Eriosyce megliolii es una especie de planta suculenta perteneciente al género Eriosyce, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del noroeste de Argentina, específicamente de la provincia de San Juan.

Descripción Eriosyce megliolii es una especie de cactus de hábito solitario, con un tallo globoso a subgloboso que, con la edad, puede volverse corto-cilíndrico. Presenta una coloración típicamente gris azulado glauco. El tallo alcanza habitualmente entre 10 y 12 cm de diámetro, aunque en ejemplares viejos puede llegar a medir hasta unos 45 cm de altura. El ápice se encuentra deprimido y algo lanoso, y está característicamente cubierto por espinas muy gruesas, fuertemente curvadas hacia el interior y de color púrpura negruzco.

El cuerpo se organiza en aproximadamente 12 a 14 costillas rectas y redondeadas, divididas en pequeños tubérculos prominentes justo por debajo de las areolas. Estas costillas están separadas por surcos verticales bastante profundos, que acentúan el relieve del tallo. Las areolas son conspicuas, de forma ovalada, con dimensiones de 7 a 10 mm de longitud y 5 a 6 mm de anchura. En ejemplares jóvenes están densamente lanosas y pilosas, con fieltro blanco amarillento que con el tiempo se vuelve blanco sucio o grisáceo, desapareciendo posteriormente hasta quedar casi desnudas.

Tiene de 1 a 4 espinas centrales, subuladas, erectas y todas curvadas hacia arriba. Miden alrededor de 2,5 cm de longitud, son robustas y típicamente de color negro, volviéndose grisáceas con la edad. Presentan puntas más o menos violáceas y una base notablemente hinchada. También tiene de 5 a 7 espinas radiales, ocasionalmente hasta 9, de hasta 2 cm de longitud, dispuestas de forma radiada, rectas o algo curvadas, y de aspecto similar a las centrales o ligeramente más pálidas.

Las flores nacen en el centro de la planta y tienen forma de urna, con un diámetro de entre 2,7 y 3 cm. Su coloración general es pajiza, amarilla o amarillo verdosa, con un tubo floral de tono rojo vino. El pericarpelo y el tubo presentan escamas de color amarillo parduzco, cubiertas por abundante lana blanca densa y varias cerdas. Los tépalos externos son lanceolados, de color rosado a parduzco, y terminan en un pequeño mucrón negro. Los tépalos internos también son lanceolados y mucronados, de color rosa con una nervadura central carmín más oscura. La garganta es de color carmín oscuro. Los filamentos son blancos con bases rosadas, las anteras de color amarillo claro, el estilo rosado y el estigma blanco, dividido en 8 lóbulos.

El fruto es pequeño, casi esférico, de color rojo vino y de unos 10 mm de diámetro. Es seco en la madurez, inicialmente verde y a menudo desintegrándose al madurar. Las semillas son negras y brillantes, de forma ovoide y ligeramente comprimidas lateralmente, con una longitud aproximada de 1,5 mm. La testa es finamente verrugosa. El hilo es lateral, oblicuo y grande, a menudo profundamente hundido y con un borde protuberante.

Distribución y hábitat El área de distribución natural de esta especie se localiza en el noroeste de Argentina, concretamente en la Sierra de Marayes, situada en la provincia de San Juan. Habita preferentemente en biomas desérticos o de matorral seco, a altitudes comprendidas entre los 500 y los 700 m s. n. m.

Se desarrolla en formaciones de monte bajo, sobre suelos rocosos, donde convive de forma simpátrica con Eriosyce bulbocalyx, es decir, ambas especies comparten parcialmente su área de distribución. No obstante, muestran preferencias edáficas diferentes, lo que reduce la competencia directa. Mientras que Eriosyce megliolii se asocia principalmente a suelos ricos en cuarzo, Eriosyce bulbocalyx parecen preferir sustratos de origen basáltico. Esta diferenciación en el tipo de suelo constituye un factor clave para la coexistencia de estas especies en un mismo territorio.

Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Pyrrhocactus megliolii, publicada en 1974 por el botánico austríaco Walter Rausch en la revista científica Kakteen und Andere Sukkulenten 25: 220.

Más tarde, el botánico Roger M. Ferryman trasladó la especie al género Eriosyce, por lo que pasó a llamarse Eriosyce megliolii. Registró estos cambios en la revista científica Cactaceae Systematics Initiatives 20: 16, publicada en 2005. Etimología

Eriosyce: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas erion (que significa 'lana') y sykē (que se traduce como 'higo'), en alusión a los frutos cubiertos de lana que producen las plantas. megliolii: epíteto específico otorgado en honor al coleccionista de cactus argentino Silvio Meglioli.

Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”. Esta clasificación indica que, en la actualidad, no enfrenta un riesgo elevado de extinción a escala global y que mantiene poblaciones relativamente estables en una parte significativa de su área de distribución. Además, no se conocen amenazas importantes para la especie.

Usos Eriosyce megliolii se cultiva principalmente como planta ornamental. Es una especie de crecimiento estival y lento, relativamente fácil de mantener cuando se respetan sus exigencias, aunque muestra una elevada sensibilidad al exceso de humedad. Se trata de una planta extremadamente xerófila, adaptada a suelos muy secos, que presenta un alto riesgo de pudrición si se cultiva en ambientes con mala ventilación.

La planta requiere un sustrato mineral, abierto y arenoso, específico para cactus, que garantice un drenaje eficaz y un secado rápido tras el riego. Necesita una exposición muy luminosa y soleada para desarrollarse correctamente, aunque tolera sombra parcial. No obstante, la falta de luz provoca estrés, crecimiento deficiente y una forma poco natural. Presenta buena tolerancia al calor y se adapta bien a climas secos y cálidos.

El riego debe mantenerse siempre moderado durante el periodo de crecimiento. Durante el invierno, o cuando las temperaturas nocturnas descienden por debajo de los 10 °C, el sustrato debe permanecer completamente seco. Los ejemplares adultos resultan especialmente sensibles al exceso de agua, sobre todo después del trasplante, por lo que conviene extremar las precauciones. En macetas grandes, el riego debe espaciarse más de lo habitual.

Durante la temporada de crecimiento basta con una sola aplicación de fertilizante específico para cactus y suculentas, rico en potasio y bajo en nitrógeno, diluido a la mitad de la dosis recomendada e incluyendo micronutrientes y oligoelementos. La especie prospera en suelos pobres y un exceso de fertilización favorece un crecimiento blando y más vulnerable a enfermedades fúngicas.

La planta necesita una atmósfera muy seca y una ventilación excelente. La mayoría de los problemas de cultivo aparecen por la combinación de riego excesivo y mala aireación, especialmente en condiciones de clima fresco, nublado o húmedo. Prefiere temperaturas cálidas, con una temperatura mínima invernal recomendada de 5 °C, aunque los ejemplares mantenidos completamente secos pueden soportar descensos nocturnos por debajo de 0 °C durante periodos breves.

En condiciones adecuadas, las plagas resultan poco frecuentes. Aun así, pueden aparecer arañas rojas, que se controlan mediante pulverizaciones desde arriba, y cochinillas harinosas, tanto en la parte aérea como en las raíces, donde resultan más difíciles de detectar. Cochinillas comunes, trips y pulgones rara vez causan daños significativos. La pudrición solo representa un problema importante cuando fallan el riego y la ventilación, ya que los fungicidas ofrecen poca eficacia si no se corrigen las condiciones de cultivo.

La propagación se realiza principalmente por semillas, ya que rara vez produce hijuelos, aunque también puede recurrirse al injerto para reducir el riesgo de pudrición radicular. Las semillas se siembran en primavera, en un sustrato arenoso fino y bien drenado, cubriéndolas con una fina capa de gravilla y regando desde abajo. Durante las primeras semanas conviene mantener una humedad elevada mediante una cubierta transparente, que se retira de forma progresiva para facilitar la aclimatación de las plántulas. Estas no deben manipularse hasta que desarrollen un sistema radicular firme, momento en el que pueden trasplantarse a macetas individuales. El injerto sobre portainjertos resistentes facilita el cultivo a largo plazo y reduce de forma notable los problemas de pudrición.

Referencias

megliolii Categoría:Flora endémica de Argentina Categoría:Plantas descritas por Rausch Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1974 Categoría:Plantas descritas en 2005