thumb|300px|Algunos compases comunes. El compás es la entidad métrica musical compuesta por varias unidades de tiempo (figuras musicales) que se organizan en grupos, en los que se da una contraposición entre partes acentuadas y átonas. El compás utiliza un símbolo de compás, que es una convención de notación occidental para especificar el contenido de cada compás entre dos barras musicales.

Los compases se pueden clasificar atendiendo a diferentes criterios. En función del número de tiempos que los forman surgen los compases binarios, ternarios y cuaternarios. Por otra parte, en función de la subdivisión binaria o ternaria de cada pulso aparecen los compases simples (o compases de subdivisión binaria) en contraposición a los compases compuestos (o compases de subdivisión ternaria).

La representación gráfica del compás se hace mediante la cifra indicadora de compás, que es una convención que se emplea en la notación musical occidental para especificar cuántos pulsos hay en cada compás y qué figura musical define un pulso. En las partituras los compases se sitúan al principio del pentagrama de la obra, o bien tras una doble barra que indica un cambio de compás. La división en compases se representa mediante unas líneas verticales, llamadas líneas divisorias o barras de compás, que se colocan perpendicularmente a las líneas del pentagrama.

Historia

Franco de Colonia (1215-1270), perteneciente a la Escuela de Notre Dame, impulsó el concepto de métrica o medida de la música, paso previo elemental para poder constituir una agrupación de tiempo mayor, es decir, el compás. En un primer momento no se le daba tanta importancia, pero cuando la música se fue haciendo más compleja, cuando la polifonía y la música instrumental fue desarrollándose, se vio la necesidad de medir el tiempo en las obras musicales. El mayor desarrollo fue en el , en Francia, en lo que se llamó ars nova.

En los comienzos de la notación musical, el tiempo se medía con proporciones, la semibreve medía la mitad de la breve, y así sucesivamente. La proporción entre los distintos valores, no era siempre la misma, sino que esta cambiaba dependiendo de la obra. Para indicar cuál era esa proporción entre notas, se empezaron a usar una serie de símbolos que se colocaban al inicio del pentagrama, para que los músicos pudieran interpretar correctamente la obra. El tempus era la relación entre la breve y la semibreve. Por su parte, la prolatio, la relación entre la semibreve y la mínima. Las cuatro combinaciones posibles de tempus y de prolatio se podían señalar por una serie de signos mensurales al principio de una composición: un círculo para el tempus perfectum, un semicírculo para el tempus imperfectum, cada uno de ellos combinado con un punto para el prolatio maior o sin punto para el prolatio minor.

SignoNombreSignificado 30px|center Tempus perfectum prolatio maior Un círculo con un punto en el interior significaba que una semibreve era igual a tres mínimas, dando lugar a un compás de tres tiempos con subdivisión ternaria, equivalente al actual . 30px|center Tempus perfectum prolatio minor Un círculo significaba que una breve era igual a tres semibreves, dando lugar a un compás de tres tiempos con subdivisión binaria, equivalente al actual . 30px|center Tempus imperfectum prolatio maior Medio círculo con un punto en el interior significaba que una semibreve era igual a tres mínimas, dando lugar a un compás de dos tiempos con subdivisión ternaria, equivalente al actual . 30px|center Tempus imperfectum prolatio minor Medio círculo significaba que una breve era igual a dos semibreves, dando lugar a un compás de dos tiempos con subdivisión binaria, equivalente al actual .

thumb|200px|Mano guidoniana (manuscrito de Mantua, ); las líneas verticales no eran barras de compás: no se usaban para diferenciar compases.

La referencia a la perfección en los términos perfectum e imperfectum se debe a la relación entre la música y la religión, consideraban que todo lo relacionado con el número tres representaba a la Santísima Trinidad. En la notación musical moderna se sigue manteniendo la C para representar el compás de , y hasta mediados del se denominaba «compasillo».

El concepto de compás como espacio de tiempo se comenzó a establecer durante el . Sin embargo, el sistema de líneas divisorias para delimitarlo gráficamente no se utilizó hasta el y su uso no fue regular hasta el . El primer caso que se conoce es en el año 1536, cuando Sebald Heynen la nombra en su tratado de música De arte canendi. Hasta entonces, las líneas divisorias no delimitaban compases, sino que indicaban diferencias entre lo que iba delante o después de ellos, pero no marcaban ninguna regularidad. En un principio no fue regularmente utilizado en música, y cuando se estableció definitivamente fue por la acción del barroco del centro de Europa.

Varios tipos de ejemplos Son los binarios, ternarios, cuaternarios e irregulares. La combinación de dos sistemas métricos básicos, binario y ternario, da como resultado diversos tipos de compases. El compás se divide en partes llamadas tiempos o pulsos y existen varios tipos de compás en función del número de tiempos. La métrica binaria, que da lugar al compás binario de dos tiempos, se basa en una alternancia de pulsos fuertes o acentuados y pulsos débiles o átonos, en la cual uno de cada dos pulsos es fuerte. La métrica ternaria, que da lugar al compás ternario de tres tiempos, consiste en una sucesión regular de un pulso fuerte o acentuado y dos débiles o átonos. En algunos casos y en ciertos estilos o tipos de música se considera que la segunda de las dos pulsaciones átonas es algo más fuerte que la primera, sin alcanzar la acentuación de la primera de cada tres. La métrica cuaternaria, que da lugar al compás cuaternario de cuatro tiempos, es otro tipo de métrica que habitualmente se incluye entre las básicas, que se caracteriza porque a intervalos regulares uno de cada cuatro pulsos es fuerte. No obstante, suele considerarse que el tercer pulso también cuenta con una leve acentuación, por lo que se convierte en una sucesión fuerte - débil - medio fuerte - débil. Desde esta perspectiva el compás cuaternario se puede entender como derivado del binario, es decir, como dos compases de dos partes. La métrica irregular, da lugar al compás irregular formado por otra cantidad de tiempos.

Matemáticamente es más lógico solo considerar a aquellos compases con un número primo de tiempos, ya que no pueden formarse como un múltiplo de otro compás, más que del compás unitario. Los tiempos de un compás se articulan de manera diferente según la acentuación. En todos los tipos de compás de dos, tres o cuatro tiempos la primera parte es la parte fuerte del compás, que se llama «tierra»; mientras que los demás tiempos son débiles.

En el solfeo los compases se marcan tradicionalmente con el brazo derecho. El movimiento para efectuar la primera parte de cualquiera de los distintos tiempos de compás se denomina «dar», y para el resto de movimientos se denomina «alzar». Cuando el tempo de la obra es muy rápido, el director debe marcar los compases a un solo tiempo, llamado tactus. Se muestra marcando solo el primer pulso de cada compás («dar»), sin marcar demasiado el «alzar».

Simples y compuestos El principio métrico opera en varios niveles simultáneamente. En este sentido, los pulsos se articulan en grupos binarios o ternarios. Pero cada pulso, a su vez, puede tener subdivisiones binarias o ternarias. La división de la pulsación es un hecho rítmico que en esencia también tiene implicaciones métricas, dando lugar a varios sistemas métricos más complejos. Los términos simple y compuesto se emplean en la notación anglosajona que es aplicada en el Reino Unido, Estados Unidos y Alemania. Compás simple (o compás de subdivisión binaria), cuando cada uno de sus pulsos o tiempos se puede subdividir en mitades. Si los pulsos se subdividen en dos y se agrupan de dos en dos, originan el que es un compás binario de subdivisión binaria. Si los pulsos se subdividen en dos y se agrupan de tres en tres, originan el que es un compás ternario de subdivisión binaria.

Compás compuesto (o compás de subdivisión ternaria), cuando cada uno de sus pulsos o tiempos se puede subdividir en tercios. Si los pulsos se subdividen en tres y se agrupan de dos en dos, originan el que es un compás binario de subdivisión ternaria. Si los pulsos se subdividen en tres y se agrupan de tres en tres, originan el que es un compás ternario de subdivisión ternaria.

En el solfeo las subdivisiones no se marcan, sino solamente los pulsos o tiempos.

Compases binarios

Los compases binarios se dividen en dos tiempos. A su vez, cada uno de estos pulsos se puede subdividir en dos o en tres corcheas, dando compases de subdivisión binaria o ternaria, respectivamente. En el solfeo, los compases binarios se miden en dos tiempos: el primer tiempo con el brazo hacia abajo y el segundo tiempo con el brazo hacia arriba.

Compás binario de subdivisión binaria: 2/4

250px|thumb|Patrón rítmico de .

Compás de dos cuartos o compás de dos por cuatro. El numerador 2 indica que el compás se divide en dos partes y el denominador 4 indica por convención que en cada una de esas partes hay una negra. Por lo tanto en todo el compás entran dos negras.

Este compás aparece frecuente en formas musicales como marchas y polkas. El tango está en , a pesar de que tradicionalmente se escribe en , e incluso se le llama «el ritmo del dos por cuatro».

El compás de se utilizaba en la música medieval y renacentista. Actualmente no es tan habitual como el .

Compás binario de subdivisión ternaria: 6/8

250px|thumb|Patrón rítmico de .

Compás de seis octavos o compás de seis por ocho. El numerador 6 indica que existen 6 fracciones, y el denominador 8 quiere decir que la figura que está incluida en cada una de esas seis fracciones es ―por convención― una corchea. También por convención, este compás no se divide en tres pulsos de dos corcheas cada uno (que sería idéntico a un compás de ) sino en dos pulsos con tres corcheas cada uno. En cada tiempo entra una negra con puntillo. Se marca en dos golpes con tres subdivisiones cada uno: 1-2-3, 1-2-3.

Este compás es típico en ritmos como giga doble, tarantela, barcarola, loure, marcha, polca paraguaya, galopa, guarania, zamba, cueca, marinera peruana, chacarera, segá, Bambuco, Salegy blues y slow rock 6/8 La mayoría de las marchas militares están en , a pesar de que tradicionalmente se escriben en , al igual que el vals, que podría entenderse como un lento o un (dos pulsos de tres negras).

Compases ternarios

Los compases ternarios son los que se dividen en tres tiempos. A su vez, cada uno de estos pulsos se puede subdividir en dos o en tres corcheas, dando compases de subdivisión binaria o ternaria, respectivamente. En el solfeo, los compases ternarios se miden en tres tiempos: el primer tiempo con el brazo hacia abajo, el segundo tiempo con el brazo hacia afuera y el tercer tiempo con el brazo hacia arriba.

Compás ternario de subdivisión binaria: 3/4

250px|thumb|Patrón rítmico de .

Compás de tres cuartos o compás de tres por cuatro. El numerador 3 indica que el compás se divide en tres fracciones y el denominador 4 indica ―por convención― que en cada una de esas partes entra una negra, es decir, en todo el compás entran tres negras.

Es el único compás ternario de subdivisión binaria que se utiliza con regularidad. La mayoría de los valses están escritos en compás de , aunque algunos están en . Asimismo aparece en minuetos, scherzos, joropo, son jarocho, baladas de música country, R&B (rhythm and blues) e incluso en la música pop. En la música barroca se utilizaba el compás de (que de acuerdo con las convenciones actuales se debería escribir en , cambiando el tempo al doble de velocidad).

Compás ternario de subdivisión ternaria: 9/8

250px|thumb|Patrón rítmico de .