Las coliridianas (del latín collyris 'bollo, pan, torta') fueron una secta religiosa gnóstica de origen cristiano del , integrada fundamentalmente por mujeres de origen tracio o escita que daban a la Virgen María culto como si de una diosa se tratase. Se ubicaban en Arabia, además de admitir sacerdotisas. Es asociada con el culto a Astarté, diosa fenicia, muy extendido en la zona, y a la cual se le ofrecían, además de otras ofrendas, panes por las mujeres.

The_Mourning_Virgin_Daoud_Corm||right|thumb|Virgen María|220px

Doctrina San Epifanio hace mención de ellas, diciendo que las mujeres de Arabia se reunían en un día determinado para tributar a la Virgen; un «culto insensato» que consistía principalmente en el ofrecimiento de una torta que después ellas se comían.

Epifaniy|right|thumb|Epifanio de Salamina

Epifanio, comparó sus prácticas con las descritas en Jeremías, parafraseando:

La profesora Naomi Janowitz, en Envy of Maternal Functions in Sacrifice Rituals, sugiere una conexión entre las prácticas coliridianas y el postre asquenazí Hamantash.

Basnage, en su Historia de la Iglesia, trató esta herejía, inclinándose a pensar que la adoración se hacía en términos de «honrar, manifestar respeto», y no como San Epifanio la veía. A tal efecto enumera los distintos tipos de adoraciones que son posibles, donde incluye la de Dios, y luego como cultos inferiores y subordinados a los ángeles y a la misma Virgen María u otras personas vivientes. Cuando la Iglesia consideró la adoración como un culto supremo, establecieron que esta sólo era posible en Dios, y que a los demás se les «honra», mas no adora.

Abate Bergier, en su Diccionario enciclopédico de Teología afirmó que:

Historicidad Aunque los estudiosos feministas y marianos han querido sacar mucho partido de esta afirmación, Epifanio es el único heresiólogo primitivo que nombra a los coliridianos, y las referencias posteriores parecen derivar de él, más que tener un valor independiente.

El historiador Geoffrey Ashe afirmó que los coliridianos probablemente fueron la punta de una Iglesia mariana muy extendida que coexistió con la Iglesia oficial durante los cuatro primeros siglos de la era cristiana. Sin embargo, ser ignorada por autores que comentaron sobre las primeras herejías aparte de Epifanio de Salamina hace bastante implausible este hecho.

A pesar de todo esto, Michael Carrol, en The cult of the Virgin Mary; pycological origins, hace una observación sobre la posible relación de esta secta con los montanistas, también llamados «pepuzianos», ya que también admitían sacerdotisas, incluso en obispados. Pese a que no existe registro de que ellos practicaran la adoración mariana, múltiples características ideológicas similares son compartidas.

En primer lugar, Virgen parece haber sido un rango formal entre los pepuzianos y fue un título ostentado tanto por Priscila como por Maximila. En segundo lugar, Pepuza fue identificada como la Nueva Jerusalén porque fue en dicha ciudad donde Cristo se apareció a Priscila en sueños en la forma de mujer. Además, sabemos que durante sus ceremonias los pepuzanos rezaban a Eva, ampliamente considerada en la Iglesia oriental como la precursora de María. Finalmente, Eusebio menciona a Debeltum y Anchialus (ciudades de Tracia) como zonas activas en las cuales Priscila profetizaba.

Una de las ventajas de identificar a los coliridianos como derivados de la tradición montanista es que nos permite explicar la ausencia de referencias anteriores a estos.

Colliridianismo moderno En la era moderna, la Universidad de Dayton, una universidad católica estadounidense, informó del surgimiento de un grupo religioso en Filipinas que se autodenomina “Movimiento Católico María es Dios”, y dice que María es una diosa porque es el Espíritu Santo.The Remnant describió al grupo religioso como un renacimiento de la secta Colliridiana.The Times informó que el líder de este grupo se llama "Dominic Sanchez Falar ".

Patrick Madrid, autor y católico estadounidense, señaló que existen diversas formas modernas de coliridismo, y observó que algunas personas exageran su enfoque en María hasta el punto de excluir o casi excluir a Jesús, lo cual considera un pecado que roza la idolatría. También mencionó la existencia de un movimiento feminista que venera a la Diosa Madre y representa a Dios en términos femeninos.

Mohsen Qodrzi comparó el qolridianismo con los cristianos que ofrecen sacrificios a María y con el islam, que considera ofrecer sacrificios solo a Dios, y ofrecerlos a otros se considera deificación. Recientemente, se ha observado un movimiento para revivir el culto a las deidades, incluyendo la consideración de María como una deidad.

Referencias

The cult of the Virgin Mary : psychological origins Carroll, Michael P., 1986, pp. 41-48. Facsímil en línea. The Panarion of Epiphanius of Salamis. Translated by Frank Williams, 1987, pp. 620-629. Facsímil en línea. Diccionario enciclopédico de Teología, escrito en Francés por el Abate Bergier; traducido libremente al español por Ramón García Consul Tomo 2.º - Madrid: Imprenta de Don Tomas Jordán, 1831. Facsímil en línea.

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