El Partido Socialista Obrero Español de la Comunidad de Madrid (PSOE-M o PSM) es la federación del Partido Socialista Obrero Español en la Comunidad de Madrid, constituida en 1879 y renombrada con su actual denominación en 2015.

La organización traza sus orígenes en 1879 con la fundación de la Agrupación Socialista Madrileña (ASM), el núcleo originario del PSOE. Las entidades sucesoras a esta fueron la Federación Socialista Madrileña (FSM; 1977-2004) y el Partido Socialista de Madrid-PSOE (PSM-PSOE; 2004-2015), que con la celebración de un congreso extraordinario en julio de 2015 dio paso a la actual denominación de Partido Socialista Obrero Español de la Comunidad de Madrid (PSOE-M). Su organización juvenil son las Juventudes Socialistas de Madrid. Se trata de la cuarta federación en importancia numérica de militantes del PSOE, con afiliados.

Historia Agrupación Socialista Madrileña (1879-1977) thumb|left|Pablo Iglesias, fundador de la Agrupación Socialista Madrileña. Fundado el 2 de mayo de 1879 con el nombre de Agrupación Socialista Madrileña por Pablo Iglesias y otros socialistas internacionalistas en Madrid en tiempos de la I Internacional, fue la primera sección socialista-marxista en España y el núcleo originario del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

A la agrupación pertenecieron históricos militantes socialistas como Francisco Largo Caballero, Julián Besteiro e Indalecio Prieto.

Federación Socialista Madrileña (1977-2004) El 6 de febrero de 1977 la Agrupación Socialista Madrileña pasó a denominarse «Federación Socialista Madrileña» (FSM). Inmersos en la transición democrática española, en marzo se celebró el I Congreso Regional presidido por Gregorio Peces Barba. En este Ier Congreso se aprobó una declaración en la que se manifestó que la línea política de la Federación era la aprobada en el XXVIII Congreso del PSOE, celebrado en noviembre de 1976.

El 15 de mayo de 1977 se celebró el II Congreso para la Unificación Socialista de Madrid. Tras un año de conversaciones se acordó la unificación de Convergencia Socialista de Madrid —integrada en la Federación de Partidos Socialistas— y la FSM. Se incorporaron así a la FSM nombres como el de Enrique Barón, Joaquín Leguina, Juan Barranco, José Barrionuevo, Miguel Ángel Fernández Ordóñez o Emilio Lamo de Espinosa.

En junio de 1977, después de que el PSOE se convirtiera en la segunda fuerza política en Madrid en las elecciones generales, se incorporaron al partido militantes del PSOE (Sector Histórico), encabezados por José Prat.

En enero de 1978 Alonso Puerta fue reelegido secretario general de la Federación Socialista Madrileña frente a su rival Francisco Bustelo y José Prat fue elegido frente a Sócrates Gómez, una dirección considerada por algunos medios de comunicación como «moderada y continuista». Entre las principales consecuencias políticas de este congreso, señaló el diario El País en su momento, «cabe constatar que han sido barridos los miembros del antiguo sector histórico del partido que más trabajaron por la unidad socialista —Sócrates Gómez, Manuel Turrión—; hay un considerable avance del grupo procedente de Convergencia Socialista —Juan Barranco, Joaquín Leguina, Agapito Ramos—; pasan a puestos dirigentes los dos primeros, y al comité federal el último, se ha constatado el escaso apoyo que parece tener Pablo Castellano, que no pudo ni siquiera presidir el congreso y ha quedado en situación un tanto desairada el candidato derrotado a la secretaría general, Francisco Bustelo».

thumb|left|upright=1.2|Enrique Tierno Galván en 1978 En mayo de 1978, tras un año de conversaciones, la federación madrileña del Partido Socialista Popular (PSP) liderado por Enrique Tierno Galván y la FSM proclamaron la unidad orgánica de ambas federaciones. Con las fusiones se reconstruyó un socialismo madrileño fuerte, con peso político en el interior del partido y con mayor reflejo en la sociedad.

En las elecciones municipales de abril de 1979 en Madrid, Enrique Tierno Galván fue cabeza de lista del PSOE al Ayuntamiento de Madrid. No fue la del PSOE la candidatura más votada pero el apoyo a Tierno del Partido Comunista de España (PCE) en la investidura le permitió convertirse en el primer alcalde democrático de Madrid tras la muerte de Franco.

En 1979 la FSM vivió su primera crisis tras la llegada de la democracia en España que se saldó con la salida del secretario general Alonso Puerta en diciembre. El motivo de la caída de Puerta fue la denuncia de unos presuntos sobornos dentro del grupo municipal del Ayuntamiento de Madrid. El caso acabó con su expulsión del partido. Le sustituyó al frente de la Federación Socialista Madrileña otro concejal del Ayuntamiento de Madrid, Joaquín Leguina líder de la llamada «lista moderada».

En diciembre de 1981 se celebró el III Congreso de la FSM en el que José Acosta, considerado un hombre de confianza del vicesecretario General del PSOE Alfonso Guerra fue elegido presidente y Joaquín Leguina, secretario general. Sus candidaturas obtuvieron el 71 % de los votos frente al 25 % obtenido por el sector marxista de Izquierda Socialista de Manuel de la Rocha y Luis Gómez Llorente y el 5 % obtenido por Carlos Revilla, antiguo colaborador de Alonso Puerta. Poco después Revilla abandonó el PSOE para acercarse al Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez.

thumb|right|upright=1.2|Joaquín Leguina recibido por Felipe González en 1991. En mayo de 1983 se celebraron las primeras elecciones a la Asamblea de Madrid en las que la candidatura del PSOE obtuvo mayoría absoluta; siendo a continuación investido Joaquín Leguina como primer presidente de la Comunidad de Madrid. De forma similar en las elecciones municipales de 1983 en Madrid la candidatura liderada por Enrique Tierno Galván obtuvo una mayoría absoluta que supuso a la postre su reinvestidura como alcalde de la capital.

En marzo de 1985 se celebró el IV Congreso. José Acosta fue reelegido presidente y Joaquín Leguina secretario general de la FSM.

El PSOE ganó las siguientes elecciones autonómicas y municipales (junio de 1987), pero en mayo de 1989 perdió la alcaldía de Madrid cuando prosperó una moción de censura presentada contra Juan Barranco, que gobernaba el Ayuntamiento desde el fallecimiento en enero de 1986 de Tierno Galván.

En 1987, tras la huelga general, se produjo una dura confrontación ente el conocido como «clan de Chamartín» —próximos a Leguina, seguidores de Josep Borrell y una parte de Izquierda Socialista— y el acostismo —y a nivel federal con Alfonso Guerra—. Leguina secundó la protesta y ese apoyo constituyó «el punto de no retorno en su enfrentamiento con Guerra» según un exdirigente madrileño.

Del 22 al 24 de abril de 1988 se celebró el V Congreso; Joaquín Leguina fue reelegido secretario general con el 99 % de los votos encabezando una lista integradora de todas las tendencias y José Acosta fue reelegido presidente.

El VI Congreso se celebró del 1 al 3 de febrero de 1991 en medio de una crisis abierta a raíz del enfrentamiento entre los acostistas (guerristas) y los seguidores de Joaquín Leguina (renovadores) en relación con el modelo de partido a seguir. Cinco días antes del Congreso regional Joaquín Leguina y Teófilo Serrano anunciaron un acuerdo por el que José Acosta sería presidente de la FSM; Teófilo Serrano, secretario general; Joaquín Leguina, candidato a la presidencia de la Comunidad; y Juan Barranco, candidato al ayuntamiento de la capital en las elecciones del 26 de mayo. La nueva ejecutiva fue aprobada con el 99,72 por ciento de los votos. Joaquín Leguina, que desde hacía doce años ocupaba la secretaría general, fue elegido secretario ejecutivo de la Comisión Ejecutiva regional.

En mayo de 1991 Joaquín Leguina fue reinvestido presidente de la Comunidad de Madrid con los votos de Izquierda Unida —13 escaños que se sumaron a los 41 del PSOE— frente a los 47 escaños del PP.

Del 28 al 30 de enero de 1994 se celebró un Congreso Extraordinario para elegir a sus representantes en el XXXIII congreso federal del PSOE. Se produjeron enfrentamientos entre los guerristas y renovadores, que no llegaron a un acuerdo para presentar una lista de consenso. Los guerristas no aceptan a Leguina como cabeza de delegación y los renovadores no están de acuerdo con que Juan Barranco, propuesto por el sector afín a Alfonso Guerra, ocupe el primer puesto en una lista de integración. Los renovadores, encabezados por Leguina, obtienen 274 votos frente a los guerristas de Juan Barranco (259). Leguina considera que se pone fin a lo que denomina «la época del tresillo y de la mesa camilla», en la que él, Juan Barranco y José Acosta aparecían en todos los congresos de la FSM.

thumb|right|upright=1.2|Rafael Simancas en 2012 durante la clausura del XXXVIII Congreso del PSOE Del 6 al 8 de mayo de 1994 se celebró el VII Congreso con un acuerdo global que permitió a todos los sectores del socialismo madrileño (renovadores, guerristas, Izquierda Socialista y Renovadores por la base) formar parte de la dirección que obtuvo el respaldo del 86,4 % de delegados. El acuerdo llegó pese a que a los renovadores les surgió competencia interna en los Renovadores por la base, que serían fundamentales más adelante para impulsar a José Luis Rodríguez Zapatero y protagonizaron la traición a Rafael Simancas. Jaime Lissavetzky, candidato de Leguina, fue elegido secretario general, mientras que Acosta repitió en la presidencia. En la nueva dirección se integraron como vocales, entre otros dirigentes, Joaquín Leguina y Juan Barranco, quienes también fueron elegidos representantes de la FSM en el Comité Federal del PSOE. El Congreso aprobó también una resolución política en la que se acordó la redacción de una propuesta de código ético que deberían asumir todos los cargos públicos de la comunidad autónoma.

En la siguiente convocatoria electoral autonómica en 1995 el PP obtuvo mayoría absoluta y Leguina salió del gobierno regional.

En el VIII Congreso, celebrado del 24 al 26 de octubre de 1997, no hubo acuerdo entre guerristas y renovadores y se presentaron dos listas: una liderada por Lissavetzky —apoyada fundamentalmente por los renovadores— para la secretaría general y Cristina Alberdi para asumir la presidencia y otra compuesta por Acosta para la secretaría general y Barranco para la presidencia de la federación. Lissavetzky consiguió revalidar el cargo con el 56,21 % venciendo al guerrismo madrileño que logró el 43,12 %.

El IX Congreso se celebró del 24 al 26 de noviembre de 2000. De nuevo se presentaron dos candidaturas para la Secretaría General: una encabezada por José Antonio Díaz, apoyado por la dirección federal y por los Renovadores por la base, y otra liderada por Rafael Simancas, adscrito al sector guerrista. José Acosta, que en principio presentó su candidatura a la secretaría general, finalmente la retiró en favor del concejal madrileño Rafael Simancas que fue elegido con el 57,6 por ciento de los votos, mientras la lista de José Antonio Díaz obtuvo un 42,3 por ciento de apoyos. Simancas propuso un equipo de integración en la nueva Ejecutiva, que incluyó a Pedro Sabando como presidente y a José Antonio Díez como vicesecretario general. La nueva Ejecutiva se aprobó con el 50,4 por ciento de los votos y quedó compuesta por un 75 por ciento de representación para la lista vencedora y un 25 por ciento para los Renovadores por la base que formaban la candidatura de Díaz.

En 2002 José Luis Rodríguez Zapatero, todavía en la oposición, apostó por Trinidad Jiménez para la Alcaldía de Madrid. El entonces presidente de la FSM Pedro Sabando mostró su oposición.

Caso Tamayo y Sáez