Mi lucha (en alemán: Mein Kampf) es el primer libro escrito por Adolf Hitler. El primer volumen fue publicado el 18 de julio de 1925 y el segundo, el 11 de diciembre de 1926. ("My Fight"), Adolf Hitler (originally 1925–1926), Reissue edition (15 September 1998), Publisher: Mariner Books, Language: English, paperback, 720 pages, Fue editado primero por Emil Maurice y luego por Rudolf Hess.

En el libro, Hitler combina elementos autobiográficos con una exposición de sus ideas propias y un manifiesto de la ideología política del nacionalsocialismo. El trabajo describe el proceso por el cual el autor se volvió antisemita y sus planes futuros para Alemania. En Mi lucha, Hitler desarrolló la tesis principal del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía para ganar el liderazgo mundial, y anuncia su odio a lo que él creía que eran los dos males del mundo: el comunismo y el judaísmo. Argumentó sobre la idea nacionalista alemana de Drang nach Osten («empuje hacia el este»): la necesidad de ganar Lebensraum («espacio vital») hacia el este, especialmente en Rusia.

Hitler escribió Mi lucha mientras estaba encarcelado por lo que consideraba «crímenes políticos» tras su fallido Putsch de Múnich en noviembre de 1923. Aunque inicialmente recibió muchas visitas, pronto se dedicó por completo al libro. Mientras lo escribía, se dio cuenta de que tendría que ser una obra de dos volúmenes, con el primer volumen programado para publicarse a principios de 1925. El gobernador de Landsberg señaló en ese momento que «él [Hitler] espera que el libro tenga muchas ediciones, lo que le permite cumplir con sus obligaciones financieras y sufragar los gastos incurridos en el momento de su juicio». Después de unas ventas iniciales lentas, el libro se convirtió en un éxito de ventas en Alemania tras el ascenso de Adolf Hitler al poder en 1933.

Después de la muerte de Hitler, los derechos de autor de Mi lucha pasaron al gobierno estatal de Baviera, que se negó a permitir nuevas ediciones de la obra. Desde 2016, tras la expiración de los derechos de autor, se han publicado ediciones comentadas con fines historiográficos. Distribuir su contenido sin comentarios al respecto puede considerarse delito de odio.

Índice del libro El libro fue publicado en dos tomos. El primero apareció el 18 de julio de 1925, titulado «Retrospección»; el segundo tomo, aparecido el 11 de diciembre de 1926, llevó por título «El movimiento nacionalsocialista».

Capítulos del tomo

Capítulo TítuloIEn el hogar paternoIIAños de aprendizaje y sufrimiento en VienaIIIReflexiones generales de mi permanencia en VienaIVMúnichVLa Guerra MundialVIPropaganda de guerraVIILa revoluciónVIIILa iniciación de mi actividad políticaIXEl Partido Alemán de los TrabajadoresXLas causas del desastreXIPueblo y razaXIILa primera fase del desarrollo del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores Capítulos del 2.º tomo

Capítulo TítuloICosmovisión y partidoIIEl EstadoIIISúbditos y ciudadanosIVPersonalidad e ideal del estado nacionalVCosmovisión y organizaciónVIEl comienzo de nuestra lucha - La importancia de la oratoriaVIILa lucha contra el Frente RojoVIIIEl fuerte es más fuerte cuando está soloIXIdeas básicas sobre el objetivo y la organización de la SAXLa máscara del federalismoXIPropaganda y organizaciónXIILa cuestión de los sindicatosXIIILa política aliancista de Alemania después de la GuerraXIVOrientación política hacia el EsteXVEl derecho de la legítima defensa

En los años posteriores al original y actualmente estos dos volúmenes han sido publicados en un solo libro.

Contenido El libro perfila las ideas principales que el régimen alemán llevaría a término durante su gobierno. Especialmente prominente es el amor al pueblo alemán de Adolf Hitler, aceptando entre otras teorías Los protocolos de los sabios de Sion, un texto que pretendía exponer el complot judío para controlar el mundo. Esto más tarde se convirtió en parte del esfuerzo de propaganda nazi para justificar la persecución y aniquilación de los judíos.Nora Levin, The Holocaust: The Destruction of European Jewry 1933–1945 Por ejemplo, denunciaba que el esperanto era parte de un complot judío, y argumenta sobre la idea nacionalista alemana de Drang nach Osten: («Empuje hacia el Este») la necesidad de ganar Lebensraum («espacio vital») hacia el este, especialmente en Rusia.

Entre las fuentes utilizadas por Adolf Hitler para escribir Mi lucha destaca el libro El judío internacional: el primer problema del mundo (1920), del famoso industrial estadounidense Henry Ford, financiero de Hitler y admirador de sus ideas.Sward, Keith (1948). The Legend of Henry Ford, New York: Rinehart & Co., p. 139. Ford es, precisamente, el único ciudadano de Estados Unidos citado por Hitler en su libro.

Además, Hitler habla de la rivalidad entre potencias europeas, incluyendo a Gran Bretaña.

A través de sus 782 páginas, Hitler detalla los pasos que un futuro Estado alemán nacionalsocialista debía seguir para finalmente convertirse en el «amo del mundo». Primero aboga por la conclusión definitiva de la hostilidad franco-germana, que se lograría con la destrucción de Francia. Una vez conseguido esto, Alemania finalmente se encontraría en libertad de expandirse, con el objetivo de conseguir el llamado «espacio vital alemán». Hitler concluye que el Tercer Reich no debe buscar colonias en Asia o África, sino que debe expandirse hacia el este, a expensas de Rusia. Aunque reconoce que diversos pueblos ya habitan en Europa oriental, asegura que el pueblo alemán tiene el derecho de desalojar a sus ocupantes:

Antisemitismo y antimarxismo Hitler empleaba las tesis principales del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía para ganar el liderazgo mundial. Explicó muchos detalles acerca de su niñez y del proceso por el que se volvió cada vez más antisemita y militarista, especialmente durante sus años en Viena. En el segundo capítulo, Hitler escribe sobre cómo veía a los judíos en las calles de la ciudad, y entonces se preguntaba: «¿Eran aquellos alemanes?». Decía que cuando se encontró por primera vez con la prensa antisemita, la descartó como indigna de seria consideración, pero más tarde se fue convirtiendo de un "débil cosmopolita" a un "antisemita fanático". Dichas opiniones se volvieron cruciales para su programa de reconstrucción nacional de Alemania. miniaturadeimagen|Exposition antibolchevique de 1942 en la Francia ocupada por la Alemania nazi, donde se denuncia una conspiración judeo-masónico-comunista-internacional. Hitler atacó a la ética judeocristiana siguiendo la crítica de Friedrich Nietzsche como los creadores de la moral de esclavos y el deterioro de los valores. Hitler describe el producto de este "perfume cultural" como el "hombre medio " con interés de la colectividad y el "hombre completo" motivado por la autopreservación. Fue la mezcla de sangre lo que provocó el deterioro cultural por parte del "envenenamiento" judío que "sistemáticamente lleva a cabo este modo de 'desarmar' a la clase dirigente intelectual de sus adversarios raciales. Sin embargo, para enmascarar su actividad y adormecer a sus víctimas, habla más y más de la igualdad de todos los hombres sin distinción de raza y color". En importante señalar que Nietzsche fue un crítico tanto del antisemitismo (diciendo que "se está extendiendo la obscenidad literaria de llevar a los judíos a la matanza como chivos expiatorios de todas las desgracias públicas e internas concebibles") como del nacionalismo alemán (diciendo en La gaya ciencia: "Estamos muy lejos de ser lo bastante alemanes [...] para convertirnos en voceros del nacionalismo y de los odios de razas"La gaya ciencia, § 377). Fue en parte la hermana de Nietzsche, Elisabeth Förster-Nietzsche, quien manipuló las palabras de su hermano para acomodarlas a la visión nacionalsocialista del mundo.

Por lo que se refiere a las teorías políticas, Adolf Hitler describe su aversión a los que cree son los males gemelos del mundo: el marxismo y el judaísmo, y manifestaba que su propósito era erradicarlos de la Tierra. En el libro, Hitler culpó de los principales problemas de Alemania al parlamento de la República de Weimar a los judíos y socialdemócratas.

Según Hitler: "La doctrina judía del marxismo rechaza el principio aristocrático de la Naturaleza y coloca en lugar del privilegio eterno de la fuerza y del vigor, la masa numérica y su peso muerto. Niega así [...] el mérito individual e impugna la importancia del nacionalismo y la raza [...]". Explicó que el Estado nacionalsocialista no conoce clases, solo reconoce ciudadanos y sostuvo además que "el sindicalismo en sí, no es sinónimo de antagonismo social", cosa que el marxismo usó como arma del "judío internacional" para su lucha de clases, por eso el nacionalsocialismo debe imponerse. Hitler también criticó el sistema democrático occidental al ser "la precursora del marxismo, el cual sería inconcebible sin ella" y proporciona "a esta peste mundial el campo de nutrición". Anunció destruir el sistema parlamentario y democrático por degradar a la autoridad completa del Führer. Hitler explicó además sus técnicas y campañas políticas que su partido realizó, como por ejemplo, apropiarse del color rojo en sus propagandas y banderas para atraer a la clase trabajadora y alejarla de los partidos de izquierda.

Estado nacionalsocialista y eugenesia En cuanto al Tercer Reich, Hitler claramente define que el sistema de gobierno sería una dictadura: Además, el Estado tendrá muy poco que ver con la economía, ya que en realidad será un «organismo racial». Después de establecer que la raza aria es superior sobre el resto, asegura que la misma debe subyugar a las demás para poder «preservar e incrementar la cultura». Concluye que los alemanes se encuentran en el estado actual debido a que no preservaron su raza pura, y «gradualmente perdieron su creatividad cultural». Después de escribir esto, no es sorprendente que determine que el principal propósito del Estado nazi sea "la preservación de los elementos raciales originales que confieren cultura y crean la belleza y la dignidad de una humanidad superior".

Una versión racial del Übermensch de Nietzsche, frecuentemente traducido como «superhombre», se convirtió en una base filosófica para las ideas nacionalsocialistas."Nietzsche inspired Hitler and other killers – Page 7", Court TV Crime Library Para Nietzsche, el Übermensch es en sus escritos, especialmente en el libro Así habló Zaratustra, una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder. La noción nazi de la raza superior también generó la idea de "humanos inferiores" (Untermenschen), que deberían ser dominados y esclavizados. Este término no se origina con Nietzsche.

El movimiento nazi, admite Hitler, "depende del fanatismo, si se quiere, de la intolerancia", de la misma forma que el cristianismo triunfó no debido a sus corrientes filosóficas sino "al inquebrantable fanatismo con que proclamó y sostuvo su propia doctrina". Hitler sostuvo la inferioridad de las razas, diciendo que "el antípoda del ario es el judío". Afirmó que "la mezcla de sangre aria con la de pueblos inferiores tuvo por resultado la ruina de la raza de cultura superior" y por ello "la nacionalización de las masas sólo podrá lograrse con éxito si [...] se extermina a quienes esparcen el veneno internacional entre ellos". Sugirió que "si al comienzo de la guerra y durante la guerra, doce o quince mil de estos corruptores hebreos de la nación habían sido sometidos a gas venenoso, como el que tuvieron que soportar en el campo cientos de miles de nuestros mejores trabajadores alemanes de todas las clases y profesiones, entonces el sacrificio de millones en el frente no habría sido en vano".Adolf Hitler, Mein Kampf, Volume Two - A Reckoning, Chapter XV: The Right of Emergency Defense, p. 984, quoted in