miniatura|"Pardo" y terminología relacionada en un diagrama de Venn. Pardo es un término que se refiere, dado el mestizaje en América, a los descendientes de esclavos africanos que se mezclaron con europeos blancos e indígenas para formar una gente que no era ni mestiza ni mulata.
Desde el se utilizaba para identificar un color de piel, que no necesariamente era oscuro. Los rasgos físicos de los pardos variaban entre sí, pudiendo tener piel castaña oscura o casi blanca, o un color intermedio. El pelo podía ser rizado, liso o de cualquier otra textura, y de cualquier color.
Pardos en Brasil
miniatura|Miembro de las Fuerzas Armadas de Brasil.
En Brasil la palabra “pardo” ha tenido un significado genérico desde el comienzo de la colonización. En la famosa carta de Pero Vaz de Caminha, por ejemplo, los indígenas fueron llamados “pardos”: “Pardos, desnudos, sin cosa alguna que les cubriese sus vergüenzas”.
Una lectura de los testamentos del período colonial aún lo prueba. Diogo de Vasconcelos, conocido historiador de Minas Gerais, habla, por ejemplo, del caso de Andresa de Castilhos, según información obtenida en un testamento del : “Declaro que Andresa de Castilhos, mujer parda […] es forra […] descendiente del gentío de la tierra […] Declaro que la dicha Andresa de Castilhos es hija de un hombre blanco y mujer indígena”.Diogo de Vasconcelos, História das Minas Gerais, testamento do coronel reproduzido, volume 1, testamento do Coronel Salvador Frutado Infernares de Merendona, por volta de 1725)
La historiadora Maria Leônia Chaves de Resende también explica que la palabra pardo fue empleada para monear a personas con mezcla indígena o incluso a personas indígenas: un Manoel, hijo natural de Ana Carijó, fue bautizado como “pardo”; en Campanha varios indígenas fueron clasificados como “pardos”; los indígenas João Ferreira, Joana Rodrigues y Andreza Pedrosa, por ejemplo, fueron clasificados como “pardos forros”; un Damaso se llamó “pardo forro” del “gentío de la tierra”; etc.Gentios Brasílicos: Índios Coloniais em Minas Gerais Setecentista. Tese de Doutorado em História, IFCH-Unicaule, 2003, 401p; http://www.bibliotecadigital.unicamp.br/document/?code=vtls000295347 Según Maria Leônia Chaves de Resende, el crecimiento de la población parda en Brasil incluye a los descendientes de indígenas y no solamente de africanos: “El crecimiento de los «pardos» en la población al final del siglo XVIII y comienzo del siglo XIX no tenía que ver solamente con los descendientes de africanos, sino también con los descendientes de indígenas, en particular los carijós y bastardos, inclusos en la condición de «pardos»”.
Hoy en día, en Brasil "pardo" es una categoría de clasificación de población utilizada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) en los censos. La palabra en portugués significa ‘marrón’ o ‘gris-marrón’, pero se emplea para designar a una persona “multinacional” o mestiza. Las demás categorías son branco, negro, amarelo e indígena.
Pardos en Estados Unidos
Pardos en la Monarquía Hispánica y el Imperio portugués
La Monarquía Hispánica: integración jurídica y servicio al Rey En la Monarquía Hispánica, la categoría “pardo” adquirió una mayor formalización durante el siglo XVIII, en el contexto de las reformas borbónicas orientadas a reorganizar la defensa y administración de los territorios americanos. Este proceso no implicó únicamente clasificar a la población, sino integrarla dentro de estructuras ya existentes del orden político. Los “pardos” no formaban parte de los fueros de la nobleza ni de las repúblicas de indios, pero tampoco quedaban al margen del sistema. A través de disposiciones administrativas y militares, la Corona los incorporó como contribuyentes y, de manera creciente, como fuerza disponible para el servicio de armas, especialmente ante las necesidades defensivas posteriores a la Guerra de los Siete Años.Twinam, Ann. Purchasing Whiteness. Stanford UP, 2015.
Un punto de inflexión se dio con la reorganización militar impulsada en la década de 1760 bajo la dirección de Juan de Villalba con el fin de fortalecer las milicias en América. En este contexto, se ampliaron las unidades compuestas por “pardos” y otros grupos de la población libre de origen africano. El elemento central de esta integración fue el fuero militar, mediante el cual estos individuos no solo eran reclutados, sino incorporados a cuerpos con jurisdicción propia dentro del orden jurídico de la Monarquía. Este fuero implicaba derechos específicos (como el uso de armas, uniformes y cierta autonomía judicial) y los convertía en parte activa del aparato defensivo del Reino. Aunque estas medidas no eliminaron las diferencias sociales, sí introdujeron una vía de reconocimiento vinculada al servicio. De este modo, la Monarquía Hispánica no operó mediante la exclusión absoluta, sino a través de una lógica de integración corporativa, en la que distintos grupos eran incorporados al sistema mediante funciones y estatus jurídicos definidos, manteniendo una relación directa de servicio y lealtad al monarca.Kuethe, Allan J. & Andrien, Kenneth. The Spanish Atlantic World in the Eighteenth Century. Cambridge UP, 2014.
El Imperio portugués: jerarquización operativa y control territorial miniaturadeimagen|izquierda|Imagen de miliciano pardo del Brasil portugués, siglo XVIII.
En el Imperio portugués, la categoría “pardo” se articuló de forma más directamente vinculada a las necesidades del control social y la defensa territorial, especialmente en el espacio brasileño durante el siglo XVIII. A diferencia del caso hispánico, su desarrollo estuvo menos orientado a la integración jurídica individual y más a la organización funcional de grupos dentro de estructuras militares locales.Higgins, Kathleen J. "Licentious Liberty" in a Brazilian Gold-Mining Region. Penn State UP, 1999.
El sistema militar portugués se apoyaba en tres niveles: tropas pagadas (regulares), las Ordenanças (de carácter territorial y obligatorio) y cuerpos organizados como los terços. Dentro de este esquema, las unidades de “pardos” fueron incorporadas como parte de las milicias locales, cumpliendo funciones tanto defensivas como de mantenimiento del orden interno.
El fortalecimiento de estas estructuras se intensificó tras los conflictos atlánticos del siglo XVIII, en particular la Guerra de los Siete Años, que evidenció la vulnerabilidad de los territorios portugueses frente a las potencias europeas. En este contexto, la Corona promovió la expansión y reorganización de las fuerzas locales en Brasil, integrando a sectores de población libre de origen africano dentro de unidades armadas.Alden, Dauril. Royal Government in Colonial Brazil. UC Press, 1968.
Un rasgo distintivo del modelo portugués fue la consolidación de una jerarquía interna dentro de los propios cuerpos de pardos. A diferencia del modelo hispánico, donde el fuero militar redefinía el estatus jurídico del individuo, en el caso portugués se delegó el mando en oficiales provenientes de estos mismos grupos, creando una cadena de autoridad intermedia entre el poder central y la población local.
Este esquema permitió a la Corona asegurar tanto la defensa del territorio como la estabilidad del sistema económico, especialmente en regiones de plantación. Así, la categoría “pardo” funcionó menos como un mecanismo de integración jurídica y más como un instrumento de organización operativa y control territorial, articulado a través de estructuras militares descentralizadas.Metcalf, Alida C. Family and Frontier in Colonial Brazil. UC Press, 1992.
Véase también Etnografía de Brasil Criollo Mestizo Mulato Pardocracia Zambo (casta)
Referencias
Categoría:Etnias de América