El mango (llamado mangó en Puerto Rico, mangüeña en Guinea Ecuatorial, y mangá en Filipinas) es el nombre de la fruta de varias especies de árboles del género Mangifera, especialmente de Mangifera indica, y sus numerosos cultivares.
Según investigaciones, se cree que los encargados de introducir esta fruta en tierras americanas, fueron los portugueses, concretamente en Brasil desde donde fue extendiéndose por todo el continente americano.
Descripción
El mango de la especie Mangifera indica es una fruta jugosa (más específicamente una drupa) y tiene numerosas variedades con formas, tamaños, colores, texturas y sabores muy variables. Es redondo a oblongo y puede tener pesos de menos de 50 g a más de 2 kg. Consta de una cáscara, una pulpa comestible (el mesocarpio) y un endocarpio duro que contiene una semilla. Durante el desarrollo del fruto, la cáscara es de un color verde oscuro, que cambia a tonos verdes claros, amarillos, de color naranja, rojos o de color borra de vino al madurar el fruto. Según la variedad, la pulpa del mango maduro es dulce, de textura suave o fibrosa y de color naranja o amarillo. La variedad llamada mango de hilacha es la que mayor cantidad de fibra contiene. Esta fruta contiene ácido glutámico, cuya función es estimular la memoria y mantener las células activas, de igual manera tonifica el corazón, elimina las toxinas, fortalece el tejido y previene el envejecimiento prematuro. Además, es una fruta beneficiosa para el hígado y mejora la digestión.
Cuando no ha madurado completamente, es de sabor medianamente dulce. Cuando aún está verde, su cáscara es de dicho color y su pulpa es de color amarillo verdoso muy pálido, consistencia dura y sabor dulce astringente.
También el sabor es muy diferente entre una variedad y otra.
Además del hombre, también algunas especies de insectos, pájaros, murciélagos y otros mamíferos comen mangos. miniaturadeimagen|Mango (Fruta)
Variedades
«Hay más de mil variedades del mango alrededor del mundo, con India teniendo el mayor número (más de quinientas nombradas). Las industrias comerciales del mundo se basan en un puñado de variedades mejoradas complementadas con variedades locales menos aptas para la exportación.»
Algunas variedades del mango: Mango de hilacha: Se caracteriza por tener una pulpa muy fibrosa como hilos. Mango de jardín o mango criollo: Se caracteriza por su pequeño tamaño, similar al de un huevo. Mango boca'o: De pequeño tamaño. Mango injerto: De piel rojiza al madurar, pulpa firme y un sabor muy dulce con un levísimo toque agrio. Manga: Se caracteriza por su considerable tamaño. Mango Tommy: Más resistente a manipulación y transporte, mayor resistencia a degradación. Mango chancleta: de forma alargada. Mango manzano: Por su color rojizo y su forma, recuerda a una manzana. Mango de azúcar: de piel amarga, pulpa firme y sabor muy dulce; muy popular en la elaboración de jugos.
Más variedades: Rojas: Tommy Atkins, Haden, Irwin Red, Zill, Sunset Adams Verdes: Kent, Carrie, Amalie Amarillas: Ataulfo, Manila Super Otras: Criolla, Edward, Van Dike
La variedad del mango que crece espontáneamente en la zona intertropical americana (introducida a fines del siglo XVIII en el Brasil por los portugueses) es de color amarillo, más pequeña que las variedades de injerto, de sabor exquisito y muy dulce, tanto el mango bocao como el de hilacha.
Una variedad de mango de gran tamaño tiene un sabor y olor similares al del melocotón en almíbar, aunque con una textura menos hidratada (mango melocotón).
Distribución
De origen asiático (India, Birmania y las islas Andamán), Mangifera indica crece espontáneamente en la zona intertropical en altitudes de 0 a aproximadamente 900 , o 1200 La mayoría de las variedades de mango destinadas al comercio se cultivan debajo de los 600
Crece por ejemplo en Colombia (más específicamente en la selva baja) así como en el departamento del Magdalena (región Caribe), en Pica (Chile), en Ucayali (Perú), en grandes cantidades y variedades en el centro oriente de Venezuela, así como en Paraguay y en el nordeste argentino, lugares donde es un árbol frutal muy común de ver en la calle. Debido a su gran sabor y variedad de preparación, en los últimos siglos se ha expandido por el mundo tropical. Fue introducido por la España imperial en el siglo XVII a México desde Filipinas y en el siglo XVI a Brasil por los portugueses.
Cultivo
Exigencias de la planta
Una temperatura media anual de 24 a 27 °C es óptima para la planta. Temperaturas de 0 °C o más bajas dañan los árboles maduros y matan los jóvenes. Durante la floración la planta requiere temperaturas de al menos 10 °C y durante la polinización, de al menos 15 °C. Vientos superiores a los 10 km/h arrancan las flores y frutos pequeños del árbol. Necesita abundante luz solar y requiere una época seca algunos meses antes de que aparezcan las flores hasta que se desarrollan las frutas y una época lluviosa a continuación. La planta tolera cantidades de lluvia de entre 400 y 3600 mm al año y puede sobrevivir períodos secos de hasta ocho meses. Si el período seco coincide con el desarrollo de las frutas, se perderá gran cantidad de ellas. La humedad relativa ideal se encuentra entre los 40 y 60 %. El suelo debe ser bien drenado. Son aptos para el cultivo del mango suelos limosos con humus, suelos arenosos ligeramente ácidos y suelos alcalinos que han sido tratados con fertilizantes. El pH ideal del suelo es de 5,5 a 7,5, mientras que suelos más ácidos causan un crecimiento retardado. La planta es polinizada por el viento y diferentes insectos, como moscas, abejas, hormigas o avispas, con las moscas siendo los más importantes.
Propagación
Se puede propagar el árbol mediante semillas o asexualmente mediante el injerto.
Las semillas del mango pueden ser monoembriónicas o poliembriónicas, según la variedad. Con las semillas poliembriónicas (igual que por la propagación asexual) se pueden obtener plantas con las mismas características que la planta madre. De las semillas poliembriónicas se pueden obtener entre tres a diez plantas de semillero, la mayoría de ellas idénticas a la planta madre, sin embargo de cada semilla poliembriónica germinará al menos una planta genéticamente distinta de la planta madre. De las semillas monoembriónicas solo germinará una planta, que siempre es genéticamente distinta de las plantas madres. Por eso, para las variedades monoembriónicas del mango se emplea el injerto para propagarlas.
La propagación mediante injerto
Muchas de las mejores variedades comerciales de mango son monoembriónicas y se propagan mediante el injerto. Para eso se injerta la variedad con las frutas deseadas en un tallo con raíces de otra variedad. La parte injertada de la planta será genéticamente idéntica a la planta de la que se la ha cortado. Generalmente el injerto se realiza cuando las plantas aún se encuentran en un recipiente con tierra y aún no se han trasplantado al campo del cultivo.
El mejor momento de realizar el injerto es cuando durante la noche las temperaturas son de entre los 18 y 21 °C, y el lugar ideal para guardar las plantas recientemente injertadas tiene una sombra de más de un 50 %. Se corta un extremo de un renuevo con un brote final justo antes de abrirse y con el mismo diámetro que el tallo al que se quiere injertar el renuevo. El renuevo cortado debe tener una longitud de unos 100 a 200 mm. Normalmente el renuevo injertado empezará a crecer después de diez a catorce días.
Después de uno a dos años normalmente se ha formado una conexión dura y el árbol injertado tiene una altura de unos 60 a 120 cm. Entonces puede ser trasplantado al campo del cultivo. Al menos una semana antes de hacerlo se lo pone en un lugar con luz directa del sol para acostumbrarlo a la luz plena.
La propagación por semillas
A ser posible se seleccionan semillas de mangos grandes porque generalmente generarán plantas de semillero más fuertes. Además las frutas han de ser maduras sin que hayan empezado a pudrirse. Un mango cuya semilla se usa para la propagación no se debería refrigerar para no disminuir su capacidad de germinar. Se quita la pulpa para liberar el endocarpio (la envoltura dura alrededor de la semilla) y se lo deja secar. Después del secado se quita el endocarpio. Es importante no dañar la semilla al hacerlo. El endocarpio con la semilla se puede guardar dos o tres semanas después de la cosecha de la fruta (después de ese periodo la semilla ya no germinará), pero cuando se ha liberado la semilla del endocarpio hay que plantarla inmediatamente o ponerla en agua durante no más de 24 horas antes de plantar. Después de unos días de almacenamiento, la semilla liberada del endocarpio perderá gran parte de su capacidad de germinar.
La semilla se siembra en un recipiente a una profundidad de 2 cm. Para plantas monoembriónicas se usa tierra suelta u otro medio suelto para plantar. Para plantas polyembriónicas se usa arena. De las varias plantas germinadas de una semilla polyembriónica se escogen solamente las tres o cuatro más fuertes para continuar el cultivo. De este modo también se evita escoger la planta genéticamente distinta que germina junta con las plantas genéticamente idénticas de una semilla polyembriónica.
Para las plantas de semillero se escoge un lugar con un 50 a 80 % de sombra, pero no bajo árboles de mango para evitar una infección con hongos. Al menos una semana antes de plantarlas a su lugar final, se las pone en un lugar con luz directa del sol para acostumbrarlas a la luz plena. Cuando la planta tiene el tamaño suficiente (un metro de altura, un tallo de 15 mm de diámetro y una edad de alrededor de doce meses) se la trasplanta al campo de cultivo en un hueco con tierra superficial y cal.
Cuidado de la planta
La poda de formación empieza cuando el injerto alcanza un metro de altura, cortando la yema terminal y permitiendo el desarrollo de ramas primarias, las que se deja crecer hasta que tengan 60 cm, luego se las poda, con las secundarias se hace lo mismo, las ramas terciarias se las deja desarrollar libremente. Es necesaria la eliminación de ramas entrecruzadas o muy tupidas al centro, y de ramas bajas. Después de la cosecha se deben podar ramitas rotas o rajadas, los cortes luego de la poda se cubren con un cubrecortes.
Inmediatamente de trasplantados los mangos, es muy conveniente añadir agua suplementaria si el tiempo es muy seco, es recomendable regar durante los tres primeros años en la estación seca ya que de no hacerlo se retrasa el crecimiento de la planta. Una vez que el mango ha entrado en producción, el riego es beneficioso cuando las frutas han cuajado.
Se aplican fertilizantes según el tipo del suelo y el estado de las plantas. Frecuentemente se aplica paclobutrazol y nitrato de potasio (KNO3) para aumentar la cantidad de flores en el árbol.
Plagas y enfermedades
Son plagas del mango entre otras: La mosca de la fruta (Anastrepha oblicua y Anastrepha serpentina). La escama del mango (Milviscutulus mangiferae o Coccus mangiferae [son sinónimos]). La escama acorazada (Aspidiotus palmae). La escama cerosa (Vinsonia stellifera). Nemátodos del suelo del género Aphelenchus. El nemátodo lesionador (nemátodos del género Pratylenchus).
Son enfermedades del mango entre otras: Antracnosis, causada por Colletotrichum gloesporoides. Mancha blanca de las hojas, causada por Pestalotiopsis mangiferae. Roña causada por Elsinoë mangiferae. Oídio del mango / cenicilla del mango / mildiu polvoso / mildiu pulverulento causado por Oidium mangiferae. Mal rosado causado por Corticium salmonicolor. Pudriciones causadas por hongos de los géneros Diplodia, Gloesporium y Botrydiplodia y de la especie Phomopsis mangiferae. Moho causado por hongos del género Fusarium. Pudrición de almacenamiento causada por bacterias del género Erwinia. Carencia de micronutrientes.
Cosecha miniaturadeimagen|Mangos en el Corregimiento de Peña Negra, Cachipay, Cundinamarca, Colombia.