thumb|250px|Szlachcic polaco del siglo . Estanislao Szczuka de Grabie Szlachta (, /shlájta/) era el nombre coloquial de la nobleza en el Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania. La unión de ambos países formó la llamada República de las Dos Naciones. La szlachta surgió en la Edad Media y existió a través de los siglos incluidos el y principios del . Tradicionalmente, sus miembros eran propietarios de las tierras, generalmente en forma de latifundios. La szlachta gozó de sustanciales y casi exclusivos privilegios políticos hasta los Repartos de Polonia ya casi en el . Las distinciones de la nobleza fueron oficialmente abolidas por la Constitución de Polonia de marzo de 1921 (aunque parcialmente restablecidas por la Constitución de 1935). Entretanto la calidad de miembro de la szlachta permanece siendo reivindicada en algunos círculos de la sociedad polaca, dentro y fuera del país.
Al decir de autores como Piotr Paweł Bajer y Czesław Miłosz, la Nobleza poseía su propia cultura, su propia escala de valores y su propio estilo de vida. “Siendo tan numerosa, el conjunto de sus formas de ser y actuar influyó ampliamente en el resto de la sociedad, que se impregnó de muchas de ellas. Algunos aspectos de su influencia cultural pueden verse incluso en la Polonia actual”.
Etimología El término polaco szlachta designaba a la "clase de los nobles". Abarcaba la idea de hidalguía o nobleza de sangre: un noble específico era llamado szlachcic, una noble, szlachcianka.
Antiguos historiadores polacos creían que debía derivar del nombre del legendario Príncipe Lech, mencionado en escritos polacos y checos. Algunos simplemente opinaban que szlachta significaba "lechitianos" o "la gente de Lech" (en polaco moderno, z Lecha), probablemente para referirse a los clanes guerreros en la tribu de Lech. Aún en nuestros días, algunos ucranianos se refieren a los polacos como lakhy (o “lechitianos”); en cuanto a los turcos, usan el término "lekh".
Otra teoría sugiere que szlachta procede del alemán antiguo geschlecht o slahta ("casa, familia, heredad"), como lo hacen muchas otras palabras polacas con relación a la nobleza —por ejemplo, la palabra polaca rycerz ("caballero", del alemán ritter) y el polaco herb ("herencia", “escudo de armas”, del alemán erbe)—. Los polacos del consideraban que szlachta venía del alemán schlachten ("matar" o "abatir"); también es sugestiva la palabra alemana Schlacht ("batalla").
Términos relacionados que podían ser aplicados a los antiguos nobles polacos eran rycerz ("caballero"), en latín nobilis ("noble"; plural: nobiles) y możny ("poderoso"; plural: możni). Posteriormente, los más poderosos fueron llamados "magnates" (en singular: magnat).
Orígenes Polacos La nobleza polaca se originó de una clase de guerreros eslavos, formando un elemento distinto dentro del antiguo agrupamiento tribal polaco: los clanes nobles. A este elemento se agregó la inmigración nórdica, puesto que los Príncipes acostumbraban a “contratar” para su guardia personal (“Drużyna”), a huestes vikingas, a las cuales pagaban con tierras y siervos, que ponían también a cargo de los castillos o plazas fuertes desde los cuales controlaban sus dominios.
Próximo al había poca diferencia entre los llamados “caballeros” y aquellos ya referidos en Polonia como nobles. El integrante de la szlachta tenía la obligación personal de defender el país (pospolite ruszenie). Así se tornó en la clase social privilegiada del reino.
Lituanos En Lituania y en Prusia, antes de la creación del Estado lituano por Mindaugas los nobles eran llamados boyardos 'bajorai' y la Alta nobleza 'kunigai' o 'kunigaikščiai' (Príncipes). En el proceso de establecimiento del Estado fueron gradualmente subordinados a Grandes Duques (“Kniaz”).
Luego de la unión heráldica, (Unión de Horodło), la nobleza lituana adquirió iguales derechos a la “szlachta” polaca, y durante siglos comenzaron a asimilar como propio el idioma polaco, por más que preservaron su autonomía nacional como Gran Ducado, y en la mayoría de los casos reconocían sus raíces lituanas.
El proceso de “polonización” se completó, aunque en el correr de bastante tiempo. Al comienzo solo las familias de los magnates fueron afectadas, luego incluyó gradualmente a amplios grupos de la población.
Rutenos En Rutenia (Bielorrusia y Ucrania occidental) la nobleza dirigió gradualmente su lealtad hacia el multicultural y multilingüista Gran Ducado de Lituania después de que el viejo principado de Hálych se convirtiera en una parte de él. Muchas familias nobles rutenas se enlazaron con familias lituanas y polacas.
Los derechos de los nobles ortodoxos eran nominalmente iguales a los que gozaban el resto de los nobles polacos y lituanos, pero estuvieron bajo constante presión para convertirse al catolicismo.
Ascenso al poder left|thumb|450px|"Unión de Lublin" (1569). Pintura de Jan Matejko, 1869, Museo Nacional, Varsovia. Los nobles nacían en una familia noble, eran adoptados por un clan noble por iniciativa de algún Señor importante (esto fue abolido en 1633), o se tornaban nobles al ganar el título del Rey o del Sejm por varias razones: bravura en combate, excelentes servicios prestados al Estado, etc.
La nobleza polaca gozaba de muchos derechos que no tenían las clases nobles de otros países y, como era típico, cada nuevo monarca le concedía privilegios adicionales. Estos privilegios formaron la base de la "Libertad dorada" en la República de las Dos Naciones. A pesar de tener un rey, Polonia era llamada "República" (Rzeczpospolita), debido a que el rey era elegido por todos los diputados de la nobleza. Polonia era considerada propiedad de esa clase, no del rey o de la dinastía reinante. Este estado de cosas creció en parte debido a la extinción de la línea masculina de los descendientes de las antiguas dinastías reales (primero los Piastas y luego los Jagiellones), y la selección por la nobleza de los reyes polacos entre los descendientes de esas dinastías por la línea femenina.
Sucesivos reyes concedieron privilegios a la nobleza en el momento de sus elecciones al trono (los privilegios estaban especificados en los Pacta Conventa, o pactos convenidos del rey electo) y en otras ocasiones, en permutas (ad hoc) por el permiso para aumentar algún tributo o la leva en armas de la nobleza (pospolite ruszenie). De este modo, la nobleza de Polonia acumuló una creciente colección de privilegios e inmunidades: En 1355 el rey Casimiro III el Grande decretó en Buda el primer privilegio de ámbito nacional para la nobleza, a cambio del acuerdo de estos en que, a falta de herederos masculinos, el trono pasaría a su pariente, el rey Luis el Húngaro. Decretó que la nobleza estaría exenta por muchos años de pagar tributos 'extraordinarios', o de financiar con sus propios fondos las expediciones militares fuera de Polonia. También prometió que durante los viajes de la corte real, el rey y la corte pagarían todos los gastos relacionados con el uso de facilidades de la nobleza local.
En 1374 el rey Luis el Húngaro aprobó los Privilegios de Koszyce (przywilej koszycki o ugoda koszycka) en la ciudad de Koszyce a fin de garantizar el trono polaco a su hija Jadwiga. Amplió la definición de quién era miembro de la nobleza y la eximió de toda clase de impuestos, menos uno, el łanowy, relacionado con la cuestión de las propiedades. Además de eso, el derecho del Rey a crear impuestos fue abolido; ningún nuevo impuesto sería creado sin la autorización de la nobleza. Desde aquel día en adelante, también los cargos provinciales (urzędy ziemskie) eran reservados exclusivamente para la nobleza local y le estaba prohibido al rey conceder puestos oficiales o la mayoría de los castillos polacos a caballeros extranjeros. Finalmente, este privilegio obligaba al Rey a pagar indemnizaciones a los nobles heridos o aprisionados durante una guerra fuera de las fronteras polacas.
El hito más importante en la integración de la nobleza polaco-lituana en una sola clase social fue la Unión de Horodlo (“Unia horodelska”) en 1413, en que gran parte de los boyardos lituanos fueron “adoptados” por los clanes nobles polacos, “en masa”, con el consiguiente derecho a usar los escudos de armas polacos.
En 1422 el rey Vladislao II Jagiello estableció mediante los Privilegios de Czerwińsk (przywilej czerwiński) la inviolabilidad de las propiedades de los nobles (sus bienes no podrían ser confiscados excepto por un veredicto de la corte) y cedió algunas jurisdicciones sobre política fiscal al Consejo Real de Polonia (más tarde, Senado), incluyendo el derecho a acuñar moneda.
En 1430 con los Privilegios de Jedlnia, confirmados en Cracovia en 1433 (przywileje jedlneńsko-krakowskie), basados parcialmente en su anterior privilegio de Brześć Kujawski (25 de abril de 1425), el rey Vladislao II Jagiello concedió a la nobleza una garantía contra la prisión arbitraria, semejante al Habeas corpus de la Carta Magna inglesa, conocido en su propio nombre latino Neminem Captivabimus (nisi jure victim). A partir de aquella fecha, ningún miembro de la nobleza podría ser preso sin el mandato de un tribunal competente de justicia: el rey no podía ni castigar ni aprisionar a cualquier noble por su capricho. El rey Vladislao II recibió por esto la garantía de los nobles de que su trono sería heredado por uno de sus hijos (que mantendría los privilegios hasta entonces concedidos a los nobles). El mismo rey publicó el 2 de mayo de 1447 los Privilegios de Wilno, que otorgaban a los nobles lituanos los mismos derechos que la szlachta polaca poseía.
thumb|300px|Juan Clemente Branicki de Gryf empuñando la buława de Hetman. En 1454 el rey Casimiro IV Jagellón dio su acuerdo a los Estatutos de Nieszawa (statuty cerkwicko-nieszawskie), clarificando las bases legales de los Palatinados (o provincias) y de los sejmiks (parlamentos locales). El rey podría promulgar nuevas leyes, crear impuestos o convocar para servir en el ejército (pospolite ruszenie) solamente con el consentimiento de los sejmiks, y la nobleza estaba protegida de abusos judiciales. Los Estatutos de Nieszawa también refrenaban el poder de los magnates, así como el “Sejm” (parlamento nacional) recibía el derecho de elegir varios cargos, incluyendo el de Juez, conde Palatino y “conde Castellano” (gobernador de una plaza fuerte y sus alrededores). Estos privilegios fueron exigidos por la szlachta como una compensación por su participación en la Guerra de los Trece Años.
La primera "Elección libre" (wolna elekcja) de un rey aconteció en 1492. (Sin duda, algunos reyes polacos anteriores habían sido elegidos con la ayuda de los clanes nobles, como aquella que colocó en el trono al rey Casimiro II el Justo, abriendo el precedente para las elecciones libres.) Solamente los senadores votaron en la elección de 1492, que fue ganada por Juan I Alberto. Para mantener la dinastía Jagiellon, solamente miembros de aquella familia real fueron considerados elegibles; más tarde, no se harían restricciones para escoger a los candidatos al trono.
En 1493 el parlamento nacional, el “Sejm”, comenzó a reunirse cada dos años en la ciudad de Piotrków. Estaba compuesto por dos cámaras: un Senado (“Senat”) de 81 obispos y otros grandes dignatarios, y un Sejm de 54 diputados (poseł) representando sus respectivos sejmiks (o parlamentos nobles provinciales). El número de los senadores y diputados aumentaría más tarde.
El 26 de abril de 1496, el rey Juan I Alberto concedió los Privilegios de Piotrków (przywilej piotrkowski, konstytucja piotrkowska o statuty piotrkowskie), aumentando el poder de la nobleza feudal sobre los siervos. Ató al campesino a la tierra, haciendo que apenas le fuese permitido a un hijo (no al mayor) dejar la hacienda; a las personas de las ciudades o burgueses (mieszczaństwo) les estaba prohibido adquirir tierras; y las posiciones de jerarquía en la Iglesia les serían dadas solo a los nobles.