miniaturadeimagen|300px|Caricatura de George Cruikshank sobre una cena celebrada en 1819 por abolicionistas, que retrata a los negros como borrachos, agresivos y dados a la promiscuidad sexual.

El término racismo en el Reino Unido (también, racismo en Gran Bretaña, racismo en Inglaterra) alude a las actitudes, ideologías y prácticas discriminatorias dirigidas contra personas o grupos por su supuesto origen étnico (véase «raza»). Se considera que es un problema que, al igual que en muchos otros lugares del mundo, persiste y presenta dimensiones estructurales y sistémicas. Puede manifestarse en la formación de estereotipos degradantes, en prácticas discriminatorias en el empleo y la vivienda, en el acoso, en las ideologías raciales del Imperio, en el comercio atlántico de esclavos y, en los casos más graves, en asesinatos y persecuciones. Diversos estudios han relacionado el racismo en el Reino Unido con la historia imperial de Gran Bretaña y las ideas raciales desarrolladas en el contexto del Imperio; el posterior desarrollo del racismo científico (especialmente entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX) y, en la época contemporánea, el auge del nacionalismo británico.» La historia de cada colonia se trata por separado.

Racismo por grupo étnico o religioso Asiáticos del Sur India británica En los siglos y , varios historiadores británicos como James Mill (1773-1836) y Charles Grant (1746-1823) escribieron libros influyentes que describían a los indios como embusteros, mentirosos, deshonestos, depravados e incapaces de gobernarse a sí mismos. Así ocurre, en particular, con La historia de la India británica (1817, The History of British India) de James Mill, y con Observaciones sobre el estado de la sociedad entre los súbditos asiáticos de Gran Bretaña (…) y sobre los medios de mejorarla (1792) de Charles Grant.Grant, Charles (1796). Observations on the state of society among the Asiatic subjects of Great Britain, particularly with respect to morals; and on the means of improving it, written chiefly in the year 1792. Grant critica a los orientalistas por su excesivo respeto hacia la cultura y la religión indias. Su obra intenta determinar el «verdadero lugar de los hindúes en la escala moral»; en ella afirma que los hindúes forman «un pueblo sumamente depravado».

La indofobia, o sentimiento antiindio, se convirtió en la norma en la Gran Bretaña de comienzos del siglo ; la impulsaron el desarrollo del evangelicalismo y del utilitarismo. Charles Grant, desde una perspectiva evangélica, reclamó la conversión masiva de los hindúes al cristianismo; James Mill,. de orientación utilitarista, presentó a la India «como una tabula rasa que había que sembrar mediante la razón o mediante políticas de reforma social racionales».. Los historiadores subrayan que, en el Imperio británico, «la influencia evangélica empujó la política británica por una vía que tendía a minimizar y a denigrar los logros de la civilización india, y a presentarse como la negación de la indomanía británica anterior, alimentada por la creencia en la sabiduría india».Trautmann, Aryans and British India, 1997, p. 113.

Lord Thomas Babington Macaulay, que formó parte del Consejo de la India entre 1834 y 1838, contribuyó de manera decisiva a sentar las bases de la India colonial bilingüe. Convenció al gobernador general para que adoptara el inglés como lengua de enseñanza en la educación superior a partir del sexto año de escolaridad, en lugar del sánscrito o del persa. Afirmó: «Nunca he encontrado a un orientalista que pudiera negar que un solo estante de una buena biblioteca europea vale toda la literatura autóctona de la India y de Arabia».. Escribió que las obras árabes y sánscritas sobre medicina contenían «doctrinas médicas que deshonrarían a un herrador inglés; una astronomía que haría reír a las alumnas de un internado inglés; una historia rebosante de reyes de nueve metros de altura cuyos reinados duraban treinta mil años; y una geografía compuesta de mares de melaza y mares de mantequilla».Macaulay, Thomas Babington, 1835:242-243, Minute on Indian education.

Paki-bashing

Desde finales de la década de 1960,. y con un pico en las décadas de 1970 y 1980, bandas violentas contrarias a la inmigración protagonizaron frecuentes agresiones conocidas como «paki-bashing», que tenían como blanco a paquistaníes y a otros surasiáticos.. El «paki-bashing» se desató tras el incendiario discurso Rivers of Blood («Ríos de sangre») de Enoch Powell en 1968, aunque hay «poco acuerdo sobre en qué medida Powell fue responsable de los ataques raciales».. Powell rechazó toda responsabilidad en esa violencia y se negó a retractarse de sus opiniones cuando David Frost lo entrevistó en 1969.

Estos ataques alcanzaron su punto máximo entre las décadas de 1970 y 1980, vinculados sobre todo a los movimientos de extrema derecha fascistas, racistas y antiinmigración, entre ellos los cabezas rapadas del poder blanco, el Frente Nacional y el Partido Nacional Británico.. Estas agresiones solían calificarse de «paki-bashing» o de «terror de cabezas rapadas», y a sus autores se les llamaba «paki-bashers» o «cabezas rapadas». Al parecer, el «paki-bashing» se alimentó de la retórica antiinmigración y antipaquistaní que se percibía en los medios británicos de la época. También se ha señalado que contribuyeron a esta situación una serie de fallos sistémicos que se atribuían a las autoridades del Estado: la subdeclaración de los ataques racistas, la convicción de algunas comunidades de que el sistema de justicia penal no se tomaba en serio esos ataques, el acoso policial racista y unas violencias policiales que se percibían como racistas.

miniaturadeimagen|250px|Bar dañado durante los disturbios de Bradford de 2001 entre los sectores blanco y paquistaní.

Según algunos especialistas, el «paki-bashing» derivó después en un «muslim-bashing», es decir, en agresiones dirigidas contra los musulmanes británicos...

Caso de Mahesh Upadhyaya

En 1968, Mahesh Upadhyaya, un ingeniero indio que buscaba alojamiento, fue la primera persona del Reino Unido que planteó un caso de discriminación racial al amparo de la Ley de Relaciones Raciales de 1968.. Tras responder a un anuncio de una vivienda en Huddersfield, el director ejecutivo de la empresa le comunicó que no «vendían a personas de color»... Mahesh Upadhyaya presentó una denuncia ante el Race Relations Board ese mismo día, el 13 de diciembre de 1968,. e interpuso una demanda contra la empresa en junio de 1969, la primera de su tipo en el país.. En septiembre, el juez que llevaba el caso dictaminó que la empresa había incurrido en discriminación ilegal según la Ley de Relaciones Raciales, pero el fallo se anuló por un tecnicismo..

La xenofobia en la Gran Bretaña actual también se relaciona con la islamofobia y la hindufobia, así como con el aumento de los delitos de odio contra los miembros de esos grupos minoritarios.. Grupos como la English Defence League alimentan esta tendencia y toman como blanco a las minorías étnicas procedentes de países donde el islam es la religión mayoritaria. Ello se vincula directamente con las nociones racistas que se perpetuaron a lo largo de la historia británica. El odio actual contra estos grupos refleja las actitudes que, en la década de 1960, expresaban políticos como Enoch Powell, y que aún siguen presentes en los debates y las discusiones..

El racismo contra los asiáticos británicos proviene de los británicos blancos de larga data, pero también de otras poblaciones inmigrantes llegadas al Reino Unido...

Negros

Presencia negra y esclavitud en la metrópoli

El historiador David Olusoga sostiene que la presencia negra en Gran Bretaña se remonta a siglos atrás —hasta la Britania romana, con soldados de origen africano destinados en el Muro de Adriano, y la Inglaterra del período Tudor— y que, pese a esa larga historia, a los británicos negros se los suele tratar como inmigrantes recientes. A su juicio, la exclusión de esa historia del relato nacional no es solo una consecuencia del racismo, sino un rasgo del propio racismo...

Miles de familias británicas poseían esclavos en los siglos y .. A mediados del siglo , Londres reunía la mayor población negra de Gran Bretaña, compuesta por personas libres y esclavas, además de numerosos esclavos fugados. La cifra total pudo rondar las 10.000 personas.. A algunas de estas personas la falta de trabajo y la discriminación racial las empujaron a la mendicidad.Banton, Michael (1955). The Coloured Quarter. Londres: Jonathan Cape.Shyllon, Folarin (1992). «The Black Presence and Experience in Britain: An Analytical Overview». En Gundara y Duffield (eds.). Essays on the History of Blacks in Britain. Aldershot: Avebury. Los propietarios de esclavos africanos en Inglaterra anunciaban las ventas de esclavos y la búsqueda de los que se fugaban..

El comercio transatlántico de esclavos

Gran Bretaña desempeñó un papel central en el comercio transatlántico de esclavos. Su participación comenzó en la segunda mitad del siglo y, hacia la década de 1730, el país se había convertido en la mayor nación traficante de esclavos del mundo.. Entre 1662 y 1807, los barcos británicos y coloniales transportaron a unos 3.400.000 africanos a través del Atlántico, de los cuales alrededor de 2.960.000 sobrevivieron a la travesía conocida como «paso intermedio»; solo Portugal y Brasil llevaron a más personas.. Los puertos de Londres, Bristol y Liverpool prosperaron gracias a este comercio.. El Parlamento abolió la trata en 1807 y la esclavitud en la mayor parte del Imperio en 1833; la ley de abolición previó una indemnización de 20 millones de libras para los propietarios de esclavos, y no para las personas esclavizadas.

Tras la abolición de la esclavitud

Desde la segunda mitad del siglo , las teorías entonces populares del racismo científico alimentaron la discriminación por motivos de raza.. Los intentos de sostener estas teorías citaban «pruebas científicas» como el volumen del cerebro. James Hunt, presidente de la London Anthropological Society, escribía por ejemplo en 1863, en un artículo titulado «Sobre el lugar del negro en la naturaleza»: «El negro es intelectualmente inferior al europeo […] y solo los europeos pueden humanizarlo y civilizarlo»..

Caso Constantine contra Imperial Hotels Ltd (1944)

La segregación racial se practicaba en buena parte del país a comienzos del siglo .

El caso histórico Constantine contra Imperial Hotels Ltd (1944) marcó una etapa importante en el proceso que permitió promulgar una ley antidiscriminación moderna. y, según Peter Mason, «fue uno de los pasos clave en el camino hacia la promulgación de la Ley de Relaciones Raciales de 1965».Mason, p. 99. El popular jugador de críquet trinitense Learie Constantine obtuvo una indemnización ante el Tribunal Superior después de que, en 1943, lo rechazaran en el hotel Imperial de Russell Square, en Londres. El propietario creía que su presencia ofendería a los militares estadounidenses blancos que se alojaban en el hotel, ya que las fuerzas armadas de Estados Unidos aún mantenían la segregación racial. La opinión pública y política respaldó a Constantine en este caso. En el Parlamento, Paul Emrys-Evans, entonces subsecretario de Estado para Asuntos de la Mancomunidad, declaró que el Gobierno «condena con la mayor firmeza toda forma de discriminación racial contra los pueblos coloniales en este país».. Aunque la discriminación racial continuó en Inglaterra, este caso fue el primero que impugnó tales prácticas ante los tribunales. La crítica lo considera una etapa importante en la igualdad racial británica, porque demostró que los negros disponían ya de recursos legales frente a ciertas formas de racismo.Mason, p. 97.