«Keep It Together» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su cuarto álbum de estudio, Like a Prayer (1989). La inspiración principal provino de la relación de Madonna con su familia, a quien echaba mucho de menos tras una serie de eventos negativos en su vida profesional y personal, como las reseñas desfavorables de sus últimas películas y su divorcio con el actor Sean Penn. Las compañías discográficas Sire y Warner Bros. Records la publicaron como el sexto y último sencillo del disco el 30 de enero de 1990, aunque el lanzamiento se limitó únicamente a los Estados Unidos, Canadá y Japón donde fue el quinto sencillo, dado que el anterior —«Dear Jessie»— no estuvo disponible en dichos países. Mientras tanto, en Australia, el tema salió a la venta en marzo de ese año como un doble lado A junto con «Vogue», de la banda sonora I'm Breathless.

Compuesta y producida por Madonna y Stephen Bray, «Keep It Together» es una canción de tempo medio perteneciente a los géneros pop y funk, aunque también contiene influencias del R&B de los años 1970. Rinde homenaje a la obra de la banda estadounidense Sly & the Family Stone y evoca principalmente a «Family Affair» (1971). La letra, objeto de diversas opiniones y observaciones, se considera una oda a los valores y la solidaridad familiar y trata sobre la importancia de la familia y mantenerse fiel a las raíces. En términos generales, obtuvo reseñas favorables de críticos y periodistas musicales, quienes elogiaron la naturaleza funk y el sonido «alegre» de la canción, así como su letra. Además, notaron similitudes con la música de Sly & the Family Stone y con el tema «We Are Family» (1979) de la banda femenina Sister Sledge.

Desde el punto de vista comercial, ocupó la primera posición en Australia junto con «Vogue» y alcanzó el octavo lugar en las listas RPM Top 100 Singles de Canadá y Billboard Hot 100 de los Estados Unidos; en este último país, Madonna superó el récord de Aretha Franklin y se convirtió en la artista femenina con la mayor cantidad de sencillos ubicados entre los diez primeros lugares. Asimismo, llegó a lo más alto en los conteos Dance Club Songs y Dance Singles Sales y obtuvo un disco de oro por la Recording Industry Association of America (RIAA) por la venta de medio millón de copias en el país.

La artista interpretó «Keep It Together» en su tercera gira musical Blond Ambition World Tour de 1990, donde era la última canción del repertorio. La actuación iniciaba con una introducción de «Family Affair» de Sly & the Family Stone y la puesta en escena estaba inspirada en la película La naranja mecánica (1971) de Stanley Kubrick. Tanto la cantante como sus bailarines lucían un conjunto completamente negro y ejecutaban una coreografía con sillas similar al de Liza Minnelli en el filme Cabaret (1972).

Antecedentes Cuando Madonna empezó a trabajar en su cuarto álbum de estudio, Like a Prayer, se encontraba en un estado muy emocional a raíz de varios problemas profesionales y personales, como las reseñas desfavorables de sus últimas películas Shanghai Surprise (1986) y Who's That Girl (1987), su divorcio con el actor Sean Penn y el hecho de haber cumplido treinta años, la misma edad que tenía su madre cuando falleció. Sumado a ello, la educación católica que recibió de joven también influyó en su estado de ánimo y en las canciones del disco; explicó: «Una vez que eres católico, siempre lo serás, en términos de tus sentimientos sobre la culpa, el remordimiento, si has pecado o no. A veces me siento atormentada por la culpa cuando no necesito estarlo, y eso, para mí, me queda de mi educación católica». Aislada por la fama y afectada por el fracaso de su matrimonio, buscó estabilidad en su familia, a quien echaba de menos, y sintió la necesidad de restablecer lazos que habían permanecido «tensos» y «distantes». En diálogo con Becky Johnson para la edición de mayo de 1989 de la revista Interview, confesó que el catolicismo también le había enseñado «un gran sentido de la familia y la unidad y, aunque he pasado periodos en los que no quería volver a ver a mi familia, son muy importantes para mí». En la misma entrevista, profundizó:

Madonna sabía que su nuevo álbum debía ser diferente, por lo que, con ese fin, reveló un lado «más oscuro y espiritual» y comenzó a desarrollar temas que hasta entonces habían sido meditaciones personales que nunca había compartido con el público de manera tan abierta y directa, como la relación problemática con Penn, la muerte de su madre, la relación con su familia y su fe en Dios. Al respecto, reveló que en el pasado había escrito canciones «que revelaban [mi yo interior], pero sentí que eran demasiado honestas o muy aterradoras y decidí no grabarlas. Ahora parecía el momento adecuado, porque esto era lo que salía de mí».

Desarrollo y grabación thumb|upright|El cantante Prince tocó la guitarra en «Keep It Together», aunque no fue acreditado Madonna trabajó con los productores Patrick Leonard y Stephen Bray, sus principales colaboradores creativos, con quienes ya había colaborado en True Blue y la banda sonora de Who's That Girl. Bray componía la melodía de un verso o el estribillo y Madonna se encargaba de escribir la letra; luego ambos agregaban el puente y ella intervenía en los últimos retoques. Durante las sesiones de composición, ambos crearon cuatro canciones en total, «Keep It Together», «Express Yourself», «First Is a Kiss» y «Love Attack», aunque estas dos últimas al final no se incluyeron en el disco, ya que no se ajustaban al ambiente «confesional» del resto del material y Madonna sentía que no eran lo suficientemente «reales» en ese momento.

«Keep It Together» supuso la última colaboración de la cantante con Bray. Aunque el sonido es «alegre», la letra profundizaba la tensión que existía en cuanto a la rivalidad entre los hermanos de Madonna, quienes, por mucho tiempo, habían mantenido una relación «tumultuosa» con ella. En este sentido, la mayor tensión en la familia se debía, principalmente, a su propia notoriedad y su «deseo de ser especial», aunado a su «insistencia por revelar secretos familiares para consumo público», según el biógrafo Christopher Andersen. Al respecto, Bray declaró que ella trataba de «relucir algunas de las complicaciones sobre la familia y su éxito».

Junto con el resto de las canciones de Like a Prayer, la grabación de «Keep It Together» tuvo lugar entre septiembre de 1988 a enero de 1989 en los estudios Johnny Yuma de Burbank (California). Bajo la producción de Madonna y Bray, la ingeniería y mezcla estuvieron a cargo de Bill Bottrell en los estudios Smoke Tree de Chatsworth y Bob Ludwig fue el responsable de la masterización en Masterdisk (Nueva York). En una entrevista con Paul Zollo en 1989, Madonna reveló que el músico estadounidense Prince tocó la guitarra en «Keep It Together», aunque no fue acreditado en las notas del álbum. Bray se mostró entusiasmado por trabajar con los sonidos de guitarra de Prince, quien también tocó dicho instrumento en las canciones «Like a Prayer» y «Act of Contrition» e interpretó un dúo con Madonna en «Love Song».

Composición Música thumb|izquierda|«Keep It Together» rinde homenaje a la banda estadounidense Sly & the Family Stone y evoca principalmente a la canción «Family Affair» (1971)

«Keep It Together» es una canción de tempo medio perteneciente a los géneros pop y funk, aunque también contiene influencias del R&B de los años 1970. Stephen Thomas Erlewine de AllMusic la caracterizó como una pista deep funk, mientras que el escritor Frank Lloyd sintió que era más un «himno soul de principios de los setenta». No tan distante, Alex Henderson de Black Radio Exclusive comentó que se trataba de un número R&B-pop bailable en la misma vena de «Into the Groove» (1985) y «Causing a Commotion» (1987). Por el contrario, la revista Music & Media la describió como una canción dance «modesta», y a Chris Gerard de Metro Weekly le pareció un tema de dance pop «sincero». Rinde homenaje a la banda estadounidense Sly & the Family Stone y evoca especialmente a «Family Affair» (1971). Presenta muchas armonías y un groove clásico con influencias de la música go-go, un subgénero del funk. Además, marcó la primera vez que el sonido de discoteca de 1983, año de publicación del primer álbum de Madonna, «aflora realmente» en Like a Prayer.

A lo largo de la canción, su voz presenta «mucho espacio para respirar» a través de la incorporación de «amplios» arreglos de sintetizador. Inicia con el sonido de un slap de bajo junto con bajos de sintetizador secuenciados y un sintetizador wah-wah que recuerda a Sly & the Family Stone, especialmente al tema «Family Affair». En todo el estribillo se aprecian voces multipista y, hacia el final, hay una mezcla «efectiva» en la que el sonido de la percusión empieza a disminuir. Michael Schuh, de la revista en línea alemana laut.de, señaló que el sonido funk hacia el final lo convertía en una secuela de «Express Yoruself» con Prince en la guitarra. Rikky Rooksby, autor de The Complete Guide to the Music of Madonna (2004), sugirió que, en su lugar, la canción podría haberse grabado con una batería en vivo y una conga.

Letra Considerada una oda a los valores y la solidaridad familiar, la letra trata sobre la importancia de la familia y mantenerse fiel a las raíces. En la canción, Madonna celebra a sus hermanos y afirma la necesidad de los lazos familiares; en este sentido, «ofrece una rama de olivo» a su padre y a sus hermanos distanciados y declara que la «sangre es más espesa que cualquier otra circunstancia» (cause blood is thicker than any other circumstance). Madonna respondió que «la familia lo es todo. La familia es lo primero. No es lo que esperaba que fuera, pero nunca nada lo es». El narrador rompe relaciones con la familia y escapa a la gran ciudad, donde descubre que las cosas no resultan tan bien, por lo que se da cuenta de que su familia «es de oro» (don't forget that your family is gold) y que «el hogar es donde debe estar el corazón» (home is what the heart should be). En el puente, cuando recita I wouldn’t change it for another chance («no lo cambiaría por ninguna otra oportunidad»), hace explícito que crecer en esos suburbios de clase media «no puede haber sido siempre tan horrible». Rooksby señaló que se «hace literal» el cliché de «hermanos y hermanas» presente en canciones de música soul.