El presidente de la República de Chile es el jefe de Estado y de Gobierno del país, por ende, titular del poder ejecutivo. Como máxima autoridad política de la nación, designa o remueve a los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas.En caso de guerra, el presidente de la República asume la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas. Art. 32 de la Constitución Política de la República de Chile. El actual mandatario es José Antonio Kast, quien asumió el cargo el 11 de marzo de 2026, dando inicio así a su gestión.

Le corresponde, como mandato genérico, el gobierno y la administración del Estado.Véase la sentencia Rol 78-1989 (PDF) del Tribunal Constitucional de Chile, recaída sobre el proyecto de ley orgánica constitucional sobre el Banco Central (considerandos n.º 7 al 13). Si bien su papel y significación ha experimentado cambios a lo largo de la historia, al igual que su posición y relaciones con los demás actores de la organización política nacional, ha sido y es una de las figuras políticas más destacadas. Asimismo, es considerado una de las instituciones que conforman la «constitución histórica de Chile» y una de las claves de la estabilidad política del país.

Salvo los períodos de interrupción institucional,En los cuales, comúnmente asumieron el mando del país órganos colegiados denominados juntas de gobierno. se ha desempeñado regularmente como jefe de Estado y de Gobierno en Chile. Ello fue modificado en la práctica, aunque no constitucionalmente, durante el período 1891-1924, cuando existió un régimen pseudoparlamentario —también caracterizado como gobierno de partido bajo formas parlamentarias—, bajo la vigencia de la Constitución Política de 1833, que redujo su papel al de jefe de Estado. El sistema presidencial, con ciertas peculiaridades, fue restablecido por la Constitución de 1925 y reforzado en la Constitución de 1980.

De acuerdo con la Constitución vigente, el presidente tiene el deber general de desempeñar fielmente su cargo, mantener la independencia de la nación y guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, tal como lo señala el juramento o promesa que presta al asumir sus funciones.

Antecedentes miniaturadeimagen|150px|Manuel Blanco Encalada, retrato del Museo Histórico Nacional de Chile. Durante la época colonial, los gobernadores designados por la Corona española fueron denominados «presidentes» debido a la función de presidir la Real Audiencia que tenían asignada, de acuerdo con las Leyes de Indias.Ordenanzas de la Real Audiencia de Concepción de 18 de mayo de 1565. Ordenanzas de la Real Audiencia de Santiago de Chile de 17 de febrero de 1609. El primer presidente de Chile fue Melchor Bravo de Saravia, presidente de la Real Audiencia con sede en Concepción, desde 1568 hasta su disolución en 1575.Al pie del retrato de Melchor Bravo de Saravia publicado por Alonso Ovalle en "Árboles de las descendencias de las muy nobles casas y apellidos de los Rodríguez del Manzano, Pastenes y Ovalle" se señala "Doctor Saravia primero Presidente de Chile". 150px|miniaturadeimagen|izquierda|Bernardo O'Higgins. En 1609 se restableció la Audiencia en Santiago, y con ella el oficio de presidente –con Alonso García de Ramón–. A partir de esa fecha, los gobernadores coloniales ocuparon el título oficial de presidente de la Real Audiencia, llamándose a sí mismos y siendo conocidos simplemente como presidentes de Chile –debido a la consideración de mayor «dignidad» del cargo de presidente de la Audiencia, el tribunal del rey por antonomasia, frente al de gobernador y capitán general que también ocupaba– denominación que fue retomada tras la independencia, con los presidentes de la República. Por lo anterior, se ha sostenido que durante más de cuatro siglos Chile ha tenido un presidente como jefe de Estado o de gobierno, exceptuándose la época de la independencia y los períodos de interrupción institucional del .

A inicios de la Patria Vieja, el gobierno del país estuvo a cargo de una serie órganos pluripersonales o colegiados llamados juntas de gobierno.Salvo por el breve periodo en que el Primer Congreso Nacional asumió directamente el mando supremo del país, y sin perjuicio de la existencia, tras la promulgación del Reglamento de 1811, de la Autoridad Ejecutiva Provisoria, un órgano compuesto por tres miembros. Solo el 7 de marzo de 1814 se estableció una autoridad unipersonal como jefe de Estado y de gobierno del país, denominada director supremo. Este cargo fue ejercido efectivamente por Francisco de la Lastra en 1814 y, tras la Reconquista, por Bernardo O'Higgins y Ramón Freire.

El título de director supremo, que además estaba íntimamente ligado a la dirección del ejército, fue creado legalmente por el Reglamento para el Gobierno Provisorio de 1814 y contemplado, asimismo, por las Constituciones de 1818, 1822 y 1823. miniaturadeimagen|izquierda|189x189px|Ramón Freire. Ramón Freire, que había asumido el mando del país en 1823, en el mensaje de apertura del Congreso de 1826, dio a conocer sus deseo de renunciar al cargo de director supremo, que luego reiteró en un oficio días más tarde. Ante ello, el Congreso suspendió sus labores referentes a la redacción de una constitución, que en ese momento era su principal tarea, para tratar este asunto en las sesiones del 7 al 8 de julio. En ellas, tras un debate, se tomaron los siguientes acuerdos: «La persona que administre el Poder Ejecutivo nacional se titulará en Presidente de la República» y que habría «un Vice-Presidente que subrogue al Presidente en los casos de muerte, ausencia o enfermedad grave» (sic); la elección de ambos sería efectuada por el Congreso, por mayoría absoluta de votos; aquellos serían solo provisorios, y durarían en sus funciones hasta que «dada la constitución del Estado, se hiciera la elección de propietarios en la forma legal».Ley de 13 de julio de 1826, sobre Elección Provisoria de PresidenteLey de 26 de julio de 1826, sobre Duración del Presidente y Vice-Presidente

El 8 de julio de 1826, el Congreso Nacional procedió a elegir al sucesor de Freire. En dicha elección resultó ganador Manuel Blanco Encalada, quien asumió el mando al día siguiente, previo juramento ante el Congreso, convirtiéndose así en la primera persona en Chile que ocuparía oficialmente el título de presidente de la República («Presidente Provisional de la República»). El 15 de febrero del año siguiente, Ramón Freire fue elegido como «Presidente de la República».Para un periodo que duraría hasta el 1 de julio de 1829, "día en que debían estar elegidos constitucionalmente [el presidente y vicepresidente], con arreglo a la constitución que debía darse".

La figura del presidente de la República fue incluida en la Constitución de 1828 y mantenida por los siguientes textos constitucionales: de 1833, 1925 y 1980.

Requisitos para desempeñar el cargo Los requisitos para ser presidente de la República, de acuerdo con la Constitución de 1828, el primer texto constitucional chileno en incorporar esta figura, eran los siguientes: ser ciudadano chileno de nacimiento y tener más de treinta años de edad.

miniaturadeimagen|150px|Joaquín Prieto. La Constitución de 1833 estableció que para desempeñar el cargo de presidente era necesario: haber nacido en el territorio de Chile; poseer las calidades necesarias para ser miembro de la Cámara de Diputados –estar en posesión de los derechos de ciudadano elector y una renta mínima equivalente a 500 pesos–; y tener 30 años de edad a lo menos.

Durante la vigencia de la Constitución de 1925, para ser elegido presidente se requería: haber nacido en el territorio de Chile; tener 30 años de edad, a lo menos, y tener las calidades necesarias para ser miembro de la Cámara de Diputados –poseer los requisitos de ciudadano con derecho a sufragio y no haber sido condenado jamás por delito que mereciera pena aflictiva (tres años y un día o más)–.

De acuerdo con el texto original de la Constitución de 1980, para ser elegido presidente era necesario: haber nacido en el territorio de Chile; tener cumplidos 40 años de edad, y poseer las demás calidades necesarias para ser ciudadano con derecho a sufragio –no encontrarse en suspensión de dicho derecho (por interdicción en caso de demencia; por hallarse procesado por delito que merezca pena aflictiva o por delitos calificados por la ley como conducta terrorista, y por haber sido sancionado por el Tribunal Constitucional de acuerdo con el inciso séptimo del número 15.º del artículo 19 de la Constitución), o en pérdida de la calidad de ciudadano (por pérdida de la nacionalidad chilena; por condena a pena aflictiva, y por condena por delitos calificados por la ley como conducta terrorista)–.

Tras la reforma constitucional de 2005, los actuales requisitos para ser presidente, son los siguientes: Tener la nacionalidad chilena, por nacimiento en el territorio de Chile o por ser hijo de padre o madre chilenos, nacido en territorio extranjero. Tener cumplidos 35 años de edad. Poseer las demás calidades necesarias para ser ciudadano con derecho a sufragio –no encontrarse en suspensión de dicho derecho (por interdicción en caso de demencia; por hallarse acusado por delito que merezca pena aflictiva o por delitos calificados por la ley como conducta terrorista, y por haber sido sancionado por el Tribunal Constitucional) o en pérdida de la calidad de ciudadano (por pérdida de la nacionalidad chilena; por condena a pena aflictiva, y por condena por delitos calificados por la ley como conducta terrorista y los relativos al tráfico de estupefacientes y que hubieren merecido, además, pena aflictiva).

Elección presidencial

Las dos primeras elecciones de presidente, de 1826 y 1827, fueron realizadas por los miembros del Congreso.

miniaturadeimagen|izquierda|250px|Mesa de votación en las elecciones presidenciales de 1915. Entre 1829 y 1925, las elecciones fueron efectuadas en forma indirecta por medio de un sistema de electores, de acuerdo con lo establecido por las constituciones de 1828 y de 1833. El sistema era de voto censitario masculino, hasta el año 1884 en que se cambió por un sistema de sufragio masculino.

miniaturadeimagen|Claudio Vicuña Guerrero, elegido presidente de la República el 25 de abril de 1891, sin embargo, no pudo asumir el cargo debido al resultado de la Guerra civil de 1891.

Durante buena parte de este período, los candidatos fueron elegidos por altas mayorías o en forma unánime, debido a la ausencia de reales competidores, ya que habitualmente se realizaban acuerdos entre las facciones dirigentes y, posteriormente, al interior de los principales partidos políticos, o porque un candidato tenía una considerable ventaja, lo que provocaba el retiro de sus opositores. De ese modo, fueron elegidos sin contrincantes: Aníbal Pinto, Domingo Santa María,Manuel Baquedano obtuvo 18 electores (incluidos 6 objetados), aunque había retirado su candidatura. José Manuel Balmaceda,José Francisco Vergara obtuvo 6 electores, aunque había retirado su candidatura. Jorge Montt y Ramón Barros Luco; Manuel Bulnes fue reelegido en igual situación.

miniaturadeimagen|250px|Expresidentes de Chile reunidos en 2014. miniaturadeimagen|250px|Eduardo Frei Ruiz-Tagle vota en las elecciones presidenciales de 2009.