thumb|La agronomía está presente en los cultivos hoy en día.|270px

La agronomía (del latín ager, ‘campo’, y del griego νόμος nomos, ‘ley’),Reunión de Directores de Escuelas Agrícolas Secundarias de América Central. Escrito por IICA-Guatemala. Pág. 3. formalizada como ingeniería agronómica, es el conjunto de conocimientos de diversas ciencias aplicadas que rigen la práctica de la agricultura. Fundamentada en principios científicos y tecnológicos, estudia los factores físicos, químicos, biológicos, económicos y sociales que influyen o afectan un proceso productivo. Su objeto de estudio es el fenómeno complejo o proceso social del agroecosistema, entendido como el modelo específico de intervención del ser humano en la naturaleza, con fines de obtención de alimentos y materia prima.

La agronomía y la ciencia thumb|La agricultura moderna mecanizada permite grandes campos de cultivos como este en Dorset, Inglaterra.|alt=|izquierda|260px La agricultura y la ganadería no son ciencias formales sino aplicadas. Son técnicas para producir bienes utilizando los recursos que brinda la naturaleza, incluidos los de naturaleza u origen humano. En tanto la tecnología es el enfoque científico de los problemas prácticos, es decir, el tratamiento de estos problemas sobre un fondo de conocimiento científico y con la ayuda del método científico.

El sector rural necesita de la aplicación del conocimiento teórico con criterio de causalidad en la toma de decisiones. Existen diferentes parámetros para la toma de decisiones, existen muchas escuelas de pensamiento respecto a los parámetros a tener en cuenta a la hora de manejar un sistema y adaptar la tecnología a las condiciones logísticas encontradas. Hay muchas necesidades actuales de trabajo interdisciplinar para el manejo de agrosistemas más sostenibles. El problema de las fuentes de energía alternativa se está trabajando a mediano plazo (caña de azúcar, remolacha azucarera, palma de aceite, etc).

La agronomía y la tierra thumb|Cosecha de trigo con una cosechadora|alt=|300px Los agrónomos estudian la manera de hacer el suelo más productivo. Clasifican los tipos de suelo y los estudian para determinar si contienen sustancias vitales para el desarrollo de las plantas. Las sustancias nutricionales contienen compuestos de nitrógeno, fósforo y potasio entre otros y si bien es cierto que el suelo generalmente contiene estas sustancias en las cantidades demandadas por los cultivos, los fertilizantes pueden aumentarlas con el consiguiente crecimiento de la productividad bajo un marco sostenible para el ambiente. Los agrónomos estudian el movimiento de los nutrientes a través del suelo, los cuales son absorbidos por las raíces de las plantas. Estudian también el desarrollo de las raíces y la estrecha relación que tienen con el suelo. Características físicas del suelo

Las características físicas de un cuerpo cualquiera son aquellas que se pueden estudiar sin alterar su estructura molecular. Pueden evaluarse por inspección visual o por el tacto y pueden describirse con precisión e incluso medirse. En el caso del suelo, las características físicas que se estudian son las siguientes: textura, estructura, densidad, sabor, consistencia, plasticidad, profundidad y color.

Estas cualidades son importantes porque influyen en el desarrollo de las plantas y en el manejo mecánico de los suelos agrícolas. Conocerlas implica hacer valoraciones de mucha utilidad, relacionadas con la labranza, drenaje, aireación, anclaje de las plantas, retención de nutrientes y de agua, etc.

El fitomejoramiento El fitomejoramiento es visto como un área que se vuelve más dinámica, al permitir seleccionar plantas con características deseables como resistencia a plagas y enfermedades, alto rendimiento, siendo una estrategia incluida en el manejo fitosanitario integrado, condiciones de estrés, índice de cosecha o nutrición animal. Esta disciplina también se relaciona con la creciente producción de plantas ornamentales, que al tener una demanda muy elástica y mayor movilidad tienen la posibilidad de producir frecuentemente nuevos cultivares.

Control del suelo El suelo es un elemento esencial que constituye el soporte de la mayor parte de las actividades económicas humanas, por lo tanto; se considera uno de los recursos naturales más apreciados de la humanidad. Una de las principales causas de su degradación, es su sobreexplotación, además de que el constante uso de químicos ataca indirectamente a los microorganismos responsables de la nutrición del suelo.

El uso de abonos naturales ayuda a que el suelo no pierda componentes para rendir eficazmente en la producción agrícola, así como también evitar el uso excesivo de contaminantes para evitar su degradación.

Para tener un buen control, es necesario realizar un muestreo de suelo para regular el PH de él.

La agronomía y el trabajo thumb|Arado de campos de arroz con búfalos de agua en Indonesia.|alt=|270px Cada ítem tratado en agronomía ofrece muchas posibilidades de trabajo, por ejemplo, la mayoría de estudios de manejo de la nutrición, fitosanitario, cultivares, entre otros se realiza en condiciones templadas, y aunque hay estudios en regiones tropicales (e.g., CIAT), allí sigue adaptándose la tecnología desarrollada en regiones templadas. La poscosecha es otro tema de mucho interés, porque es donde actualmente se generan las principales pérdidas en los sistemas productivos.

La producción sostenible La agronomía moderna promueve el ejercicio de esta disciplina aplicando un esquema sostenible, es decir, el aprovechamiento de los recursos naturales para la obtención de productos agrícolas, pecuarios y forestales debe hacerse en forma responsable, evitando que las prácticas agronómicas como el uso de agroquímicos, la irrigación, la labranza del suelo, la rotación de cultivos, etc. generen procesos que pongan en riesgo la calidad y disponibilidad a largo plazo de recursos tales como el agua, suelo, atmósfera y biodiversidad. La producción sostenible involucra asimismo el pago justo a quienes realizan las actividades agronómicas, a fin de mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales y las redes cortas de comercialización

Ingeniero agrónomo thumb|right|Riego agrícola.|250px El ingeniero agrónomo es un profesional que maneja los recursos naturales renovables en forma racional. Su actividad va dirigida al desarrollo del sector agropecuario, del medio rural y de la industria agroalimentaria. En este sentido, planifica, coordina y realiza estudios e investigaciones sobre manejo de los suelos con fines agrícolas, que incluye control de fertilidad, riego y drenaje, mecanización agrícola; redacta proyectos de construcción (naves industriales, industrias agrarias y alimentarias, presas, presas derivadoras, caminos, vivienda rural, electrificación, silos, muros de contención...) mejoramiento genético y agronómico así como el control de plagas y enfermedades (uso de pesticidas, biocidas) en plantas y en animales, uso de técnicas agroindustriales en el procesamiento de productos agropecuarios, asistencia técnica y adiestramiento de agricultores y productores agropecuarios; estudios socioeconómicos del sector agrícola y administración de fincas. Fiscaliza la producción de semillas certificadas y la aplicación de normas legales fitosanitarias. Además, gran parte de ellos se dedica a temas medioambientales, como estudios de impacto ambiental, energías renovables, etc.

Mercado ocupacional Instituciones de educación superior; fábricas de concentrados de frutas, hortalizas, cereales, flores, granos, empresas tabacaleras, industrias conserveras, industrias fermentativas, industria viti-vinícola, industrias cárnicas, industrias lácteas; asociaciones de productores agropecuarios o productos rurales, empresas agroindustriales; fábricas de productos químicos. Una buena práctica en su profesión de manera libre, bien en despachos propios o asociados a otras disciplinas o de manera individual.

Entre las principales competencias del ingeniero agrónomo se encuentran la redacción de proyectos y la dirección de obras vinculadas a industrias agrarias y alimentarias, así como la realización de estudios y la asesoría técnica en suelos, cultivos y cosechas, además de la tasación y valoración de terrenos. También le corresponde gestionar y dirigir proyectos productivos, asegurando en todo momento el cumplimiento de los estándares de seguridad alimentaria.

En la actualidad, con el crecimiento del sector servicios y de las comunicaciones en la economía mundial, el rol del ingeniero agrónomo ha adquirido mayor relevancia. Su participación resulta indispensable en proyectos agropecuarios y agroindustriales, no solo en el aspecto técnico, sino también en áreas de administración, finanzas e ingeniería aplicada a la producción y transformación de alimentos.

Historia de la agronomía Según el historiador Gilles Denis, la agronomía apareció en Europa en el , ligada al desarrollo del método científico y a una “ideología de la utilidad” que empuja a comprender y dominar la naturaleza. También estaría vinculado al desarrollo de la economía política, la fisiocracia y la idea de que la agricultura era la fuente esencial de riqueza de un reino. Para Gilles Denis, es por tanto anacrónico hablar de agronomía antes de su aparición en la Europa del (por ejemplo en las expresiones agronomía antigua, latina, china, etc.). Por el contrario, Jean Boulaine, al definir la agronomía como “un conjunto de conocimientos relativos al desarrollo, la explotación y la conservación del mundo rural, y los sistemas de técnicas que permiten desarrollarlos”, considera que la agronomía aparece al mismo tiempo que la agricultura..

Antigüedad

Si desde la Antigüedad más remota las obras rurales están presentes en la iconografía (bajorrelieves egipcios, por ejemplo) y son objeto de la atención de las élites en determinadas civilizaciones (papel de las paradeisias, los palacios y las granjas imperiales, en el Imperio persa aqueménida), teníamos hay que esperar a que el agrónomo púnico cartaginés (en la actualidad Túnez) Magón (antes del pero no es fácil fecharlo) haga referencia a un tratado de agronomía estructurada. Su valor fue tan reconocido que el Senado romano ordenó su traducción. En general, la aristocracia romana mostró un cierto interés por la agronomía, lo que dio lugar a una sucesión de autores (Catón el Viejo, Varrón, Columela, Paladio, etc.) y tratados sobre agricultura.

Desde la Edad Media hasta principios del

En la Edad Media, el progreso agronómico se difundió principalmente a través de las abadías, especialmente las benedictinas. A partir del Renacimiento, el resurgimiento general de la escritura y la lectura también afectó a la agronomía. Si al principio los tratados antiguos se publicaban principalmente en latín y luego en lenguas vernáculas, luego se produjeron tratados originales (Bernard Palissy). El más conocido en Francia es el del caballero Olivier de Serres, autor del Théâtre d'agriculture; sin embargo, la difusión de la agronomía sigue siendo muy limitada. Luego, en la segunda mitad del , se renovó la difusión y el estudio de la agronomía a través de las sociedades agrícolas reales y de eruditos como Duhamel du Monceau, autor de Elementos de agricultura en 1762.

En el y principios del , los fisiócratas se interesaron por la agricultura en su aspecto económico, mientras un grupo de grandes terratenientes (Jethro Tull, Arthur Young, Mathieu de Dombasle) experimentaban con nuevos métodos que difunden en obras y a veces codifican en la forma de las teorías. Al mismo tiempo se crearon sociedades agrícolas nacionales o locales y granjas experimentales. La primera en Francia, la Société royale d'agriculture de la généralité de Paris (Real Sociedad Agrícola de la Generalidad de París, Académie d'Agriculture), fue fundada por Luis XV en 1761 y contaba entre sus corresponsales a agrónomos como Victor Yvart.