derecha|miniaturadeimagen|Esquela en El Pueblo Gallego. Daniel de la Sota Valdecilla (Ceceñas, Medio Cudeyo, Cantabria, 9 de junio de 1877 - Pontevedra 11 de febrero de 1958)"¡Ha muerto D. Daniel de la Sota!", El Pueblo Gallego, 13 de febrero de 1958. fue un ingeniero y político gallego.
Biografía Cántabro de nacimiento e ingeniero militar y topógrafo, fue destinado a Pontevedra, donde se casó en 1908 en la iglesia de San Martiño de Salcedo con María Teresa Martínez Correa, y fue padre de cuatro hijos: Alejandro, María, Luisa y Ramón de la Sota, de los cuales el más conocido fue el arquitecto Alejandro de la Sota Martínez.
Decidió dejar el ejército para poder quedarse en Pontevedra. Falleció en esta ciudad en 1958 y sus restos mortales reposan en Salcedo.
Trayectoria Daniel de la Sota llegó a Pontevedra como capitán del Cuerpo de Ingenieros, con el objetivo de supervisar la construcción del Cuartel de San Fernando y otras instalaciones militares."El fallecimiento del Excelentísimo Sr. D. Daniel de la Sota y Valdecilla", Faro, 13 de febrero de 1958
Fue presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra entre 1924 y 1930, institución de la que fue el presidente más reconocido, siendo distinguido con el título de presidente honorario en 1949 y con la medalla de oro en 1952.
En 1927 ofreció instalaciones a la Misión Biológica de Galicia, que se trasladó a Pontevedra. También en 1927 colaboró en la creación del Museo de Pontevedra y en ese mismo año presidió el Comité de Educación Doméstica. Fue además el primer presidente de la Caja Provincial de Ahorros de Pontevedra en 1930.
Su principal dedicación fue la repoblación forestal de la provincia de Pontevedra, tarea que confió al ingeniero de montes Rafael Areses Vidal y que comenzó en 1927 por el lago de Castiñeiras. Esta repoblación se consolidó desde los años 40 con la Ley del Patrimonio Forestal del Estado y la creación de los Consorcios Forestales. Miembro del Consejo del Patrimonio Forestal, De la Sota impulsó un proceso que transformó los montes españoles, generó empleo rural y aumentó los recursos municipales. Hacia mediados de los años 50, una cuarta parte del territorio provincial (unas 100.000 hectáreas) ya había sido repoblada. Aunque la iniciativa provocó conflictos por la prohibición del pastoreo, sus efectos fueron duraderos: mejora del paisaje, conservación del suelo y del agua, aumento de la biodiversidad y fijación de CO₂. De la Sota también anticipó el valor de la transformación química de la madera como recurso renovable para la producción de celulosa, seda artificial o pólvora.
Véase también Calle Daniel de la Sota
Referencias
Categoría:Fallecidos en 1958 Categoría:Nacidos en 1877 Categoría:Presidentes de la Diputación de Pontevedra Categoría:Ingenieros militares de España del siglo XX Categoría:Nacidos en Ceceñas Categoría:Fallecidos en Pontevedra