Córcega (, ; en corso e italiano, , o ) es una isla y una de las trece regiones de la Francia metropolitana que, junto con los territorios de Ultramar, conforman la República Francesa. Su capital y ciudad más poblada es Ajaccio. Limita al norte con el mar de Liguria, al este con el mar Tirreno, al sur con el estrecho de Bonifacio que la separa de la isla italiana de Cerdeña y al oeste con el mar Mediterráneo. Con 8680 km² y 322 000 habitantes en 2012, es la región menos extensa y poblada del país. Es la cuarta isla más grande del mar Mediterráneo y forma parte del territorio francés desde 1768, con una breve interrupción entre 1794 y 1797, cuando constituyó el Reino Anglo-Corso.

Historia

miniaturadeimagen|Mapa de la isla del Córcega ha sido ocupada prácticamente de forma continua desde el Mesolítico. Su población autóctona fue influida por otras de corte mediterráneo desde la Prehistoria. Tras el proceso colonizador de los antiguos griegos —y una fugaz etapa de ocupación etrusca— fue ocupada por el Imperio romano en la época de la República, convirtiéndose junto a Cerdeña en una provincia más del imperio. Córcega sufre las invasiones vándalas y formó parte como el resto de Italia del imperio romano de oriente en 550 y del reino lombardo en el . En época medieval la isla formó parte de la Corona de Aragón, desde 1325 hasta que fue integrada a la República de Génova en 1447 que, desde hacía años mantenía un contencioso con Pisa para hacerse con la isla. Fue independiente entre 1755 y 1769, siendo finalmente comprada a la República de Génova por parte de Francia, país del que actualmente forma parte. Existe una corriente nacionalista que reclama la identidad de la isla y una total independencia. También desde 1976 el Frente de Liberación Nacional de Córcega, organización terrorista que ha realizado diversos atentados reivindicando la independencia de la isla.

Prehistoria En su estudio sobre Córcega, desde sus orígenes hasta la expulsión de los sarracenos, Xavier Poli se propone volver a las fuentes, reunir todos los textos de los escritores griegos y romanos, y todas las inscripciones relativas a Cerdeña en general, y a Córcega en particular.

La raza corsa del Neolítico habría sido bastante corpulenta. Con su cráneo alargado y subdolicocéfalo, la línea afilada y bastante prominente de su fémur encarnado y su tibia notablemente platicnémica, el esqueleto hallado presenta las principales características de la raza neolítica de Europa occidental.

Este hombre no sólo utilizaba las rocas locales para fabricar sus armas y herramientas: sílex, cuarzo y diversas rocas graníticas, sino también huesos de animales y una roca extraña a Córcega, la obsidiana, que debió de recibir de Monte-Arci, en Cerdeña. Las relaciones comerciales mantenidas en Bonifacio con los pueblos de Cerdeña y el costoso uso que allí se hacía de la obsidiana, a pesar de que se conocía y utilizaba un sílex local de igual valor, nos llevan a suponer que el bonifaciano del Neolítico era un inmigrante de Cerdeña, tal vez originario de África.

La ocupación humana de la isla se estima en a. C. Hacia el 6500 a. C., la presencia humana en toda la isla dejó su huella en la Dama de Bonifacio y en Cap Corse, en Pietracorbara. La civilización protocorsa comenzó en el 5000 a. C., con asentamientos de origen incierto. Durante este periodo, Córcega pudo recibir la influencia y la colonización de ligures e íberos. Algunos sugieren también la posible presencia de poblaciones procedentes del norte de África (libios) durante este periodo. La civilización torreana comenzó en 1500-1300 y los korsi desarrollaron la construcción de estatuas-menhires (yacimiento de Filitosa) y torres.

Antigüedad En el 660 a. C., los etruscos, que se habían asentado en Toscana en el 780 a. C., empezaron a comerciar con los vanacinos, un pueblo del cabo de Córcega que trabajaba el hierro y cultivaba la vid y el trigo. Casi cincuenta años más tarde, en el 616 a. C., los cartagineses establecieron puestos comerciales en Córcega, comerciando con Cagnano. En el año 565 a. C., los focenses se establecieron fundando Alalia, la ciudad de la sal (actual Aleria). Treinta años más tarde, en el 535 a. C., los etruscos de Toscana, aliados con los cartagineses, expulsaron a los focenses de Córcega tras una larga batalla naval en la que estos últimos perdieron alrededor de sesenta naves. Esta batalla marcó el colapso de la talasocracia focaica. Los corsos utilizaron el alfabeto que habían traído consigo.

En el año 259 a. C., siguiendo una decisión tomada cinco años antes del comienzo de la primera guerra púnica, los romanos se lanzaron a la conquista de Córcega. Al frente de una gran flota, Lucio Cornelio Escipión sorprendió de noche a Alalia. En ese momento, parece que la ciudad estaba libre, poblada tanto por etruscos como por cartagineses. Escipión la incendió y la rebautizó con el nombre de Aleria.

En el 238 a. C., durante una segunda expedición romana dirigida por Tiberio Graco, Córcega se unió a Cerdeña y se convirtió en la provincia romana de Córcega y Cerdeña. Los corsos, tratados como derrotados y no como "liberados", se sublevaron. Tres años más tarde, Spurius Carvilius Maximus Ruga dirigió una quinta expedición romana a Córcega. Según los Anales Romanos, un joven romano llamado Cristinus dio la victoria a Carvilius en 232 a. C.... En el 227 a. C. se produjo otra revuelta. Este periodo de guerra terminó en el 162 a. C. con la "Paz Romana".

La ciudad de Mariana (al sur de la actual Bastia) fue fundada en el 105 a. C.

Alta Edad Media En 455, la invasión de los vándalos, que habían conquistado el África romana, marcó el fin de la ocupación romana. También aparecieron las primeras epidemias de malaria. Bajo el dominio vándalo (455-534), Córcega se utilizó como lugar de confinamiento para los obispos africanos hostiles a los vándalos, que fueron exiliados a la isla para cortar madera para la construcción naval.Olivier Jehasse, Corsica classica : la Corse dans les textes antiques du viie siècle av. J.-C. au xe siècle de notre ère, La Marge, 1986, p. 54.

En abril de 534, las tropas bizantinasFormadas principalmente por mercenarios bárbaros, destacando los hérulos y los hunos. del general Belisario, reconquistador del reino vándalo de África, expulsaron a los vándalos de las islas del Mediterráneo occidental, incluida Córcega. Esta victoria marcó la vuelta de la presencia romana en la isla. En el 550, los ostrogodos del rey Totila, en guerra con el Imperio bizantino, realizaron varias incursiones en la isla. Entre 585 y 590, fruto de la reorganización territorial del emperador Mauricio, la isla pasó a formar parte del exarcado de África. En el año 590, el papa Gregorio Magno se opuso a la política del emperador en Córcega e Italia, que era hostil al acercamiento entre el Papado y los lombardos.Dictionnaire encyclopédique du christianisme, V. 1, Paris, Cerf, 1990, p. 1103.

Los lombardos invadieron la isla en el 725, arrebatándosela a los bizantinos. Se dice que estos introdujeron en la isla el faide, un sistema de venganza privada de origen germánico que dio origen a la vendetta.Pierre Da Passano, Histoire de l'annexion de la Corse, cf. 3. «La société corse au début du deuxième millénaire », Horvath (Le Coteau), 1990.René Sédillot, La Grande aventure des Corses, Fayard, 1969, p. 46 («Quand les Lombards importent la vendetta »). Hacia mediados del , los lombardos se marcharon y el Imperio bizantino, que sólo controlaba la costa de la isla, reclamó el norte; al mismo tiempo, los sarracenos se apoderaron del sur.Hans-Erich Stier (dir.), «Grosser Atlas zur Weltgeschichte », Westermann 1985, (ISBN 3-14-100919-8), p. 49, 54, 57. La leyenda del príncipe romano Ugo Colonna se remonta al año 771, cuando fue enviado a la isla por el Papa Esteban III con 1000 soldados de infantería y 200 de caballería, y expulsó a los sarracenos del "rey Negolone" tras treinta años de lucha. Ese mismo año, las guarniciones del emperador romano de Oriente perdieron definitivamente el norte de Córcega a manos de los francos, que fueron apoyados por los papas. En el 774, Carlomagno, rey de los francos, que se había convertido en rey de los lombardos, cedió Córcega al Papa. Aunque en teoría el Papado tenía soberanía sobre la isla, carecía de medios para defenderla.

El año 806 fue testigo de una nueva incursión sarracena: una flota al mando del conde franco de Génova, AdhemarJean-Baptiste-Pierre Jullien de Courcelles, Histoire généalogique et héraldique des pairs de France : des grands dignitaires de la couronne, des principales familles nobles du royaume et des maisons princières de l'Europe, précédée de la généalogie de la maison de France, chez Arthus Bertrand, Paris, 1824, tome 3, Famille d'Adhémar, page 3 fue enviada por Pipino de Italia para defender la isla. Fue a partir de esta expedición victoriosa contra los sarracenos que los genoveses remontaron sus derechos de soberanía sobre Córcega. Al año siguiente, en 807, se produjo una incursión de musulmanes procedentes de España; fueron desalojados por un tal Burchard, condestable enviado por Carlomagno. Cerca de Porto-Vecchio tuvo lugar una batalla naval que costó a los invasores trece naves y miles de muertos. El cronista de San Bertín de Sithiu escribe que, en 809, los "moros, que habían partido de España, invadieron Córcega, y el sábado de Pascua destruyeron una ciudad en la que sólo dejaron con vida a su obispo y a algunos ancianos y enfermos". Esta ciudad podría ser Aléria. miniaturadeimagen|Lotario de Francia fue enviado a Córcega por su padre Ludovico Pío El emperador de Occidente Luis el Piadoso, uno de los hijos de Carlomagno, envió a su hijo Lotario a Córcega en 825, seguido en 828 por el conde Bonifacio II de Toscana, para expulsar a los moros. Tras reconquistar casi toda la isla, Bonifacio II persiguió a los moros hasta África. Fue él quien fundó Bonifacio en 830. En aquella época, como los mosquitos anofeles se habían introducido en las lagunas de la isla y eran portadores de la malaria,Delvert J. : L'Expansion des moustiques Anopheles dans le bassin méditerranéen (ve-ixe siècles) et ses conséquences démographiques et économiques, ORSTOM, 1987. los corsos huyeron de las costas y se dirigieron a las montañas, mientras que otros se embarcaron hacia Italia. Muchos de ellos fueron acogidos a finales del por el papa León IV (845-857), que los instaló en la ciudad fortificada de Porto, a unos cientos de metros del puerto arenoso de Ostia, en la desembocadura del Tíber.Philippe Pergola de l'Institut pontifical d'archéologie chrétienne (de) à Rome in Archéologie et Société - Cervioni, août 197

En 846: Abu Abbas Muhammad I, emir aglabí de África, invadió el sur de Italia y saqueó Roma. El sur de Italia, Sicilia, Cerdeña y Córcega quedan bajo control aglabí. Con el apoyo de los fatimíes, los sicilianos se rebelaron y derrocaron al estado aglabí en 909. Declararon su obediencia a los fatimíes. El estado aglabí sólo duró en la isla de Malta. En 1014 se produjo la última incursión sarracena del emir Abu Hosein Mogehid, que fue derrotado por una flota pisano-genovesa.

Córcega pisana