Bodhisattva ( o Bodhisatva; chino: 菩薩, pinyin: púsà) es un término propio del budismo que alude a alguien embarcado en el camino del Buda de manera significativa, es decir, cualquier persona que está en el camino hacia la budeidad.

En las escuelas budistas tempranas, así como en el budismo Theravada moderno, un bodhisattva (en pali: bodhisatta) se refiere a cualquier persona que haya tomado la resolución de convertirse en un buda y que haya también recibido una confirmación o predicción de manos de un buda viviente de que así será.Drewes, David, Mahāyāna Sūtras and Opening of the Bodhisattva Path , Paper presented at the XVIII the IABS Congress, Toronto 2017, Updated 2019.El término se utilizaba principalmente para referirse al Buda Shakyamuni (como se conoce a Siddhartha Gautama) en sus vidas anteriores. Las historias de sus vidas previas, los Jatakas, describen los esfuerzos del bodhisattva por cultivar las cualidades, entre ellas la moralidad, el autosacrificio y la sabiduría, que lo definirán como un buda.

Posteriormente, y especialmente en el budismo mahayana, un bodhisattva se refiere a cualquiera que haya generado bodichita, un deseo espontáneo y una mente compasiva para alcanzar la budeidad en beneficio de todos los seres sintientes.The Bodhisattva Vow: A Practical Guide to Helping Others, page 1, Tharpa Publications (2nd. ed., 1995) Según las enseñanzas mahayana, a lo largo de la historia del universo, que no tuvo principio, muchos se han comprometido a convertirse en budas. Como resultado, el universo está lleno de una amplia gama de budas potenciales, desde aquellos que recién comienzan el camino de la budeidad hasta aquellos que han pasado vidas enteras en el entrenamiento y han adquirido así poderes sobrenaturales. Estos bodhisattvas «celestiales» son funcionalmente equivalentes a los budas en cuanto a su sabiduría, compasión y poderes: su compasión los motiva a ayudar a los seres ordinarios, su sabiduría les informa cuál es la mejor manera de hacerlo y sus poderes acumulados les permiten actuar de manera milagrosa.

Es un término compuesto: bodhi («supremo conocimiento», iluminación) y sattva (ser). El elaborado concepto se refiere pues a un ser sintiente o sattva que desarrolla bodhi o iluminación, poseyendo así la psique del boddisattva, descrita como aquel que trabaja para desarrollar y ejemplificar la bondad amorosa (metta), la compasión (karuṇā), la alegría empática (mudita) y la ecuanimidad (upeksa). Estas cuatro virtudes son las cuatro moradas divinas, llamadas brahmavihara (incomensurables). Así pues, hace referencia a un ser embarcado en búsqueda de la suprema iluminación, no solo en beneficio propio, sino en el de todos; se busca no solo la salvación individual, sino la colectiva. El principio del ideal del bodhisattva es uno de los más importantes principios del budismo, de acuerdo a Sangharakshita.

El practicante budista toma el voto del bodhisattva en su aspiración a llegar a ser un bodhisattva, motivado por una gran compasión y compromiso de generar bodhicitta, un deseo espontáneo de alcanzar la budeidad (o última iluminación) en beneficio de todos los seres sensibles.

Los bodhisattvas son figuras comunes en la literatura y el arte budistas. Un tema llamativo en la literatura popular es el de la grandeza oculta de los bodhisattvas. En numerosas historias, individuos comunes o incluso claramente humildes se revelan como grandes bodhisattvas que han asumido formas comunes para salvar a otros. La lección de estos cuentos es que, como uno nunca puede distinguir entre pobres y divinidades, uno debe tratar a todos los demás como si fueran estas últimas. En el folclore popular, los bodhisattvas aparecen como algo así como deidades salvadoras, un papel que adquirieron tanto a través de la evolución de ideas anteriores como a través de la fusión con dioses locales ya existentes.

Una mitología particularmente importante en Asia Oriental es la de Dharmakara, un boddhistava cuyos votos, según el Sutra de la Tierra Pura, se cumplieron cuando se convirtió en el Buda Amitābha. Bodhisattvas reconocidos en todo el budismo incluyen a Maitreya, quien sucederá a Shakyamuni como el próximo buda en este mundo, y Avalokiteshvara, conocido en el Tíbet como Spyan ras gzigs (Chenrezig), en China como Guan Yin (Kuan-yin) y en Japón como Kannon. Aunque todos los bodhisattvas actúan compasivamente, Avalokiteshvara es considerado la encarnación del principio abstracto de la compasión. Bodhisattvas de importancia más localizada incluyen a Tārā en el Tíbet y Jizō en Japón.

En el budismo temprano y Theravāda En el budismo primigenio, el término bodhisattva se usa para referirse a alguien que está en el camino de la budeidad. De este modo, el término se utiliza en los textos más antiguos para referirse al Buda Gautama en sus vidas anterioresBasham, A.L. (1981). The evolution of the concept of the bodhisattva. In: Leslie S Kawamura, The bodhisattva doctrine in Buddhism, Published for the Canadian Corporation for Studies in Religion by Wilfrid Laurier University Press, p. 19 y a su juventud en su vida actual, en el periodo en el que trabajaba hacia su propia liberación. Así, su presente encarnación o anteriores encarnaciones son personificadas como una serie de pruebas existenciales cuya resolución lo irá acercando a realizar la completa iluminación. Este punto de vista está presente todavía en el budismo Theravāda, en donde se conserva el primigenio ideal del Arhat y el término bodhisattva se usa para referirse a la evolución histórica del Buda. derecha|miniaturadeimagen|Relieve gandhariano que representa al bodhisattva (futuro buda) haciendo un voto a los pies del Buda Dipankara, Instituto de Arte de Chicago. Durante sus discursos, a la hora de relatar sus experiencias como joven aspirante, Buda Gautama utiliza regularmente la frase "Cuando era un bodhisatta no iluminado..." El término, por tanto, connota un ser que está "destinado a la iluminación," o en otras palabras, una persona cuyo objetivo es llegar a estar plenamente iluminado. En el canon Pāli, el bodhisatta (bodhisattva) también se describe de igual forma como alguien que todavía está sujeto al nacimiento, la enfermedad, la muerte, el dolor, la contaminación y la ilusión. Algunas de las vidas anteriores de Buda como bodhisattva aparecen en los relatos Jataka.

Según el monje Theravāda Bhikkhu Bodhi, el camino del bodhisattva no se enseña en los primeros estratos de los textos budistas, tales como los Nikaya palis (y sus homólogos, como los Āgama chinos), que en cambio se centran en el ideal del Arahant.

La historia más antigua que se conoce sobre cómo el Buda Gautama se convierte en bodhisattva es la de su encuentro con el buda anterior, Dīpankara. Durante este encuentro, una encarnación previa de Gautama, llamada Sumedha, Megha o Sumati, ofrece cinco lotos azules y extiende su cabello o su cuerpo entero para que Dīpankara camine por encima, decidiendo que un día se convertirá en buda. Dīpankara confirma entonces que alcanzará la Budeidad.Drewes, David, Mahāyāna Sūtras and Opening of the Bodhisattva Path , Paper presented at the XVIII the IABS Congress, Toronto 2017, Updated 2019. Los primeros autores budistas vieron esta historia como una indicación de que hacer una resolución (abhinīhāra) en presencia de un buda viviente y la predicción/confirmación de parte de éste sobre la futura budeidad son factores necesarios para convertirse en un bodhisattva. Según Drewes, "todos los modelos conocidos del camino a la budeidad se desarrollaron a partir de este entendimiento básico."

El camino se explica de forma diferente en las distintas escuelas Nikaya. En el Buddhavaṃsa Theravada (siglos -), tras escuchar la predicción, Gautama tardó cuatro asaṃkheyyas ("eones incalculables") y cien mil kalpas (eones) más cortos en alcanzar la budeidad.

La escuela Sarvāstivāda tenía modelos similares sobre cómo el Buda Gautama se convirtió en un bodhisattva. Sostenían que le llevó tres asaṃkhyeyas y noventa y un kalpas convertirse en buda tras su resolución (praṇidhāna) ante un buda anterior. Durante el primer asaṃkhyeya se dice que encontró y sirvió a budas y a en el segundo, tras lo cual recibió su primera predicción (vyākaraṇa) sobre su futura budeidad por parte de Dīpankara, lo que significa que ya no podía retroceder en el camino hacia la budeidad. Así, la presencia de un buda viviente es también necesaria para la escuela Sarvāstivāda. El Mahāvibhāṣā explica que su discusión sobre el camino del bodhisattva tiene en parte la intención de "detener a aquellos que de hecho no son bodhisattvas de llegar a presumir que lo son."

El Mahāvastu de las escuelas Mahāsāṃghika-Lokottaravādins presenta cuatro etapas del camino del bodhisattva sin dar tiempos específicos (aunque se dice que requiere varios asaṃkhyeya kalpas):

Natural (prakṛti), primero se plantan las raíces del mérito frente a un buda para alcanzar la budeidad. Resolución (praṇidhāna), uno hace su primera resolución de alcanzar la budeidad en presencia de un buda. Continuación (anuloma), uno sigue practicando hasta que se encuentra con un buda que confirma su futura budeidad. Irreversible (anivartana), en esta etapa, ya no se puede retroceder.

Theravāda posterior izquierda|miniaturadeimagen|Probable imagen temprana de un bodhisattva (Relicario de Bimaran, 50 d. de C)."The crossroads of Asia", edited by Ellizabeth Errington and Joe Cribb, The ancient India and Iran Trust, 1992, , pp. 189–190 El comentarista ceilanés Dhammapala, en su comentario sobre el Cariyāpiṭaka, un texto que se centra en el camino del bodhisattva, señala que para convertirse en bodhisattva hay que tomar una resolución válida frente a un buda viviente, lo que confirma que es irreversible (anivattana) que uno alcance la budeidad. El Nidānakathā, así como los comentarios Buddhavaṃsa y Cariyāpiṭaka lo explicitan al afirmar que no se puede utilizar un sustituto (como un árbol Bodhi, una estatua de Buda o una estupa) para la presencia de un buda viviente, ya que solo un buda tiene el conocimiento para hacer una predicción fiable. Este es el punto de vista generalmente aceptado que se mantiene en el Theravada ortodoxo actual.Drewes, David, Mahāyāna Sūtras and Opening of the Bodhisattva Path , Paper presented at the XVIII the IABS Congress, Toronto 2017, Updated 2019.

La idea es que cualquier resolución de alcanzar la budeidad puede ser fácilmente olvidada o abandonada durante los eones venideros. El monje birmano Ledi Sayadaw (1846-1923) explica que, aunque es fácil hacer votos de alcanzar la budeidad en el futuro por uno mismo, es muy difícil mantener la conducta y perspectivas necesarios durante los períodos en los que el Dharma ha desaparecido del mundo. Es fácil recaer durante tales periodos y por eso no se es verdaderamente un bodhisattva completo hasta que se recibe el reconocimiento de un buda viviente.

Debido a esto, era y sigue siendo una práctica común en el Theravada intentar establecer las condiciones necesarias para encontrarse con el futuro Buda Maitreya y recibir así una predicción suya. La literatura e inscripciones medievales theravadas reportan sobre aspiraciones de monjes, reyes y ministros de conocer a Maitreya con este fin. Figuras modernas como Anagarika Dharmapala (1864-1933) o U Nu (1907-1995) buscaron recibir una predicción de un buda en el futuro y creían que acciones meritorias realizadas por el bien del budismo les ayudarían en su esfuerzo por convertirse en bodhisattvas en el futuro.