La Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (siglas: FDCP-UNMSM) es una de las veinte facultades que conforman dicha universidad. La facultad, dentro de la organización de la universidad, forma parte del área de Humanidades, Ciencias Jurídicas y Sociales y cuenta con las escuelas profesionales de Derecho y Ciencia política, que brindan tanto estudios de pregrado como de posgrado. Se ubica dentro de la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en el distrito de Lima, Perú.
Las primeras cátedras de estudios de derecho y leyes esbozadas en la Universidad de San Marcos, acontecidas en el siglo , son el origen directo de los estudios universitarios de estas áreas en el Perú y Sudamérica. Así, tenemos que la cátedra más antigua de Derecho fue la de "Prima de Leyes", inaugurada en 1576 en San Marcos que tuvo como docente al primero en el ámbito de la enseñanza del Derecho en América: Jerónimo López Guarnido. En 1592 se creó el Colegio Real y Mayor de San Felipe y San Marcos como institución adjudicada a la Real y Pontificia Universidad de San Marcos destinada a la enseñanza de leyes. En 1770, dicha institución fue fusionada con el Colegio Real de San Martín, resultando la creación del Real Convictorio de San Carlos. Las cátedras impartidas en su interior fueron propias de una escuela de leyes: Derecho Natural y de Gentes, Derecho Romano, Derecho Canónico, Derecho Patrio Civil y Criminal, Derecho Público y Constitucional y Práctica Forense. Hacia 1866, se dispuso el funcionamiento de la Facultad de Jurisprudencia al interior del Convictorio de San Carlos y la designación de su primer decano, Pedro Gálvez Egúsquiza. Sus estudios fueron complementados con los impartidos en la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas, creada en 1875. En julio de 1928 adoptó la denominación de Facultad de Derecho, nombre cambiado en 1935 por el de Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Hacia fines de 1965 la facultad recibió la denominación de Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales. Finalmente, esta fue trasladada a la Ciudad universitaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y denominada Facultad de Derecho y Ciencia Política en septiembre de 2001.
La Facultad de Derecho y Ciencia Política acogió en sus aulas a estudiantes y catedráticos que han destacado como abogados y politólogos entre los que se puede distinguir a Jerónimo López Guarnido, doctorado en leyes y considerado el primer docente de Derecho en América; José Baquíjano y Carrillo, jurista y político fundador de la Sociedad de Amantes del País; Toribio Rodríguez de Mendoza, sacerdote y docente reformador de la educación en el Convictorio de San Carlos; Pedro Gálvez Egúsquiza, abogado, político, primer decano de la Facultad de Jurisprudencia; Miguelina Acosta Cárdenas, primera mujer graduada en Derecho en el Perú; Victor Andrés Belaúnde, jurista y político que ocupó la presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas; Valentín Paniagua Corazao, abogado y político expresidente del Perú; Beatriz Merino, abogada y política, primera mujer en ocupar la Presidencia del Consejo de Ministros; entre otros. Cabe resaltar además que en los años 2017 y 2019, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se posicionó dentro de las diez universidades de donde egresaron los abogados mejor pagados a nivel nacional; en el ámbito de las universidades públicas, se ubicó en la primera posición.
Historia Cátedras de Derecho
La enseñanza del Derecho se remonta a las primeras cátedras inauguradas tras la creación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Así, previo al establecimiento de los denominados Estudios Generales de Lima, la Orden de Santo Domingo se refirió a la necesidad de crear dicha institución para la enseñanza de la Teología, Sagrados Cánones, Lengua General o Quechua y Escritura. Una vez concretada su creación, la Universidad de San Marcos fue un espacio vital para la formación de tendencias jurídicas y el desarrollo del Derecho occidental moderno en el Perú, ello tras las primeras polémicas en torno al descubrimiento y conquista americana. En líneas generales, el Derecho heredado en el virreinato peruano fue el castellano, el cual rigió en todas las actividades de orden privado; por otro lado, fue el Derecho Indiano el que reguló las relaciones laborales. Ahora bien, la enseñanza del Derecho Canónico fue dividida en varias cátedras: la Cátedra de Decreto —basada en el Decreto de Graciano—, Prima de Cánones y Víspera de Cánones.
La creación de la Facultad de Derecho y Ciencia Política tiene sus antecedentes en la fundación del Colegio Real y Mayor de San Felipe y San Marcos en 1592 por el virrey Francisco Álvarez de Toledo. Su funcionamiento se puso en marcha durante el gobierno del virrey García Hurtado de Mendoza como institución adjunta a la Real y Pontificia Universidad de San Marcos, destinada a la enseñanza de leyes, la misma que funcionó en la denominada Calle del Colegio Real. Así, además de los Sagrados Cánones, la cátedra más antigua de Derecho fue la de Prima de Leyes. Esta se inauguró en 1576 y tuvo como docente a Jerónimo López Guarnido, considerado el primer maestro de Derecho en América, quien también ejerció el rectorado universitario durante dos periodos de 1575-1576 y 1578-1579. Hacia fines de 1639, la enseñanza del Derecho fue reformada por Juan de la Huerta Gutiérrez. Así, en vez de desarrollarse esta de manera libresca, es decir, basada en la lectura de libros de Prima de Leyes, De la Huerta optó por una participación activa del alumnado en la que estos tomaban apuntes mientras el docente explicaba las lecciones y luego discutía las teorías con sus pupilos. La enseñanza de la Cátedra de Prima de Leyes durante la segunda mitad del siglo en San Marcos fue impartida por docentes quienes a su vez ejercieron cargos públicos. Tal fue el caso de Álvaro de Ibarra y Diego Montero del Águila. Durante el , algunos docentes que tuvieron a su cargo la Cátedra de Prima de Leyes fueron José Antonio de Mendoza, Diego Hurtado de Mendoza e Iturrizarra y José Baquíjano y Carrillo hacia fines del siglo.
Real Convictorio de San Carlos miniaturadeimagen|right|200px|Local de la Casona de San Marcos durante el . Originalmente fue la sede del Convictorio de San Carlos, sin embargo, en sus últimos años funcionó como sede de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1770, el virrey Manuel de Amat y Junyent fundó el Real Convictorio de San Carlos al fusionar el Colegio Real y Mayor de San Felipe y San Marcos, en donde se enseñaba Derecho, con el Colegio Real de San Martín, institución que fue destinada a la enseñanza de filosofía y letras. Comenzó sus actividades en 1771, ubicado en el local del antiguo noviciado jesuita, el mismo que fue denominado en lo posterior como la Casona de San Marcos. A diferencia de los antiguos colegios y universidades creados por iniciativas clericales, el Convictorio de San Carlos surgió gracias a la intervención directa del Estado colonial. Su primer director fue el sacerdote y educador Toribio Rodríguez de Mendoza. Cabe resaltar que dicha institución representó un primer intento de innovación de la enseñanza en Filosofía y Derecho en tanto vislumbró un enfoque racionalista ajeno al dogmatismo escolástico previo. Se facilitó además la introducción de las primeras disciplinas científicas modernas basándose en la lectura de clásicos como Leibniz, Isaac Newton, Grocio, etc. Tras su clausura en 1817 producto de la crisis política y la falta de recursos, reinició sus actividades en 1826. Durante el gobierno de Simón Bolívar, el Convictorio de San Carlos fue rebautizado con el nombre del entonces mandatario, sin embargo, prevaleció en la opinión pública su antigua denominación. Fue entonces reformado con el objetivo de convertirlo en una escuela de leyes:
Luego de haber cesado sus funciones en 1830, aperturó nuevamente sus aulas durante el gobierno de Andrés de Santa Cruz. Precisamente, fue entonces cuando se redactó y sancionó un nuevo Reglamento de Instrucción, el mismo que instauró un plan de estudios de ocho años (los primeros cuatro fueron dedicados a estudios generales y los cuatro últimos al estudio del Derecho). Así, se enseñó en esta primera etapa Geografía y Aritmética, Matemáticas, Historia, etc. Por otro lado, los siguientes cuatro años fueron designados al dictado de cátedras de Derecho natural y de gentes, Derecho constitucional, Patrio, Romano y Canónico, Diplomacia y Economía Política. Posteriormente, la enseñanza al interior de los claustros carolinos fue reformada por acción de Bartolomé Herrera, sacerdote y filósofo de tendencia conservadora que tradujo la obra de autores como Pinheyro Ferreyra. Dicha postura fue muchas veces cuestionada por sus discípulos, tales como Francisco de Paula González Vigil y los hermanos Pedro Gálvez y José Gálvez Egúsquiza.
Facultad de Jurisprudencia miniaturadeimagen|220px|left|El denominado Patio de Derecho al interior de la Casona de San Marcos. El 7 de abril de 1855, bajo el gobierno provisorio de Ramón Castilla, se promulgó un Decreto Supremo mediante el cual se designó el funcionamiento de las Facultades de Jurisprudencia, Matemática y Ciencias Naturales al interior del Convictorio de San Carlos; mientras que el Colegio de Medicina de San Fernando fue designado para el funcionamiento de la Facultad de Medicina. Debido a que el sistema de educación media y superior no estaba regularizado, tanto los colegios como la universidad compartieron cátedras, sin embargo, los títulos profesionales fueron emitidos solo por esta última. El reglamento publicado el 28 de agosto de 1861 intentó solucionar esta división al confirmar —como había sido publicado en 1855— la existencia de cinco facultades: Teología, Medicina, Jurisprudencia, Filosofía y Literatura, Matemáticas y Ciencias Naturales. Sin embargo, se resolvió que tanto las facultades de Jurisprudencia, Matemáticas, Filosofía y Literatura y Ciencias Naturales debían funcionar en el Colegio de San Carlos.
La facultad como tal tuvo un primer antecedente en el año de 1866 con motivo de las gestiones de José Simeón Tejeda, quien ocupó el puesto de Secretario de Estado en el despacho de Instrucción durante el gobierno de Mariano Ignacio Prado. En 15 de marzo del mismo año se dispuso que el Convictorio de San Carlos albergue exclusivamente a las facultades de Derecho, Ciencias y Letras. De esta manera la enseñanza adquirió carácter universitario, se estableció que los alumnos debían ser externos y las facultades debían ser dirigidas por un respectivo decano. El 5 de abril de 1866 se nombró al primer decano que tuvo la Facultad de Jurisprudencia: Pedro Gálvez Egúsquiza.
250px|miniaturadeimagen|right|Estudiantes sanmarquinos de la Facultad de Jurisprudencia en 1896.