José Bernardo de Tagle y Portocarrero (Lima, 21 de marzo de 1779-Callao, 26 de septiembre de 1825), nobiliariamente IV marqués de Torre Tagle, más conocido como Torre Tagle, fue un militar y político peruano, que ejerció el gobierno de la República del Perú en cuatro períodos, entre 1822 y 1824. Fue el segundo presidente del Perú.

Desde muy joven se involucró en los círculos que conspiraban a favor de la Independencia, pese a pertenecer a la nobleza criolla. Fue alcalde de Lima de 1811 a 1812. Viajó a España, y al volver, fue nombrado por el virrey Joaquín de la Pezuela como Intendente de Trujillo, donde se sumó abiertamente a la causa patriota, proclamando la Independencia de Trujillo el 29 de diciembre de 1820 en la ciudad norteña. Establecido el gobierno del Protectorado encabezado por el Libertador José de San Martín, se le encomendaron diversas funciones militares y administrativas. En lo que respecta al mando supremo, primero fue Supremo Delegado reemplazando interinamente a San Martín cuando este fue a entrevistarse con Bolívar en Guayaquil, en 1822; luego fue Encargado del Poder Supremo, durante un día, tras el derrocamiento de la Suprema Junta Gubernativa en febrero de 1823; después fue Encargado del Mando Supremo en vísperas de la llegada del Libertador Bolívar, de julio a agosto de 1823; y enseguida fue nombrado por el Congreso como Presidente del Perú, siendo el segundo ciudadano en asumir dicho título (el primero fue José de la Riva-Agüero), mientras que Bolívar ejercía el poder militar. Acusado de conspirar a favor de los españoles, fue despojado del mando en febrero de 1824 y se refugió en la Fortaleza del Real Felipe, último baluarte realista sitiado por los patriotas, donde pereció víctima del escorbuto.

Primeros años izquierda|miniatura|Firma de José Bernardo de Torre Tagle y Portocarrero. Nació en Lima el 21 de marzo de 1779, en el seno de una familia criolla aristocrática. Sus padres fueron: José Manuel de Tagle e Isásaga, tercer marqués de Torre Tagle, caballero de la orden de Carlos III, y Josefa de las Mercedes Portocarrero y Zamudio. Su padre fue nieto de José Bernardo de Tagle Bracho y Pérez de la Riva, vizconde de Bracho, quien obtuvo el marquesado de Torre Tagle en 1730, y su madre bisnieta de Melchor Portocarrero Lasso de la Vega, virrey del Perú, y descendiente de los judeoconversos De la Caballería.

Sus primeros estudios estuvieron a cargo de profesores privados. Incorporado al Regimiento de Dragones, desempeñándose en sus filas como portaguión (1790). Llevó sus estudios principales en el Real Convictorio de San Carlos, luego parte de la Universidad de San Marcos.

En 1801 falleció su padre, convirtiéndose en el cuarto marqués de Torre Tagle, y heredando a la vez el cargo de comisario de Guerra y Marina del Callao, pero de su título nobiliario se le expidió sólo carta provisional (3 de diciembre de 1810), pues los pendientes pagos de lanzas y medias anatas requerían que solicitase su confirmación al Consejo de Indias. Con la herencia paterna se halló poseedor de una gran fortuna y se instaló en su soberbia mansión de la calle de San Pedro, con gran lujo y esplendor.

Ascendido a sargento mayor, pasó al Regimiento de Voluntarios Distinguidos de la Concordia Española del Perú, a cuyo lucimiento y disciplina proveyó con su propio dinero, y por ello fue sucesivamente promovido a teniente coronel y coronel (3 de diciembre de 1812). Simultáneamente fungió de alcalde ordinario de Lima (1811-1812).

Estancia en España (1812-1817) Ya por entonces estaba estrechamente vinculado a conspicuos liberales como José Baquíjano y Carrillo, José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete y el conde de la Vega del Ren, por lo que el virrey José Fernando de Abascal consideró conveniente alejarlo del país; y para ello propició su elección como diputado a Cortes por la provincia de Lima (29 de marzo de 1813). Emprendió entonces viaje hacia la península ibérica, pasando por Panamá, La Habana para finalmente arribar a Cádiz. En la célebre Asamblea o Cortes de Cádiz reconoció la necesidad de trabajar por la independencia de América. Fue investido con el hábito de caballero de la Orden de Santiago (1815), ascendido a Brigadier de Infantería (2 de mayo de 1815) y favorecido por el rey de Francia Luis XVIII con la Flor de Lis (7 de abril de 1816).

Libertador de la Intendencia de Trujillo (1820-1821)

Nombrado intendente de La Paz (actual Bolivia), viajó de retorno a América, pero al llegar a Lima (21 de julio de 1819), el virrey Joaquín de la Pezuela no quiso darle posesión de ese cargo por hallarse ya en él su amigo Juan Sánchez Lima; a cambio lo adscribió a su gabinete en calidad de edecán, y luego le confió provisionalmente la Intendencia de Trujillo, al norte del Perú. Aparentemente conforme, Torre Tagle asumió sus funciones el 25 de agosto de 1820, pero contactó secretamente con el general José de San Martín y la Expedición Libertadora, y proclamó sorpresivamente la independencia en la ciudad de Trujillo (29 de diciembre de 1820). La importancia de este suceso fue trascendental para el proceso emancipador peruano ya que sin mayor violencia se ganó definitivamente a la causa independentista a una extensa región del norte del Virreinato peruano.

La actitud de Torre Tagle no fue singular ya que tanto en la etapa crucial de la independencia como en los primeros años de la República, los aristócratas trujillanos desempeñaron roles de liderazgo.

En Trujillo, Torre Tagle continuó apoyando activamente a la causa patriota: trabajó en la formación de cuerpos militares y el acopio de suministros, contribuyó a sofocar las reacciones intentadas por los realistas en algunos pueblos de su jurisdicción. En agosto de 1821 volvió a Lima y fue designado Inspector general de los guardias cívicos y luego Comandante de la Legión Peruana de la Guardia. Designado Consejero de Estado (8 de octubre de 1821), fue incorporado a la Orden del Sol con el título de Fundador (12 de diciembre de 1821). Fue ascendido a Mariscal de campo (22 de diciembre de 1821), y se le autorizó a trocar su título nobiliario por el de marqués de Trujillo (15 de enero de 1822), en honor a su aporte a la causa de la independencia con su pronunciamiento en aquella ciudad.

Supremo Delegado (1822) Cuando el Protector San Martín viajó a entrevistarse con el Libertador Simón Bolívar en Guayaquil, Tagle quedó encargado del poder Ejecutivo en calidad de Supremo Delegado (del 19 de enero al 21 de agosto de 1822). Desempeñó sus funciones con la ecuanimidad que el caso requería, pero no pudo evitar que el republicanismo exaltado se desbordase hasta obtener la expulsión del odiado ministro argentino Bernardo Monteagudo. Tal vez Tagle sintió un gran alivio cuando San Martín retornó a Lima y reasumió la pesada labor de gobierno, y él por su parte pudo volver a su labor más calmada como inspector de los guardias cívicos. El Libertador rioplatense no tuvo reparos en calificarlo, tiempo después, de “débil e inepto”.

Obra gubernamental miniatura|derecha|200px| Primera reforma de la bandera nacional del Perú por Torre Tagle. Como Supremo Delegado, Tagle dio disposiciones para renovar el diseño de la bandera nacional peruana, pues la esbozada por José de San Martín era de muy difícil elaboración. Por decreto dado en Lima el 15 de marzo de 1822, ordenó lo siguiente:

miniatura|derecha|200px|Segunda reforma de la bandera nacional del Perú por Torre Tagle. Sin embargo, el nuevo modelo de la bandera peruana trajo serios inconvenientes por su parecido relativo con la bandera de España (roja y gualda, de franjas horizontales). Se dijo que un regimiento patriota fue batido al acercarse a un escuadrón realista creyendo que se trataba de fuerzas amigas. Debido a ello, por decreto de 31 de mayo del mismo año de 1822 Torre Tagle volvió a renovar los diseños de la bandera y el estandarte:

Este diseño de la bandera nacional peruana (llamada también la enseña bicolor o la “blanquirroja”) es el que ha persistido hasta nuestros días, exceptuando el sol encarnado que fue eliminado.

Encargado del Poder Supremo (febrero de 1823) Poco después San Martín se retiró del Perú y asumió los poderes del Estado el Congreso, que otorgó el poder ejecutivo a una Suprema Junta Gubernativa presidida por José de La Mar (21 de septiembre de 1822).Ley del 21 de septiembre de 1822 Cuando cesó esta Junta (27 de febrero de 1823), Torre Tagle fue llamado a ocupar el poder supremo por ser el oficial de más alta graduación, aunque solo estuvo momentáneamente, pues al día siguiente asumió José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete como Primer Presidente de la República Peruana, elegido por el Congreso.Leyes del 27 y 28 de febrero de 1822 Este nuevo gobierno fracasó en su intento de culminar la guerra de la independencia peruana mediante la denominada Segunda Campaña de Intermedios y hubo entonces un sentimiento generalizado para llamar a Bolívar y a su ejército libertador grancolombiano.

Presidente del Perú (1823-1824) En vísperas de la llegada de Bolívar al Perú, Torre Tagle volvió a ser llamado para encargarse del mando supremo de la República (17 de julio de 1823), por órdenes expresas del general venezolano Antonio José de Sucre (lugarteniente del Libertador), quien le cedió el poder político que tenía hasta entonces en virtud de las facultades que el Congreso peruano le había conferido.

Torre Tagle asumió pues una vez más el poder de manera provisional; el 6 de agosto reinstaló el Congreso, que lo reconoció como Jefe Supremo, y finalmente, el 16 de agosto el mismo Congreso lo invistió como Presidente de la República en reemplazo del ya defenestrado Riva Agüero. Fue luego ratificado como Presidente Constitucional según los términos de la Constitución liberal que se acababa de promulgar (18 de noviembre de 1823). Se convirtió pues, formalmente, en el segundo Presidente del Perú. Como vicepresidente le acompañaba el noble limeño Diego de Aliaga.

Bolívar arribó al Perú el 1 de septiembre de 1823, para culminar la guerra contra los realistas concentrados todavía en el centro y sur peruanos. Reconoció el gobierno de Torre Tagle y del Congreso reunido en Lima, pero asumió en su persona la suprema autoridad militar y política en toda la República que el mismo Congreso le otorgó 10 de septiembre de 1823. Pero antes de emprender la lucha contra los realistas, abrió campaña contra Riva Agüero y sus partidarios, que se habían concentrado en Trujillo constituyendo un gobierno paralelo. Pero felizmente no se desató la guerra civil pues Riva Agüero y sus principales partidarios fueron apresados y deportados al extranjero. Bolívar regresó entonces a la región de Lima; en Pativilca estableció su cuartel general y desde allí esbozó los planes para lograr la independencia total de Perú.

Negociaciones con los españoles