thumb|300px|Localización de Metaponto. Metaponto es una fracción del municipio italiano de Bernalda en la provincia de Matera. Tiene cerca de 1000 habitantes, que se incrementan durante la estación veraniega. Se alza en la llanura a la que la misma ciudad da el nombre, el metapontino, entre los ríos Bradano y Basento. Hasta 1930, año en que fue unida a Bernalda, Metaponto y el territorio que lo rodeaba pertenecieron al territorio municipal de Pisticci.
Historia miniatura|350px|Ciudades de la Magna Grecia, con la ubicación de Metaponto, que pertenecían a la zona de dialecto aqueo (gris oscuro). Metaponto (en griego antiguo, Μεταπόντιον, Metapontion) perteneció a la Magna Grecia en el golfo de Tarento, a 25,9 kmCorresponden a los 140 estadios que menciona Estrabón. Cf. Estrabón, Geografía v.1.15 de Heraclea de Lucania y a 40 km de Tarento.
Fue una ciudad griega fundada por una colonia de aqueos. Estrabón dice que fue fundada por colonos de Pilos que navegaban de regreso de la guerra de Troya junto a Néstor,Estrabón, Geografía v.2.5 y Marco Juniano Justino asigna su fundación a Epeo, el legendario constructor del caballo de Troya.Marco Juniano Justino, Epítome de las "historias filípicas" de Pompeyo Trogo xx.1.11 Los metapontios mostraban en un templo de Atenea los instrumentos que Epeo había utilizado para construir el caballo. El fundador fue, en opinión de Éforo, Daulio, tirano de Crisa (cerca de Delfos).FGrH 70 F 141Estrabón, op. cit. vi.1.15 Antíoco de Siracusa dice que su nombre original fue Metabo, de un héroe epónimo. Afirma también que después de ser abandonada, fue colonizada por algunos aqueos mandados por los aqueos de Síbaris por la aversión hacia los tarentinos de los aqueos, que habían sido expulsados de Laconia, con la intención de impedir que sus vecinos de Tarento se apoderaran del territorio. Pudiendo elegir entre Metaponto, más cerca de Tarento, y por la ciudad de Siris, los recién llegados, persuadidos por los sibaritas, se decidieron por Metaponto. Ocupando este lugar tendrían también a mano Siris, mientas que si se hubieran inclinado por establecerse en esta ciudad, Tarento ocuparía Metaponto.FGrH 555 F 12
Según la idea más general la ciudad fue fundada para evitar su colonización por Tarento por un grupo de colonos aqueos encabezados por Leucipo que obtuvo el territorio mediante un tratado fraudulento. La fecha de la colonización no está establecida, pero debió ser entre el 700 a. C. y el 690 a. C.: la versión mayoritariamente aceptada sitúa su fundación, junto a la de Crotona y Caulonia, en torno al año 720 a. C.
La colonia prosperó rápidamente en estrecha alianza con Crotona y Síbaris, también colonias aqueas; aparece en la historia en una liga con estas ciudades contra Siris, colonia jónica, guerra que aparentemente acabó con la destrucción de Siris.
Las doctrinas de Pitágoras tuvieron en Metaponto gran aceptación, y cuando el filósofo fue expulsado de Crotona, se fue a vivir a Metaponto, donde permaneció hasta su muerte. Su casa y su tumba fueron lugares de culto (se construyeron allí un templo y un museo).
Durante la expedición ateniense a Sicilia en el 415 a. C. la ciudad quería permanecer neutral, pero en el 414 a. C. fue forzada a una alianza con Atenas y proveyó a la flota ateniense con algunos barcos auxiliares.
El nombre es mencionado otra vez en el 345 a. C. cuando desembarcó allí Timoleón en su expedición a Sicilia, pero no tomó partido a su favor.
En el 332 a. C. se alió con Alejandro I de Epiro en la lucha contra los lucanos. Después de la derrota de Pandosia hacia el 330 a. C. los restos del rey fueron llevados a Metaponto. Cuando Cleónimo de Esparta fue invitado a dirigir la lucha en el 303 a. C., se opusieron a la presencia del espartano por razones desconocidas, y éste finalmente empleó al ejército para atacar a la ciudad aliada con los lucanos. Finalmente hubo de ser admitido en la ciudad como aliado, cobró una fuerte contribución y acometió otras exacciones. En esta época la riqueza había vuelto débiles a sus habitantes y su afeminamiento se había convertido en proverbial.
Cuando llegó Pirro de Epiro la ciudad le ayudó. Después de eso las noticias desaparecen, pero no debió tardar en caer a manos de los romanos después de la retirada de Pirro.
En la segunda guerra púnica se declaró partidaria de Aníbal justo después de la batalla de Cannas en el 216 a. C., pero al cabo de poco tiempo aparece con una guarnición romana y no fue hasta el 212 a. C., que abrazó otra vez el partido cartaginés. Aníbal estableció allí una guarnición y la convirtió en una de sus principales bases, pero después de la batalla del Metauro la tuvo que evacuar (207 a. C.), llevándose a todos los habitantes para salvarlos de la venganza romana.
Fue ocupada por los romanos y continuó existiendo como una pequeña villa siendo mencionada por los autores clásicos como una pequeña ciudad, ciudad en decadencia o en ruinas.
La ciudad antigua
La ciudad antigua se alzaba entre dos ríos: el Basento, que seguramente casi tocaba su lado meridional, y el Bradano. Estos dos ríos se han ido desviando, a causa de sus continuos cambios de curso, cada vez más hacia el sur, ocasionando con ello importantes modificaciones en todo el ambiente circundante.
Además, el mar se ha alejado de la ciudad casi 1000 m, ya que parece seguro que en la antigüedad había un canal que comunicaba Metaponto con una zona de lagunas situadas en la localidad de Santa Pelagina, que hacía las veces de puerto.
Las constantes avenidas de los ríos han recubierto la ciudad antigua con un grueso depósito aluvial, que en especial en el lado septentrional del santuario de Apolo, alcanza actualmente casi un metro de espesor.
La única excepción es la zona ocupada por el castrum situada algo más arriba. También ha causado notables variaciones ambientales un manto de agua que, con sus cambios de nivel ya en el transcurso del , debió de provocar el hundimiento de los templos arcaicos.
Restos arqueológicos
A finales del , Micele Lacava demostró gran interés por Metaponto. Pertenecía a una familia de terratenientes locales que durante 15 años excavaron en el área del templo de Apolo, sobre la base de un pasaje de Heródoto (4, 15), en los barrios de la ciudad, en las calles y las fortificaciones. Lacava fue el primero en describir el trazado de la muralla; trazó además su planta. En tiempos más recientes se han podido obtener datos muy útiles gracias al estudio de fotografías aéreas, que han permitido recuperar indicios perdidos a causa de los trabajos efectuados con ocasión de la reforma agraria.
Época de la fundación de la ciudad
Algunas fuentes antiguas sitúan la primera fundación en el periodo inmediatamente posterior a la destrucción de Troya. Estrabón (4, 15) sostiene que los pilios, compañeros de Néstor, habrían fundado una primera Metaponto al regreso de la guerra de Troya. Una prueba de ello sería el culto tributado muchos siglos después a los descendientes de Néstor.
Esta primera Metaponto, gracias a la fertilidad de sus tierras, habría alcanzado gran prosperidad, hasta el punto de que sus habitantes habrían consagrado en Delfos una mies de oro. Este primer asentamiento habría sido destruido por los samnitas.
Sobre el origen y significado del nombre de Metaponto, está la leyenda del comentarista de Dionisio el Periegeta, quien dice que Arne, hija del viejo Eolo, fue desterrada por su padre a Italia, porque había quedado encinta antes de la boda.
En Italia, Metaponto, rey del territorio, se casó con Arne, y envió a su primera mujer de nombre Siris, a establecerse en la ciudad del mismo nombre no lejos de allí. Arne tuvo dos hijos: Eolo y el joven Beoto, quienes siguiendo su consejo asesinaron a Siris. Por temor a la cólera de Metaponto, el primero huyó con la madre a Beocia, y el segundo se refugió junto a Liparo, rey de las islas Lípari.
Algunos filólogos hacen derivar la palabra Metaponto de Métabos que sería el nombre indígena del centro pregriego.
El territorio en que se fundó la ciudad griega estuvo ocupado durante toda la Edad del Hierro por poblados situados en las primeras elevaciones junto a la costa.
En ellos es habitual el uso de los metales, sobre todo en forma de armas y fíbulas, así como el uso de cerámica pintada, muy semejante a la utilizada por las gentes de la vecina Yapigia, uno de cuyos mayores centros de producción era la región de Matera.
Asentamiento de la Incoronata
De los establecimientos que datan de los siglos XI a y que están situados en las primeras terrazas de cara al mar, el de la Incoronata es sin duda el que mejor se conoce.
Se halla a la derecha del Basento, casi unos 7 km al oeste de Metaponto, en lo alto de una colina defendida naturalmente por paredes escarpadas, y con la parte superior en forma de meseta, con un manantial de agua.
En uno de los extremos de la colina se han hallado fondos de cabaña, con numerosas escombreras, llenas de cenizas, huesos de animales y cerámica pintada. Pero junto a la cerámica indígena se han hallado fragmentos de un kotyle griego, fabricado posiblemente en Corinto y datable en la primera mitad del Este kotyle es una prueba de la presencia en la costa jónica y en el área que después ocupará Metaponto, de gentes procedentes de Grecia bastantes decenios antes de la fundación de la colonia.
Cabañas parecidas a las de Incoronata han sido excavadas en la propia Metaponto y han proporcionado el mismo material de tipo indígena.
El poblado de la Incoronata sufrió una transformación radical entre finales del y principios del , cuando en lugar de las cabañas primitivas, se levantaron pequeñas casas de planta rectangular con zócalos de piedra seca y parte superior de adobe.
A esta fase de vida del asentamiento va ligada una gran cantidad de cerámica y manufacturas de origen griego-oriental.
El poblado de la Incoronata dejó de existir poco después de mediados del , a consecuencia de una violenta destrucción que se sitúa cronológicamente en el mismo periodo en que se fija la fundación histórica de Metaponto y, por tanto, la ocupación estable del territorio circundante por parte de los griegos.
La muralla
Los estudios realizados sobre la base de las fotografías aéreas y las excavaciones han permitido descubrir una buena parte del trazado de la muralla. Tiene forma de cuadrilátero, y en el lado occidental describe una gran cuña. La muralla estaba construida con un zócalo de bloques de piedra, de un espesor de 2,50 m, sobre el cual descansaba una parte superior de adobes. Los sondeos estratigráficos han permitido datar algunos tramos de la muralla en el , cronología confirmada además por las marcas de cantero en forma de letras en alfabeto griego arcaico inscritas en los bloques. El lado norte parece, en cambio, obra del , con remodelaciones posteriores de los siglos IV y III a. C.
A escasa distancia de la muralla, y a lo largo de todo su perímetro, discurre un foso en el que un canal transportaba el agua de los manantiales de los alrededores, mientras que otro canal, que unía la ciudad al puerto, la hacía fluir hacia el mar.
El espacio urbano
El espacio urbano está formado por una estructura regular creada hacia mediados del , aunque la planta hoy visible data de los siglos IV y III a. C., es decir, de la fase final de la vida de Metaponto, que en modo alguno modificó la estructura primitiva. Ésta está organizada en grandes calles orientadas en sentido este-oeste, cortadas perpendicularmente por otras orientadas en sentido norte-sur, algunas de 12 m de ancho y otras de 5 m. Estas calles crean islas de casas de 35 m de anchura por casi 190 m de longitud, perpendiculares a la costa y, por tanto, con el lado corto que da a las grandes arterias.
Las calles principales están dotadas de grandes cloacas que recogen las aguas procedentes de los canales más pequeños de las calles menores.