De Catilinae coniuratione (o De Catilinae conjuratione), en español La conjura de Catilina o La conjuración de Catilina,El título puede también traducirse como «De la» o «Acerca de la» conjura de Catilina: esta interpretación se da en la traducción italiana de Vittorio Alfieri. El prefacio incluye la fecha «Florencia, 27 de enero de 1798». constituye la primera monografía histórica de la literatura latinaPor: Gaio Sallustio Crispo, N. Flocchini. De coniuratione Catilinae - La conjura de Catilina. Murcia, 1993, ISBN 8842515744. y también la primera obra del historiador y político latino Cayo Salustio (86-34 a. C.). Siguiendo una estructura narrativa dividida en sesenta y un capítulos, la obra narra la conjura que intentó realizar Lucio Sergio Catilina en el año 63 a. C. —y que le costara la vida— con el fin de instaurar una dictadura en Roma.

Características principales Título y estructura narrativa

La obra, compuesta probablemente entre 43 y 40 a. C.,«Salustio comenzó seguramente a escribir después del 44 a. C., año de la muerte de Julio César, época en la se delineaban las primeras diferencias entre Octaviano y Antonio, que eclosianarían en el 33 a. C., dos años después de la muerte del historiador, en una gran guerra civil entre ambos». Lidia Storni Mazzolani: Gaio Sallustio Crispo, la congiura di Catilina. Milán: BUR (Biblioteca Universale Rizzoli), 1997, pág. 212, ISBN 8817120723. se conservó a través de códices medievales.

El texto de De Catilinae coniuratione como también el de Bellum Iugurthinum se transmitió mediante dos tipos de manuscritos, llamados mutili e integri. Los primeros presentan lagunas (en el caso específico del Bellum Iugurthinum) que fueron completados por un recensor que tenía a disposición un manuscrito de la clase de los «íntegros»; ambos derivados de un arquetipo común. Las discordancias se deben en su mayor parte a casos de insertos de lecciones y correcciones provenientes de fuentes diversas: son numerosas las glosas añadidas al texto original. Se cuentan entre los mutilados: el Códex Parisinus 16024 y sus descendientes (Bibliothèque Nationale de France, ); el Basileensis (del ). Más numerosos son los íntegros, aunque también más recientes: Leidensis, Vossianus Latinus, el Lipsiensis, el Monacensis (del ), el Palatinus (del ). La edición impresa más importante es la Editio princeps (publicada en Venecia en el año 1470); entre las ediciones modernas está la de A. W. Ahlberg (Gotemburgo, 1911-1915) y la de A. Ernout (París, 1946), en los que aparece con los títulos Bellum Catilinae (o también en la variante De bello CatilinaeD. MEVOLI: La vocazione di Sallustio. Congedo, 1994, ISBN 88-8086-032-1.) —como es conocida en los países anglosajones— Bellum Catilinarium o Liber Catilinarius; muchos estudiosos sostienen el título De Catilinae coniuratione, recuperando la expresión del capítulo 4:3 de la monografía:

La elección del título tiene un valor preciso: el término coniuratio<ref>El término coniuratio deriva del verbo coniurare, fusión de la preposición cum con el verbo iurare, que inicialmente tenía el sentido de ‘prestar juramento junto con otro’ (literalmente ‘jurar con’); luego tomó el sentido negativo de ‘jurar junto a fines malignos’, por tanto, ‘conspirar’ (tomado del diccionario de latín de Campanini - Carboni).</ref> lleva todas las connotaciones y juicios negativos que Salustio nutre en relación con lo que narrará.N. FLOCCHINI (editor), Gaio Sallustio Crispo - De coniuratione Catilinae (La congiura di Catilina). Mursia. 1993. ISBN 8842515744

Se trata de uno de los argumentos más significativos de la decadencia moral y social de la clase dirigente romana en la mitad del , una corrupción que el autor denuncia y critica severamente a lo largo de toda la narración.

El desarrollo de la narración no es lineal: los sesenta y un capítulos que componen la obra están preparados según un orden que alterna numerosos excursus que fragmentan notablemente la continuidad de la historia y del texto.

La obra se presenta con la estructura típica de las monografías de la historiografía helenista, según un esquema muy preciso: un proemio, el retrato del protagonista, varios excursus políticos y morales y al final un análisis de los discursos pronunciados por los personajes y por los dioses indicando los documentos que han servido de fuente. Este modo de proceder hace más variado el texto y fortalece la conclusión a manera de juicio político.

Si se profundiza en el análisis de la obra, se descubre una homogénea visión de la historia romana del y de la República romana. Largo espacio se concede al contexto social y político, dentro del cual, con Catilina, van surgiendo otros personajes que serán famosos en el período inmediatamente posterior.D. MEVOLI, La vocazione di Sallustio. Congedo. 1994. ISBN 88-8086-032-1.

El arco de tiempo cubierto por la narración va desde los primeros días de junio del año 64 a. C., fecha del inicio de la conjuración según el historiador, hasta enero del año 62, con el epílogo en la batalla de Pistoya y la muerte de Catilina.

Circunstancias históricas

Ante la grave crisis en la que se encontraba la República, tras la dictadura de Sila, emergió una gran variedad de orientaciones políticas, muchas veces opuestas violentamente entre sí. Además de las posiciones moderadas filo-senatoriales o filo-democráticas entran en juego, a partir del año 70 a. C. y durante toda la década del 60 a. C., también unos movimientos más radicales, ligados a los grupúsculos que fueron excluidos del poder; entre ellos los más extremistas pertenecían al partido popular.

Precisamente como guía de uno de estos movimientos se colocó Catilina, que pertenecía a la Gens Sergia, noble familia que había decaído económicamente, que en el año 63 a. C. se presentó como candidato a las elecciones para el Consulado; lo apoyaron discretamente César y Craso, que buscaban debilitar el poder de la nobilitas senatorial.

Derrotado en las elecciones por su rival Cicerón, Catilina decidió realizar un golpe de Estado, recogiendo en torno a sí a un grupo de conjurados, provenientes de varias clases pero unidos por el común odio a la legalidad y el deseo de usar la violencia. Entre ellos había nobles fuertemente endeudados, pero también plebeyos y veteranos de la dictadura de Sila,Los veteranos de Sila que habían combatido en la Guerra Social (91-88 a. C.) se encontraban en la ruina especialmente en el condado de la Etruria; recordaban a menudo con pena las «victorias y saqueos precedentes» (rapinarum et victoriae memores, cf. capítulo 16 4), las amplias concesiones territoriales y las proscripciones, gracias a las cuales se habían enriquecido desmesuradamente. mujeres, esclavos y poblaciones extranjeras como los galos alóbroges, descontentos con el dominio de Roma. Catilina, con hábiles maniobras demagógicas, reunió a todos en torno a un programa extremista, pero democrático: sus objetivos fundamentales eran la condonación de las deudas, la distribución de tierras a los que tuvieran menos y el rescate de los ciudadanos más míseros.Catilina intentó ganarse los votos de la plebe frecuentando actores y gladiadores famosos; prometió también una redistribución de las tierras demaniali y conquistas de guerra, ganándose así también el apoyo de los veteranos de Sila (ver la nota anterior) e incluso un edicto para la remisión de las deudas (que fue llamado Tabulae novae). Esta última propuesta alarmará particularmente a la clase senatorial y a su representante Cicerón, que no lograba no ver en Catilina «la ferocidad, el delito en su mirada, la jactancia en sus palabras, como si ya hubiese soportado el consulado» (citado del discurso Pro Murena).

César y Craso —en un primer momento simpatizantes ocultos— después de algunos sucesos,Según algunos historiadores, desde el 66 a. C. hasta el 64 a. C., César y Craso habían «apoyado» los intentos de golpe de estado, pero después del otoño del año 63, cuando Catilina comenzó a reclutar entre los grupos más bajos de la población y los esclavos, se hicieron más cautos (cf. Lidia Storoni Mazzolani, Gaio Sallustio Crispo, La congiura di Catilina, Biblioteca Universale Rizzoli (BUR) Milano 1997 pp. 212, ISBN 8817120723. abandonaron el intento de insurrección y el cónsul Cicerón tuvo la oportunidad de impedir y reprimir todo el plan subversivo.

Resumen de los capítulos Capítulos 1 a 4 (proemio)

Esta obra, como la sucesiva Bellum Iugurthinum, se abre con un amplio proemio en el que el autor ilustra sus consideraciones ideológicas.O. BIANCO: La Catilinaria di Sallustio e l'ideologia dell'integrazione. Milella, 1976.

El hombre, constituido por un alma y un cuerpo, debe cultivar sobre todo las cualidades espiritualesSegún Salustio, son la actividad política, la militar, la oratoria y la historiográfica. si quiere obtener una gloria auténtica y eterna.

Por tanto, el ingenio es más importante que la fuerza física sea en períodos de paz que de guerra. La actividad historiográfica, elegida por el autor después de su retiro de la vida política, forma parte de las actividades que producen fama y permiten servir del mejor modo a la patria, exactamente como si se cumpliese en manera directa en encargos públicos.Para la cultura romana «hacer la historia» era mucho más importante que escribirla. Salustio en los proemios de sus dos monografías quiere revalorizar la figura del historiador, confiándole el importante papel social de ser testigo de los hechos y guarda de aquellos valores capaz de advertir a las generaciones futuras. La elección de la conjuración de Catilina como temática principal de la monografía histórica se debe a lo excepcional y peligroso del hecho mismo.

Capítulos 5-18 («archaeologia»)

El capítulo se abre con la descripción de Catilina, aristocrático corrupto, su figura es iluminada con el fondo de la decadencia de las costumbres romanas, debida al crecimiento de la avaritia, es decir, al deseo desenfrenado de poder (imperium), y a las riquezas descomedidas. Salustio inserta una digresión histórica (llamada archaeología) para indicar las causas de esta decadencia: ilustra el pasaje de la feliz condición de los orígenes de Roma a la decadencia de los tiempos en los que se desarrolla la conjuración. En esta situación Catilina reúne consigo a personajes que por diversos motivos, desean un cambio de régimen (5 a 18). En este momento se presenta una nueva digresión histórica, centrada en un intento precedente de conjuración que el mismo Catilina había realizado,La «primera conjuración», de la que se habla en los capítulos 18 y 19, fue un intento preparado entre el 66 y el 65 a. C. por Catilina, imputado por abusos de poder. La conjuración había comprometido a varios jóvenes patricios, endeudados e interesados en la extinción de toda carga. Catilina y el consular Autronio se dirigieron a Gneo Pisón, joven miembro de la nobleza y le comunicaron un plan para eliminar a los nuevos cónsules, Aurelio Cota y Manlio Torcuato, junto a una buena parte de los senadores más famosos, y de este modo hacerse con el poder. Mientras tanto, Pisón se trasladaría con un ejército para ocupar la Hispania, mientras Craso era proclamado dictador y César magister equitum. La matanza debía realizarse el 1 de enero del año 65 a. C., pero el proyecto fue descubierto, postergado un mes y finalmente cancelado por un error del mismo Catilina. Autronio fue asesinado por algunos caballeros en España, donde fue por orden de Pompeyo en calidad de Propretor. demostrando que él no era ajeno a tal clase de actos.

Capítulo 19-25