El dengue es una enfermedad infecciosa viral transmitida por mosquitos del género Aedes, principalmente por el Aedes aegypti, y causada por el virus del dengue (DENV), perteneciente al género Flavivirus. La infección puede ser asintomática o manifestarse con fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares intensos, y erupción cutánea. En una minoría de los casos progresa a formas graves caracterizadas por extravasación de plasma, hemorragias o choque hipovolémico, con riesgo de muerte.
Existen cuatro serotipos principales (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4), y un quinto (DENV-5) identificado en el ciclo selvático. La infección por un serotipo confiere inmunidad duradera frente a ese mismo tipo, pero solo transitoria frente a los demás. Una segunda infección con un serotipo distinto puede inducir una respuesta inmunitaria exacerbada, fenómeno conocido como potenciación dependiente de anticuerpos, asociado a las formas más graves de la enfermedad.
El dengue es endémico en más de 67 países de regiones tropicales y subtropicales, y en las últimas décadas ha expandido su distribución geográfica debido a la urbanización, la movilidad humana y las condiciones ambientales favorables al vector. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se registran entre 100 y 400 millones de infecciones, de las cuales varias millones requieren atención médica y decenas de miles resultan fatales.
Las principales medidas preventivas son el control vectorial, la eliminación de criaderos de mosquitos y la protección personal. Existen vacunas aprobadas con indicaciones restringidas según antecedentes de infección y situación epidemiológica, y se encuentran en evaluación nuevas formulaciones tetravalentes y universales.
Historia thumb|220px|Sir John Burton Cleland (1878-1971). thumb|220px|Joseph Franklin Siler, (1875–1960). alt=No hay un tratamiento específico|miniaturadeimagen|Un mosquito Aedes aegypti alimentándose de sangre humana.El virus del dengue puede causar desde cuadros febriles leves hasta formas graves, caracterizadas por hemorragias o síndrome de choque por dengue, potencialmente mortales.
Orígenes y primeras descripciones Las primeras referencias de una enfermedad compatible con el dengue se remonta a la medicina china antigua. Un texto atribuido a la dinastía Jin (), recopilado y reeditado durante las dinastías Tang (año 610) y Song del Norte (año 992), describe un cuadro febril causado por una “agua envenenada” asociada a insectos voladores, que producía fiebre alta tras su picadura. Esta descripción se considera una de las primeras menciones históricas de una fiebre transmitida por mosquitos.
Entre los siglos y , el comercio marítimo y la expansión colonial facilitaron la propagación del mosquito Aedes aegypti desde África hacia Asia, y Américas y las islas del Pacífico. Durante los transoceánicos, las larvas sobrevivían en los depósitos de agua de las barcos, permitiendo que el vector y el virus alcanzaran nuevos puertos tropicales y subtropicales. Las epidemias ocurrían con intervalos de 10 a 40 años, coincidiendo con los patrones del tráfico marítimo y la reintroducción de los serotipos virales.
Existen varias descripciones de epidemias durante el , pero el reporte más antiguo de una posible epidemia de dengue data entre los años 1779 y 1780, cuando una epidemia asoló Asia, África y América del norte. El primer reporte de caso definitivo data de 1779 y es atribuido a Benjamin Rush, quien acuña el término «fiebre rompe huesos» por los síntomas de mialgias y artralgias.
Descubrimiento del agente viral y transmisión A comienzos del siglo , la transmisión del dengue por mosquitos del género Aedes fue confirmado experimentalmente (1906), y en 1907 se estableció su naturaleza viral, convirtiéndose en la segunda enfermedad conocida causada por un virus después de la fiebre amarilla.
Entre 1906 y 1916, los investigadores John Burton Cleland y Joseph Franklin Siler determinaron los principios básicos de la transmisión vectorial, demostrando la participación de Aedes aegypti y sentaron las bases de la virología del dengue.
La expansión del virus se intensificó tras la Segunda Guerra Mundial, atribuido a la disrupción ecológica. Durante las décadas de 1950 y 1960 se documentaron por primera vez casos de fiebre hemorrágica del dengue, inicialmente en Filipinas, seguidos por brotes en Tailandia y otros países asiáticos. En los 70, esta forma grave ya era una de las principales causas de mortalidad infantil en el Pacífico y parte de América.
Reemergencia contemporánea Las formas graves de dengue, fiebre hemorrágica y síndrome de choque, fueron registradas por primera vez en América en 1981 con la epidemia de dengue en Cuba. En este brote, las infecciones por el serotipo DENV-2 afectaron a personas que previamente habían estado expuestas a DENV-1, lo que permitió confirmar la relación entre infecciones secuenciales y aumento de la gravedad clínica.
Durante las décadas de 1980 y 1990, el virus del dengue se expandió de forma sostenida por América Latina y el Caribe, impulsado por la reintroducción del mosquito Aedes aegypti, el crecimiento urbano y las deficiencias en el control vectorial. En los primeros años del siglo , el dengue se consolidó como la segunda enfermedad viral transmitida por mosquitos más frecuente del planeta, solo superada por la malaria. En 2002, un brote en Río de Janeiro afectó a cerca de un millón de personas, marcando uno de los picos epidémicos más grandes de la región.
Entre los años 2020 y 2022, las restricciones a la pandemia de COVID-19 redujeron la movilidad humana y alteraron los sistemas de vigilancia epidemiológica, lo que provocó una aparente disminución de los casos notificados. Sin embargo, en 2023 la incidencia global volvió a crecer de manera pronunciada.
En 2023, la OMS y la OPS reportaron uno de los años con mayor número de casos registrados en la historia: más de 5 millones de infecciones notificadas a nivel mundial, con predominio en América Latina y el sudeste asiático. En 2024 se alcanzó un nuevo récord global, con 14.6 millones de casos y más de 12 000 muertes reportadas a la OMS, la cifra más alta registrada en un solo año. La región de las Américas concentro más de 13 millones de casos, mientras que el dengue continuó expandiéndose hacia nuevas zonas, incluidas regiones del Mediterráneo Oriental y del sur de Europa, donde se notificaron casos autóctonos en Francia, Italia y España.
Etimología El origen del término «dengue» no está del todo claro. Según una hipótesis viene de la frase en idioma suajili ka-dinga pepo, describiendo esa enfermedad como provocada por un fantasma. Aunque quizás la palabra suajili dinga posiblemente provenga del castellano «dengue» para fastidioso o cuidadoso, describiendo el sufrimiento de un paciente con el típico dolor de huesos del dengue.
Epidemiología thumb|290px|Distribución mundial del dengue en 2006. thumb|290px|Distribución mundial del dengue, con pocas modificaciones hasta 2007.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se producen entre entre los 100 y 400 millones infecciones por dengue en todo el mundo. De ellas, una fracción menor desarrolla hospitalización. Con diagnóstico temprano y atención médica adecuada, la tasa de letalidad global suele mantenerse por debajo del 1%.
Es una enfermedad de aviso epidemiológico.
El dengue es conocido como «fiebre rompehuesos», «fiebre quebrantahuesos» y «la quebradora» en países centroamericanos.
Importantes brotes de dengue tienden a ocurrir cada cinco o seis años. Se piensa que la ciclicidad en el número de casos de dengue es el resultado de los ciclos estacionales que interactúan con una corta duración de la inmunidad cruzada para las cuatro cepas en las personas que han tenido el dengue. Cuando la inmunidad cruzada desaparece, entonces la población es más susceptible a la transmisión, sobre todo cuando se produce la próxima temporada de transmisión. Así, en el mayor plazo posible de tiempo, se tiende a mantener un gran número de personas susceptibles entre la misma población a pesar de los anteriores brotes, puesto que hay cuatro diferentes cepas del virus del dengue y porque nuevos individuos son susceptibles de entrar en la población, ya sea a través de la inmigración o el parto.
El dengue posee una extensión geográfica similar a la de la malaria (en países tropicales y subtropicales) pero a diferencia de esta, el dengue se encuentra en zonas urbanas.
Cada serotipo es bastante diferente, por lo que no existe protección y pueden ocurrir epidemias causadas por serotipos diferentes.
El dengue se transmite a los humanos por el mosquito Aedes aegypti, el cual es el principal vector de la enfermedad en el hemisferio occidental, aunque también es transmitido por el Aedes albopictus.
No es posible el contagio directo de una persona a otra.Cartilla de información acerca de la fiebre del dengue, publicado en octubre de 2006 en el sitio web de la OMS. Consultado el 30 de noviembre de 2007.
Se cree que los casos notificados son una representación insuficiente de todos los casos de dengue que existen, puesto que se ignoran los casos subclínicos y los casos en que el paciente no se presenta para recibir tratamiento médico. Con un tratamiento médico adecuado la tasa de mortalidad por dengue puede reducirse a menos de 1 en 1000.
Durante los años 2000, en Sudamérica se ha registrado el más dramático incremento de la incidencia del dengue, especialmente en Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá Paraguay, Perú y Venezuela.Díaz Quijano, Freddy Alexander (2008): «Predictores de sangrado espontáneo en dengue: una revisión sistemática de la literatura», artículo publicado en marzo de 2008 en el sitio web de la revista Investigación Clínica [online], volumen 49, n.º 1, págs. 111-122; marzo de 2008. ISSN 0535-5133. Consultado el 21 de octubre de 2009.
Actualmente, en Venezuela se produce aproximadamente el 70 % de todos los casos en América, mientras que Colombia es donde se ha registrado el mayor número de casos de dengue hemorrágico y de casos fatales en los últimos años.
En Chile, el principal mosquito vector se encuentra solo en la Isla de Pascua, y todas las personas con dengue reportadas en ese país desde 2004 se habían infectado fuera de Chile.
Otro país afectado por esta enfermedad es México. Los primeros reportes de dengue se registraron en 1941, cuando se notificaron 6955 casos en toda la república. Posteriormente se reportaron pocos casos, hasta su desaparición en 1963 gracias a la campaña de erradicación del mosquito Aedes, que mantuvo el dengue ausente durante 12 años. Sin embargo, en 1978 se reintrodujo en México, donde aumentaron los casos a partir de 1980, lo que convirtió el dengue en uno de los problemas actuales más importantes de salud pública a nivel nacional. A partir de su reintroducción, el dengue ha causado cuatro brotes epidémicos: el primero en 1980, en el cual se reportaron 51 406 casos y se detectó la circulación de DENV-1; el segundo en 1997, con 53541 casos, de los cuales 980 correspondieron a FHD, y donde se observó la circulación predominante de DENV-3; el tercero en 2007, con 52369 casos, 9433 de los cuales correspondieron a FHD, y el cuarto en 2009, con 55961 casos, de los cuales 1 396 correspondieron a FHD. En los brotes de 2007 y 2009 se observó la circulación predominante de DENV-1 y 2
thumb|Fumigador de dengue en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.