heredado de su padre una extensa estancia, en la zona de Villa del Rosario (en esta estancia, Carlos Antonio López permaneció confinado durante varios años de la dictadura de Rodríguez de Francia, gracias a este confinamiento, pudo conocer las necesidades e idiosincrasias del Paraguay profundo, inmerso en el retraso y la represión que caracterizó a la joven nación en sus inicios) y de parte de su madre, heredó un extenso solar en Trinidad, en donde se edificó una residencia destinada para las vacaciones veraniegas de la familia. Dicha residencia hasta hoy perdura y es sede del museo del Zoológico y Jardín Botánico. Una vez la familia López se involucró en política, la residencia oficial fue erigida en la ubicación actual de la comandancia de Policía, en diagonal a la Catedral Metropolitana.
Por parte de Juana Pabla Carrillo, sus hermanos fueron: Manuel Heraclio Carrillo Viana, casado con Francisca Damiana Falcón, Marino del Carmen Carrillo Viana, casado con Manuela Giménez en segundas nupcias, María Estanislaa Carrillo Viana, José Vicente Carillo Viana, José Antonio Carrillo Viana y María Soledad Carrillo Viana.
Labor jurídica Cuando la enseñanza ya no se hacía rentable, Carlos Antonio López decidió utilizar sus vastos conocimientos en la aplicación del derecho de entonces. López tenía bastantes conocimientos sobre las leyes coloniales de Castilla, Indias y Toro. Una vez culminada su labor docente, retornó a la casa paterna de Manorá, conoció a un abogado de la época, Mariano Larios Galván, quien lo formó a López en los gajes del derecho y fue su mentor indiscutido, llevándolo a litigar en los principales tribunales de la época, pero su carácter antisocial e insolente, hizo ahuyentar a sus distintos patrocinados, impidiéndole conseguir prosperidad económica con el ejercicio de la profesión. Fue que ejerciendo la labor jurídica, conocería a su futura esposa.
A Carlos Antonio López le tocó ejercer la profesión durante la dictadura francista, momento en el que se ganó varios enemigos, ya que según sus detractores, sólo defendía a personajes de élite y hasta incluso permitía que los funcionarios leales a Francia modifiquen sus libelos, sin importar que estos funcionarios tengan el más pálido conocimiento sobre derecho. El ejercicio del derecho durante la dictadura, sino imposible era bastante difícil, Carlos Antonio López ejerció la profesión hasta que los métodos de persecución del gobierno se hacían incesantes, motivo por el cual López abandonó la labor jurisprudencial y se retiró a la estancia familiar de Villa del Rosario.
La administración de justicia durante aquella época era precaria, por no decir inexistente. Temas legales para litigar no faltaban, pero todo se enlentecía por la intención del dictador de centralizar la justicia, por lo que cualquier asunto jurídico debía ser previamente analizado por el gobernante. Este último denominaba "actuario" a un subalterno que debiera de recibir las peticiones de análisis jurídico, dependía de las ganas o ánimo de este funcionario para que dichas peticiones fueran recibidas o rechazadas in limine. Muchas de las personas, por miedo a las máximas penas por la más mínima infracción, huían a sus campos de verano, buscando alejarse de la tensa realidad política comandada por el anciano dictador.
Inicios en política
Fallecimiento de Francia