Se denomina Masacre de Capilla del Rosario al asesinato de catorce guerrilleros que se rindieron tras una operación fallida por parte del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en la provincia de Catamarca, Argentina, el 12 de agosto de 1974. Hugo Irurzún —alias Capitán Santiago— había comandado el frustrado ataque del ERP en Catamarca. Se utiliza la palabra masacre porque se denuncia que el Ejército Argentino fusiló a los 14 prisioneros del ERP que se rindieron luego del combate de capilla del Rosario, al agotar sus municiones y salir con una bandera blanca. El ejército argentino negó las acusaciones.

El hecho dio lugar a una causa penal en la que se juzgó a Carlos Eduardo Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Exequiel Acosta — militares exintegrantes del Regimiento de Infantería Aerotransportado 17 del Ejército Argentino—. El 8 de octubre de 2013 fueron encontrados culpables, acusados de los cargos de homicidio calificado agravado por alevosía en 14 hechos y condenados a cadena perpetua . Los acusados cumplieron 5 años de prisión. El tribunal entendió que estos hechos configuraban delitos de lesa humanidad. Sin embargo el 9 de junio del 2016 la Cámara Nacional de Casación negó que se hubieran probado los hechos, adujo nulidades en el proceso y excluyó que pudieran considerarse delitos de lesa humanidad y absolvió a los imputados. Dicha absolución fue apelada ante la Corte Suprema, y el procurador fiscal ante la Corte Suprema de Justicia solicitó la anulación de las absoluciones. La Corte aún no se pronunció.

María Seoane señala que era la primera vez que el Ejército Argentino intervenía en la represión y salía de sus cuarteles sin ninguna orden del gobierno. Posteriormente el gobierno refrendó lo actuado por el comandante de la V Brigada, el general Luciano Benjamín Menéndez, responsable de las tropas que intervinieron. En 1983,la sentencia en primera instancia de la causa 6047/74 estableció que 13 combatientes del ERP fueron detenidos y torturados y otros 14 que se entregaron como prisioneros tuvieron un trato similar (Seoane,1991).

Antecedentes del hecho

En 1974 el ERP planeó tomar la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos, próxima a la localidad cordobesa de Villa María, que sería conocido como el copamiento de la fábrica militar de Villa María y el Regimiento de Infantería Aerotransportado 17 en San Fernando del Valle de Catamarca. El objetivo de ambas operaciones era la toma de las unidades y obtención de armamento a fin de intentar provocar un levantamiento ´popular y tomar el poder. En mayo de 1974, durante el gobierno de Juan Domingo Perón, el PRT lanza el experimento del destacamento de guerrilla rural en Tucumán. Se crea entonces la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez del ERP el 24 de marzo de 1974. El gobierno responde con el envío del comisario Villar quien con un contingente policial de 500 efectivos procede a buscar sin éxito al grupo guerrillero tucumano en el monte. Los combatientes del ERP evaden a su enemigo y luego de la retirada de los policías toman el pueblo de Acheral el 30 de mayo de 1974. Meses después, a los efectos de conseguir armas, los combatientes del ERP deciden salir del monte tucumano y realizar una incursión en Catamarca con el objeto de atacar el regimiento de infantería aerotransportada número 17. Al mismo tiempo otra unidad del ERP iba a copar la fábrica militar de explosivos de Villa María, en Córdoba.

Desplazamiento inicial El 9 de agosto de1974 elementos de la Compañía Ramón Rosa Jiménez del ERP partieron de Tucumán, en un ómnibus alquilado. Partieron vestidos de civil desde la Escuela Agrotécnica de la Universidad de Tucumán, como si fueran de excursión. Se trataba de un Mercedes Benz 1114. Eran 47 combatientes de la Compañía del Monte «Ramón Rosa Jiménez» del ERP, cuya edad oscilaba entre los 18 y 22 años, quienes habían bajado de los campamentos en los montes tucumanos. Recorrieron 200 km. en el ómnibus y se detuvieron en Banda de Varela (9 km al norte de San Fernando del Valle de Catamarca) donde redujeron al chofer. En ese lugar hicieron contacto con las unidades locales, quienes llegaron con los uniformes militaresKeesing's contemporary archives. (en inglés) 1 de octubre de 1974. "A major confrontation between guerrillas and security forces took place on Aug. 11 when a column of about 50 ERP members dressed in military uniforms tried to take over an Army barracks in Catamarca". y el armamento que sería utilizado en el operativo. El ataque se había planificado para las 2 de la mañana del jueves 10 de agosto. En la noche siguiente establecieron su base operativa. Poco después de medianoche dos ciclistas, pobladores del lugar, que pasaron por el lugar observaron el micro y les pareció sospechoso, y dieron aviso a un oficial de la policía de Catamarca, quien inmediatamente dio parte a la División de Investigaciones.

El tiroteo del colectivo A las 00:30 del 11 de agosto, luego del aviso de los ciclistas, llegaron al campamento cuatro patrulleros policiales con ocho efectivos, pertenecientes a la División de Investigaciones y la Comisaría 3.ª La policía dijo: " Alto policía". Irurzún como respuesta ordenó hacer fuego contra la policía. Allí se produjo un primer enfrentamiento armado, que finalizó cuando los guerrilleros disfrazados como soldados del Ejército ArgentinoFacts on File, 1 de octubre de 1974 lograron reducir al grupo policial, este combate dejó como saldo dos militantes muertos,Norberto Rufino y Carlos Gutiérrez.el "Tupa Vicente", alias de Carlos González y Aníbal Arroyo que quedó gravemente heridoRutilio Dardo Betancourt Roth y dos policías heridos. El colectivo quedó destruido debido a la balacera. Una vez descubierta la presencia de la guerrilla en Catamarca, el mando del ERP ordenó la retirada. Durante el tiroteo algunos guerrilleros escaparon por la parte trasera del colectivo y se dividieron en por lo menos dos grupos. El grueso del grupo principal logró replegarse y quedaron aislados, en distintos grupos, un total de 28 guerrilleros. Los guerrilleros se apropiaron de los móviles de la policía que usaron para retirarse.

La huida El domingo 11 de agosto, tras una intensa búsqueda, fueron apresados nueve guerrilleros, incluyendo el que había resultado gravemente herido durante el primer enfrentamiento. Entre los prisioneros se encontraba "Yeyo", un cordobés que había hecho el servicio militar obligatorio en 1967 en una unidad paracaidista y que había tenido como instructor a Seineldín y a boinas verdes estadounidenses. Otros combatientes intentaron huir hacia hacia la provincia de Tucumán.

A las 7 de la mañana del 12 de agosto, un grupo de guerrilleros que huía llegaron a la ciudad y se encontraron con una emboscada de la policía. Luego de un tiroteo tres combatientes del ERP son capturados. Fueron llevados a la jefatura de policía donde fueron golpeados con extrema violencia. Llegaron más prisioneros hasta totalizar 9 detenidos. Ahí se enteraron de que un segundo grupo de ellos había quedado acorralado en Capilla del Rosario.

El segundo grupo compuesto por 19 guerrilleros restantes acamparon en las cercanías de la quebrada de los Walther, a 3 km de la iglesia de Capilla del Rosario, en el pueblito Piedra Blanca. En este grupo estaba Mario "Indio" Paz. Uno de los integrantes de este grupo cayó en un pozo y perdió el conocimiento. Los 18 restantes continuaron la marcha. Siguieron las luces de la ruta con la idea de llegar a un poblado. Caminaron toda la noche hasta que llegó el día y se escondieron en una quebrada. Comenzaron a pasar aviones de observación . El grupo siguió la marcha evitando algunas casas que se encontraron en su camino para evitar ser detectados. Dos miembros del grupo guerrillero, entre ellos Mario Paz, fueron enviados por el jefe de su grupo Antonio del Carmen Fernández a conseguir alimentos, vigilar los movimientos de las tropas enemigas y conseguir vehículos para el repliegue. Fueron notados por los pobladores e ingresaron en una panadería para poder dar sus nombres antes de ser detenidos. Ambos fueron detenidos por la policía.

La masacre negada El lunes 12 de agosto, la policía envió una comisión para capturar a los 16 guerrilleros restantes que estaban en la quebrada. Allí se produjo otro enfrentamiento armado, en el que resultó muerto un oficial de policía: Francisco Ramón Acevedo. Ante este fracaso, el jefe de la policía provincial, teniente coronel Anello, pidió apoyo al Regimiento Infantería Aerotransportada 17 e informó la posición de los insurgentes del ERP.

El Regimiento 17 tomó intervención y comenzó la búsqueda de los que habían logrado evadirse. El Comandante y segundo Comandante del Regimiento 17 (Coronel Cubas y Teniente Coronel Barufaldi) reforzaron las medidas de seguridad en su unidad, y ordenaron al Jefe de Operaciones (Mayor Fernández Suárez) que dispusiera que todos los oficiales se presentaran al Regimiento 17 vestidos con ropa de combate. También, se pusieron en contacto con el Teniente Coronel Anello (Jefe de la Policía de la provincia) e informaron de la situación al Comando del III Cuerpo del Ejército.

El lunes 12 de agosto, miembros del Regimiento de Infantería Aerotransportada 17 se movilizaron hacia la zona de Capilla del Rosario, contando con el apoyo de las fuerzas de seguridad locales y dos helicópteros. Entre ellos se encontraban el Jefe y subjefe del Regimiento 17, el capitán Carrizo Salvadores (asistente personal del Jefe del Regimiento y parte de la Plana Mayor de éste, como Oficial de Personal –S1), el capitán Nakagama (jefe de la Sección Morteros Pesados de la Compañía Comando del Regimiento 17) y el Teniente Primero Acosta (a cargo de la Compañía “B” del Regimiento 17).

Al mediodía llegaron al lugar 60 soldados comandados por un oficial, apoyados por cuatro aeronaves, y se produjeron varios combates y finalmente se rindieron cuando se quedaron sin municiones. Previamente hubo una negociación entre ambos bandos. El Negrito Fernández a cargo del grupo, cuando los militantes del ERP se vieron rodeados y sin municiones, intentó negociar la rendición. Los militares aceptaron y luego los fusilaron a sangre fría . Los combatientes del ERP salieron con una bandera blanca y fueron ultimados. Resultaron muertos 14 combatientes del ERP. Uno de los testigos del asesinato de los prisioneros fue el soldado conscripto José Gambarella que estaba en el lugar y declaró como testigo posteriormente en el juicio. Según fuentes oficiales militares, los 14 guerrilleros murieron en combate y no hubo fusilamientos de prisioneros. Según los autores del libro Detenidos - Aparecidos. Presas y presos políticos desde Trelew a la dictadura, los guerrilleros lucharon hasta quedarse sin municiones, en ese momento se rindieron, pero fueron golpeados por los soldados y posteriormente fusilados. Los militantes del ERP, rendidos y desarmados, fueron fusilados por orden del 2.º comandante del III Cuerpo de Ejército, general de división José Antonio Vaquero, por ir disfrazados vistiendo el uniforme del Ejército. José Gambarella declaró que luego tuvieron que cargar los cuerpos de los caídos. Algunos de los cuerpos de los ejecutados, incluso, tenían marcas de haber sido atados de manos.

Jorge Ramírez, sobreviviente del combate y miembro del ERP contó que varios abogados fueron a hablar con las autoridades del Ejecutivo provincial, cuyo gobernador era Hugo Alberto Mott. Se ofrecieron como mediadores para que los combatientes del ERP se entregaran, pero las autoridades lo rechazaron: les dijeron "no se metan", porque estaba la orden de Isabel Martínez de Perón "de aniquilamiento, o sea, que los iban a fusilar".

El capitán Carrizo Salvadores estuvo en el lugar de los hechos, participando de manera activa y siendo un eslabón indispensable para la retransmisión de las órdenes superiores y el responsable del operativo.