Carlos Thays o Jules Charles Thays, según su acta de nacimiento,o "Cárlos", con acento escrito, tal como lo escribía para, según él, "remarcar su castellanidad" (París, 20 de agosto de 1849 – Buenos Aires, 31 de enero de 1934) fue un autodidacta que hoy podríamos definir como arquitecto paisajista. Además, incursionó en el urbanismo. Ejerció el periodismo en Francia y escribió libros, siempre en la temática del paisaje y del jardín. Realizó la mayor parte de su obra en Argentina y varias relevantes en Uruguay así como en Brasil.

Como Director de Paseos de la ciudad de Buenos Aires desde 1891 hasta 1913 concretó y remodeló la mayoría de espacios verdes que fueron determinantes para la conformación de la imagen urbana nacional (parques 3 de Febrero, Los Andes, Florentino Ameghino, Colón, Patricios, Chacabuco, Pereyra Iraola, Centenario, Lezama, Avellaneda e Intendente Alvear así como las plazas del Congreso, Plaza de Mayo, Rodríguez Peña, Solís, Castelli, Brown, Balcarce y otras). Construyó jardines para muy diversos edificios públicos e hizo arbolar las calles con 150.000 ejemplares.

También realizó obras paisajísticas de importancia en el resto del país destacándose las realizadas en Córdoba, Mendoza, Tucumán, Salta y Mar del Plata y construyó parques para residencias y estancias.

Además de sus numerosas acciones en el urbanismo también desarrolló una gran actividad protegiendo el patrimonio natural al promover la creación del que sería el segundo parque nacional en la Argentina (el Iguazú), incentivando los estudios científicos con la formación del Jardín Botánico de Buenos Aires como centro científico de primer nivel mundial y estudiando la flora de América del Sur mediante excursiones que le permitieron conocer especies autóctonas de distintas regiones argentinas que aclimató en Buenos Aires.

Gracias a su interés por brindarle beneficios económicos a la Argentina en el cultivo industrial de la yerba mate logró develar su proceso de germinación.

Biografía Nacimiento y familia Carlos Thays nació en París el 20 de agosto de 1849 con el nombre de Jules Charles Thays. Era hijo de un tipógrafo belga (que murió cuando él era muy pequeño) y de una joven nacida en Versalles. Fue colaborador del renombrado arquitecto Édouard-François André, del que fue su secretario.

Cuando contaba con 41 años de edad conoció en una kermese a Cora Venturino de 16, proveniente de una familia uruguaya, con la que se casó. Tuvieron dos hijos: Ernestina y Carlos León Thays. En lo sucesivo, cada generación de la descendencia de la familia Thays adoptó la costumbre de llamar con el nombre "Carlos" a su hijo varón.

Carlos León (1894-1962) también estuvo al frente de los paseos porteños entre 1922 y 1946, y fue padre de Carlos Julio Thays quien se destacó en el diseño y ejecución numerosos parques.

A su vez, el hijo de Carlos Julio, es Carlos Thays, bisnieto entonces del francés, quien es ingeniero agrónomo.

Actuación profesional Carlos Thays fue el creador, remodelador o ampliador de 69 plazas y paseos públicos en Buenos Aires y 16 en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, etc, además de haber realizado importantes obras en Uruguay.

Él mismo diseñaba y dirigía las obras; sin equipo, y solía trabajar 20 horas por día.Thays, el apellido detrás de los grandes parques y estancias por Teresa Bausili Diario La Nación (Argentina), 21/10/2012

Obras públicas

thumb|250px|Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba; vista de la isla Crisol al atardecer.

thumb|250px|El Parque Sarmiento en la Capital Cordobesa, Vista de sus jardines.

Carlos Thays llegó a Argentina en 1889, contratado por un año luego de que fuese recomendado por el arquitecto y botánico Édouard-François André, ante el empresario inmobiliario Miguel Crisol, para el diseño y ejecución de la que fue su primera obra en este país, el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba. Al terminar su misión planeaba regresar a su país natal, pero fue demorado en Buenos Aires por el intendente Francisco Bollini, que estaba decidido a nombrarlo director de Parques y Paseos. Como Thays era un hombre de principios decidió aceptar el desafió solo si había un concurso previo, algo que gracias a sus antecedentes ganó por unanimidad a pesar de existir otros seis postulantes.Carlos Thays, el jardinero francés, Por Alicia de Arteaga Diario La Nación (Argentina), 03/11/2009 La prensa recibió complacida la noticia:

En el "informe de acción futura" que formaba parte del trabajo que cada postulante del concurso debió escribir, Thays hacía hincapié en dos conceptos que si bien ya eran conocidos en el país desde hacía un par de décadas atrás, aún no estaban suficientemente consolidados: lo natural y lo higiénico de los espacios verdes:

Y luego se refería a:

Además adelantaba lo que iba a ser su idea y motivación para la realización de bellos lugares de espacios verdes:

Desde el momento de su nombramiento participó entonces en la creación, ampliación y remodelación de gran parte de los parques y plazas públicas de todo el país. Solía decir que: thumb|250px|Carlos Thays (a la izquierda) y su familia, en el Parque 3 de Febrero, observando la construcción del camino alrededor del Lago de Regatas. No obstante sus trabajos en diferentes provincias del interior argentino y en el exterior, sus principales contribuciones se pueden apreciar en la ciudad de Buenos Aires, donde se radicó a partir de su designación como Director de Parques y Paseos a partir de 1891. Se convirtió en el "jardinero mayor" de Buenos Aires. Esta posición le permitió influir en forma importante en el diseño de los espacios verdes de la ciudad, legado que al día de hoy aún se puede apreciar. Hacia fines del la ciudad casi no tenía zonas arboladas ni paseos o plazas, salvo el Parque 3 de Febrero creado por Domingo Faustino Sarmiento.

Creó el Jardín Botánico, inaugurado el 7 de septiembre de 1898 en Buenos Aires, que fue una de sus principales obras en el país. En su centro se encuentra la casa donde habitó con su familia y como reconocimiento a su obra hay un monumento a su memoria. En el parque se puede apreciar la flora de las provincias argentinas y de varios países del mundo. En él Thays plasmó los tres tipos de diseño paisajístico: Simétrico, Mixto y Pintoresco y con un típico "espíritu" de la Belle Époque. thumb|250px|Parque Lezama, vista hacia el año 1900. thumb|250px|Carlos Thays en 1914, cuando era director de Paseos, posa frente a la Plaza Francia. Ente 1891 y 1895 la Dirección de Paseos terminó 22 paseos nuevos (hasta ese momento existían 27). Entre los principales parques y plazas que Thays creó, amplió o remodeló como director deben citarse los parques Centenario, Lezama, Patricios, Los Andes, Ameghino, Colón, Chacabuco, Pereyra, Avellaneda, Intendente Alvear, Barrancas de Belgrano y las plazas Constitución, Congreso y de Mayo. No descuidó los paseos de los barrios alejados, destacándose en este sentido los trabajos en las plazas Olivera, Matheu, San Antonio -hoy Díaz Vélez- y de los parques Chacabuco, de los Patricios y Los Andes.

El estilo francés que el paisajista imprimía a sus obras puede apreciarse en muchos de estos casos (aunque en el diseño de sus jardines predominaba el estilo mixto combinación del inglés y el francés), y es una de las razones por las cuales se dice que Buenos Aires recuerda a París en muchos sentidos. Sin embargo supo aprovechar la hermosa floresta autóctona de modo que a él se debe que muchas plazas, parques y calles de Buenos Aires estén arboladas con especies del norte y del nordeste del país.

Los Bosques de Palermo o Parque 3 de Febrero fueron una de las más grandes obras de remodelación encaradas por Thays, ya que cubren una importante extensión de terreno con miles de árboles y flores, un espléndido Rosedal -obra de su discípulo Benito Javier Carrasco- así como varias fuentes y monumentos, constituyéndose aun hoy día en el área verde más característica y tradicional de Buenos Aires. Thays tenía como plan maestro convertir los bosques de Palermo en una suerte de Bois de Boulogne porteño. Entre otros aportes amplió el parque al agregarle una zona de lagos.

Thays desarrolló su obra en Argentina durante una época en la cual el país estaba creciendo fuertemente, producto de las intensas corrientes inmigratorias provenientes de Italia y España así como de una extraordinaria prosperidad económica que le dieron a la Argentina cierta apariencia de "ínsula europea en América del Sur". Se ha dicho que de no haber sido por su insistencia en mantener un elevado nivel en el diseño de plazas y paseos, muchos de los espacios públicos de la ciudad no serían lo que representan hoy. Hasta 1880 las mejoras en calles y plazas habían sido escasas y en general ligadas más a los deseos y proyectos de los vecinos. En esa década la decidida acción del intendente Torcuato de Alvear y su director de paseos el francés Eugène Courtois transformó los paseos porteños del tipo español sin vegetación al verde francés. En 1891 había solo 10000 árboles de alineación que habían sido plantados por Courtois pero esa tendencia se revirtió gracias a la iniciativa de Thays de hacer plantar ese año 21.250 ejemplares (cantidad superada recién en 1925, con el cultivo de 22.000 ejemplares). 250px|thumb|Carlos Thays organizó el primer proyecto de creación del Parque Nacional Iguazú También trabajó activamente en el proceso que condujo a la creación del Parque Nacional Iguazú, en la Provincia de Misiones. Aunque su planificación se inició con anterioridad, el proyecto solo se concretaría a partir de 1934, con la creación de la Dirección de Parques Nacionales. Él fue el principal artífice y pionero de esta iniciativa, y elaboró el primer proyecto de creación y ordenamiento de un parque nacional en el país, incluso antes de la donación de tierras realizada por el Perito Moreno para el que sería el primer parque nacional, el Nahuel Huapi. En el marco de este trabajo, efectuó un detallado relevamiento del área, identificando los sitios más adecuados para la instalación de puentes, pasarelas y miradores. La creación del parque se fundamentó en la necesidad de preservar el extraordinario paisaje de las Cataratas del Iguazú y el entorno natural que las rodea: la selva misionera con su rica y característica diversidad de flora y fauna.

Además emprendió labores como urbanista proyectando el Barrio Parque, en el año 1912, en Palermo Chico, en Buenos Aires; el barrio de Carrasco, en Montevideo, proyecto de la ciudad-jardín Luro Roca (Partido de San Vicente, Provincia de Buenos Aires) y anteproyecto de Pueblo Chovet, en Santa Fe. En ellos se evidencia su gusto por el uso de amanzanamientos irregulares, zonificaciones y otras premisas del urbanismo pintoresquista que introdujo en la Argentina.

thumb|250px|left|Parque 9 de Julio en Tucumán; diseñado por Thays para los festejos del "Centenario de la Declaración de la Independencia".