Los incendios forestales en Bolivia de 2024 son un conjunto de incendios que tuvieron inicio en mayo de 2024, y que finalizaron en octubre del mismo año. La mayoría de estos incendios tuvieron lugar en las regiones de la Chiquitania y la amazonía boliviana.
El periodo de incendios ha sido considerado como «uno de los mayores desastres ambientales de Bolivia» en cuanto a la superficie que resultó afectada por los incendios, afectando cerca de 10.1 millones de hectáreas. En septiembre de 2024, Bolivia decretó «desastre nacional». En total, se reportaron 36 800 focos de calor independientes, la cifra más alta registrada desde el año 2010, el 97% de estos estando concentrados en los departamentos de Beni y Santa Cruz; mismos departamentos que se declararon en situación de desastre y de emergencia respectivamente.
El entonces ministro de Defensa de Bolivia, Edmundo Novillo, declaró el 7 de septiembre de 2024 estado de emergencia nacional debido a los incendios forestales. Los incendios finalizaron en el mes de octubre del mismo año, la superficie total afectada por los incendios forestales superó las 10.1 millones de hectáreas, de las cuales, 58% estaban comformadas por bosques y 42% de tierras de vegetación no boscosa.
Antecedentes miniaturadeimagen|Imagen satelital de Bolivia de principios de octubre, donde los puntos rojos representan incendios o focos de calor activos.|280px
Por lo general, la «temporada crítica de incendios» en América del Sur – periodo de tiempo en el que los incendios forestales tienen mayor probabilidad de iniciar – abarca los meses de agosto y septiembre, pero en 2024, la situación fue agravada e inusual, teniendo inicio en el mes de julio, esto debido a un periodo de sequía prolongado, misma que produjo el «peor inicio de temporada de incendios en dos décadas».
En Bolivia, es común la práctica del «chaqueo», por definición del Diccionario de americanismos de la ASALE, el «chaqueo» es la práctica de deforestación en un campo, por lo general para ser usado en cultivos o ganadería, la práctica consiste en remover la vegetación de un área para posteriormente quemar esta misma. El «chaqueo» es considerado como delito de incendio pero en la práctica, los chaqueos son permitidos por el gobierno debido a las «leyes incendiarias», un paquete de medidas y legislaciones aprobadas durante el gobierno de Evo Morales (2006–2019), que dan autorización al desmonte de un área de 20 hectáreas, para el desarrollo de actividades agrícolas o de ganadería, esto con la finalidad de aumentar la producción de los mismos y que promueve la expansión agrícola. Aunque se decretan prohibiciones temporales a esta práctica, a menudo no se cumplen ni son sancionadas.
Durante el gobierno de Luis Arce, no se priorizó la abrogación de estas leyes bajo la excusa de «no afectar a los productores». En años anteriores, los incendios afectaron 3.3 millones de hectáreas en 2023, y en 2019 se registró el peor año anterior a 2024, con 5.3 millones de hectáreas quemadas. Con el tiempo, la Chiquitania tuvo un decremento del 28% en sus precipitaciones, mientras que el departamento de Santa Cruz perdió el 60% de sus fuentes de agua debido a los incendios anteriores. En mayo de 2024, el departamento del Beni comenzó a registrar los distintos focos de calor, registrando 2 500 focos de calor independientes, mismos que causaron que 1 161 familias perdieran cosechas de plátano, yuca y maíz.
Consecuencias y daños
Calidad del aire thumb|300px|Vista del amanecer en la Región Metropolitana de Kanata en el departamento de Cochabamba; se puede apreciar el esmog que cubre la región causado por los humos de los incendios forestales.
Varias ciudades bolivianas enfrentaron altos niveles de contaminación atmosférica debido a la ceniza y humo de los incendios que fueron llevados por los vientos. Según el índice de calidad del aire, varias ciudades reportaron una calidad del aire de «muy mala» a «extremadamente mala». En el caso de la ciudad de Cobija, en el departamento de Pando, el ICA registró una calidad de aire de 537, un nivel de contaminación atmosférica «extremadamente malo», implicando un riesgo de salud alto para los habitantes de la ciudad. En la ciudad de Cochabamba, según la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire (MoniCA), se registró entre 107 a 110 μg/m³, una calidad de aire muy mala. En otra investigación, realizada por Centro de Monitoreo Climático de la Universidad Mayor de San Simón, se registró 160 μg/m³ en el aire de la ciudad, registro que triplica los 50 μg/m³ que la Organización Mundial de la Salud permite y que también supera los 150 μg/m³ que la «Ley del Medio Ambiente 1333» decreta.
Ciudades como Santa Cruz de la Sierra, Sucre y Potosí reportaron calidades de aire muy malas. La ciudad de La Paz, registró un índice de 225 μg/m³ en su punto más alto, debido a esto, varias actividades académicas fueron realizadas «bajo modalidad virtual». El 9 de septiembre de 2024, en medio de la emergencia nacional, el entonces ministro de Educación de Bolivia, Omar Veliz Ramos, instruyó a los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando a cambiar las modalidades de educación a clases virtuales o suspender las actividades escolares para salvaguardar la salud de los estudiantes de los departamentos. Más de 3 000 escuelas tuvieron que cerrar a nivel nacional. Las autoridades bolivianas recomendaron a la población que se evite las actividades al aire libre, el uso de máscaras y de constante hidratación.
Flora y fauna Los bomberos rescataron a cuatro osos hormiguero de collar, un oso hormiguero tamandúa y lagartija silvestre. Se encontró una urina recién nacida que estuvo varios días sin su madre en etapa de lactancia. Se encontraron venados y perezosos, se atendieron 10 animales al día los momentos más críticos. Se observaron nidos de parabas azules quemadas, se teme el exilio de estas especies únicas en el país, sus gritos al huir del fuego impactan. Un equipo de Inti Wara Yassi (CIWY) encontró 5 animales quemados en el camino en una caminata de 20 a 30 metros, se encontraron tortugas, perezosos, serpientes, jochis, chanchos de monte y armadillos. Con la quema de los motacusales se perdió el alimento de los animales, además no tienen refugio, sombra o agua. Creció preocupación por los felinos grandes y pequeños que pueden acercarse a asentamientos humanos.
Los socorristas rescatan sobre todo a crías abandonadas que presentan deshidratación, desnutrición y quemaduras, cuyo principal depredador son los cazadores furtivos quienes aprovechan la vulnerabilidad de los mismos, ponen trampas, tumban los árboles donde están sus nidos o ponen comederos para atraparlos, así capturan capibaras, serpientes, osos hormigueros, lagartos, tres tucanes fueron rescatados de sus manos. Mientras alguno animales podrán volver a su hábitat muchos quedarán para siempre en los refugios.
No se cuantificó a los animales muertos pero un biólogo estima que más de 10 millones de animales murieron, de ellas 6 millones mamíferos. Para las personas que cuidan el ambiente, el daño a la fauna es irreversible. Los bomberos no pueden rescatar a la fauna porque tienen que priorizar apagar el fuego, organizaciones como Inti Wara Yassi y Alas Chiquitanas están tomando los esfuerzos.«De cada 1,000 animales afectados por el fuego, solo uno logra ser rescatado y rehabilitado» - Ana Encinas, directora de Comunicación, Fundación Inti Wara Yassi.El ministro de Agua y Medio Ambiente, Alan Lisperguer desplegó centros móviles que integran veterinarias móviles en San Matías, Roboré, San Antonio y Ascensión, además de enviar brigadas especializadas en el rescate de fauna silvestre. Se donó 80 kg de alimento seco.
Ganado y animales silvestres murieron calcinados. En una comunidad menonita 570 cabezas de ganado se quedaron sin comida.
Cuando llueve hay peligro ya que si bien el agua captura los contaminantes como el humo, este lo lleva al suelo que está dañado con poca capacidad de absorción lo que puede provocar inundación o erosión.
Transporte
Avión Por varios días el Aeropuerto Internacional Viru Viru, cerca de Santa Cruz de la Sierra tuvo que cerrar por la poca visibilidad, ya que en algunos aeropuertos se ha reducido a tan solo 100 metros. Otros aeropuertos afectados también incluyen el El Trompilo, en Santa Cruz de la Sierra Alcantarí en Sucre y los aeropuertos de Riberalta, Guayaramerín, Rurrenabaque, Trinidad y Cobija en la región amazónica. Estas suspensiones afectaron a 36 vuelos de las aerolíneas EcoJet y Boliviana de Aviación, dejando a más de 3,500 pasajeros varados. Además otros 10 aeropuertos ubicados en Carmiri, San Ignacio de Velasco y San José de Chiquitos, entre otros, quedaron afectados.
El 7 de octubre se volvieron a suspender los vuelos en algunos aeropuertos de Bolivia, como ser Viru Viru, Teniente Jorge Henrich Arauz y Rurrenabaque.
Tren Se interrumpió el paso de dos trenes de cargas en Roboré.
Carretera La carretera Bioceánica se tuvo que cortar, un auto que intentó cruzar terminó calcinado. Un convoy que llevaba gasolina en Santa Cruz tuvo que detenerse. Los puentes que conectan a San Matías con Santa Cruz corrieron riesgo porque el fuego estuvo muy cerca.
Salud Las consecuencias de respirar humo son los dolores de cabeza, la picazón en los ojos y dificultad para respirar. Se registraron 6.053 pacientes con afecciones oftálmicas, estomacales y en la garganta.
Turismo El turismo en la Chiquitania quedó totalmente devastado. El centro turístico de la Amazonia Tumichucua quedó afectado.
Impacto internacional El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de Argentina emitió un informe de alerta ante la llegada del humo de los incendios forestales en Brasil y Bolivia, advirtiendo sobre posibles riesgos para la salud y la visibilidad, impulsado por los vientos del norte, se espera que el humo llegue a gran parte de Argentina el 9 de septiembre. La provincia de Misiones se preparó ante posibles complicaciones en la salud de la población. La nube de ceniza llegó a Buenos Aires.
Desde julio Paraguay mandaba alertas a Bolivia por los incendios en el Chaco, se acercó a un área silvestre protegida en Alto Paraguay, en el cerro Chovoreca, el fuego entró por el parque Otuquis, hace seis meses que no llueve en la zona y el fuego ya afectó a propiedades privadas.
Se sintió una asfixia en gran parte del continente por los incendios sucedidos en el Amazonas. Hubo lluvia negra en varios países.
Mitigación El 9 de julio, el viceministro de Defensa Civil reportó que el Sistema Integrado de Monitoreo de Bosques (SIMB) había registrado 1251 focos de calor, y un incendio forestal en todo el territorio boliviano, de los cuales 891 fueron registrados en el departamento de Beni, la mayoría de los focos de calor fueron causados con el comienzo del «periodo de chaqueo». El incendio que el SIMB reportó tuvo inicio en el municipio de San José de Chiquitos.
Se habilitaron dos helicópteros Z9 con Bambi Bucket para sobrevolar el área Roboré. Se incorporó una avioneta de la FAB-397 para patrullar. Se aumentó un Z9 del ejército. Uno de los helicópteros tiene capacidad de 22.740 litros, hizo 27 descargas de agua en la frontera con Brasil. Un helicóptero Súper Puma - con mayor capacidad de descarga que los Z9, sobrevoló el área de Concepción. También se incorporó una avioneta Cessna 188 fumigadora. Una avioneta de la Tercera Brigada Aérea ingresó a San Matías. Dos aviones Hércules llevaron contenedores biodegradables con capacidad de 1.000 litros de agua, descargaron 15.000 litros por vuelo. Con 1,8 millones de dólares se contrató un avión cisterna de Canadá, con capacidad de11.300 litros.