San Gabriel Chilac es un Pueblo del estado mexicano de Puebla. Es la cabecera del Municipio de San Gabriel Chilac. Está situado cerca de la ciudad de Tehuacán.

Toponimia Chilac proviene de las palabras «cili» (caracolito), «la» (abundancia) y la letra c, lo cual significa: «Donde abundan los caracolitos». Existen en la región, caracoles petrificados.

Historia Su fundación data del año 1539 por la tribu de su fundadora Ana Chilacatla Momotla junto a su cónyuge Basilio Toltecatl, descendientes de la cultura mexica y tolteca. "Chilac", nombre apócope del apellido de la mujer que gobernó al pueblo: Ana Chilacatla Momotla, casada con Toltecatl, en el siglo XVI. Perteneció al territorio del antiguo distrito de Tehuacán y en 1895 se constituyó como municipio libre.

El valle de Tehuacán fue habitada por varias tribus, una de ellas de raza azteca con el nombre de ACHIMALACATLA, pueblo que además de dedicarse al cultivo de maíz, en sus ratos libres empleaban en hilar algodón con el malacate para confeccionar ropa.

No muy lejos de ella habitaba otra tribu de raza tolteca, en el paraje con el nombre de TLAXOMULCO, en la actualidad lleva el nombre de AMATITLA. Esta tribu se distinguió de todas las demás por la adquisición de bienes y producción de chile con el que comerciaban.

Ambas tribus conquistadas por españoles y fueron bautizados por la religión católica, al jefe de la tribu tolteca se le puso el nombre de BASILIO TELTECAS, el apellido por la descendencia de su raza, además de le reconoce como uno de los que fundaron la nueva España o TENOCHTITLA, que significa reunión de tribus, a su esposa se dio el nombre de ANA CHILACATLA MOMOTLAC, la señora de los chilles y carrizales como fue conocida y MOMOTLAC, apedreada o que apedreó.

Años después según los documentos de la fundación del pueblo de Chilacatla, hubo un indio idolatra y valiente jefe de una tribu numerosa radicada en el valle de Oaxaca que se le conoció con el nombre de PINIAHUATECALT el apenado, mismo que hizo constantes guerras a basilio y a su tribu, estos combates fueron apedreados, siendo el último en TLAXOMULCO, lugar encajonado, el 18 de marzo de 1530; fue una lucha desigual que no pudo resistir con los hombres de las treinta familias contra quinientos del enemigo, fue vencido y obligado a abandonar sus posesiones, yendo a refugiarse al pueblo de Santa María de la Concepción y Cueva hoy calcahualco, en la casa de Felipe Popoca y Pedro Calcahuas, primos hermanos en segundo grado de Basilio Toltecas, porque la señora era quien comandaba la tribu y no su esposo.

Los acontecimientos en Tlaxomulco fueron puestos en conocimiento de la autoridad eclesiástica por el fraile Francisco Medina de Santa Cruz, ante quien se declararon, que su intención era habitar en San Jerónimo Tlaxomulco fundado por Ana, según licencia que se le expidió por el notario público del valle de Oaxaca, como constaba en la cédula real. Bernardo Luis de Castro, Notario Apostólico, después de escuchar la revelación de Basilio Toltecas y su tribu, dispuso; que el Fraile Francisco Medina de Santa Cruz, encomendero de los indios de la comarca, guiara a Basilio y su tribu por todos los dominios a buscarles nuevos sitios para poblar.

En el recorrido encontraron dos manantiales de aguas que eran realengas y a distancia de dos leguas tierras fértiles y lugares amenos, propias para el cultivo de chile y maíz que eran su profesión, manifestaron que les convenía y aceptaban esos territorios; se tropezaron con la dificultad que tales tierras y posesiones estaban en poder de los habitantes de ACHIMALACATLA, lugar donde se hila con el mecate, este muchos años atrás.

La diligencia de posesión fue solemne, la dio don Mateo Payan, Notario Público del Rey en presencia del Fraile Francisco Medina de Santa Cruz, los testigos Pedro Cehua, Isidro Xilaso y Felipe Popota vecinos de la Concepción y Cueva; más tres de los más ancianos de la tribu de doña Ana, Xalalatzi, Tezomatzi y Chimalpopoca quienes juraron a dios y a una cruz decir la verdad en todo lo que les fuera preguntado: se dio el principio al acto de toma de posesión de los manantiales que dijeron ser realengas y que dios habría creado para el que quisiera habitar esos territorios, el primero lo llamaron TEXCALI, por ser la concavidad donde mana el agua con la forma de una casa. El otro manantial, que esta a Flor de tierra a 50 metros del otro al cual le pusieron COZAHUATL.

Las aguas se desparramaban por toda la llanura sin ningún beneficio, pero el Fraile Francisco Medina de Santa Cruz, proponiéndose organizarles la agricultura requirió a los vecinos de Santa María cooperar con su ayuda personal a la tribu de doña Ana a la construcción de un canal que hasta hoy existe y se le conoce como APANTLI HUEY, la construcción llegó a un lugar llamado AXELOLI. De este punto partieron dos canales para las tierras de cultivo del grupo de doña Ana que llamaron TLAJCO ATL, y el otro de los achimalactlas se le denominó TLAJCOINAHUAC; los trabajos de limpia se hacían por faenas los días lunes de cada semana, costumbre que hasta la fecha conservan dentro de la comunidad.

La comunidad para continuar la diligencia de posesión se dirigió a un monte redondo al que le pusieron el nombre de OCELOTZI, quedando por el costado sur de las tierras del pueblo de San Juan Atzingo: después por el pie de otro cerro hasta el punto que dijeron llamarse TEPETLAOZTOC, de aquí por todo el camino que conduce a San Pedro Tetela hoy Tetitlan, hasta MIZQUITL COLTIC, se continuó después hasta TECUANTZATZIA; y de ahí se fueron por una atarjea perteneciente al pueblo de san José en el que compareció Nicolás Tecuanhuehue; de ahí se continuó por otra atarjea hasta llegar a venta alta hoy lindero de venta negra, de este punto le dieron vuelta para el poniente por toda una loma tendida llamada COYOCOLTEPETL, de allí se dirigieron al norte hasta el punto llamado TELCOYUNQUE; continuaron por una vereda hasta el montecillo que llamaron MEMEYA ATL; después dando vuelta por toda una atarjea llegaron al apantle IYAXCAATL SAN ANDRÉS y de allí hasta salir donde atraviesa el camino real de Tehuacán, que pusieron por lindero una cruz con peaña, hoy conocido como CRUZTITLA, continuaron por toda la orilla de una loma hasta donde existe dos árboles de TEMPEZQUISTLE Y de allí continuaron dando vuelta al pie de una loma que llamaron TEPETEOPA y de este punto siguieron por todo el apantle hasta llegar a una barranca y de aquí hasta el punto de ELOTEPETL; de aquí volvió la comisión hasta un lugar que llamaron ATECOCHTITLA, donde dio término la diligencia después de poner en cada lindero montones de piedras como señal de límites; don basilio y su consorte doña Ana y todos los que acompañaron a recibir la posesión para dar solemnidad al acto, tiraron piedras arrancaron hierbas e hicieron otras demostraciones, regresando la comisión al pueblo.

Días después don Bernardo Luis de Castro, Notario del Rey, llamo a doña Ana y a don Basilio en presencia del Fraile Francisco Medina de Santa Cruz y los habitantes de Santa María de la Concepción y Cueva, les entregó la cédula real que debía amparar sus posesiones, cuyo texto es el siguiente.

“……CONOCIDA COSA SEA a todos los hombres que esta Cédula vieron como CARLOS V, por la gracia de Dios, Rey de castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, por gran favor de hacer bien y merced a los americanos que son mis indios en toda la provincia mexicana, a los que ahora son y sean aquí adelante para siempre jamás en la muy noble Ciudad de Tlaxcala y en la muy noble Ciudad de México, dòiles y otorgarles en toda la provincia mexicana mis nuevos vasallos que son mis indios, todos los lugares en que moran ya por lindero de las cuatro partes en cada población hasta lograr, los sitios y lugares sobredichos, los doy y otorgo que las hayan libres quietas para siempre jamás para ser de ellas y en ellas todo lo que ellos quisieren de lo suyo mismo como lo deberían hacer su orden y mando, diciendo que ninguno nos sea osado de ellas embargar por ninguna razón, a cualquier que lo hiciere reprocharme y costa de mil marvadios, que se arreglen a mis leales varones teniendo presente esta mi Cédula y porque sea esta Cédula firme y estaba en toda la provincia mexicana, mandando a sellar con el mío sello de plomo, fecha la Cédula en Madrid tres días andados mes de mayo de 1539…. YO EL REY.

El fraile Francisco Medina de Santa Cruz cumpliendo la misión conferida por la autoridad eclesiástica, exhorto a doña Ana Chilacatla, su consorte Basilio Toltecas y a los de Achimalactla, que sus tribus deberían de formar un solo pueblo, edificar una capilla y elegir patronato, requisitos indispensables según las reales ordenanzas para que la autoridad Eclesiástica, les ratifique el título de posesión de las tierras, montes y manantiales que les había entregado Bernardo Luis de Castro, Notario del Rey: que contaran con su ayuda espiritual, y les prometió influir en el animo de los habitantes de Santa María de la Concepción y Cueva para que cooperando a tales obras como lo hicieran con la apertura del canal de las aguas de TEXCALI, se llevaron a feliz término las obras de la iglesia.

Pero antes, doña Ana y don Basilio, queriendo borrar del ánimo de los habitantes de Achimalactla todo resentimiento por el despojo de sus tierras y la humillación de su sometimiento, ofreció tratarlos con toda clase de consideraciones como si fueran hijos de su misma tribu, entregándoles la mitad de las aguas habían recibido para el riego de sus cultivos.

Dieron principio las obras de edificación de la capilla el 20 de agosto de 1541, fiesta del glorioso Abad San Bernardo y después de dos años de esfuerzos y penalidades las dieron por terminadas, encargándose de participar a la autoridad eclesiástica el Fraile Francisco Medina de Santa Cruz, la que fijó la fecha para su bendición aceptando la proposición de doña Ana de que el patrón de esa iglesia debía serlo el glorioso embajador de María Santísima el Arcángel San Gabriel, cuya imagen esculpida en cuadro la traía desde TLAXOMULCO, felizmente salvados del feroz ataque de PINIAHUATECATL, el 18 de marzo de 1530. La bendición de la capilla se llevó a cabo el 8 de mayo d 1543, en un acto solemnísimo, cuyos detalles de esta fiesta se consigna íntegro en el siguiente documento.