thumb|250px|right|Portada de la primera edición en quarto (1600). Enrique V (en inglés Henry V) es un drama histórico de William Shakespeare. Se cree que fue escrito durante los primeros meses de 1599, a partir de una alusión aparentemente positiva a la fallida misión de Robert Devereux, II conde de Essex para sofocar la rebelión de Tyrone.Shakespeare, William. Henry V. Gary Taylor, editor. Oxford: Oxford University Press, 1982: 5.
Es la obra final de la llamada «tetralogía Lancaster»: viene precedida por Ricardo II, Enrique IV, parte 1 y Enrique IV, parte 2. Por lo tanto, el público estaba ya familiarizado con Enrique, el personaje principal, que da título a la obra, pues fue representado en el Enrique IV como un hombre salvaje e indisciplinado conocido como «Príncipe Hal». En Enrique V, el joven príncipe ha madurado y se embarca en la conquista de Francia. La obra se centra en los acontecimientos ocurridos inmediatamente antes y después de la batalla de Azincourt, durante la Guerra de los Cien Años.
Su título original aparece en la primera edición —en quarto— (1600) como The Cronicle History of Henry the fifth y, más tarde, en el First Folio (1623), como The Life of Henry the Fifth.
Representación y publicación Una tradición, imposible de verificar, sostiene que Enrique V fue la primera obra interpretada en el nuevo teatro The Globe (El Globo) en la primavera de 1599; El Globo sería la «O de madera» mencionada en el Prólogo. En 1600 el primer texto impreso afirma que la obra se había interpretado «varias veces». La primera representación acreditada, sin embargo, es la del 7 de enero de 1605, en la corte. Con esta obra Shakespeare puso punto final a sus dramas históricos, salvo el dudoso Enrique VIII.
El librero Thomas Pavier registró la obra en la Stationers' Company (una especie de registro de copyright) el 14 de agosto de 1600. La primera edición in-quarto fue publicada antes del final de año, aunque por Thomas Millington y John Busby, no por Pavier. La impresión fue hecha por Thomas Creede. Esta primera edición (Q1) es un «mal quarto», una versión acortada y mal transcrita, quizá una copia «pirata». Le siguieron otras ediciones in-quarto igualmente defectuosas: Q2 en 1602, una reedición del anterior; Q3 en 1619, con una fecha falsa de 1608, parte del Falso Folio de William Jaggard.
El primer texto de calidad aparece en el First Folio de 1623. Tiene gran calidad y se piensa que puede proceder directamente de un manuscrito del autor. Contiene el texto completo, más del doble en extensión que el Q1. La actual división de cinco actos procede de los editores del siglo , y responde más bien a los requerimientos de un teatro cerrado, frente al isabelino, que era abierto por tres lados.
Samuel Pepys vio un Enrique V en 1664, pero se trata de una obra escrita por Roger Boyle, primer conde de Orrery, no Shakespeare. La obra de Shakespeare regresó a los escenarios en 1723, en una adaptación de Aaron Hill.Halliday, F. E. A Shakespeare Companion 1564-1964, Baltimore, Penguin, 1964.
En varios lugares, la obra contiene referencias a la historia romana. Muy próxima en el tiempo estaba Julio César (1599). Incluso hay frases muy parecidas. Así, el famoso discurso de Marco Antonio ante el cadáver de César: se convierte en el prólogo al acto 4 de Enrique V en
El coro thumb|Enrique V de Inglaterra El teatro isabelino no usaba decorados. Reconociendo la dificultad de representar grandes batallas y cambios de lugar en un escenario vacío, Shakespeare usa como narrador al coro (una referencia al coro griego pero interpretado por un solo actor), quien explica la historia al público y le anima a usar su imaginación.
Este coro tiene gran importancia, dado que la obra abarca un tiempo y un espacio amplios. El coro se presenta como cercano al público. Al final del primer prólogo, explica su función: «Admitidme en esta historia a mí, el Coro, que, a modo de prólogo, solicito humildemente vuestra paciencia para que escuchéis con cortesía y juzguéis con benevolencia nuestra función».Shakespeare, W., Enrique V, Planeta, Barcelona, 1988, pág. 116, edición y traducción de D. José-María Valverde.
En tiempos de Shakespeare quien recitaba el prólogo era un actor vestido de negro. En Enrique V es, después del rol titular, el personaje con el parlamento más largo (223 versos). Se supone que en las primeras representaciones fue el propio Shakespeare quien lo asumió, pues al principio del epílogo dice: «Hasta aquí, con tosca e incapaz pluma, / nuestro autor que hace una reverencia (our bending author) ha seguido la historia».
Sinopsis miniaturadeimagen|Acto III, Escena I: Enrique V ante Harfleur. "¡Una vez más a la brecha, queridos amigos!". Ilustración de Thomas Robinson (1838-1902). La obra comienza con un prólogo recitado por el Coro, que invoca a una «Musa de fuego» para que el actor que interpreta Enrique V pueda «asumir el porte de Marte». Dice: «¿Puede esta gallera contener/los vastos campos de Francia?» y anima al público a usar su imaginación para superar las limitaciones escénicas: «Completad nuestras imperfecciones con vuestros pensamientos».
El delfín de Francia rechaza las pretensiones de Enrique al trono francés enviándole como regalo de reconciliación unas pelotas de tenis. Para el arzobispo de Canterbury esta ofensa llega en el momento oportuno, por sus propios motivos materialistas, ya que teme que el nuevo rey apoye una ley por la que perderían bienes de la iglesia. Anima al rey a que apoye sus pretensiones con la fuerza de las armas.
En el prólogo al Acto II reaparece el Coro. Describe la dedicación del país al esfuerzo de guerra —«Ahoran venden los pastos para comprar el caballo»— y dice al público «No revolveremos un solo estómago con nuestra función».
El primer peligro que asalta al rey Enrique es anterior al embarque de la flota hacia Francia. Ricardo de Conisburgh, tercer conde de Cambridge y otros dos intentaron asesinarlo en Southampton. El inteligente descubrimiento del complot por parte de Enrique y el despiadado trato que se dio a los conjurados ya indica que el personaje ha cambiado respecto a las obras anteriores. Tras ejecutar a los traidores, parece que el camino está abierto (Acto II, escena 2):
Como en todas las obras serias de Shakespeare, aparecen personajes menores de carácter cómico cuyas actividades contrastan con las de la trama principal, y a veces la comentan. En este caso, son en su mayor parte soldados corrientes en el ejército de Enrique e incluyen a Pistol (en castellano, Pistola), Nym y Bardolph (en castellano, Bardolfo), que ya aparecían en Enrique IV. En el ejército también se incluye a un representante de cada una de los países que constituyen las islas británicas: un escocés, un irlandés, un inglés y Fluellen (un cómico y estereotipado soldado galés, cuyo nombre es casi con seguridad un intento de interpretación fonética del nombre de pila galesa Llywelyn). La obra también trata brevemente de la muerte de Falstaff, el mentor de Enrique en un tiempo y otro personaje de las obras de Enrique IV.
Vuelve a aparecer el Coro, buscando apoyo para la flota inglesa: "Aferrad vuestras mentes a las popas de esta armada" dice, señalando que «vuelve el embajador francés;/le dice a Enrique que el Rey le ofrece/su hija Catalina».Enrique V, ed. Planeta, pág. 143.
En el sitio de Harfleur, Enrique pronuncia uno de los discursos de Shakespeare más conocidos, comenzando: «Once more unto the breach, dear friends...» («Una vez más a la brecha, queridos amigos,...»).Enrique V, ed. Planeta, pág. 144.
Enrique logra triunfar en el sitio de Harfleur, pero sus hombres están agotados y debilitados por las enfermedades. Con la mayor parte de su ejército, marcha hacia Calais a pasar el invierno.
Mientras tanto, el rey francés ha reunido un ejército mayor para interceptar a Enrique en Azincourt. Las posibilidades de Enrique son pocas: tiene 12 000 soldados agotados frente a 60 000 enemigos descansados. Por ello, los franceses desean que llegue el día (Acto III, escena 7), mientras que los ingleses lo temen.
Antes de la batalla de Azincourt, la victoria parece incierta y se muestra el heroico carácter del joven rey con su decisión de vagar por el campamento de noche, disfrazado, para reconfortar a sus soldados y descubrir lo que verdaderamente piensan de él. En una escena famosa (la primera del Acto IV), Enrique, disfrazado y mezclado con sus soldados, reflexiona sobre la responsabilidad del rey:
Antes de que comience la batalla, Enrique anima a sus tropas con el "discurso del día de san Crispín":
Nos pocos, nos felices pocos, nos, banda de hermanos; Porque aquel que hoy vierta su sangre conmigo Será mi hermano; por muy vil que sea, Este día ennoblece su condición: Y los caballeros ahora en sus lechos de Inglaterra Se considerarán malditos por no haber estado aquí, Y tendrán su hombría en baja estima cuando oigan hablar a aquel que luchara con nos ¡el día de San Crispín! día de San Crispín.Enrique V, ed. Planeta, pág. 178.
Después de la victoria de Azincourt, Enrique intenta cortejar a la princesa francesa Catalina de Valois. La acción finaliza con el rey francés adoptando a Enrique como su heredero al trono y la oración de la reina francesa: «Se reciban mutuamente los ingleses a los franceses, y los franceses a los ingleses. Dios diga amén a esto».
Pero antes de que caiga el telón, el Coro habla por última vez y tristemente señala que en el reinado del heredero de Enrique «tantos gobernaron su Estado, que perdieron Francia e hicieron sangrar a su Inglaterra», un recuerdo del tumultuoso reinado de Enrique VI, que anteriormente Shakespeare había llevado a escena.
Personajes Rey Enrique V Duque de Gloucester, & duque de Bedford, hermanos del rey Tomás Beaufort, primer duque de Exeter, tío del rey Eduardo de Norwich, segundo duque de York, primo del rey Thomas Montacute, cuarto conde de Salisbury, Ralph Neville, primer conde de Westmorland, y Richard de Beauchamp, 13º conde de Warwick Henry Chichele, arzobispo de Canterbury John Fordham, obispo de Ely Ricardo de Conisburgh, tercer Conde de Cambridge, Henry le Scrope, tercer barón Scrope de Masham, y sir Thomas Grey, traidores Sir Thomas Erpingham, Gower, Fluellen, Macmorris, Jamy, oficiales en el ejército del rey Enrique. Bates, Court, Williams, soldados ingleses Pistola, Nym, Bardolfo Un chico Un heraldo El rey de Francia, históricamente Carlos VI pero sin que se le llegue a nombrar así en la obra Luis, el Delfín Duques de Borgoña, Orléans y Borbón Condestable de Francia Rambures y Grandpré, señores franceses Montjoy, heraldo francés El gobernador de Harfleur Embajadores ante el rey de Inglaterra Isabel, reina de Francia Catalina, hija de Carlos e Isabel Alice, dama de honor de Catalina Hostelera de la taberna del Boar's Head, en Eastcheap, anteriormente Mistress Quickly (señora Deprisa) y ahora casada con Pistola
Personaje protagonista
El personaje central de la obra se presenta después del prólogo en que conversan el arzobispo de Canterbury y el obispo de Ely. Estos lo han descrito tan bien que ninguna de sus acciones posteriores sorprenden al público. Se personifican en él todas las cualidades que ha de tener un gobernante, representándolo como un auténtico espejo de príncipes.