Lorenzo de las Llamosas es un escritor, nacido en el virreinato del Perú alrededor del año 1665, y cuyo rastro desaparece en el año 1705. Escribió obras de teatro, zarzuelas, panegíricos y un tratado sobre la educación de príncipes. Tuvo también conocimientos militares y participó por lo menos en una campaña militar en España, donde perteneció a la Corte del Rey.

Biografía Lorenzo de las Llamosas nació probablemente en el año de 1665 en LimaSegún el mismo autor, en las Octavas a Sor Juana Inés de la Cruz, en "Fama y obras póstumas del Fénix de México",T.III,Madrid,1701 libro coordinado por Juan I. De Castorena y Ursúa y lo dice claramente en la portada del "Pequeño panegírico"....París,1705; y coinciden con él, Guillermo Lohmann Villena, en "El arte dramático en Lima " ...,Madrid,1945, Carlos M. Suárez R. en "El teatro barroco hispanoamericano", T. II Ed. José Porrúa,Madrid y el P. Rubén Vargas U. en "Obras" de Lorenzo de las Llamosas, Lima, 1950. o en ArequipaManuel de Mendiburu, "Diccionario biográfico", tomo VII y José M. Morante en su Tesis universitaria de 1937. o en el CuzcoCayetano A. de la Barrera, en su "Catálogo bibliográfico.....del teatro antiguo español", Madrid,1860 (reproducido facsimilarmente en London, Támesis Books,1968). y a partir del año de 1705, luego de salir de la cárcel de Valladolid y desde la fecha de su último libro conocido, el Pequeño panegírico.., Paris, 1705, se pierde todo rastro suyo. Su biografía es reducida en datos y carecemos casi completamente de referencias; las que sobre él existen, algunas incompletas y otras dudosas, provienen en su totalidad de los estudios realizados por el investigador peruano Guillermo Lohmann Villena.

De su obra literaria conocemos siete libros -3 de teatro en verso, 3 de prosa y un panegírico en verso- amén de una carta y unas octavas reales consagradas al homenaje póstumo que se rindió a Sor Juana Inés de la Cruz, en una publicación hecha en Madrid, en 3 t. el año de 1701. De modo pues, que sus trabajos literarios cubren los 16 años que van desde 1689 hasta 1705, y que son presumiblemente los años finales de su vida.

La crítica literaria peruana no ha prestado la necesaria atención a la obra de este escritor. Luis A. Sánchez y José de la Riva Agüero, no lo mencionan en sus estudios literarios; tampoco lo hace don Ricardo Palma, quien se caracteriza por dejar muy pocos rincones literarios sin estudiar. En cambio Augusto Tamayo Vargas sí le presta atención y también el general Manuel de Mendiburu que lo incluye en su Diccionario biográfico-histórico y, por supuesto, existe el libro que le dedica el P. Rubén Vargas Ugarte S.J. que tantas veces se mencionará en este trabajo y que es la única edición existente, que contiene algunos de los textos de Llamosas, aunque estos estén mutilados y se le atribuya la paternidad del poema Demofonte y Filis, lo que hoy en día no puede ser sostenido. Sin embargo en la actualidad se está valorizando su obra y así lo demuestra su inclusión en dos modernas Antologías, una de poesía y la otra de teatro.Ricardo Silva Santisteban, "Antología general de la poesía peruana", Ed. Biblioteca Nacional del Perú, Lima, 1994. Ricardo Silva Santisteban, "Antología general del teatro peruano", Pontificia Universidad Católica, Lima, 2 000,T. II.

En Lima, Llamosas escribió de acuerdo a su propio dicho y a la edad de 20 años, en 1685, un panegírico a Carlos II por pedido de su protector el virrey Duque de la Palata, texto que se ha perdido. Igualmente en esta capital escribió la zarzuela También se vengan los dioses, en tanto que el resto de su obra fue escrita en España.

Llamosas partió de Lima en el séquito del virrey Duque de la Palata con dirección a Madrid, adonde solo llegó el autor, ya que el virrey falleció en Panamá. Una vez en la metrópoli, se integró a la corte, escribió libros, se dedicó al ejercicio de las armas participando en la desastrosa campaña contra los franceses en Cataluña. Viajó hasta por dos veces, y en ambas extensamente por Europa, dedicado a menesteres de armas y al aprendizaje de idiomas.

Durante la época de Llamosas se sucedieron en el gobierno de España: Felipe IV (1621-1665), Carlos II (1665-1700) y Felipe V (1700-1756), en tanto que al frente del Virreinato del Perú estuvieron don Melchor de Navarra y Rocafull, duque de la Palata (1681-1689) y don Melchor Portocarrero Lasso de la Vega, el Conde de la Monclova (1689-1700). Felipe IV dejó el gobierno de su Reino en manos de Gaspar de Guzmán, el Conde-duque de Olivares, durante el cual España perdió la guerra de los Treinta Años y además cedió importancia en el concierto europeo; le sucedió su hijo, Carlos II, que fue el último de la dinastía de los Austria, y que dio probadas muestras de incapacidad para gobernar, perdiéndose el Reino de Portugal, que se independizó. Ante la ausencia de descendencia real, la Corona española pasó a la dinastía de Borbones, el primero de los cuales fue el duque de Anjou, en España: Felipe V.

Obra En la primera mitad del la literatura de carácter didáctico, que es la que con mayor entusiasmo va a desarrollar Llamosas, florece con mucha fuerza en España. Son muestra de ello Alonso Herrera, Juan López de Vivero y Francisco López de Villalobos; así mismo la obra del jesuita P. José de Acosta, español que vivió 17 años en América trabajando como misionero y que produjo un trabajo capital: Historia natural y moral de Indias.

Fr. Antonio de Guevara, luego Antonio Pérez y el jesuita Pedro de Rivadeneyra, y finalmente Diego Saavedra Fajardo, continuaron con esta tradición de literatura didáctica ya en el . Hay pues una larga y clara precedencia en cuanto a la utilización del medio literario como forma de educación, lo cual será recogido por Llamosas a través de sus obras en prosa: moralizadoras y didácticas.

El teatro en la primera mitad del no es todavía un teatro de índole popular y deriva hacia la imitación de los modelos clásicos, postergándose así la aparición de un genuino teatro español, basado esencialmente en lo popular, haciendo de esta manera posible el que sea gustado por un auditorio amplio.

El es ciertamente el Siglo de Oro de la literatura española. Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Tirso de Molina, el P. Juan de Mariana, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Baltasar Gracián, el mexicano Juan Ruiz de Alarcón y Pedro Calderón de la Barca, forman lo esencial de este tiempo privilegiado de la inteligencia y el arte españoles. Durante este siglo hay en España una gran influencia literaria de Italia y se da el inicio del barroco como tendencia general en el mundo cultural, escindido en España en sus dos ramas más aparentes: conceptismo y gongorismo.

En América este siglo es todavía propicio a seguir los modelos clásicos: Ariosto, Tasso, Virgilio; y es el de la aparición de escritores como Juan Ruiz de Alarcón y Sor Juana Inés de la Cruz en México, y en el Perú Juan de Espinosa Medrano, el Lunarejo.

También en este siglo, Europa se encuentra al final de varias de las guerras religiosas que se iniciaron con la Reforma. La unidad europea que en gran parte estaba garantizada por la institución monárquica de la familia de los Habsburgo, de origen alemán y con una rama en Austria y otra en España, se pierde debido al surgimiento de la idea de las nacionalidades y al fuerte apoyo del Cardenal Richelieu a las monarquías protestantes, para enfrentar a los tradicionales enemigos de Francia, los reyes católicos españoles.

En la época en la que Llamosas desarrolla sus trabajos, el gongorismo se asienta en América sobre todo desde que Juan de Espinoza Medrano, el Lunarejo (1632-1688) escribe su Apologético en favor de don Luis de Góngora a quien había tratado desdeñosamente el portugués Manuel de Faria e Sousa (1590-1649) en su elogio al poeta lusitano Luis de Camoens. Cabe señalar que el escrito de Faria es de 1627 y la contestación o refutación de Espinoza es de 1662 (Faria ya estaba muerto en esta fecha y Espinoza aún no había nacido, cuando el portugués publicó su trabajo). Juan de Ayllón, franciscano limeño, nacido en los primeros años del 1600 publica en 1630 su "Poema de las fiestas que hizo el convento..." y que es una de las primeras y mejores expresiones del gongorismo americano. Ya está dicha la importancia del Lunarejo para esta corriente literaria, la que continúa en los trabajos de los hermanos León Pinelo hasta llegar a los integrantes de la Academia palatina del virrey Duque de la Palata, de principios de los años 1700 y en la cual destaca entre otros don José Bermúdez de la Torre y Solier, y finalmente termina con las obras de don Pedro de Peralta y Barnuevo y don Luis Antonio de Oviedo, el conde de la Granja, como exponentes mayores del estilo gongorino: abundancia de latinismos y gran número de metáforas, trasposiciones y neologismos.

En la literatura virreinal peruana se pueden destacar los siguientes poemas, como los mejores y al mismo tiempo los más representativos de sus autores y de su época: La Araucana, publicada la primera parte en 1569, la segunda en 1578 y la tercera en 1589; de Alonso de Ercilla. El Arauco domado, en Lima, 1596, impreso por Antonio Ricardo; de Pedro de Oña. La Cristíada, en Sevilla, 1611, impresa por Diego Pérez; del dominico Diego de Ojeda (a quien Luis A. Sánchez y A. Tamayo Vargas llaman Hojeda, siguiendo la grafía de la época). Armas antárticas, en los primeros años del 1600; poema inconcluso de Juan de Miramontes y Zuázola. Lima fundada, en Lima, 1732; de don Pedro de Peralta. Poema sacro, en Lima,1717 y Vida de Santa Rosa, en Madrid, 1712; ambos poemas de don Luis A. de Oviedo, el conde de la Granja. Destacan además, autores menos conocidos por el público y no por su falta de méritos literarios sino por haber permanecido inéditos hasta hace muy poco tiempo, en manuscritos de difícil por no decir imposible acceso: el largo y bello poema "La pasión y muerte de nuestro redentor y señor Jesucristo", del mercedario fray Francisco del Castillo O.M.,Fray Francisco del Castillo O. M., "Obra completa", Lima, 1996, Editada por César A. Debarbieri. "Telémaco en la isla de Calipso", exquisito poema de don José Bermúdez de la Torre y SolierJosé Bermúdez de la Torre, "Telémaco en la isla de Calipso", P.Univ. Católica del Perú, Lima, 1998, Editor César A. Debarbieri. y Demofonte y Filis, poema de autor anónimo que, haya sido o no haya sido, copiado del anterior, tiene una existencia literaria valiosa.

Teatro Es una zarzuela, es decir una composición literaria y musical, con una loa y un sainete, del mismo autor. Escrita en homenaje al hijo del virrey Conde de la Moncloa, don Melchor Portocarrero Laso de la Vega, se conserva en manuscrito. En la dedicatoria al Virrey, que está escrita en prosa, se incluyen unos pocos versos.

En la loa se desarrolla un diálogo entre México y Lima, en memoria de las dos ciudades en donde ha ejercido autoridad el virrey y se puede notar que el escenario dispuesto por el autor es muy grande y fastuoso por la gran cantidad de maquinaria que se necesita para variar el escenario y también para hacer volar a los personajes, cuando deben hacerlo, por el aire. Esta característica escénica se repetirá en todas sus obras teatrales, las cuales por estar destinadas a festejos reales seguramente no tenían limitaciones de gasto.

La comedia-zarzuela se desarrolla en dos jornadas, y en ella Apolo y Venus disputan entre sí para favorecer los amores de unos pastores que se enamoran y entrecruzan sus amoríos entre ellos; el elemento cómico está asegurado por los parlamentos del personaje denominado Cuervo, cuyas intervenciones, coloquiales la mayoría de ellas, pone el elemento popular y de frescura espontánea, que contrasta con el habla ampulosa y recargada, a fuer de gongorina, de los demás personajes.