thumb|right|200px|Combate nocturno del 25 de mayo por Guillermo Spiers

El bloqueo del Callao fue una operación bélica que se dio durante la guerra del Pacífico y que consistió en que la escuadra chilena impidió el ingreso de buques al puerto del Callao y las caletas vecinas entre el 10 de abril de 1880 y el 17 de enero de 1881.

Antecedentes

Después del Combate Naval de Angamos del 8 de octubre de 1879 durante la campaña naval de la guerra del Pacífico, al Perú le quedaron solo pequeñas unidades que no estaban en condiciones de enfrentar con éxito a los blindados chilenos.

Tras la doble ruptura del bloqueo de Arica, el 18 de marzo de 1880, el gobierno de Chile ordenó al Comandante en Jefe de la Escuadra, contraalmirante Galvarino Riveros, el bloqueo del Callao. El 10 de abril de 1880 la escuadra chilena inició el bloqueo del puerto del Callao con la finalidad de impedir que cargamentos de armas lleguen para el ejército peruano y anular el comercio exterior del Perú, realizado mayormente por el Callao.

Según Diego Barros Arana (Tomo II, págs. 53-54) la plaza estaba defendida por las siguientes baterías de costa: La Punta, batería con 2 cañones Dahlgreen de a 1000 lbs. Maipú, fuerte armado con seis cañones Armstrong de ánima lisa de 32 lbs. Merced, torre blindada giratoria, dos cañones Armstrong rayados de a 300 lbs. Zepita, fuerte armado con seis cañones Armstrong de ánima lisa de a 32 lbs. Santa Rosa, batería con dos cañones Blakely de a 500 lbs. Provisional, fuerte armado con diez cañones Armstrong, de ánima lisa de a 32 lbs. Abtao, fuerte armado con ocho cañones de ánima lisa de a 32 lbs. Manco Capac, torreón armado con cuatro cañones Vavasseur de a 300 lbs. Independencia, torre armada con dos cañones Blakeley de a 500 lbs. Independencia, fuerte, con tres cañones Blakeley de a 500 lbs. Ayacucho, batería con dos cañones Blakeley de a 500 lbs. Pichincha, fuerte con cuatro cañones Blakeley de a 500 lbs. Junín, torre blindada con dos cañones Armstrong de a 500 lbs.

Además se encontraban en el puerto los buques de guerra: corbetaUnión, los transportes artillados Oroya, Rímac y el monitor fluvial blindado Atahualpa.

Inicio del bloqueo A las 7:30 a.m. del 6 de abril de 1880, zarpó la escuadra chilena de Pacocha, compuesta por los blindados Blanco Encalada y Huáscar, la cañonera Pilcomayo, los transportes Angamos y Matías Cousiño y las lanchas torpederas Janequeo y Guacolda. En el Blanco Encalada estaba el contraalmirante Riveros. La misión no era solo el bloqueo del Callao, sino también torpedear a la corbeta peruana Unión aprovechando la oscuridad.

El 9 de abril, la escuadra llegó a la altura del Callao, pero en altamar para no ser vistos. Las lanchas torpederas Janequeo y Guacolda navegaron hacia la bahía del Callao, escoltados por el monitor Huáscar, para torpedear a la corbeta Unión. Durante la navegación, la Guacolda tuvo problemas en sus máquinas y quedó rezagado. El Huáscar y la Janequeo continuaron su travesía, pero perdieron rumbo y al amanecer estaban a 10 millas al norte del Callao.

La Guacolda, al mando del teniente 1° Luis A. Goñi continuó sin el apoyo de los otros buques y a las chocó un bote de pescadores, hundiéndolo y perdiendo uno de los torpedos de botalón. Goñi recogió a los náufragos, que le indicaron donde estaba fondeada la corbeta Unión. Entonces Goñi navegó directamente contra la Unión, pero a 10 metros el torpedo de botalón explotó al chocar con una red antitorpedos que rodeaba a la Unión. Cuando se escuchó la explosión, los marineros peruanos de la Unión abrieron fuego de rifle y ametralladora contra la Guacolda, que se retiró rápidamente.

El 10 de abril se apareció toda la escuadra chilena frente al Callao y el contraalmirante Riveros comunicó el bloqueo del puerto, dando un plazo de 10 días para que los neutrales retiraran sus bienes.

Bombardeo del 22 de abril El contraalmirante Galvarino Riveros decidió efectuar un reconocimiento de las defensas del Callao, para lo que ordenó un bombardeo.

El 22 de abril de 1880 a la 1:30 p. m., el blindado Huáscar, la cañonera Pilcomayo y el transporte artillado Angamos rompieron fuegos; el Huáscar a 4 mil metros, mientras la Pilcomayo y el Angamos a 7 mil metros, pero luego se acercaron hasta los 5 mil.

Los buques chilenos hicieron 120 disparos y no recibieron daños, pues los tiros de las baterías del Callao tenían alcance máximo de 4500 metros. Las baterías del Callao realizaron 150 disparos y la única baja que tuvieron los peruanos fue un carbonero muerto en la lancha Arno a consecuencia de tiro del Huáscar.

Combate de lanchas del 23 de abril El 21 de abril se formaron unas nuevas fuerzas sutiles peruanas, constituidas por las lanchas a vapor encargadas de la vigilancia de la bahía.

En la madrugada del 23 de abril, las lanchas torpederas chilenas Guacolda y Janequeo navegaron con la intención de destruir la pirámide flotante que servía a los artilleros peruanos para reglar sus tiros. En el trayecto, a las se encontraron con la lancha peruana Urcos, con la que intercambiaron fuegos. En el combate resultaron heridos un chileno y 5 peruanos, incluyendo al alférez de fragata Domingo Valle Riestra, comandante de la Urcos.

Bombardeo del 10 de mayo El 3 de mayo, el Huáscar disparó contra un bote sospechoso que se pensaba era un torpedo que se le dirigía. Dos días después, el transporte artillado Amazonas encontró 2 torpedos flotantes lanzados de la costa con la esperanza de que la corriente los empujara al fondeadero de los chilenos. Uno de ellos fue echado a pique; el otro, remolcado a la isla San Lorenzo, donde hizo explosión. Debido a esto, el contraalmirante Riveros decidió realizar un bombardeo al Callao más serio que el anterior. El bombardeo fue el 10 de mayo entre las y las

El blindado Blanco Encalada y la corbeta O'Higgins atacaron la batería de 1000 libras, el Amazonas, la Pilcomayo y el Angamos el Muelle Dársena, y el Huáscar el norte de la bahía.

Los buques chilenos realizaron 418 disparos, la tercera parte de ellos por el Huáscar, y no sufrieron daños. Las defensas del Callao realizaron 161 disparos. La corbeta Unión recibió 4 tiros y la Oroya, 5. Fue hundida una lancha de la Limeña y el bergantín Saucy Jack.Buque capturado por el Huáscar en su 2ª correría Las bajas peruanas fueron 40, entre las bajas se cuentan 2 mujeres que preparaban el rancho destrozadas por la explosión de una bomba en La Punta, y 10 contusos y heridos en la población; muchas bombas cayeron en la población sin estallar.

Combate del 25 de mayo - Hundimiento de la torpedera Janequeo 250px|thumb|Combate del 25 de mayo entre la torpedera Janequeo (izquierda) contra la lancha Independencia (derecha). Modelo a escala de José Antonio Bedoya

Continuamente se produjeron encuentros entre las lanchas peruanas de las fuerzas sutiles y las lanchas torpederas chilenas. Estos fueron el 11, 14, 19 y 24 de mayo.

En la madrugada del 25 de mayo, las lanchas peruanas Independencia y Resguardo, comandadas por los tenientes 2° José Gálvez (hijo del héroe del dos de mayo) y Julio Benites respectivamente, escoltaban a la lancha Callao,Esta lancha fue expropiada a la Empresa del Muelle Dársena el 23 de abril de 1880. al mando del alférez de fragata Pedro Bernales, en su misión de sembrar 2 torpedos fijos en la bahía.

A la , se avistaron las luces de una lancha torpedera chilena. La Independencia, la única lancha peruana de la comisión que estaba artillada, comenzó la contienda disparando cuatro cañonazos sobre la Guacolda, que estaba al mando del teniente 1° Luis Alberto Goñi Simpson. El cañón quedó inutilizado porque saltaron los cáncamos que aseguraban las bragueras.En las piezas ligeras de artillería, se utilizan bragueras para detener el retroceso al momento del disparo. Sin estas, el cañón se salía de su cureña. Como la comisión ya había terminado, las otras lanchas empezaron a retirarse a la costa. Se retiró la Guacolda, pero al poco tiempo regresó reforzada con la Janequeo,Las características de la Janequeo están en la Página web de la Armada de Chile. comandada por el teniente 1° Manuel Señoret. Mientras la Guacolda cortaba la retirada de la Independencia, haciendo un rodeo la Janequeo se acercó para embestir a la Independencia -sin que en medio de la densa neblina pudiera ser vista por la Independencia que se hallaba enfrentada a la Guacolda- pero ni bien estuvo a tiro de fusil fue repelida con la ametralladora de la Independencia, que se trabó y se arruinó. La Independencia logró hacer un tiro más con su cañón, tras lo que se encontró en grave desventaja en medio de dos fuegos. La Janequeo con intenciones de abordarla y capturarla se aproximó más a la Independencia, ante lo cual coordinando en breves segundos el teniente José Gálvez y el practicante de medicina Manuel S. Ugarte (2° al mando) acortaron y prendieron la mecha del torpedo que llevaba a bordoEste torpedo era una caja herméticamente cerrada con 32 libras de pólvora común y una mecha de 5 minutos. y el corpulento Ugarte la mantuvo en peso. Cuando la Janequeo embistió a la Independencia por la aleta de babor, quedó atracada al costado, aprovechando Ugarte para lanzar con sus brazos el torpedo sobre la cubierta enemiga al tiempo que -para evitar la posibilidad de que los chilenos cortaran o apagaran la mecha- Gálvez, quien esperaba listo, disparó 2 tiros con su carabina Winchester sobre el torpedo, y lo hicieron volar. La explosión resultante destrozó tanto la cubierta del Janequeo como la popa de la Independencia, matando e hiriendo a todos los que ahí se encontraban y provocando el hundimiento de la lancha peruana. Los chilenos de la Janequeo consiguieron accionar un torpedos de botalón Mc Evoy, pero a una distancia inadecuada y no tuvo relevancia en el hundimiento de la Independencia. La lancha torpedera Janequeo llegó al costado de una chata, donde, pese al aislamiento de sus compartimientos, se terminó de hundir tras salvarse sus tripulantes.

El Jefe de Ronda peruano, el teniente Alejandro Roldán, zarpó al segundo tiroteo con las lanchas Urcos y Arno, disparando esta última sobre la Guacolda en su retirada.

Luego de pasado el desconcierto, la chilena Guacolda capturó a Gálvez junto con otros 6 náufragos peruanos, quienes fueron llevados al blindado Blanco Encalada; otros 6 se salvaron por su propia cuenta y murieron el guardiamarina San Martín, el timonel francés Gauden y el practicante de medicina Ugarte. Las bajas chilenas fueron 2 fogoneros muertos y un herido. El contraalmirante chileno Riveros decidió enviar a Gálvez a tierra para que se repusiera de sus heridas y lo entregó a las autoridades del Callao. El cadáver de Ugarte fue recuperado el 31 de mayo y el gobierno peruano le rindió honores de general de brigada en su entierro. Sus restos reposan en la Cripta de los Héroes de la Guerra del Pacífico, en el Museo Cementerio Presbítero Maestro.

Combates del 27 y 29 de mayo Desde el 26 de mayo, los peruanos intentaron reflotar la torpedera chilena Janequeo. El contraalmirante chileno Galvarino Riveros decidió impedir esto.

El 27 de mayo, las lanchas peruanas Lima,Esta era una lancha remolcadora que fue expropiada a la Empresa del Muelle Dársena el 23 de abril de 1880. Su andar era de 8 nudos y estaba artillado con un cañón Blakely de 12 libras. Arno y Urcos, fueron enviadas a reconocer a la Janequeo. El blindado chileno Huáscar, al mando del capitán de fragata Carlos Condell se acercó a las baterías del norte y a las , estas abrieron fuego contra el Huáscar, siendo reforzado por el transporte artillado Angamos y retirándose a las , pero media hora después, el Angamos continuó con el bombardeo. Un tiro de la batería Junín de 300 libras impactó en el Huáscar y le desmontó un cañón.