140px|thumb|right|Primer Plano de Ntra. Señora de la Amargura de Juan Luis Vassallo.
Rasgos de identidad de la Cofradía
Fundamentación evangélica de la advocación
Sólo la tradición habla de las tres caídas de Jesús. Los evangelistas nada refieren al respecto. Sin embargo, la devoción por este pasaje pasionista está extendida profusamente desde tiempos muy antiguos.
Denominaciones
Su primera denominación fue la de “Cofradía del Santo Cristo de la Caída”. Después se conoció como la “Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída”. Posteriormente se llamó “Cofradía del Santísimo Cristo de la Caída”. Cuando se incorpora la Virgen se nombra como “Cofradía del Santísimo Cristo de la Caída y Nuestra Señora de la Amargura”. Desde el mandato de D. Guillermo Olivas Copado, vuelve el Cristo a una de sus antiguas denominaciones, decidiéndose la readopción en la Junta Directiva de 31 de agosto de 1995. En diciembre de 2011, el Obispado de Jaén le concedió el título de Muy Ilustre por su participación en las JMJ 2011, por lo que actualmente lleva por título “Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura”.
Estatutos
De los diversos Estatutos con que ha contado la hermandad a lo largo de estos cien años, conocemos como el más antiguo el Reglamento de 1918, firmado el primero de junio de ese año, impreso en Sevilla por Torres y Reina, y titulado ”Reglamento del Santo Cristo de la Caída”. Muchas de sus disposiciones hacían referencia a cuestiones de ayuda económica, pues la cofradía en ese tiempo ya era de índole benéfica. Históricamente, contiene este Reglamento lo que presumimos una errata de imprenta, pues manifiesta que la hermandad fue constituida el año 1907. Por otro lado, se nos transmite que el Auto de aprobación fue dado en 25 de agosto de 1904, siendo obispo de Jaén don Salvador Castellote Pinazo , y que la cofradía quedó establecida en las .
El escudo El escudo de la cofradía es una adaptación del de la Orden del Carmelo: sobre un pergamino va un óvalo dentro del cual se dibuja una cruz sobre monte. Por encima del pergamino, corona ducal y por debajo se cruzan dos ramas de laurel. En el original de la orden religiosa van tres estrellas (dos bajo los brazos de la cruz y otra sobre el monte) y las ramas no son iguales, pues una es de laurel y la otra de azucenas. Las estrellas no siempre aparecen en el escudo de la cofradía y la rama de azucenas no la hemos visto nunca. Se adoptó este emblema desde la fundación de la cofradía, pues en el convento de monjas carmelitas residía por entonces la imagen que se procesionó por vez primera. Como ya es sabido, la orden del Carmelo estaba vinculada a la figura del Nazareno, ya de pie y portando la cruz, ya caído bajo ella.
El hábito penitencial 140px|thumb|Composición del Traje de Estatutos
Los estatutos de la cofradía establecen que el hábito penitencial ha de ser: “Túnica de paño blanco con puños en raso morado. Capa de rasomorado con el escudo en brazo izquierdo. Capirote de raso morado con el escudo en el peto. Cíngulo del mismo tejido y color con dos borlas en moradoy blanco colgando al lado izquierdo. Sandalias moradas con dos cintas transversales y una vertical en el empeine del pie con cierre de hebilla.Calcetines y vueltos de la capa en blanco”. Con referencia a la insignia, que colgará en el pecho con cordoncillo morado, se dice que “es plateada con el escudo de la Cofradía que contiene el anagrama del Carmelo”.También se indica que el cofrade “portará un varal de dos tulipas blancas mate con el escudo de la Cofradía o el varal de vela”.
Contextualización thumb|JESÚS CAÍDO EN LA JMJ 2011 La cofradía de la Caída, dentro de las diecinueve actuales que en el ámbito pasionista existen en Úbeda ocupa, en cuanto a antigüedad, el quinto lugar, tras la Soledad, Jesús, La Expiración y el Santo Entierro. Aunque nacida en el seno de la comunidad religiosa del Carmelo, desde muy pronto se vinculó a tres títulos nobiliarios: los marquesados de El Donadío, San Juan de Buenavista y La Rambla. Ello quizás haya contribuido en parte a acentuar una de las notas que más la caracterizan: su fino talante aristocrático, manifestado esencialmente en el lujo desbordado y la extrema elegancia. Pasando por alto la ostentosa belleza de aquellos primitivos varales de cuatro tulipas, las imágenes de sus Cristos han sido objeto de la admiración de propios y extraños por su perfecto modelado y la profunda carga ideológica de su concepción formal. Asimismo, la Virgen goza fama de ser una de las más bellas de la imaginería ubetense. Por otro lado, ambos tronos, además de su riqueza, destacan por el original planteamiento con que han sido ejecutados en cuanto a dibujo y materiales, lo que les sitúa en un plano distinto al común. Nota curiosa también es que la Virgen no pertenece a la cofradía, sino a la comunidad de monjas franciscanas de Santa Clara, hasta el año 2011 en que fue donada por las monjas franciscanas de Santa Clara a la cofradía (ante notario), en cuyo convento permanece prácticamente todo el año.
El año 2011 será recordado como uno de los más importantes en la Historia de la Cofradía debido a dos hechos que han marcado profundamente a la misma. El primero de ellos está referido a la participación de la misma en uno de los actos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 que tuvo lugar en Madrid entre los días 15 y 21 del mes de agosto. En el solemne vía crucis presidido por su santidad Benedicto XVI y que discurrió por el centro mismo de la Villa, el Jesús Caído de Mariano Benlliure sobre su trono de nogal venía a erigirse como Sexta Estación bajo el título de "Jesús cae bajo el peso de la Cruz". Millones de personas en todo el mundo pudieron contemplar la magnificencia de la talla del maestro valenciano, así como la austera solemnidad con la que el cortejo que lo acompañaba discurría por las calles de la capital adentrándose hasta el corazón mismo del Madrid de los Austrias. Unas semanas después de este evento, las Madres Clarisas del Real Monasterio de Santa Clara de Úbeda, propietarias de la imagen de María Santísima de la Amargura, manifestaban su intención a la Cofradía de donar la imagen de Juan Luis Vassallo Parodi, hecho que se produciría mediante la firma de una escritura notarial que obra en poder de la Hermandad el día 10 de noviembre de 2011.
Pasos de la Cofradía
Tiene esta cofradía dos pasos: el del Cristo Caído y el de Nuestra Señora de la Amargura. Ambos van sobre tronos a ruedas. El de la Virgen es un trono de palio realizado por Plata Meneses.
Paso del Cristo
Las imágenes
A lo largo de su existencia, la cofradía ha venerado dos imágenes de Jesús Caído: la primera, del , de autor desconocido; la segunda, del gran escultor Mariano Benlliure y Gil, que la esculpe cuando tenía ya 80 años.
Sobre la primera Imagen
Hasta la guerra civil de 1936 tuvo esta cofradía por imagen titular una bellísima escultura que era venerada desde muy antiguo -se dice- en el convento de las Carmelitas Descalzas. Ruiz Prieto, hablando de esta santa casa en su "Historia de Úbeda", dice primero que doña Ana Crespo donó en 1663 un Nazareno, que fue colocado en el coro alto, y al que califica como "imagen bellísima y de mérito artístico, según nos han informado". Esta última apostilla significa, evidentemente, que él nunca vio esta imagen. Después afirma que “también” hay en el convento "una magnífica escultura de Jesús Caído, con su cruz a cuestas, que parece del célebre Montañés”. Tras ponderar su belleza y estimar que pudiera ser la mejor imagen de Úbeda, confiesa ignorar su origen, aunque establece una posible relación con Sabiote. Después atribuye a este Cristo Caído la fiesta anual costeada por el Ayuntamiento desde tiempo inmemorial. Pero como la ubica erróneamente todos los días 14 de abril, una vez que observa que ya no hay ninguna que se celebre en dicha fecha, la da, evidentemente, por consumida. Por eso se refiere a ella en términos de pasado. Esto viene a demostrar que la fiesta patrocinada por el Municipio no estaba dedicada a este Cristo, pues en tal caso el historiador lo habría sabido perfectamente. Sin embargo, alude antes a “su fiesta y procesión, que se hace a los ocho días de su novena que empieza quince después del Viernes Santo”, sin relacionar en absoluto tales cultos con la fiesta patrocinada por el Ayuntamiento, que indudablemente se hacía en los años que escribía la historia de nuestra ciudad. Bastante extraño esto. Para mayor confusión, le adjudica otro acto litúrgico distinto, cuando añade que la imagen “hoy se lleva a la iglesia de San Nicolás, antes de que empiece la cuaresma, durante la cual todos los domingos se le hace novena”.
El hecho es que a partir de 1904, esta bellísima escultura de Jesús Caído comienza a ser procesionada durante las mañanas de todos los viernes Santos desde la iglesia de las Descalzas, tal vez porque en ella estaba y porque no había otro templo más adecuado, ya que el oratorio resultaría pequeño para cobijar el fastuoso trono. Como quiera que sea, lo lamentable es que en 1936, los marxistas destruyeran trono e imagen. Según Andrés Arias, el vandálico acto se lleva a cabo junto al convento de los frailes carmelitas.
Lógicamente, la imagen representa a Jesús en el momento de hallarse caído en el suelo. La cruz, sobre el hombro izquierdo, apenas es cogida por la impresionante mano, plagada de venas. Quizás sólo el antebrazo, en su conjunción con la muñeca, sea el que se encargue de la sujeción del madero. La otra mano se apoya en la ya clásica y providencial esfera. El rostro de Jesús es de un dramatismo contenido, pues sólo las cejas acusan más expresivamente el dolor de la caída. Párpados bajos y boca apenas entreabierta tras cuyos gruesos labios se adivinaba el arco dentario. Fino bigote que no enlaza con la barba, estrecha en su recorrido por los maxilares y más poblada en el mentón, donde forma una perilla bífida. Pelo natural, que forma larga melena, con raya en medio. La cabeza lleva alrededor una corona de espinas, casi “indolora”, y por detrás asoman las tres clásicas potencias. El resultado es una imagen que mueve a la piedad y al rezo, muy vinculada al arte de la saga granadina de los Mora, especialmente a la gubia del padre Bernardo de Mora. Nada extraño, pues, que la misma fuese el objeto devocional de tantos personajes célebres y, en definitiva, de todo el pueblo de Úbeda.
La imagen Actual
Historia
Realizada para la Semana Santa de 1942 por el insigne escultor Mariano Benlliure, la imagen actual del Cristo de la Caída constituyó en su momento una loable excepción a la costumbre generalizada de adquirir tallas en serie de poquísima calidad. Costumbre, por otra parte, dicho sea de paso, a que obligaba la penuria de los tiempos, pero que en Úbeda, por fortuna, no arraigó del modo y manera que lo hizo en el resto de la provincia.
El Cristo de la Caída constituyó la Sexta Estación de Penitencia en el Vía Crucis celebrado el día 19 de agosto de 2011 en Madrid, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 y que fue presidido por su santidad Benedicto XVI.
Descripción 240px|thumb|Imagen que procesiona en la actualidad
La talla representa la tercera caída de Cristo sobre las rocas. Sin embargo, al ser contemplada con detalle la anatomía de la imagen, que suele recibir culto sin vestiduras naturales superpuestas, observamos como el suceso captado no se refiere al instante inmediato a la caída, sino a un momento posterior, de gran inestabilidad, en que Jesús, a duras penas, intenta incorporarse del suelo. Para ello, el Varón extiende a duras penas el brazo derecho hacia delante e hinca la rodilla izquierda y el pie derecho en el rugoso risco, descargando sobre ellos todo el esfuerzo.