Reza Ciro Pahlaví o Reza Korosh Pahlaví (en persa: رضا پهلوی; nacido en Teherán, 31 de octubre de 1960) es un activista político iraní y antiguo príncipe heredero de la dinastía Pahlavi de Irán.Reza Pahlavi
Nacido en Teherán, Irán como el hijo mayor del sah Mohammad Reza Pahlaví y de su consorte, la emperatriz Farah, Reza Pahlaví fue oficialmente nombrado príncipe heredero de Irán en el momento de la coronación de su padre en 1967. Como cadete de la Fuerza Aérea Imperial Iraní, se trasladó a los Estados Unidos para recibir formación como piloto en la Base Aérea Reese en 1978. El año siguiente, su padre fue derrocado y la monarquía fue abolida el 11 de febrero de 1979 tras la Revolución Islámica liderada por Ruhollah Jomeiní. En 1980, después de la muerte de su padre en el exilio en El Cairo, Egipto, Reza Pahlaví se autoproclamó Sah de Irán, adoptando el título de "Reza Shah II", y participó activamente en actividades políticas en oposición a la República Islámica desde el extranjero. En 2013, cofundó el Consejo Nacional de Irán (INC).
Biografía
1960-1979 thumb|izquierda|Reza Pahlavi en 1973 como Príncipe Heredero de Irán. Sucedió a su padre como Jefe de la Casa Pahlaví.
En 1978, Reza Pahlaví, entonces el Príncipe heredero de Irán, abandonó su patria para completar su enseñanza superior en los Estados Unidos. Reza Pahlavi completó el Programa de adiestramiento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en la antigua Base Aérea Reese en Lubbock, Texas, y fue piloto de caza (como tal prestó servicio entre 1978 y 1979). Se graduó en Ciencias Políticas de la Universidad de California del Sur.
1979-2020 Tenía dieciocho años de edad cuando su familia fue forzada al exilio a consecuencia de la revolución islámica liderada por el ayatolá Jomeini.
Reza Pahlaví llegó a El Cairo, Egipto, en marzo de 1980 junto a su familia. Cuando su padre, Mohammad Reza Pahlaví, se encontraba enfermo y en las últimas semanas de su vida, algunos medios informaron que ciertos elementos monárquicos habían aconsejado al sha reemplazar a Reza por su hijo menor, Alí Reza (que tenía 13 años en ese momento), junto con la instauración de un consejo de regencia, alegando que la formación, preparación e interés de Reza en los asuntos públicos eran demasiado limitados para convertirse en su sucesor. Se entiende que el sha rechazó esa idea y abdicó a favor de uno de sus dos hijos.
Tras la muerte del sha el 27 de julio de 1980, Farah Pahlaví se proclamó regente, un título en pretensión. En su vigésimo cumpleaños, el 31 de octubre, Reza Pahlaví se proclamó nuevo sha de Irán, como Reza Shah II, y legítimo sucesor al trono de la dinastía Pahlaví. Inmediatamente después, un portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, John Trattner, se desvinculó de Reza Pahlaví al declarar que su gobierno no tenía la intención de apoyarlo, asegurando que reconocían al gobierno iraní.
2020-2025
El 17 de abril de 2023, Pahlaví y su esposa Yasmine visitaron Israel en un intento de “reconstruir las relaciones históricas entre Irán e Israel”, si bien el periódico Haaretz destacó que tenía poca influencia y era poco probable que su viaje diera lugar a cambios sustanciales en la región. Durante su visita, rezó en el Muro de los Lamentos, acudió a Yad Vashem con motivo de Yom HaShoah, y se reunió con el presidente Isaac Herzog y el primer ministro Benjamin Netanyahu, pero no visitó la mezquita de Al-Aqsa. También presentó sus condolencias a la familia Dee en el asentamiento de Efrat, en Cisjordania, tras el asesinato de las hermanas Maia y Rina y su madre Lucy en un atentado durante la Pascua judía.
Sucesión Tras la muerte de su padre en 1980, Reza Pahlaví II se convirtió en el jefe de la Casa Pahlaví y principal pretendiente al trono de Irán. De acuerdo con la Constitución iraní de 1906 (vigente hasta la revolución de 1979), la sucesión estaba restringida estrictamente a la línea varonil. Bajo estas normas históricas, su hermano menor, Alí Reza Pahlaví, ocupaba el segundo lugar en la línea de sucesión hasta su fallecimiento por suicidio en 2011. Asimismo, antes del nacimiento de Reza Pahlaví en 1960, el heredero presunto de la corona era su primo, Patrick Ali Pahlaví.
Dado que el príncipe no tiene hijos varones (es padre de tres hijas: Noor, Iman y Farah), la línea de sucesión histórica tradicional pasaría nominalmente a su primo Patrick Ali o a los hijos de este. Sin embargo, Reza Pahlaví ha roto públicamente con la tradición patriarcal y ha declarado formalmente en su sitio web oficial a su hija mayor, Noor Pahlaví, como su sucesora, fundamentando su decisión en la defensa de «la igualdad inherente de derechos entre hombres y mujeres».
En febrero de 2019, Reza Pahlaví lanzó la iniciativa "Proyecto Fénix de Irán".
Dentro de Irán El nivel de apoyo y la influencia de Reza Pahlaví dentro del territorio iraní han sido objeto de constante debate entre analistas internacionales. En 2009, un informe publicado por la Brookings Institution afirmó que Pahlaví carecía de una base organizada dentro de Irán debido a la inexistencia de un movimiento monárquico serio en el país en ese momento. El documento lo describió como una figura que «tenía poco en común con los intelectuales y estudiantes que componen el núcleo del movimiento reformista».
Sin embargo, la percepción pública de su figura dentro de Irán experimentó un cambio significativo a partir de las protestas de finales de la década de 2017 y, de manera más acentuada, durante las manifestaciones iniciadas a mediados de la década de 2020 (como el movimiento «Mujer, Vida, Libertad» y las olas de protestas posteriores). En diversos videos difundidos en redes sociales, sectores de manifestantes en las calles de Irán comenzaron a corear consignas a favor de la dinastía Pahlaví, tales como «Reza Shah, bendita sea tu alma» o «Viva el Shah». Para una parte de la juventud nacida después de la revolución de 1979, el periodo monárquico ha pasado a asociarse con la modernización secular y la estabilidad económica en contraste con el régimen teocrático actual.
Pese a este resurgimiento, politólogos independientes y medios internacionales señalan que el verdadero alcance de su respaldo popular interno es difícil de cuantificar con precisión debido a la severa represión estatal y a la censura de la República Islámica. Mientras que diversas facciones de la oposición en el exilio y redes descentralizadas internas lo respaldan como la figura idónea para liderar una eventual transición democrática, sectores críticos, intelectuales de izquierda y defensores del republicanismo expresan reservas, recordando el historial de autoritarismo y violaciones a los derechos humanos ocurridos durante el reinado de su padre, el último Sah.
A partir de la década de 2020, diversos estudios de opinión comenzaron a reflejar estadísticamente este resurgimiento del sentimiento monárquico dentro de las fronteras iraníes. Según encuestas publicadas por el Grupo de Análisis y Medición de Actitudes en Irán (GAMAAN), una organización de investigación independiente con sede en los Países Bajos, se registró por primera vez una tendencia en la que el apoyo a una restauración de la monarquía superó al de una alternativa republicana. En su informe de 2026, realizado mediante muestreos digitales encriptados dentro de Irán, un 34% de los encuestados manifestó preferir una monarquía constitucional como estructura de gobierno futura, frente al 28% que optaba por una república secular. Por su parte, la continuidad de la República Islámica se redujo a un 13% de respaldo, mientras que el 25% restante de la muestra indicó que la forma del sistema alternativo le era indiferente o que carecía de suficiente información para elegir una opción. Asimismo, el director de GAMAAN, Ammar Maleki, destacó que el príncipe Reza Pahlaví se consolidó en los sondeos como la figura de la oposición exiliada más popular dentro del territorio nacional.
No obstante, estos hallazgos también son recibidos con cautela por politólogos y sectores críticos del republicanismo e izquierda iraní. Diversos analistas señalan que medir de forma empírica y exacta la opinión pública en un entorno altamente represivo como el de Irán presenta sesgos metodológicos inevitables, argumentando que las encuestas en línea bajo dictaduras pueden reflejar de forma desproporcionada la opinión de los sectores más movilizados digitalmente o de redes organizadas que promueven activamente la figura del exheredero.
No obstante, estos hallazgos también son recibidos con cautela por politólogos y sectores críticos del republicanismo e izquierda iraní. Diversos analistas señalan que medir de forma empírica y exacta la opinión pública en un entorno altamente represivo como el de Irán presenta sesgos metodológicos inevitables, argumentando que las encuestas en línea bajo dictaduras pueden reflejar de forma desproporcionada la opinión de los sectores más movilizados digitalmente o de redes organizadas que promueven activamente la figura del exheredero.
Durante las protestas iraníes de 2025–2026 Artículo principal: Protestas en Irán de 2025-2026
Durante las protestas iraníes de 2025–2026 en las que millones de personas se manifestaron, Pahlaví hizo un llamado a la gente a salir a las calles el 8 y 9 de enero. Se oyeron miles de personas coreando consignas pidiendo el regreso del sah a Irán, pero no resultó claro en qué medida ese llamamiento afectó el desarrollo de las manifestaciones y si se referían al regreso de Pahlavi mismo ya que su apoyo a Israel ha recibido críticas sobre todo tras los ataques israelíes contra Irán en junio de 2025. Durante estas manifestaciones, que tuvieron lugar bajo un apagón de internet a nivel nacional, las fuerzas de seguridad iraníes llevaron a cabo asesinatos masivos de manifestantes. Se confirmó la muerte de al menos 500 manifestantes, y se sugiere que el número real podría superar los 2000. Ideológicamente, ha expresado su apoyo a la democracia liberal y a la monarquía constitucional en Irán, y ha defendido la celebración de un referéndum en Irán para determinar la naturaleza del futuro gobierno. Pahlavi ha llamado a protestas en varias ocasiones contra la República Islámica y ha solicitado la destitución del actual gobierno. También ha abogado para que Irán se convierta en un aliado del mundo occidental.
Pahlavi expresó su apoyo a los manifestantes y llamó a todos los iraníes, incluidos los miembros de las fuerzas de seguridad y del orden público, a unirse a las protestas. Al menos algunos de los manifestantes atendieron su llamado. La Associated Press señaló que "Pahlavi había convocado manifestaciones a las 8 p. m., hora local (16:30 GMT), el jueves y el viernes. Cuando el reloj marcó la hora, barrios de todo Teherán estallaron en cánticos, según testigos. Entre los cánticos se encontraban “¡Muerte al dictador!” y “¡Muerte a la República Islámica!”. Otros elogiaban al sha, gritando: “¡Esta es la última batalla! ¡Pahlavi regresará!” Miles de personas pudieron verse en las calles antes de que se cortara toda comunicación con Irán".
Pahlaví lanzó fuertes críticas contra el líder supremo Alí Jamenei, a quien calificó de criminal enemigo de Irán y de cabeza de un "régimen de ocupación". Advirtió además que Jamenei y su gobierno serían llevados ante la justicia por toda la sangre derramada, comparando esta rendición de cuentas con los juicios de Núremberg contra los altos oficiales nazis tras la Segunda Guerra Mundial, pero esta vez ante un "tribunal del pueblo iraní".
El 28 de febrero de 2026, tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán y el comunicado inicial de Benjamín Netanyahu sobre el fallecimiento de Alí Jameneí, Reza se manifestó por medio de su cuenta de 𝕏, aduciendo que una etapa oscura en la historia de Irán ha finalizado, alentando al pueblo iraní a que "salgan a las calles" y consideró que cualquier sucesión de Jamenei dentro del régimen será en vano.
Matrimonio y descendencia