Ramón Folch I de Cardona (? 1040 - Maldá, 1086) fue vizconde de Cardona. Fue hijo de Folch I, vizconde de Osona, y de Guisla de Barcelona, procedente del linaje de los condes de Barcelona (su abuelo materno era el conde Borrell II de Barcelona) y hermana de Mir Geribert, príncipe de Olérdola. Su mención documental se encuentra en el testamento de su tío paterno, el obispo Eribau de Urgel quien, en el año 1041, dejó a sus sobrinos Ramón y Folch bajo la tutela de Arnau Mir de Tost y de Bonfill de Fals (uno de los fieles del linaje vizcondal de Osona), respectivamente. Durante estos años, su madre actuó como tutora de los feudos familiares hasta el 1053. Aquel año Ramón alcanzó la mayoría de edad y añadió a su nombre simple (Ramón) un referente familiar (Folch) y un referente toponímico (vizconde "de Cardona"). Ese mismo año, aparece ya casado con Ermesenda de Gerona, hija de Grau de Cabrera y de su esposa, Ermesinda, vizcondes de Gerona. Después de realizar una convenientia con el presunto asesino de su padre, el obispo Guillermo Guifré de Urgel (el cual niega ningún tipo de implicación en el asesinato de Folch, pero en cambio, satisface a Ramón Folch I con varios feudos) el vizconde reorganiza sus posesiones familiares. El 20 de marzo del 1055 realiza su primer testamento, donde menciona ya a sus castellanos -es el primer noble catalán en hacerlo explícitamente-, los jefes de los linajes que gestionan sus castillos (omnes meos castellanos), entre los que puede mencionar a Bermon Seniofré, Odón Radulfo, Onofre Dach, Borrell Bonfill de Calaf o el abad Bernardo de San Vicente de Cardona.
Fue contemporáneo de Ramón Berenguer I y de sus hijos Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II. Durante la turbulenta etapa de cogobierno de los dos hijos de Ramón Berenguer I, el vizconde Ramón Folch sacó partido de las disputas fratricidas exigiendo feudos y privilegios tanto de uno como de otro, a cambio de su fidelidad. Pero después de la muerte de Ramón Berenguer II en el año 1082, se posicionó públicamente en contra del fratricida Berenguer Ramón II, liderando una campaña nobiliaria en favor del futuro de Ramón Berenguer III, gesto que, de hecho, favorecía los intereses de la alta nobleza catalana y debilitaba el poder de la casa condal de Barcelona.
Sus intereses familiares y patrimoniales lo acercaron también al linaje de los condes de Urgel, dónde fue albacea testamentario del conde Armengol en el año 1081.
Durante todos esos años, Ramón Folch I dirigió un gran patrimonio familiar que se concentraba en tres núcleosː la región cercana al castillo de Rupit y a la ciudad de Vic, los alrededores de la villa de Cardona y, finalmente, los feudos de la frontera meridional que, con la marcada superioridad militar cristiana, se habían revalorado enormemente. El vizconde afirmó la posición de su linaje en la frontera, donde controlaba una veintena de castillos gestionada por una red de castellanos fielesː Fals, Matamargó, Calonge, Castelltallat, Molsosa, Boixadors, Calaf, Pujalt o Gáver, son algunas de las plazas que controlaba en la frontera, en plena y activa competencia con la Sede de Vic. Estas posesiones tenían la posibilidad de expandirse naturalmente hacia el sur y, desde principios de los años 80 del siglo XI parece que el vizconde había fijado sus intereses en esta empresa. En el año 1082, recibía del conde de Barcelona la confirmación de su dominio sobre el castillo de Maldà, donde el vizconde ordenó construir un castillo financiado, en parte, por las rentas de la sal de Cardona, según consta en su testamento redactado en aquel momento.
Ramón Folch I de Cardona falleció víctima de una incursión sarracena en el castillo de Maldá en el 1086. Los fieles que lo acompañaban dieron testimonio de su muerte en el campo de batalla y recogieron oralmente su última voluntad, que se correspondía en muchos aspectos con lo que fue redactado a principios de los años 80 de ese siglo. Fue el primer vizconde en tres generaciones que decidió no dejar sus títulos y patrimonio a su hermano y optó por darlo en herencia a su nieto Bernardo Amat de Cardona.
El vizconde Ramón Folch I fue un referente capital para los descendientes de su linaje por su prestigio político y su habilidad en la gestión y incremento de su patrimonio. A partir de su muerte, su nombre fue asociado al linaje vizcondal, de forma que el antropónimo "Ramón Folch" sería usado en muchas ocasiones por los futuros vizcondes de Cardona hasta la creación del condado de Cardona.
Antecedentes familiares Fue hijo de Folch I de Cardona, vizconde de Osona, y de Guisla de Barcelona, hija de los vizcondes de Barcelona, y nieta de Borrell II.
Nupcias y descendientes Se casó con Ermesinda de Gerona, hija de los vizcondes de Gerona, y tuvieron tres hijos documentadosː
Ermesinda de Cardona (1055 - 1095). Casada con Deodato de Claramunt, señor de Tamarit y vizconde de Tarragona. Durante el mandato de su cuñado Folch II, quien heredó el título vizcondal a la muerte de Ramón Folch I, se gestionó la sucesión del título y de las propiedades del vizcondado hacia el hijo de Ermesinda y de Deodato, llamado Bernardo Amat I de Cardona. Bermón (1060 - 1083). Se menciona en documentos del año 1075, ya como mayor de edad, puesto que su padre lo consideraba apto para realizar hostes et cavalcades. Desaparece de la documentación catalana en el año 1083. Sabemos, por el testamento de su padre, que en el año 1082 se encontraba en cautividad. Guisla de Cardona, esposa de Guillermo Ramón de Calders.
Referencias