thumb|200px|Fotografía tomada por Eugenio Courret a un gaucho argentino, en Lima, Perú, en 1868. thumb|300px|José Podestá, caracterizado como Juan Moreira (c. 1874), montado sobre su flete o pingo, es decir, su caballo. GauchoEn los países de lengua portuguesa es llamado gaúcho (fonética ga'u.ʃo) con acento gramatical en la "u", diferente del español, cuyo acento prosódico es en la "a". Véase Gaúcho. es la denominación utilizada para nombrar al habitante característico de las llanuras y zonas adyacentes. Aunque se suele configurar a los gauchos como los jinetes de las llanuras, lo cierto es que había y hay gauchos en zonas ganaderas bastante montañosas como las del noroeste argentino y en el Cuyo, también por la zona austral de Chile (región de Aysén y región de Magallanes), en la región sur de Bolivia en todo el departamento de Tarija, el Chaco chuquisaqueño, Paraguay, Uruguay y sur de Brasil (Río Grande del Sur). Se lo identifica por su condición de hábil jinete y por su vínculo con la proliferación de vacunos en la región, así como por las actividades económicas y culturales derivadas de ella, en especial el consumo de carne y la utilización del cuero.
En cuanto a su ocupación, los sistemas de trabajo impuestos por algunos terratenientes tras la independencia dieron forma al particular régimen clientelar del peón de campo. Y en cuanto a su forma de vida, tenían un estilo pseudonómada.
A la mujer gaucha se la ha llamado tradicionalmente «china» (del quechua: muchacha y, por extensión, hembra),Diccionario Quechua-Español. «paisana», «guaina» (en el norte litoraleño), «gaucha» y «prenda».
La figura del gaucho en las culturas argentina, paraguaya y uruguaya, así como en la región de Río Grande del Sur (Brasil) y en la Patagonia chilena, es considerada como un icono nacional que representa la tradición y las costumbres rurales. Los gauchos lucharon en las guerras de la independencia y civiles. En torno a su figura se formó la denominada literatura gauchesca, cuyo principal eje temático fue la denuncia de la injusticia social, que tuvo como punto culminante los libros El gaucho Martín Fierro (1872) y La vuelta de Martín Fierro (1879).
Por ser habitante del campo, mantiene semejanza con otros habitantes rurales de a caballo, y sobre todo como jinete, como, por ejemplo, el llanero colombo-venezolano, el huaso chileno, el charro mexicano, el chalán peruano, el montuvio y el chagra ecuatoriano, el cowboy estadounidense, el guajiro cubano y el vaquero paraguayo (el llamado actualmente «vaquero» en Paraguay ha recibido también muchas veces, por razones histórico-culturales, el nombre de gaucho).
Nacimiento thumb|250px|Gauchos a fines del participando de la «esgrima criolla» con sus cuchillos y facones. Si bien en la época virreinal la palabra gaucho o gauchesco se ha utilizado con sentido variado, con referencia tanto al poblador de las zonas rurales de gran parte del Cono Sur (particularmente del Cono Sur en su vertiente al este de los Andes), como a una forma de cultura, en los primeros tiempos que se utilizó para designar un tipo de habitante de las Sierras del Este de la Banda Oriental, llamadas “tierras de nadie”, no solo de la llanura pampeana, también fue utilizada entonces en las que hoy es Río Grande del Sur, Entre Ríos, Misiones, parte de Corrientes y las fronteras entre los dominios español y portugués. Los “gauchos” y sus antecesores los “gauderios” y “changadores” lograban subsistir compartiendo y mezclándose con guenoas y guaraníes y otros pueblos nativos, con los recursos naturales de la zona, y especialmente, por el abundante ganado cimarrón que se había reproducido en las praderas de estos territorios. Originalmente se utilizaban las palabras vagabundo o vagamundo, changador, forajido, y más tardíamente, gauderíos, para este grupo social "cimarrón" y multiétnico.Slatta, Richard W. 1985: Los gauchos y el ocaso de la frontera. Buenos Aires: Sudamericana: p. 26.
La palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento escrito en 1771 refiriéndose a ciertos "malhechores" que se escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado, tal vez en la misma Sierra de los Rocha o sus adyacencias. Se trata de una comunicación del comandante de Maldonado, Pablo Carbonell, enviada a Buenos Aires al virrey Juan José Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771:
Desde sus "refugios" en las sierras del este, los gauchos y gauderíos se trasladaban al oeste para ir a buscar tropas y rebaños que llevaban hacia el este, ya sea a lo largo de la costa hacia las poblaciones portuguesas más cercanas, o en algunas ocasiones a la costa de Castillos, donde las vendían a expediciones europeas (sobre todo francesas). El pasaje de ganado desde la mitad sur de la Banda Oriental hacia Brasil era posible tanto por las zonas costeras (camino del arenal), a lo largo de las lagunas, donde además había rinconadas naturales que facilitaban el trabajo, como por la Cuchilla Grande en tierras del Cerro Largo. La zona de Cerro Largo que era un camino natural, un área descampada con un relieve ondulado de praderas sin mayores escondites naturales. Los caminos de la costa, en cambio, tenían numerosas zonas serranas en sus cercanías donde los "gauchos" podían refugiarse cuando venían las patrullas españolas. Las serranías de Ánimas, Carapé y de la Ballena tenían la desventaja de estar demasiado cerca de los destacamentos militares de Maldonado. Por esa razón es probable, que los primeros núcleos gauchos, se hayan refugiado en las zonas serranas rochenses, en particular detrás de la Sierra de los Rocha.. alt=|miniaturadeimagen|300x300px|Riña de gallos - Salta, según Palliére. Acuarela, 1858. Es destacado mencionar además, que a partir del Tratado de Madrid de 1750, y hasta la modificación de los límites algunos años más tarde, la frontera entre España y Portugal había estado ubicada en la zona de los Castillos (hoy conocida como Cabo Polonio); el primer marco estaba en una punta rocosa al oeste de este Cabo, en el cerro Buena Vista, en el Cerro de la India Muerta y así sucesivamente hasta llegar a la Cuchilla Grande.
Después del mencionado Tratado de Madrid, firmado por España y Portugal, los misioneros de Río Grande del Sur se negaron a abandonar la región y moverse al sur del Río Uruguay. El tratado asentó los límites entre las tierras de los dos reinos y los misioneros tuvieron que quedarse en tierras españolas. Se desató una revuelta de los aborígenes (alianza de charrúas, minuanes, guenoas, guaraníes y jesuitas contra los demás europeos), conocida como la Guerra Guaranítica, que solo finalizó después que los portugueses destruyeran las Misiones Orientales en 1756, y los españoles fundaran Salto y Maldonado. Después de la guerra, muchos aborígenes quedaron sin hogar, y el ganado quedó libre pastando en los campos. Estos aborígenes sin casa se convirtieron en los primeros gauchos y después de 150 años, el ganado cimarrón se esparció por toda la pampa, convirtiéndose en una importante fuente de alimentos para los gauchos vagabundos.
El abandono de las estancias jesuíticas, que se internaban hasta el centro de la Banda Oriental por el sur y las cercanías del Atlántico por el este, hizo que estos campos se constituyeran en “tierras de nadie” y el ganado cimarrón fuera explotado ilegalmente por audaces hacendados blancos de la región de las antiguas vaquerías jesuíticas. El lento avance de hacendados provenientes de Buenos Aires, Montevideo, Santa Fe, Corrientes y Río Pardo, les fue disputando la soberanía de las praderas. Se extinguían las vaquerías dando lugar a la formación de unidades de producción organizadas y muy fructíferas, en épocas en que el cuero y el charque empezaban a ser muy requeridos, sobre todo en las zonas mineras del Planalto al sur de Brasil, cercano a las Misiones.
La Sierra de los Rocha era la última antes de llegar a dicha línea fronteriza y tal vez, por ese motivo, ya sea detrás o hacia el norte de la misma, se habrían localizado los primeros refugios gauchos.
Ya en la época de los gauderíos, algunos años antes, se hablaba de una "republiqueta" de gauderíos en la zona de Cebollatí. En ese lugar, habían "fortificado los principales puntos con cañones, fosos y palizadas, en las estancias que eran de los indígenas guaraníes".Antón, Danilo: El Pueblo Jaguar, Piriguazú, 1998; descripto en Uruguaypirí de Danilo Antón, Rosebud Ediciones, 1993.Assunçao, Fernando O, 1963, “El Gaucho”, Imprenta Nacional, Montevideo, pág. 137; Assunçao, Fernando, Op.cit., p. 349 y 350.
Etimología thumb|250px|Gaucho payador con su guitarra, c. 1886. thumb|180px|Dibujo de un gaucho enlazando, por César y Andrea Bacle (c. 1835). thumb|180px|Dibujo de un gaucho realizado por Jean-Baptiste Debret en Brasil, entre 1834 y 1839. Existen varias teorías sobre el origen del vocablo, entre otras hipótesis, que puede haber derivado del quechua "huachu" (huérfano, vagabundo), del gentilicio guanches o guanchos de los canarios llevados en 1724 para refundar Montevideo, o del árabe "chaucho" (un látigo utilizado en el arreo de animales). Según el investigador Mariano Polliza deriva de la palabra de origen portugués "gauderio" con la que se designaba a los andariegos habitantes de las grandes extensiones de campo de Río Grande del Sur y del este de la Banda Oriental, pasando al Río de la Plata en el , donde hasta entonces no era conocida, otro supuesto origen sería garrucho palabra portuguesa que señala a un instrumento usado por los gauchos para atrapar y desjarretar a los ganados.
En el árabe mudéjar existía la palabra hawsh para designar al pastor y al sujeto vagabundo. Por otra parte se ha señalado la probable influencia de inmigrantes moriscos clandestinos en la génesis del gauchaje, tal cual lo indicaba Diego de Góngora en sus informes capitulares a la Corona española.'J. Gelman, “Cabildo y élite local: Buenos Aires en el ”. Revista. Latinoamericana de Historia Económica y Social (Lima)' Aún hoy en Andalucía —especialmente en la lengua gitana caló— se habla de gacho para denominar al campesino y, de modo figurado, al amante de una mujer. En el , Concolorcorvo habla de gauderios cuando menciona a los gauchos o huasos: "Estos son unos mozos nacidos en Montevideo y en los vecinos pagos. Mala camisa y peor vestido procuran encubrir con uno o dos ponchos...", gauderio parece ser una especie de "latinización" de las palabras antedichas, latinización asociada al término latino —muy conocido entonces, ya que era usual en la liturgia católica— gaudeus, que significa "regocijo", e incluso "libertinaje", es decir la palabra "gaucho" como la palabra "huaso" —metátesis una de la otra— parecen indudablemente plurietimológicas, y forjadas en un contexto temporal y territorial específico, el ámbito ganadero del Cono Sur. A la formación del gaucho también contribuyeron los camiluchos, estos eran los antiguos peones o "camilos" de las Misiones Jesuíticas, los cuales, al ser expulsada la orden jesuítica en 1767 e invadidas las "reducciones", marcharon hacia la región pampeana o llanura de la pampa argentina. izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Cuartel de coraceros - Buenos Aires, según Durand Brager. Dibujo coloreado, 1841
Origen de la expresión gaucho Según Ricardo Rodríguez Molas: «El origen de la palabra gaucho, como el de tantas otras del Nuevo Mundo, ha dado lugar a las más variadas y no pocas veces alucinantes teorías filológicas».
Una opinión que ha tomado fuerza en los últimos años indica que tanto la palabra «guaso» como «gaucho» tendrían raíz hispana, específicamente originada en Andalucía, donde a la falta de gracia se le denomina «huasa»; al exceso de gracia, «guasón»; y al campesino que también habría sido el étimo de la palabra gaucho: «gacho». La combinación de esas tres palabras habría originado el término «huaso» para referirse al hombre de campo chileno.