El director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, comúnmente conocido como el nombre institucional de Directorio, fue el poder ejecutivo unipersonal creado el 31 de enero de 1814 por la Asamblea del Año XIII para las Provincias Unidas del Río de la Plata, de acuerdo al cual un director supremo ejercía el gobierno por un mandato de dos años.
A diferencia de los gobiernos que tuvieron lugar tras la Revolución de Mayo la autoridad era ejercida por una sola persona en lugar de un grupo de personas, procurándose así hacer frente a la amenaza del ejército realista, agravada por enfrentamientos internos patriotas.
Con el fin de evitar los abusos de poder, debía estar integrado además por un Consejo de Estado compuesto por 7 personas, y responder ante un Congreso —la Asamblea del Año XIII, primero, y el Congreso de Tucumán, a partir de 1816— destinado a ejercer funciones legislativas.
La derrota del ejército directorial frente a las fuerzas de los caudillos federales Estanislao López y Francisco Ramírez en la batalla de Cepeda, el 1 de febrero de 1820, causó la renuncia del último director supremo, José Rondeau. Para suplirlo, el Congreso nombró a Juan Pedro Aguirre, quien se mantuvo al frente del gobierno hasta el 11 de febrero, cuando las autoridades nacionales fueron definitivamente disueltas.
Antecedentes
Deposición del Primer Triunvirato
En octubre de 1812, un movimiento político y militar impulsado por la Logia Lautaro, con el apoyo de figuras como José de San Martín y Carlos María de Alvear, provocó la caída del Primer Triunvirato y la formación del Segundo Triunvirato.
El nuevo gobierno, formado por los triunviros Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte, asumió el compromiso de convocar una asamblea general constituyente, materializada el 31 de enero de 1813 en la ciudad de Buenos Aires y conocida retrospectivamente como Asamblea del Año XIII. Su objetivo principal era organizar políticamente a las Provincias Unidas, consolidar el proceso iniciado con la Revolución de Mayo y, en principio, declarar la independencia y sancionar una constitución.
Sin embargo, estos dos últimos objetivos no llegaron a concretarse debido a las luchas facciosas entre los revolucionarios, ocasionada por la falta de genuina representación popular de las provincias del Interior y las desfavorables campañas militares de la guerra de la Independencia, que se veían agravadas por la noticia del retorno al trono del rey Fernando VII, hecho que dejaba sin legitimidad a los gobiernos juntistas hispanoamericanos y amenaza con el envío de una expedición directa desde la península, que superaría a todos los ejércitos realistas que venían hasta entonces enfrentando los revolucionarios.
La relación del Triunvirato con Artigas
miniaturadeimagen|Retrato imaginario de José Gervasio Artigas, obra de Juan Manuel Blanes. El 5 de abril de 1813, el caudillo oriental José Gervasio Artigas, que mantenía en sitio a Montevideo, convocó a las ciudades y villas de la Provincia Oriental a un congreso en su campamento cercano a Montevideo, luego conocido —equívocamente— como el «Congreso de Peñarol» o «Congreso de Tres Cruces». Durante el Congreso, se comunicó a los diputados participantes que la Asamblea convocada ya se encontraba sesionando en Buenos Aires y que su reconocimiento había sido dispuesto. En consecuencia, el principal objetivo fue decidir si la Banda Oriental la reconocería y, de ser así, elegir a los diputados encargados de representarla en ese ámbito. Una vez resuelto el reconocimiento de la Asamblea, se procedió a elegir los diputados que serían enviados.
Conforme a la práctica usual de la época, los diputados concurrieron con instrucciones otorgadas por sus representados. El decreto de convocatoria, emitido por el Triunvirato el 24 de octubre de 1812, autorizaba expresamente a los pueblos a conferir instrucciones a sus diputados, quienes, en principio, debían orientar su actuación de acuerdo con las directivas recibidas. En el caso de la Provincia Oriental, las denominadas Instrucciones del Año XIII condensaban el programa político impulsado por José Gervasio Artigas. Propugnaba un sistema de gobierno republicano federal —aunque mezclado con el sistema confederal a su vez—, libertades civiles y religiosas y la declaración de independencia de España.
El Triunvirato encomendó el 6 de abril a Rondeau que tratase con Artigas, pero le prevenía que la cuestión de la organización estatal solo podía corresponder a la Asamblea. Rondeau y Artigas firmaron un convenio el 19 de abril admitiendo el principio de confederación, soberanía y autonomías provinciales. Inmediatamente después, el 20 de abril, se instalo eI gobierno provincial de la Banda Oriental, y Artigas fue designado gobernador militar y presidente del gobierno municipal. La Asamblea, que no había sido notificada en ningún momento, rechazó el convenio de Rondeau y Artigas y se opuso a la incorporación de los representantes orientales, aduciendo falta de legalidad y cuestiones formales: “diplomas absolutamente nulos por incontestables principios”. Ello no fue más que una maniobra política para impedir la participación de los artiguistas en la Asamblea y daño la relación de estos con el gobierno de Buenos Aires.
Decaimiento del Segundo Triunvirato y receso de la Asamblea
Las derrotas del general Manuel Belgrano, al frente del Ejército del Norte, en Vilcapugio y Ayohuma pusieron fin a la segunda expedición auxiliadora al Alto Perú y dejaron en grave estado a la campaña independentista. Una vez más las provincias del Alto Perú quedaban bajo el control realista del virreinato del Perú.
En septiembre de 1813, en vista de la grave situación que aquejaba a las Provincias Unidas, la Asamblea decidió suspender sus sesiones y entrar en receso hasta el 1.º de octubre, autorizando:
En la reapertura de sesiones se facultó a cinco diputados para convocar a la Asamblea solo en caso de gravedad y por asuntos urgentes, manteniendo así las facultades otorgadas al Triunvirato.
A pedido del Triunvirato en enero de 1814, se convocó a los diputados para sesionar, dirigiéndose a la Asamblea esta expresó:
Historia
Creación miniaturadeimagen|365x365px|El Fuerte de Buenos Aires, fortaleza defensiva de la ciudad homónima y sede del Directorio. Luego de extensos debates, el 26 de enero de 1814 la Asamblea tomó la decisión esperada y reformó su propio estatuto. Mediante ello determinó el nombramiento de un funcionario, investido con el título de «director supremo» o «director del Estado», que debía concentrar el poder de manera unipersonal, acompañado por un Consejo de Estado de cinco miembros, cuyos miembros serían nombrados por la Asamblea. Su sede y residencia oficial sería el Fuerte de Buenos Aires, que había servido en esa función para los anteriores gobiernos, y su duración de dos años como máximo. Se le concedió un distintivo especial: una banda tricolor, celeste a los costados y blanca en el medio —idéntica a las banderas enarboladas por Belgrano—, con una terminación de borla de oro.
En caso de que fallecimiento o imposibilidad para ejercer el cargo, la Asamblea nombraría a un suplente. Esta situación fue habitual en el transcurso del Directorio.
Primer Directorio Se trató en la Logia Lautaro el nombramiento del nuevo mandatario; surgieron los nombres de José Valentín Gómez y Juan Larrea, pero fueron descartados, el primero por su carácter eclesiástico y el segundo por ser español de nacimiento. La opinión se decidió en favor de Gervasio Antonio de Posadas, tío de Alvear, quien asumió el 31 de enero de 1814. miniaturadeimagen|Retrato de Gervasio Antonio de Posadas, antes de .|322x322px Entre tanto, la figura de Artigas se había afianzado en la Banda Oriental y en las provincias del Litoral, donde se consolidó como el principal caudillo de sus seguidores. Su prestigio y autoridad, ampliamente reconocidos por las poblaciones de la región, se sustentaban en la defensa de los intereses locales, en su compromiso con la lucha por la libertad frente a los realistas y a las incursiones portuguesas —como la de 1811—, así como en su firme oposición a la política centralista impulsada desde Buenos Aires.
Las diferencias entre Artigas y Rondeau, al igual que las surgidas anteriormente con Sarratea, tuvieron su origen en los conflictos entre Posadas y los patriotas orientales tras el Congreso de Maciel. Estas tensiones culminaron el 20 de enero de 1814, cuando Artigas abandonó el sitio junto con el Regimiento de Blandengues y los jefes Fructuoso Rivera y Fernando Otorgués. Como consecuencia, la línea del cerco quedó seriamente debilitada, ya que solo permaneció en ella Manuel Francisco Artigas, quien se había distanciado de su hermano.
Con el objetivo de consolidar la causa revolucionaria, se enviaron representantes diplomáticos a los gobiernos de Reino Unido, España y Portugal. Los designados fueron Manuel García, Bernardino Rivadavia y Manuel Belgrano, a quienes debía unirse posteriormente, en Europa, Manuel de Sarratea. García tenía la misión de gestionar apoyo ante la corte de Portugal y el representante del gobierno británico en Río de Janeiro, aspecto que se desarrollará más adelante. Por su parte, Belgrano y Rivadavia viajaron a Londres con la intención de obtener respaldo para la revolución. Sin embargo, sus gestiones no tuvieron éxito debido al contexto internacional, ya que el Reino Unido se encontraba altamente movilizada por el inesperado regreso de Napoleón Bonaparte al poder en Francia, con uno de sus aliados claves siendo España.
Ante esta situación, y por iniciativa de Manuel de Sarratea, quien ya se había incorporado a la misión diplomática, los enviados resolvieron negociar con el rey Carlos IV, de la casa de Borbón, para que aceptara la coronación del infante Francisco de Paula como monarca en el Río de la Plata. El proyecto proponía la creación de un reino independiente organizado como una monarquía constitucional, que abarcaría los territorios de Chile y el Río de la Plata.
Las negociaciones fueron llevadas adelante con la mediación de Francisco Cabarrús, antiguo colaborador de Manuel Godoy, quien utilizó su influencia ante Carlos IV y la reina María Luisa, residentes entonces en Roma. En un primer momento, ambos monarcas recibieron favorablemente la propuesta, en parte debido al distanciamiento que mantenían con su hijo, Fernando VII, situación que también los había dejado en una posición económica desfavorable.
Los ríos del Plata, que permitían el control de las costas de las provincias del Litoral rioplatense y los ríos interiores, estaban desde 1811 en control del gobierno de Montevideo —fiel a la corona española y capital—, situación que motivó a Posadas a edificar una escuadra naval patriota. El 1 de marzo, Guillermo Brown fue nombrado teniente coronel y comandante de la Escuadra de Buenos Aires. El 15 de marzo, Brown logró ocupar la isla Martín Garcia tras un combate con las fuerzas de Jacinto de Romarate.
En abril, Brown estableció un bloqueo naval contra Montevideo y volvió a derrotar a su flota en el combate del Buceo, acabando así con la superioridad naval montevideana. Finalmente, el 17 de mayo de 1814, el capitán general Gaspar de Vigodet negoció la rendición, y la ciudad fue ocupada el 23 de mayo de 1814 por Alvear, quien había sido designado jefe por Posadas en reemplazo de Rondeau.
El 9 de enero de 1815 renunció.
Segundo Directorio
miniaturadeimagen|246x246px|Retrato de Carlos María de Alvear.