Ánima Estudios, S.A.P.I. de C.V. (AE; estilizado y también conocido como ÁNiMA, y anteriormente como ánima estudios), o simplemente Ánima, es un estudio de animación y compañía de entretenimiento multinacional mexicana, con sede en la Ciudad de México, fundada en 2002 por Fernando de Fuentes Sainz y José Carlos García de Letona.
Nació como una empresa derivada del portal web multimedia Alo.com, creado por los empresarios Guillermo y José Antonio Cañedo White, dentro del que existía un canal de animaciones flash conocido como Tirabala.com. Tras el cierre de dicha empresa, De Fuentes, los hermanos Cañedo y sus compañeros de trabajo, reunieron un capital de riesgo de $3 millones de pesos con ayuda de amigos y familiares suyos, monto que usarían principalmente para levantar un estudio de animación a partir del área especializada de la otrora compañía y poner en marcha un ciclo de producción inicial de tres películas con el fin de generar experiencia, y para formar el estudio, De Fuentes retuvo a una parte del personal de artistas y creativos de Tirabala.com. La empresa formó parte de un gran número de estudios de animación nacionales especializados en animación por computadora que nacieron o se consolidaron a inicios de la década de 2000.
Entre sus producciones destacadas se encuentran películas como Magos y gigantes (2003), El agente 00-P2 (2009), AAA, la película: Sin límite en el tiempo (2010), Don Gato y su pandilla (2011) y la serie fílmica Las Leyendas (2007–presente) —comprendida por siete entregas—, y series de televisión como El Chavo animado (2006–2014), El Chapulín Colorado animado (2015–2017), Las Leyendas (2017-2019) y Cleo y Cuquín (2018–2020). El estudio ha lanzado un total de 26 largometrajes, algunos de los cuales se encuentran entre las películas animadas mexicanas más taquilleras de la historia, así como entre las películas con mayor recaudación de la industria cinematográfica nacional en general, siendo Don Gato y su pandilla (2011) la cinta del estudio con mayor recaudación. Su primer filme, Magos y gigantes, fue estrenado el 19 de noviembre de 2003, y el último, Batman Azteca: Choque de imperios, el 18 de septiembre de 2025.
Las producciones de Ánima Estudios se han visto en todo el mundo, su alcance de distribución incluye países como los Estados Unidos, el Reino Unido, la Corea del Sur, Rusia, Japón y China. Tiene su sede central en la demarcación Miguel Hidalgo de la Ciudad de México, y mantiene oficinas internacionales en Buenos Aires, Argentina; anteriormente poseía oficinas en Madrid y Las Palmas de Gran Canaria, España, donde operaba bajo la filial Ánima Kitchent. Investigadores de la historia del medio animado en México consideran que la empresa impulsó de manera importante la reactivación de la industria a nivel nacional, principalmente por su incursión en las ramas de cine y televisión.
Historia
c. 1999–2002: antecedentes y formación
Los antecedentes de Ánima Estudios se remontan al año 1999, cuando los empresarios Guillermo Cañedo White y José Antonio Cañedo White —anteriores ejecutivos y accionistas del conglomerado mediático Grupo Televisa, y dueños de la firma de asesoría financiera Axis Capital Management, con sede en la Ciudad de México; hijos de Guillermo Cañedo de la Bárcena, empresario y dirigente deportivo— fundaron la empresa Contenidos Digitales de México, con la que iniciaron un portal web de tercera generación llamado Alo.com, que se lanzó en internet a inicios de mayo del 2000, y que estaría dividido en tres vertientes principales: materiales informativos, servicios para comunidades y contenido audiovisual e interactivo de entretenimiento. Bajo esta última, el sitio produciría contenido multimedia que se desmenuzaría entre un aproximado de treinta y un canales temáticos, entre ellos, de clases de cocina, noticias, contenidos culturales y deportivos, y producciones narrativas como telenovelas web. Uno de estos sería un canal de animaciones flash de corta duración, principalmente enmarcado en el género de la comedia y el humor irreverente, cuyo nombre sería Tirabala.com, e iría destinado tanto al público infantil como al adulto y juvenil. Este se convertiría en el canal más popular de todo el portal, ya que era el que atraía el mayor número de visitas a Alo.com; entre sus series más conocidas se encontraban Los antagonistas —parodia del programa de televisión deportivo Los protagonistas—, Heriberto y Teodosio —comedia de ciencia ficción sobre una pareja de extraterrestres— y Ja2 —colección de chistes cómicos breves—. Pese al buen recibimiento que tenía su canal de animaciones, el portal no logró sobrevivir a la crisis financiera producida por el estallido de la burbuja puntocom, suceso que causó la caída en bolsa de muchas empresas de internet a nivel global, y esto, sumado a problemas económicos que acarreaba la firma y al bajo tráfico de visitas que generaban el resto de sus canales, suscitó su cierre tras tres años continuos de operaciones.
Fernando de Fuentes Sainz trabajaba como director de administración y finanzas de Alo.com, él era egresado de la carrera en Ingeniería industrial electromecánica por la Universidad Iberoamericana y anteriormente había trabajado en la casa de bolsa Inverlat. Tras el deceso de su padre en 1991, fue invitado por los hermanos Cañedo White para incorporarse a Axis Capital Management como director de administración y finanzas, y más tarde, ingresó al equipo de Alo.com bajo el mismo cargo. De Fuentes era hijo del productor y guionista de cine Fernando de Fuentes Reyes y la actriz Yolanda Varela, y su abuelo, Fernando de Fuentes Carrau, fue un prolífico cineasta, guionista y productor reconocido por realizar más de cincuenta películas durante la «Época de Oro del cine mexicano» y por ser pionero del género de la «comedia ranchera», así como uno de los precursores del cine sonoro y a color en México. Gracias a sus padres, especialmente a su progenitor, De Fuentes era aficionado al cine desde temprana edad, debido a que, él y su amigo de infancia Fernando Pérez Gavilán —hijo del director de cine del mismo nombre—, acompañaban a sus padres a las locaciones y foros de grabación de los estudios cinematográficos. Entrada la década de 1980, Fernando se alejó del cine con el surgimiento del cine de ficheras y las sexycomedias, géneros de producción masiva con poco presupuesto que se caracterizaban por mezclar albures y humor de doble sentido con situaciones potencial o directamente eróticas, cuyos mayores exponentes eran actores y comediantes como Alfonso Zayas, César Bono y Rafael Inclán, entre otros. Por ello, De Fuentes dedicó los siguientes años de sus estudios y experiencias laborales al campo de las finanzas, pese a ser consciente de que no sentía vocación por dicha profesión. Por la misma época en que trabajó para los hermanos Cañedo, Fernando y sus hermanas Yolanda, Gabriela y María Fernanda de Fuentes, heredaron la administración y el archivo fílmico del estudio de cine Diana Internacional Films, fundado por su abuelo en 1942.
Cuando se anunció el cierre de Alo.com y estaban por liquidarse sus activos de producción (equipos de cómputo, servidores y licencias de software), incluyendo los utilizados para el canal Tirabala, De Fuentes consideró que estos podrían tener un nuevo uso, por lo que decidió invitar a sus jefes y compañeros de la empresa a iniciar un nuevo proyecto a partir de la sección de animaciones y la infraestructura de la compañía: un estudio de animación por computadora que produciría constantemente proyectos para diferentes medios de entretenimiento y que, a su vez, serviría como un lugar de formación y semillero para nuevos artistas y creativos de la industria. A De Fuentes y los hermanos Cañedo, se unirían como socios principales Fernando Pérez Gavilán, Federico Unda y el director de producción de Alo.com, José Carlos García de Letona, y la base de talentos inicial consistiría en el equipo de artistas y animadores que trabajaba en la sección Tirabala; entre ellos, se encontraba el diseñador gráfico y animador empírico Andrés Couturier, quien más adelante sería asignado para dirigir un primer largometraje. Las instalaciones de Alo.com, ubicadas en la colonia Bosques de las Lomas de la Ciudad de México, servirían como la ubicación inicial para la empresa en lo que se reunían los fondos necesarios para conseguir un espacio más amplio. El primer proyecto del equipo fue Ada y Gigante, una serie animada de televisión pensada para el público preescolar. Situada en un mundo medieval de fantasía, la serie sería protagonizada por Gigante, un gigante de corta estatura, y Ada, un hada que no tenía alas, y la función de ambos sería la de enseñar algunas cosas básicas para los niños como atarse los cordones de los zapatos y cuidar la higiene bucal; a ellos se sumaría Trafalgar, un aprendiz de magia que, en sus intervenciones, entraría en conflicto con Gigante y Ada. El proyecto nació a raíz de una serie de animaciones que formaba parte de la programación de Tirabala.com, y los socios de la compañía contemplaban su venta a una cadena de televisión, pensando en Televisa y TV Azteca como potenciales compradores. De Fuentes le enseñó un episodio piloto a José Juan Hernández, director de 20th Century Fox Film de México, y a Eduardo Echeverría, quien encabezaba la filial internacional de Fox para la región de Latinoamérica; ambos le propusieron retrabajar el concepto como una película. Los directivos hicieron estudios de mercado para conocer la situación del cine infantil en México, descubriendo que se trataba de un género de escasa producción en el país al igual que el cine de animación. La mayoría de largometrajes nacionales iban dirigidos principalmente a adolescentes y adultos y eran realizados completamente en imagen real, mientras que las películas dirigidas al público familiar eran principalmente las de importación, siendo compañías de entretenimiento con alcance global como The Walt Disney Company y Time Warner, así como estudios de animación como Pixar, DreamWorks Animation y Walt Disney Feature Animation, las principales productoras del género con presencia importante en el país; de 300 filmes que se comercializaban al año, entre diez y catorce eran los producidos específicamente para el público familiar. Estas producciones le generaban altos ingresos a las cadenas exhibidoras, principalmente, por las ventas de productos confitados, botanas, bebidas y otros consumibles en sus dulcerías, y estadísticas de la época reportaban que en 2002 el promedio de entrada a películas de animación había sido dos veces mayor a comparación de lo que ingresaban las cintas de live action para un público más restringido. Los inversionistas del estudio consideraron que esto representaba una oportunidad con mucho potencial, por lo que, decidieron establecer como el principal fuerte de producción de Ánima Estudios la realización de películas animadas para una audiencia familiar e infantil, pretendiendo cubrir este género en el país.