El Gasoducto Urengói-Pomary-Úzhhorod (también conocido como Gasoducto Transiberiano o UPU) es uno de los principales corredores de exportación de gas natural que conecta los yacimientos de Siberia Occidental con Europa Central y Occidental. Construido entre 1982 y 1984 en el contexto de la Guerra Fría, fue diseñado para fomentar la interdependencia económica entre la Unión Soviética y Europa bajo la política de la Ostpolitik.

Con una longitud de 4.500 kilómetros y un diámetro de 1.420 milímetros, el gasoducto ha sido una infraestructura crítica para la seguridad energética europea durante cuatro décadas. Sin embargo, su papel se transformó drásticamente debido a los conflictos geopolíticos entre Rusia y Ucrania. Tras la invasión rusa de 2022 y la expiración del contrato de tránsito el 1 de enero de 2025, el flujo comercial de gas ruso a través de esta ruta cesó por completo. En 2025, la infraestructura inactiva fue escenario de operaciones militares directas, conocida como "Operación Stream".

Historia Orígenes y el acuerdo "Gas-Tuberías" La génesis del proyecto se remonta a la década de 1970 y a la Ostpolitik del canciller alemán Willy Brandt, quien promovió el concepto de "cambio a través del comercio" (Wandel durch Handel). El 1 de febrero de 1970 se firmó el acuerdo seminal "Gas-Tuberías" (Gas-Röhren-Geschäfte). En virtud de este pacto, Alemania Occidental suministró tuberías de acero de gran calibre y tecnología de compresión a la Unión Soviética, que carecía de la capacidad metalúrgica para fabricarlas, a cambio de un suministro garantizado de gas durante 20 años. Para facilitar las transacciones, se estableció el banco Ost-West Handelsbank en Fráncfort en 1973.

Crisis transatlántica y construcción A principios de los años 80, la administración estadounidense de Ronald Reagan se opuso firmemente a la construcción del gasoducto, argumentando que otorgaría a Moscú un "arma energética" contra la OTAN y proporcionaría divisas para la expansión militar soviética. En diciembre de 1981, EE. UU. impuso un embargo tecnológico que afectaba a componentes críticos como los rotores de turbinas de General Electric.

Los líderes europeos, encabezados por Helmut Schmidt y François Mitterrand, desafiaron el embargo. Francia ordenó por decreto a sus empresas cumplir los contratos con la URSS. La financiación siguió adelante mediante un consorcio liderado por el Deutsche Bank y acuerdos con bancos franceses y japoneses (JEXIM).

La construcción se completó en 1984, utilizando tuberías suministradas por Mannesmann (Alemania) y Japan Steel Works, así como maquinaria de Komatsu.

Especificaciones técnicas y trazado El gasoducto tiene una longitud total aproximada de 4.500 km, de los cuales 1.160 km discurren por territorio de Ucrania. Su capacidad de diseño original era de 32 bcm (mil millones de metros cúbicos) al año, aunque el envejecimiento redujo esta capacidad operativa con el tiempo.

Ruta: El gas se extrae en el yacimiento de Urengói (Siberia Occidental), cruza los Montes Urales, el río Volga y llega a la estación de medición de Sudzha (óblast de Kursk, Rusia), a escasos metros de la frontera ucraniana. Tránsito en Ucrania: Atraviesa el país de noreste a suroeste, pasando por estaciones de compresión en Romny, Bohorodchany e Ivano-Frankivsk, hasta cruzar los Cárpatos. Salida: Finaliza en el nodo de Úzhhorod, distribuyendo el gas hacia Eslovaquia (estación de Velké Kapušany) y Hungría (Beregdaróc).

En 2011, Ucrania inició la modernización del tramo, financiada parcialmente por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), para mejorar la eficiencia de las turbinas y reducir emisiones.

Conflictos y "Guerras del Gas" (1991–2014) Tras la disolución de la URSS, el corredor se convirtió en foco de disputas entre Rusia y Ucrania. La dependencia mutua (Rusia necesitaba el tránsito y Ucrania gas barato) derivó en crisis de precios y acusaciones de "robo de gas".

2006 y 2009: Gazprom cortó el suministro a Ucrania por disputas de precios. En enero de 2009, el corte total del tránsito durante dos semanas dejó sin calefacción a países como Bulgaria y Eslovaquia, impulsando a la Unión Europea a buscar rutas alternativas como Nord Stream. Accidentes: En mayo de 2014, una explosión en el óblast de Ivano-Frankivsk dañó la infraestructura en un contexto de creciente tensión tras la anexión de Crimea.

Guerra Ruso-Ucraniana (2022–2025) La invasión a gran escala de 2022 colocó al gasoducto en una situación paradójica: el gas continuó fluyendo a través de una zona de guerra activa.

Consolidación en Sudzha: En mayo de 2022, el operador ucraniano GTSOU declaró fuerza mayor en el punto de entrada de Sokhranivka debido a la ocupación rusa, consolidando todo el tránsito restante a través de la estación de Sudzha (ruta del UPU). Explosión en Chuvasia (2022): El 20 de diciembre de 2022, una explosión en la sección rusa (Chuvasia) mató a tres trabajadores, aunque el flujo fue redirigido por tuberías paralelas. Captura de Sudzha (2024): En agosto de 2024, las fuerzas ucranianas capturaron la estación de medición de Sudzha dentro de territorio ruso. A pesar del control militar ucraniano sobre el "interruptor", el flujo de gas continuó por inercia contractual.

Fin del tránsito y "Operación Stream" El contrato de tránsito expiró el 1 de enero de 2025 y no fue renovado, cesando el flujo comercial de gas ruso a través del UPU.

En marzo de 2025, la infraestructura vacía fue utilizada en la llamada "Operación Stream" (Operatsiya Potok). Según informes, fuerzas especiales rusas utilizaron la tubería de 1.420 mm como túnel para infiltrarse 16 km tras las líneas ucranianas cerca de Sudzha, facilitando un asalto sorpresa. Este evento fue posteriormente conmemorado en exposiciones patrióticas en Rusia.

Estado actual (2026) y futuro Desde enero de 2026, el gasoducto ya no transporta gas ruso a Europa. Los antiguos receptores clave han reconfigurado sus suministros: Eslovaquia: Importa gas ruso a través de la ruta sur (TurkStream) vía Turquía, Bulgaria y Hungría. Austria: Ha diversificado sus fuentes hacia gas noruego y GNL vía Alemania e Italia.

El tramo ucraniano del UPU se utiliza actualmente en modo de flujo inverso para transportar gas desde Europa hacia los vastos almacenes subterráneos del oeste de Ucrania, actuando como "batería" para la seguridad energética europea. Existen propuestas a largo plazo, como el "Corredor de Hidrógeno de Europa Central", para reconvertir la tubería para el transporte de hidrógeno verde.

Véase también Nord Stream TurkStream Relaciones Rusia-Unión Europea

Referencias

Categoría:Relaciones Rusia-Ucrania