José Vicente Concha Ferreira (Bogotá, 21 de abril de 1867-Roma, 8 de diciembre de 1929) fue un abogado, político, periodista y diplomático colombiano. Miembro del Partido Conservador, se desempeñó como presidente de la República de Colombia durante el período 1914-1918.
A lo largo de su carrera pública ocupó destacados cargos, entre ellos el de representante a la Cámara por Bogotá (1898), ministro de Guerra (1901) y embajador en los Estados Unidos (1902). En el Congreso, adquirió gran notoriedad como senador por su firme oposición al gobierno del general Rafael Reyes, lo que precipitó la caída de dicho régimen. Tras una candidatura presidencial infructuosa en 1910, Concha se postuló nuevamente en 1914; en esta ocasión, obtuvo el respaldo del sector del Partido Liberal liderado por Rafael Uribe Uribe, logrando derrotar al candidato republicano Nicolás Esguerra.
Su mandato presidencial estuvo marcado por las severas dificultades económicas derivadas de la Primera Guerra Mundial, que provocaron una drástica disminución de las importaciones y de los ingresos fiscales del país. Tras dejar la presidencia, continuó en el servicio diplomático y falleció en Roma mientras se desempeñaba como embajador de Colombia ante el Reino de Italia y la Santa Sede.
Primeros años José Vicente Concha Ferreira nació el 21 de abril de 1867 en Bogotá, capital del entonces Estado Soberano de Cundinamarca, en el marco de los Estados Unidos de Colombia.
José Vicente Concha estudió en el centro de instrucción católica Colegio Pío Nono, donde trabaja su padre y del cual también era fundador. Graduado como bachiller, estudió derecho en la Universidad Católica de Colombia, de donde se graduó como un destacado abogado penalista.
Titulado como abogado, Concha se dedicó al periodismo de 1891 a 1912, publicando para los periódicos colombianos y extranjeros de corte conservador como El Colombiano, El Telegrama, Correo Nacional, El Día, El País, La Joven Colombia y el Nuevo Tiempo. Fue educador en el Colegio del Espíritu Santo de propiedad de Carlos Martínez Silva, coincidiendo con célebres literatos como Marco Fidel Suárez y Miguel Antonio Caro.
Carrera Judicial y Política Concha trabajó en el Juzgado del Circuito de Zipaquirá, y en la Fiscalía del Tribunal Superior de Cundinamarca. Luego fue diputado de Cundinamarca y secretario de la Gobernación. Apoyó al presidente Miguel Antonio Caro desde el periódico El Colombiano, cuando era candidato a la vicepresidencia. En 1894 fue nombrado procurador general de la Nación, pasando a oponerse al presidente Caro, por sus intentos por perpetuarse en el poder, rechazando la postulación que le hizo Caro de ser director de la Facultad Nacional de Derecho.
Concha fue elegido en 1897 como representante a la Cámara por Bogotá, haciéndose muy célebre por sus poderosos discursos y su defensa de algunas libertades como la de prensa y la abolición de los monopolios. También fue un activo crítico del gobierno durante la guerra de los Mil Días, solicitándole al ministro Guillermo Quintero medidas menos severas contra los adversarios liberales.
Guerra de los Mil Días y conflictos diplomáticos Derribado Sanclemente en 1900, Concha pasó a ser Gobernador de Cundinamarca en 1901 y en 1902 fue nombrado embajador en Italia y luego Embajador en Estados Unidos para el gobierno de José Manuel Marroquín.
Concha renunciaría en noviembre del mismo año debido a diferencias con el presidente, ya que Marroquín solicitó a Estados Unidos la intervención en el istmo, basándose en el Tratado Mallarino-Bidlack de 1846, para derrotar a los liberales de Panamá (siendo un hecho decisivo para la causa independentista de los panameños, que se convirtieron en país soberano en 1903).
Regreso a Colombia Después de la guerra Concha fue nombrado director de la cátedra de Derecho Político y Penal en la Universidad Nacional, donde escribió sus primeras obras académicas. También fue elegido congresista, donde mantuvo una fuerte oposición al gobierno de su copartidario Rafael Reyes. El apoyo de Concha a la causa contra el presidente fue determinante y Reyes se vio obligado a renunciar en 1909, siendo reemplazado por Jorge Holguín, quien sólo duró unos días en el poder porque el Congreso designó a Ramón González Valencia como presidente, en agosto de 1909.
Concha participó en la Asamblea Nacional de 1910, que hizo importantes reformas a la Constitución de 1886, con la cual se estableció el voto directo, modalidad que le beneficiaría en sus aspiraciones presidenciales 4 años después.
Primera candidatura presidencial y regreso al Congreso Concluido el mandato de González Concha presentó su candidatura presidencial por el partido conservador para las elecciones de 1910 ante la Asamblea Nacional, pero fue derrotado por el republicano Carlos Eugenio Restrepo, quien a pesar de también ser conservador, contaba con apoyo del Partido Liberal y se presentó bajo el movimiento Unión Republicana, fundada por él mismo. Concha fue elegido como segundo designado a la presidencia en lugar de Hernando Holguín Caro, siendo primer designado el expresidente Ramón González. En 1911 publicó Concha la obra Apuntamientos de Derecho Constitucional, que contó con 3 ediciones hasta 1923.
Segunda candidatura presidencial A pocos meses de terminar el gobierno de Restrepo, Concha se volvió a presentar a las elecciones presidenciales de 1914 como candidato único del Partido Conservador, siendo respaldado abiertamente por la Iglesia Católica y por el influyente líder conservador Marco Fidel Suárez, que logró unificar el partido en torno a la candidatura de Concha.
Logró la victoria con un amplio margen, pese a los buenos resultados resultantes del gobierno de Restrepo y el apoyo del gobierno al candidato por la Unión Republicana, Nicolás Esguerra. La derrota de Esguerra se dio por el apoyo del sector liberal disidente, a la candidatura de Concha, liderado por el militar Rafael Uribe Uribe.
Presidente de la República (1914-1918) Concha logró mantener una relación cordial entre los dos partidos tradicionales, en plena hegemonía conservadora.Gobernó durante la Primera Guerra Mundial, logrando preservar la neutralidad de Colombia en el conflicto.También firmó el Tratado Muñoz Vernaza-Suárez con Ecuador en 1916 para establecer las fronteras entre los 2 países y logró que las exportaciones del café se convirtieran en la mayor actividad económica del país, superando el 50% de los ingresos de Colombia. Su gobierno afrontó la crisis económica que golpeó a Colombia por la Primera Guerra Mundial, además de un verano, la gripe española y una plaga de langostas, obligó al gobierno a recortar los gastos, se eliminaron cargos públicos, se redujo el Ejército Nacional, varias obras públicas fueron aplazadas o suspendidas, por la falta de recursos, también creó gravámenes a varios productos y servicios. Entregó una parte del Capitolio Nacional, sede del congreso colombiano; la primera sede de la Academia Colombiana de la Lengua y la estación del Ferrocarril de la Sabana. También inició la construcción de las líneas telegráficas de Caquetá, y de Bogotá-Arauca.
Colombia durante la Primera Guerra Mundial miniaturadeimagen|262x262px|Fotografía del presidente Concha Ferreira extraída del libro "Informes sobre las misiones del Putumayo". Bogotá: Imprenta Nacional, 1916.|alt=|izquierdaConcha fue elegido presidente en febrero de 1914, y se posesionó el 7 de agosto de 1914, días después de iniciada la Primera Guerra Mundial, que comenzó el 28 de julio de ese año. Gracias al nombramiento Marco Fidel Suárez, el país logró mantener la neutralidad. Para esto contó igualmente con el apoyo de ambos partidos político, pese a que las presiones de ambos bandos eran fuertes.
Su decisión buscaba apalear los problemas económicos mundiales que estaban afectando al país, evitar una nueva guerra tras la pérdida de Panamá casi 11 años atrás, y mantener relaciones de cordialidad con los países involucrados en la guerra, ya que la influencia alemana, francesa e inglesa aún era muy fuerte en el país.
La guerra paralizó el comercio internacional, afectando igualmente a Colombia en sus exportaciones y dejando cancelados los créditos que el país había adquirido años atrás por el gobierno colombiano para temas de desarrollo. A pesar de ello, el gobierno creó títulos valores o vales, para respaldar las obligaciones vigentes. También prescindió de consejeros internacionales para conservar la soberanía del país, pese a que la guerra requería de asesoría internacional diplomática.
Pospresidencia miniaturadeimagen|221x221px|Concha, retratado por el caricaturista Ricardo Rendón, serviría de inspiración para el divertido personaje del señor MagooTerminado su cargo, Concha fue nombrado ministro de relaciones exteriores por el gobierno de Marco Fidel Suárez, estando en el cargo menos de dos meses, de septiembre a noviembre de 1921. Luego viajó a Italia, donde de nuevo fue nombrado embajador por Suárez, y presentó sus credenciales ante el primer ministro italiano Benito Mussolini, siendo representante ante el Senado italiano. Durante su paso por la embajada, el poeta del Partido Liberal Juan Lozano y Lozano afirmó de Concha en clara admiración por su experiencia lo siguiente:
Posteriormente fue nombrado ministro plenipotenciario de Colombia en el Vaticano ante el Papa Pío XI, que ya en esos días era un estado soberano independiente de Italia. Fue confirmado en el cargo por los presidente Pedro Nel Ospina, de 1922 a 1926, y luego por Miguel Abadía Méndez, entre 1926 a 1929.
Muerte José Vicente Concha falleció en Roma, en ejercicio de su cargo diplomático, al medio día (hora colombiana), el domingo 8 de diciembre de 1929, a los 62 años. Según informes de la época, Concha estaba sufriendo por una influenza que se salió de control y también estaba aquejado por una insuficiencia renal.
Tratándose de un embajador pontificio, el cadáver de Concha fue expuesto en cámara ardiente en su residencia vaticana, y a sus honras fúnebres asistieron representantes del papado. El 10 de diciembre se realizaron los servicios funerarios en su honor en la iglesia del Corazón de Jesús, de Roma. Su cuerpo fue trasladado luego a Colombia, y como fue su deseo, se cubrió su ataúd con la bandera del país y fue enterrado en el Cementerio Central de Bogotá, donde actualmente reposan sus restos.
Por medio del Decreto 2038 de 1929, el presidente Miguel Abadía Méndez estableció luto nacional por su muerte, y el Decreto 733 del mismo año, de la Gobernación de Cundinamarca lo declaró ciudadano ilustre de Cundinamarca y símbolo patriótico.
Vida privada En el ámbito personal, Concha fue descrito por sus contemporáneos como un hombre reservado, tímido y de pocas palabras, rasgos que compartía con figuras como su copartidario Jorge Holguín o el escritor liberal Antonio José Restrepo. Asimismo, se ha señalado que poseía una salud frágil; de hecho, algunos historiadores sugieren que esta condición influyó para que el presidente José Manuel Marroquín decidiera nombrarlo en una misión en Panamá, buscando un clima favorable para su recuperación.
A pesar de su reserva, diversos relatos de la época destacan su imponente presencia física y su atractivo. Su amigo y biógrafo Carlos Lozano y Lozano describió su estampa en los siguientes términos:
Existe también una célebre anécdota recogida por el escritor Armando Gómez Latorre, según la cual, al ser recibido en audiencia en el Vaticano, el papa Benedicto XV comentó en francés al percatarse de su porte:ː
Familia izquierda|miniaturadeimagen|225x225px|Su abuelo, el coronel José Gabriel Concha, prócer de la independencia de Colombia,