Encaste, en tauromaquia, es como se denomina al resultado obtenido por cruzar el ganado bravo o refrescarlo. Se dice que un toro está encastado cuando sus características corresponden con las típicas de la casta a la que pertenece o de la que desciende. La casta indica el genotipo (conjunto de genes) del animal, es decir la constitución orgánica, la estructura y la funcionalidad de cada ejemplar. Comprende por tanto todos los factores que el toro hereda de sus ascendientes. Se considera de casta al toro de procedencia conocida.

La importancia del encaste en tauromaquia se debe a los factores hereditarios que hacen que el toro de lidia presente las características para ser lidiado. Condiciones que en el toro llegan hasta el y se van logrando a través de la búsqueda de unas características concretas y mediante la selección de aquellos ejemplares que reúnen las condiciones buscadas por el criador del toro de lidia. Este proceso puede durar años y los resultados obtenidos, en cuanto a las características se refiere, son las que conformarán el trapío del toro.

Paquiro en el indicaba la razón de la importancia de la casta:«La casta debe ser buena, no porque todos los toros salgan buenos, sino porque hay más probabilidad en que sea bravo el toro cuyos padres lo fueron que no aquel que no sabemos de quién sea hijo»

Definición de la RAE La Real Academia define encastar como mejorar la casta de una ganadería por cruce o por refrescamiento (verbo transitivo). En una segunda voz define encastar como procrear, hacer casta (verbo intransitivo).

La misma Real Academia, define casta como ascendencia o linaje. También se usa referido a los irracionales. En zoología, casta se dice de una sociedad animal, conjunto de individuos caracterizados por una misma estructura o función, como las abejas de una colmena.

En el diccionario del español jurídico de la Real Academia Española se define encaste dentro del derecho administrativo como estirpe, variedad o población cerrada de animales de una raza, que ha sido creada a base de aislamiento genético reproductivo durante un mínimo de cinco generaciones. Esta definición viene recogida en el Real decreto 2129/2008, esta disposición fue derogada el 2 de marzo de 2019 y sustituida por la disposición única del Real Decreto 45/2019 del 8 de febrero.

En la actual disposición, en su artículo 3 definiciones, indica como encaste, estirpe o variedad: subpoblación cerrada genéticamente estable y uniforme de animales reproductores de una raza concreta, que ha sido creada a base de aislamiento reproductivo, siempre con determinados individuos de esa raza, sin introducción de material genético distinto, al menos por un mínimo de cinco generaciones. El ámbito de aplicación del Real Decreto y de la definición abarca los animales reproductores de especies bovina, porcina, ovina, caprina y equina y sus materiales reproductivos.

Orígenes de los encastes

Historia Las grandes ganaderías destinadas a criar toros bravos para la lidia —conjunto de suertes que se practica con el toro durante la corrida de toros— se formaron entrado el . Hasta entonces no ha sido posible seguir la evolución de las mismas en cuanto a los métodos de cría y los resultados obtenidos, pues en muchos casos no se conserva documentación escrita. Sí se conocen sin embargo, los nombres de los ganaderos y los lugares en los que se mantenían reses anteriores al .

thumb|Festejo de 1808. Del hay algunas referencias escritas de ganaderos y de alguna ganadería en artículos municipales en Pamplona (Navarra) o Madrid:

En 1616 Felipe IV tuvo una vacada en Aranjuez que aporta reses, junto con la de Rodrigo Cárdenas y la de Lamera, para la celebración de los festejos celebrados en honor del príncipe de Gales. De esta vacada se tiene constancia hasta el año 1696. La importante ganadería de Francisco de Meneses Martín en Talavera situada en Soto de Piul que proporcionó toros para ser corridos en las fiestas de Santa Ana junto a otras ganaderías como la real de Aranjuez y la de Rodrigo Cárdenas de Salamanca. En 1638 se mencionan las ganaderías de Gaspar de Valdés con ciento veinte toros y la de doña Fabiana. En 1646 la de Antonio de Madrid Mostacero en Consuegra. En 1654 la de Matías de Madrid también con reses en Consuegra. La de María Calvo y Manrique viuda de Antonio Maroto. La de Blas Jijón, de Villarrubia de los Ojos del Guadiana (Ciudad Real) y la de Francisco de Reoli, de Toledo. En 1658 la del duque de Béjar.

De las ganaderías mencionadas no se conoce la procedencia de las castas o las razas a las que pertenecían los toros.

A partir del se conocen más datos sobre la existencia de ganaderías de reses bravas y festejos celebrados a través del Consejo de Castilla sobre vacadas, toradas y toros de muerte que existieron en las provincias castellanas durante esa época. Del mismo siglo se tienen además, datos sobre ganaderías en otras zonas como Navarra, Castilla, Aragón, Andalucía y Cataluña. Hacia el final del hay constancia sobre la formación de las ganaderías, José Daza es quien en 1776 fija las características de las ganaderías en cada región:«De fines del poseemos ya noticia cierta sobre la formación de las ganaderías, y en 1776 don José Daza se cree autorizado para fijar las características de las de cada región, con tino y seguridad tales que ha de servirnos como base para caracterizarlas nosotros hoy mismo.»

Primeras castas de origen español miniatura|Corrida de toros en una plaza partida, por Goya

Todas las ganaderías del toro de lidia que llegan hasta el tienen su origen en una serie de castas (linajes) que se consideran las fundadoras a partir de las cuales, se han ido desarrollando el resto de ganaderías. En España son varias las castas que están consideradas como las primeras o fundacionales, mediante los encastes se fueron desarrollando las diferentes ganaderías descendientes. Según la procedencia geográfica estas castas originarias serían:

Casta andaluza: ganadería de los hermanos Ribas, ganadería del Conde de Vistahermosa, la Vazqueña de Vicente José Vázquez, la de Cabrera, los Gallardo y María Espinosa Casta castellana: ganaderías de Raso del Portillo, Jijona, Castellana y de la tierra. Casta navarra. Lecumberri, Carriquiri y Zalduendo. Casta portuguesa-Pinto Barreiros: ganaderías de Palha, Ribatejo y Alto Alentejo.

Castas de origen andaluz Las castas de origen andaluz ocupan un lugar importante en el prototipo del toro de lidia dando origen al tipo de toro de lidia andaluz. Con poca mezcla entre las reses y tras un largo proceso de selección se obtuvo lo mejor de las ganaderías del , dando origen a las ganaderías del Conde de Vistahermosa y a la de Vicente José Vázquez más conocida como Vazqueña. El prototipo los toros andaluces destaca por ser una raza de toros nobles, bravos, alegres y vivaces Suelen ser toros finos, es decir de buenas cualidades, condiciones y características. De pelo variado y sedoso, de menor talla que toros de otras castas; más ágiles y rápidos en la acometida o embestida; más pujantes y lucidos en todas las suertes de la lidia en comparación con los toros originarios de Colmenar.

Cabrera

thumb|Toro de Miura procedencia encaste Cabrera. El creador de la casta fue Luis Antonio de Cabrera y Ponce de León - Luna, Regidor Perpetuo de Utrera entre 1745-1752 (Sevilla). El prototipo de la casta Cabrera es de toros altos y constitución tipo galgueña —con pata larga y poca barriga—; duros a la hora aguantar la pelea con el picador y a la hora de embestir; pueden ser recelosos, lo que les hace tardar en acudir cuando se los cita; cuando acuden, lo hacen con actitud defensiva. Cuando la lidia es deficiente desarrollan sentido buscando el cuerpo del torero sin hacer caso de la muleta. La pinta del pelo más común es negra, algunos son cárdenos, berrendos en colorado, colorados y con ojo de perdiz. Fue su sobrino y yerno José Rafael de Cabrera y Angulo el que dio el verdadero impulso y fama a la antigua ganadería de Cabrera, siendo junto a otros ganaderos Utreranos de su época, creadores de la selección del ganado según su comportamiento, realizando ya maneras de tentar a los toros, hoy conocido como la selección de la bravura mediante tienta o tentadero, ya sea de manera tradicional realizándose por acoso y derribo,o en plaza de tientas con baras de olivo. Considerado por el escritor Luis Fernández Salcedo en su libro de "los trece ganaderos romanticos" como máximo exponente.

Espinosa y Zapata A finales del María Tomasa de Angulo y Espinosa, de Arcos de la Frontera (Cádiz), funda una ganadería brava con reses que proceden de Salamanca. Los toros originales, conocidos como «los de Espinosa», compitieron con los de la casta Cabrera y Vistahermosa en reputación. A principios del la ganadería pasa a manos de los hermanos Pedro y Juan Zapata Caro, se desconoce si fue a través de una herencia o fue adquirida. Con el tiempo esta ganadería pasó a llamarse «Zapata». Finalmente tras pasar la ganadería por varios herederos familiares y comparadores la ganadería se mantendría en las manos de la familia Hermández Pla, hasta el fatídico año de 1936 en el que estallaría la guerra civil española, siendo sacrificada de raíz toda la ganadería de cual solamente lograrían sobrevivir algunos ejemplares vendidos anteriormente a ganaderías francesas, que pudieron salvarse de la guerra, aunque actualmente no queda casi nada o nada del linaje Espinosa-Zapata.http://tauroarte.com/index.php/el-toro-bravo/castas/33997-casta-espinosa-y-zapata

El prototipo de los toros de Espinosa y Zapata es el de toros duros que aguantan la pelea durante la lidia, bravos y corpulentos. Son característicos los pelos castaño, nevado y salinero.

Gallardo Fundados a mediados del con un cruce de vacas andaluzas y toros navarros por Marcelino Bernaldo de Quirós, sacerdote nacido en Rota (Cádiz), más tarde los hermanos Gallardo del Puerto de Santa María (Cádiz), compraron las reses. La ganadería fue sometida a varios procesos de selección y mejoras a lo largo de cuarenta años hasta crear una de las ganaderías más destacadas de Andalucía.

El prototipo de Los Gallardo es el de toros de talla regular, buen trapío; conservan la bravura y el poder hasta el final de la lidia. La capa de pelo más corriente es el berrendo en negro, el negro y el castaño.

Vazqueña thumb|Toro berrendo en colorado. Se forma en la segunda mitad del por Gregorio Vázquez en 1757. La continuó su hijo Vicente José Vázquez en 1780. Fue creada con adquisiciones de ganaderías ya existentes de Utrera (Sevilla) como la del marqués de Casa Ulloa (Vistahermosa), Becker y Cabrera. En 1830, la ganadería original se divide y una parte de ella la adquiere Fernando VII para su vacada —manada de ganado vacuno— de Aranjuez, más tarde sería la ganadería de Veragua. Esta ganadería de Veragua compitió con otras ganaderías en las plazas más importantes de España. La otra parte de la ganadería, con origen vazqueño, fue adquirida por otros ganaderos que le dieron también renombre e importancia.

La pinta o el pelo de los toros vazqueños y de sus descendientes varía según la procedencia de las reses. Los que vienen de la casta Cabrera pueden ser sardos, jaboneros y berrendos en colorado —toro que tiene el pelo a manchas blancas mezcladas con manchas de otro color, en este caso rojo claro— ; son negros, cárdenos (grises) y colorados (rojo claro) los ejemplares que vienen de la casta de Vistahermosa y por último los berrendos en negro todas las reses que vienen de Casa Ulloa.

La sangre y por tanto el linaje del toro vazqueño fue la predominante, con mayor o menor grado de pureza, durante el y se mantuvo presente hasta principios del en muchas ganaderías españolas; algunas ganaderías siguen lidiando todavía toros de descendencia Vázquez. La casta vazqueña está considera una de las castas más importantes dentro de los orígenes de las ganaderías.

Vistahermosa