Unbreakable es el décimo quinto álbum de estudio de la banda alemana de hard rock y heavy metal Scorpions, publicado en 2004 por BMG Music/Ariola para Europa y por Sanctuary Records para los Estados Unidos. A partir de la segunda mitad de los años noventa, la agrupación realizó algunas producciones en donde incursionó en sonidos que la alejaron de su habitual estilo, como en las power ballads en Pure Instinct (1996), el pop rock y dance-rock en Eye II Eye (1999), el crossover sinfónico en Moment of Glory (2000) y el unplugged en Acoustica (2001). En 2002, grabó dos nuevas canciones con su otrora productor Dieter Dierks para el recopilatorio Bad for Good: The Very Best of Scorpions. Este hecho, sumado al positivo recibimiento de sus giras de concierto de 2002 y 2003, motivó a la agrupación a registrar un nuevo trabajo de estudio.

Desde su concepción en 2002, la banda escribió 150 canciones, pero solo un puñado de ellas fueron registradas. Su grabación comenzó en octubre de 2003 en los estudios Peppermint Park de Hannover (Alemania) y la producción la realizaron Scorpions y Erwin Musper. Antes de iniciar el proceso, el bajista Ralph Rieckermann renunció para enfocarse a su carrera como compositor de bandas sonoras de películas, por lo que, durante las primeras sesiones, el guitarrista Matthias Jabs tocó las líneas de bajo. Como no encontraron un bajista en su país, un asistente de Rudolf Schenker les recomendó al polaco Paweł Mąciwoda. Para las canciones, la banda quería recuperar su clásico estilo, pero, a la vez, sonar moderna. A pesar de que fueron compuestas con la tonalidad habitual, el vocalista Klaus Meine recomendó bajar las guitarras en medio o un tono, ya que le dificultaba mantener determinadas notas altas. Al hacerlo, encontraron el sonido que querían inicialmente.

Una vez que salió al mercado, recibió reseñas principalmente positivas por parte de la prensa especializada, que resaltó su regreso a su clásico sonido, su vigencia y la calidad de las canciones. Comercialmente, Unbreakable logró posiciones medias en los principales mercados, mayormente europeos, de las cuales destacó el primer lugar en la lista musical de Grecia, el segundo en la de República Checa, el cuarto en la de Alemania y el décimo en la de Argentina. No obstante, en los Estados Unidos recibió un escaso airplay y no ingresó en ningún recuento del país.

Para promocionar el álbum, el sello Sanctuary editó solo en los Estados Unidos «Love'em Or Leave'em» como sencillo promocional. Aunque en la sección discografía de la página web oficial de la banda no figura ningún otro extraído del álbum, la canción «She Said» ingresó en la lista musical de Hungría. Por su parte, el 17 de abril de 2004 dio inicio el Unbreakable World Tour, que les permitió tocar en Europa, Norteamérica, Latinoamérica, Asia, Oceanía y el Oriente Próximo hasta el 9 de septiembre de 2006. De hecho, es considerada una de sus giras más exitosas en bastante tiempo, puesto que incluyó conciertos en países en donde no habían tenido presentaciones en vivo durante años y, por primera vez, en algunas naciones como Catar, Egipto, Israel o Mongolia.

Antecedentes thumb|Gracias al recibimiento positivo de sus fanáticos en las giras de 2002 y 2003, la banda se motivó para volver al rock con un nuevo álbum. En la imagen, Scorpions en vivo en el festival Ankkarock en Helsinki (Finlandia), el 3 de agosto de 2003|250px

Con la llegada de la década de los noventa, la popularidad de las bandas de hard rock y heavy metal comenzó a bajar paulatinamente debido a la creciente popularidad de las agrupaciones de rock alternativo y grunge. Scorpions decidió no competir con ellas, así que en la segunda mitad de ese decenio aprovechó de explorar nuevos estilos. Aunque estaba enfocado mayormente en las power ballads, Pure Instinct de 1996 logró un positivo éxito comercial especialmente en Europa continental y el Sudeste asiático; en varios países de esta última región, recibió certificaciones de disco de oro y platino antes de terminar el año. En contraposición, Eye II Eye de 1999 fue un fracaso, ya que obtuvo posiciones inferiores en las listas musicales de muchos países y una pobre venta discográfica. Esto se debió mayormente a que la banda incursionó en el pop rock y el dance-rock, y porque los mercados, principalmente europeos, estaban focalizados en otros géneros musicales.

En 2000 vio la luz el álbum sinfónico Moment of Glory, un crossover entre Scorpions y la Orquesta Filarmónica de Berlín concebido en 1995. Aunque recibió críticas por parte de los ejecutivos de la orquesta, resultó ser un éxito en Alemania, porque logró el puesto tres en la lista Media Control Charts y en el mismo año la Bundesverband Musikindustrie (BVMI) lo certificó de disco de oro en representación a 150000 copias vendidas. El anhelo de probar con proyectos paralelos motivó a Scorpions a realizar el álbum unplugged Acoustica en 2001. Coproducido y arreglado por el director de orquesta austríaco Christian Kolonovits —el mismo detrás de Moment of Glory—, consiguió importantes ventas en varias naciones de Europa continental, Sudeste asiático y Latinoamérica.

En 2002, la banda realizó el Scorpions World Tour 2002, que les permitió tocar en los Estados Unidos junto con Deep Purple y Dio. Además, tuvo decenas de conciertos en Europa, sobre todo en la región oriental, y destacó la extensa gira de casi un mes por el este de Rusia, ya que llegaron a ciudades tan lejanas como Krasnoyarsk y Vladivostok en Siberia. La positiva aceptación del público estadounidense motivó a los integrantes a programar una nueva gira para 2003 llamada Scorpions World Tour 2003, donde se presentaron en varias ciudades de ese país —además de Canadá— junto con Dokken y Whitesnake, entre los últimos días de enero y marzo. En mayo y en agosto, Scorpions tocó algunos espectáculos en Europa y finalizó la serie el 6 de septiembre en Moscú. Gracias al recibimiento de sus fanáticos, la banda se motivó para volver al rock con un nuevo álbum de estudio lo más pronto posible.

Paralelo a las producciones discográficas y a las giras de conciertos, varios sellos discográficos publicaron por esos años diversos recopilatorios sobre la banda como 20th Century Masters: The Millennium Collection: The Best of Scorpions (2001), Classic Bites (2002) y Essential (2003). De todos los compilados destacó Bad for Good: The Very Best of Scorpions (2002) de Hip-O Records, porque incluía dos canciones inéditas de estudio: «Bad for Good» y «Cause I Love You». Ambas las grabaron con su otrora productor Dieter Dierks en los estudios Dierks en Colonia (Alemania), por lo que marcó su primera colaboración en catorce años. El vocalista Klaus Meine contó que volver a trabajar con Dierks «se sintió bien y al mismo tiempo raro», pero la cooperación los animó a hacer un álbum de estudio «como en los viejos tiempos».

Grabación thumb|Unbreakable fue el primer álbum del bajista polaco Paweł Mąciwoda con la banda. En la imagen, el músico en vivo en 2014|200px

El 1 de mayo de 2003, después de la gira por los Estados Unidos, se instalaron en los Scorpio Sound Studios en Hannover —propiedad del guitarrista Rudolf Schenker— para grabar el primer lote de maquetas. En total registraron dieciséis, pero ninguna de ellas terminó en el disco. Debido a las presentaciones en vivo agendadas en Europa, retomaron el proceso en junio y más tarde en septiembre. De hecho, el 1 de septiembre volvieron a los estudios de Schenker y, en dos semanas, grabaron otras veinte canciones. Una vez terminadas las maquetas, las enviaron a algunos productores interesados como Bob Rock, Rick Parashar, Max Martin y Dieter Dierks. Rock rechazó la oferta porque prefirió tomarse unas vacaciones después de producir St. Anger de Metallica, mientras que Dierks no llegó a un acuerdo económico. Al final optaron por Erwin Musper, quien ya había trabajado con ellos primero como ingeniero de sonido en Crazy World (1990) y Face the Heat (1993) y después como coproductor en Pure Instinct (1996).

En el entretanto, el bajista Ralph Rieckermann renunció para enfocarse en su carrera como compositor de bandas sonoras de películas, la que inició en 1999 a la par con su estadía en la banda. Este hecho atrasó el plan original de comenzar la grabación el 15 de octubre en los estudios Peppermint Park en Hannover, dado que los postulantes al puesto no tuvieron acceso a las maquetas. Hasta entonces, el guitarrista Matthias Jabs había interpretado la línea de bajo de las canciones. El baterista James Kottak trató de incorporar a Jeff Pilson o a Jimmy Bain, pero por compromisos previos ninguno de ellos pudo unirse a la banda. Al final, el 20 de octubre llegaron a los estudios Peppermint sin bajista y, entre cuatro a cinco días, los técnicos configuraron los equipos para iniciar la grabación. Como la banda no encontró a un bajista en Alemania, Alex, el asistente de Schenker, les recomendó al polaco Paweł Mąciwoda, quien aprendió las líneas de bajo el mismo día que llegó y grabó once canciones en tres días. Una semana después, Barry Sparks, que también postulaba, interpretó el bajo en otras cinco pistas, entre ellas «Love'em Or Leave'em» y «Borderline». A pesar de que tenían dieciséis pistas listas, encontraron que les faltaba «la canción» para completar el álbum, por lo que cada músico trajo una nueva: Schenker llegó con «If You Could See Inside My Eyes» (que al final fue «Through My Eyes»), Meine presentó «Maybe I Maybe You», Jabs lo hizo con «This Time» y Kottak con «Can You Feel It». Registraron las cuatro, pero para el producto final tuvieron que escoger solo doce. Sin embargo, a último momento incluyeron «Remember the Good Times», grabada durante las primeras sesiones. Aunque tuvo una versión de estudio más adecuada, para el álbum añadieron la maqueta porque sonaba «más ruda» y le colocaron el apelativo de Retro Garage Mix. Únicamente en esta, el bajo lo tocó el técnico de guitarra de Jabs, Ingo Powitzer.

El proceso de grabación lo hicieron por medio de ProTools, una herramienta que habían usado en Moment of Glory y les facilitaba las cosas frente a la grabación análoga de 24 pistas o la digital de 48 pistas, métodos que habían empleado en varias oportunidades en su carrera. Schenker señaló que la tecnología para el registro de discos había avanzado tanto que permitía hacer las mismas cosas de hace veinte años de una manera sencilla. Recurrieron a sus clásicas formas de grabación como usar instrumentos de diferentes marcas y modelos como guitarras eléctricas de Dommenget, Gibson, Gretsch y Fender, y acústicas de Dommenget, Taylor y Yamaha, además de fabricadas especialmente para Schenker y Jabs como la Engl Ltd Edition Rudolf Schenker Signature o la Matthias Jabs RockMaster Superior. Kottak usó una batería Yamaha y platillos Zildjian, mientras que Mąciwoda empleó bajos de Music Man, Yamaha y Fender. Meine, por su parte, utilizó micrófonos de Sennheiser, AKG, Electro-Voice y Neumann; de hecho, él llevó los del estudio Scorpio Sound al Peppermint Park. A su vez, usaron una variedad de ecualizadores y cajas infinitas de fabricantes como Yamaha, Marshall y Ampeg, entre otros. Por esa razón, el crítico Martin Popoff señaló que, al mezclar su clásico sistema de grabación con la tecnología ProTools, hizo que el álbum sonara «poderoso, aguerrido y muy brillante», similar a Love at First Sting de 1984.

La grabación se llevó a cabo en tres meses y tres días. Posteriormente, Musper mezcló las cintas en la sala tres de los Wisseloord Studios en Hilversum (Países Bajos), mientras que la masterización la realizaron Darius van Helfteren en el mismo recinto y Joshua Blair en los estudios Polyhymnia International, también neerlandeses. Si bien la producción del disco estuvo a cargo de Musper y Scorpions, la de «Remember the Good Times (Retro Garage Mix)» solo la ejecutó la banda. A su vez, la mezcla de esta pista la realizó Phantom Brothers. Todo el proceso finalizó el 24 de febrero de 2004.

Composición