miniaturadeimagen|Un tarro de albañil con gasolina.

La gasolina (también conocida como gasoleno; nafta en Argentina, Paraguay, Uruguay; bencina en Chile; o gasolín) es un hidrocarburo derivado del petróleo por destilación, que se utiliza principalmente como combustible en la mayoría de motores de combustión interna de encendido por chispa, así como en estufas y lámparas y para limpieza con disolventes, entre otras aplicaciones.

Su densidad es de /L, un 15% menor que la del diésel, que es de /L. Un litro de gasolina proporciona al arder una energía de , aproximadamente un 10% menos que el diésel, que proporciona /L.

En general, se obtiene a partir del petróleo por «destilación directa», es decir, gasolina de destilación directa o ausencia de hidrocarburos no saturados, de moléculas complejas aromáticas de la nafta, cuyo contenido aromático se encuentra entre 10-20% y es la fracción líquida más ligera del petróleo, exceptuando los gases. También se obtiene a partir de la conversión de fracciones pesadas del petróleo o diésel de vacío, en unidades de proceso denominadas craqueo catalítico fluidificado (FCC por sus siglas en inglés) o hidrocraqueo.

Es una mezcla de cientos de hidrocarburos individuales desde C4 (butanos y butenos) hasta C11, por ejemplo: el metilnaftaleno.

Etimología

La palabra «gasolina» proviene del inglés estadounidense gasoline , palabra citada en el Oxford English Dictionary desde 1863. Aunque nunca se utilizó como marca registrada, pudo provenir de antiguas marcas de lámparas de aceite como "Cazeline" y "Gazeline".gasoline, n., and gasoline, n., Oxford English Dictionary online edition.

Cuando comenzó la producción significativa de petróleo en Pensilvania en 1859, el escritor inglés John Cassell mencionó que «algo maravilloso pronto se importaría a Londres» y que tal cosa exigiría una nueva y «maravillosa» palabra, «cazeline», posiblemente basado en su propio nombre. El 27 de noviembre de 1862, publicó en The Times la patente de lámparas de aceite.

Cassell fue pronto el proveedor de tiendas en Inglaterra e Irlanda. A pesar de que inicialmente el negocio prosperó rápido, las ventas en Irlanda cayeron bruscamente. Cassell descubrió que un tendero en Dublín llamado Samuel Boyd, vendía productos falsificados y le pidió detenerse. Sin embargo, Boyd simplemente cambió la 'C' de cazeline por una 'G', naciendo el término gazeline.

Cassell y Boyd entraron en disputa en 1865. Boyd afirmaba que había acuñado la palabra gazeline que proviene del francés gasogène o dispositivo para producir agua carbonatada, pero fueron mal interpretadas por Cassell. Este ganó el caso y su marca se usó hasta 1924.

El vocablo gasolene se utilizó por primera vez en un anuncio en 1883 en un periódico británico, Hampshire Telegraph & Sussex Chronicle. El primer uso de la palabra gasoline en Estados Unidos, como gas + oil + sufijo griego ine/ene que significa hecho de/natural de, se encuentra en una ley de 1864 del Congreso de los Estados Unidos que declaró un impuesto sobre el aceite. No se sabe si el vocablo viajó de Estados Unidos a Europa o viceversa.

La palabra «petrol» ha sido utilizada como sinónimo de petróleo desde el . Petrol fue el primer nombre usado para referirse al producto refinado del petróleo por la compañía británica Carless, Capel & Leonard que lo comercializó como disolvente alrededor de 1870." Cuando el producto fue utilizado como combustible de motores, Frederick Richard Simms, un socio de Gottlieb Daimler, sugirió a Carless, Capel & Leonard que lo registrara bajo la marca petrol, pero para ese entonces la palabra ya estaba generalizada, quizá del francés pétrole y su registro no fue aprobado. Carless usó nombres alternos para sus marcas, mientras sus competidores usaron la locución motor spirit hasta la década de 1930.

Historia miniaturadeimagen|Una pistola despachadora surtiendo al tanque de un coche. miniaturadeimagen|Gasolinera en Alemania Los primeros motores de combustión interna en coches, los motores Otto se desarrollaron en el último cuarto del en Alemania, el combustible era un hidrocarburo relativamente volátil obtenido a partir del gas coque, con un punto de ebullición cerca de , que era muy adecuado para los primeros carburadores. El desarrollo de una boquilla en el carburador permitió el uso de combustibles menos volátiles. Otras mejoras en la eficiencia del motor se intentaron con relación de compresión más alta, pero en los primeros intentos hacían detonaciones, es decir, explosión prematura de combustible.

Durante los años 1920, Thomas Midgley y Boyd, introdujeron compuestos antidetonantes, específicamente con tetraetilo de plomo (TEL). Esta innovación inició un ciclo de mejoras en la eficiencia del combustible que coincidieron con el desarrollo a gran escala del refinado del petróleo para proporcionar más productos en el intervalo de ebullición de la gasolina. En los años 1950, las refinerías de petróleo comenzaron a centrarse en los combustibles de alto octanaje y luego se añadieron detergentes para gasolina para limpiar las boquillas de los carburadores. Los años 1970 fueron testigos de una mayor atención a las consecuencias medioambientales de la combustión de gasolina. Estas consideraciones llevaron a la eliminación gradual de TEL y su sustitución por otros compuestos antidetonantes. Posteriormente, se introdujo gasolina de bajo contenido en azufre, en parte para conservar los convertidores catalíticos en los sistemas de escape modernos.Werner Dabelstein, Arno Reglitzky, Andrea Schütze and Klaus Reders "Automotive Fuels" in Ullmann's Encyclopedia of Industrial Chemistry 2007, Wiley-VCH, Weinheim.

En España

La primera gasolina comercializada en España no tenía ninguna denominación particular, que era una gasolina de unos que no contenía plomo. Durante la década de 1950 esta gasolina única se desdobló en dos tipos: con y sin plomo. Técnicamente el plomo se trataba de tetraetilo de plomo, abreviado TEL (CH3CH2)4Pb, un componente de química organometálica tóxico usado como antidetonante. Podía utilizarse tanto una como otra para todo tipo de coches, pero la que llevaba plomo, aunque más cara, era mucho más eficiente. Más adelante se dejó de comercializar la gasolina sin plomo y se elevó el octanaje de la única gasolina que quedó, la que llevaba tetraetilo de plomo, hasta los . En los años 1970, el Gobierno comenzó a adaptarse a los patrones internacionales y la gasolina «normal», como se empezó a denominar a la única existente, aumentó a los . Al mismo tiempo, se comercializaron otras dos gasolinas: la «súper» de y la «extra» de . Entrados los años 1980 y con la evolución de los motores, se aumentó el octanaje de la gasolina «normal» a 92 y la «súper» a 97. La gasolina "extra" 98 fue suprimida. De este modo, las gasolineras ofrecieron durante muchos años «gasolina normal » y «gasolina súper ».

En 1989 se empezaron a comercializar en masa los motores que utilizaban gasolina sin plomo, con lo que comenzó la comercialización de las gasolinas denominadas «sin plomo 95» y «sin plomo 98». A mediados y finales de la década de 1990 el uso de gasolinas sin plomo comenzó a aumentar, aunque a finales de 1999, un 40% de todos los coches que circulaban por las carreteras españolas todavía usaban gasolinas con plomo, por lo que a lo largo de la década fueron retirando del mercado la «gasolina normal 92», con menos demanda cada vez, quedando únicamente la «gasolina súper 97» como gasolina con plomo.

Cuando la Unión Europea aprobó la normativa por la que se retirarían todas las gasolinas con plomo del mercado antes del 31 de diciembre de 1999, a España le concedieron una prórroga, dada la cantidad de vehículos que consumían este tipo de combustibles con plomo que todavía existían en territorio nacional. Desde el 1 de agosto de 2001, quedó prohibida por ley la comercialización de cualquier tipo de gasolina con plomo. En abril de 2001, el consumo de gasolina súper representaba el 28,5% del total de las gasolinas.

Por otra parte, las petroleras ofrecieron un sustituto a la «gasolina súper 97 con plomo» que introdujeron en su mercado a la par que retiraban esta. Según la petrolera, su denominación era distinta: Repsol YPF «Nueva súper 97»; CEPSA, «Nueva súper» y BP «BP Ecosúper 97 con sustitutivo del plomo». Estas nuevas gasolinas, ligeramente más caras, incluían un aditivo basado en potasio que reemplaza al plomo. Todavía así y, pese a ser menos contaminante que el plomo, el Gobierno ordenó su retirada para finales de 2005. El objetivo fundamental consistía en la retirada masiva de vehículos que consumían en exceso y producían mucha contaminación, debido en gran parte a no tener convertidor catalítico, ya que únicamente era posible de usar en motores de combustible sin plomo. También el alto precio de este sustitutivo motivó su retirada. En 2004, el consumo de gasolina súper representaba el 12% del total de las gasolinas.

A partir de 2006, en las gasolineras solamente existían «sin plomo 95» y «sin plomo 98». Quienes quisieran utilizar motores que no soportan gasolinas sin plomo ni sustitutivos, podrían adquirir el sustitutivo de potasio aparte y añadirlo a la gasolina, aunque se recomendaba en la medida de lo posible acondicionar el motor para poder usarlo con gasolina sin plomo y dotarlo de un convertidor catalítico.

El consumo de gasolina usualmente aumentó cada año en el s. y alcanzó un nuevo hito en 2022, cuando se usó en España 25% más gasolina que en 2014.

En México

La gasolina en México no tiene una historia muy nutrida antes de 1940, pero dos años después del nacimiento de Petróleos Mexicanos tras la expropiación del 18 de marzo de 1938, apareció la primera gasolina de México, denominada Mexolina, con un octanaje de 70.

Diez años después y obligados por los requerimientos automotrices, se mejoró la gasolina para ofrecer la Supermexolina de . Le siguieron, en 1956, Gasolmex de y Pemex 100, de , una década después.

Hasta 1973 se mantuvieron en el mercado estas cuatro gasolinas, todas con tetraetilo de plomo, un componente químico utilizado para incrementar el número de octanos. Gracias a estudios de mercado realizados en ese mismo año, se definió que el promedio de octanaje que el país requería era de 85, por lo que todas las gasolinas anteriores se sustituyeron por la Nova que era de 81 octanos; y la extra con plomo de 94 octanos, las cuales, según la sugerencia que les daban a los consumidores de aquellos años, se debían combinar para satisfacer las necesidades de sus coches. Sin embargo, el público, prefirió usar la Nova.

Por eso, a partir de 1982, la gasolina Nova experimentó cambios en su composición básica para disminuir el uso de tetraetilo de plomo, lo que permitió un avance significativo en contra del impacto ambiental. Y es que la década de 1980 estuvo marcada por la preocupación sobre el daño que se estaba produciendo a la atmósfera: el hecho de que en 1985 una estación de sondeo británica detectara que en la Antártida la concentración del manto de ozono prácticamente había desaparecido fue una evidencia que no se pudo soslayar más. Así, en 1986, como resultado de los estudios hechos para reducir la contaminación ambiental, se crearon las gasolinas Nova Plus y Extra Plus. De forma gradual, las gasolinas fueron disminuyendo sus niveles de plomo hasta que en 1990 apareció la gasolina "Magna sin", un combustible sin plomo.

Los convertidores catalíticos introducidos en 1991, homologados con las normas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), fueron importantes para reducir los daños al medio ambiente causados por los coches. El plomo es un agente nocivo para el convertidor catalítico, llegando a estropearlos, por lo que se hizo indispensable el uso de gasolinas libres de plomo. Así fue como desapareció la gasolina Nova para dar paso a una nueva generación de gasolinas: Pemex Magna y Pemex Premium.