La cultura de Colombia es el resultado de una mezcla entre influencias indígenas, europeas y africanas. La llegada de los españoles en el marcó el inicio de un proceso de mestizaje cultural, especialmente con pueblos originarios como los muiscas en el altiplano cundiboyacense y los taironas en la región norte del país. Durante la colonización se introdujeron elementos como el catolicismo, el sistema de encomiendas y una estructura social jerárquica basada en castas, con peninsulares y criollos en la cúspide.

thumb|Capitolio Nacional de Colombia, diseño inicial de Thomas Reed con la posterior intervención de diversos arquitectos.

Tras la crisis del Imperio español en el , surgieron en América movimientos independentistas liderados por criollos que buscaban establecer repúblicas autónomas. En Colombia, esto dio lugar a una vida política marcada por la pugna entre los partidos liberal y conservador. Los conservadores defendían la unión entre la Iglesia católica y el Estado, además del proteccionismo económico. En contraste, los liberales promovían la separación Iglesia-Estado y el libre comercio.

El mestizaje entre europeos, indígenas y africanos dio lugar a nuevas categorías sociales como mestizos, mulatos, morenos y zambos. Esta diversidad se refleja en expresiones culturales como el Carnaval de Negros y Blancos. Aunque las poblaciones mestizas y blancas son mayoritarias en la mayoría de las regiones, la abolición de la esclavitud en 1851 y el reconocimiento gradual de los derechos humanos han contribuido a mitigar algunas tensiones étnicas.

A diferencia de otros países latinoamericanos, Colombia no experimentó grandes olas migratorias en el , por lo que muchas de sus tradiciones conservan un fuerte componente hispánico. Sin embargo, los conflictos políticos entre liberales y conservadores continuaron marcando la historia nacional, alcanzando un punto crítico con la Guerra de los Mil Días (1899-1902) y, más tarde, con el período de violencia bipartidista conocido como La Violencia (1948-1958), eventos que contribuyeron al surgimiento de un prolongado conflicto armado interno.

Lenguas

Al ser un país multicultural, la forma de usar el idioma español varía en cada una de las regiones geográficas del país. Los dialectos principales en los que se suele clasificar el español colombiano son:

De tierras bajas De tierras altas Español costeño Español chocoano (ecuatorial) Español llanero Español bogotano (rolo) Español paisa Español vallecaucano Español cundiboyacense Español santandereano Español andino (o pastuso) Español tolimense-huilense (opita) Español amazónico

En Colombia también se pueden encontrar más de 60 lenguas aborígenes, desde las lenguas amazónicas en el sur del país hasta las lenguas arawak en el norte.

En las islas de San Andrés y Providencia, el inglés también es considerado lengua oficial. El árabe es oficial en el municipio de Maicao y es hablado de manera amplia en ciudades como Barranquilla, Cartagena y San Andrés; también tiene presencia en ciudades como Magangué, Montería, Sincelejo y, en menor medida, en otras poblaciones del Caribe colombiano, especialmente en las riberas de los ríos Magdalena, Sinú, San Jorge y Cauca.

Artesanía thumb|Mochila arhuaca, una de las artesanías más representativas de Colombia.

En Colombia se destacan las artesanías producidas por los grupos étnicos, tanto entre los habitantes locales como entre los turistas. El pueblo guajiro fabrica mochilas, cinturones y redes tejidas manualmente. Entre los principales centros de artesanías se encuentran:

Tuchín (Córdoba): sombrero vueltiao. Galapa (Atlántico): máscaras y figuras de carnaval. Ráquira (Boyacá): cerámica, como caballitos de Ráquira, materas, chorotes, jarras y alcancías. Mompós (Bolívar): filigrana. San Jacinto (Bolívar): hamacas, textiles y cestería. Carmen de Viboral (Antioquia): loza fina a base de barro gris, cuarzo, feldespato y caolín. Pitalito (Huila): utensilios de barro. San Sebastián de Urabá (Córdoba): utensilios de barro. Momil (Córdoba): utensilios de barro. La Chamba (Tolima): utensilios de barro. Tenza (Boyacá): canastos elaborados con chin o caña de Castilla. Guacamayas (Boyacá): cestería con fique y paja de monte. Iza y Nobsa (Boyacá): textiles, como ruanas y cobijas a base de lana de oveja. Sandoná (Nariño): sombreros.

Arquitectura

La arquitectura colombiana presenta influencias del arte español, que se manifestaron principalmente durante la época de la colonización española entre los siglos y . La arquitectura colombiana se divide en los períodos de arquitectura indígena, colonial —religiosa y militar—, del , republicana (1880-1930), de transición (1930-1960), modernista (1970-2015) y contemporánea.

Artes plásticas

En la época colonial, la pintura colombiana estuvo marcada por los trabajos del taller de los Figueroa, considerados pioneros de este arte: Baltasar de Figueroa, el viejo; Gaspar de Figueroa, su hijo, y Baltasar Vargas de Figueroa, el joven. Gaspar fue maestro de artistas de relevancia, entre quienes se encuentra Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos. José María Espinosa Prieto, pintor, grabador y miniaturista, también es destacado por sus retratos, paisajes y caricaturas. A Epifanio Garay también se le menciona con frecuencia, sobre todo como retratista, aunque gran parte de su obra se desarrolló en Panamá.

Por su parte, la escultura de la época virreinal dio artistas de entidad como la familia de los Lugo, entre los cuales destacó Pedro de Lugo Albarracín, autor de Cristos de fuerte dramatismo. Ya en el , Pedro Laboria combinó la expresividad con la gracia rococó.

Después de la independencia de España, en 1819, el arte colombiano tuvo poca representatividad y todavía fue muy dependiente de lo figurativo. Algunos historiadores explican este atraso en la evolución de los estilos artísticos colombianos por la propia geografía montañosa del país, que no permitía un contacto continuo entre las diversas tendencias creativas que se desarrollaban en él.

En las décadas de 1920 a 1940, Marco Tobón Mejía, José Horacio Betancourt, Pedro Nel Gómez, Ignacio Gómez Jaramillo, Santiago Martínez Delgado y Alipio Jaramillo consiguieron crear cierto dinamismo con la elaboración de murales, influenciados por el arte mexicano, aunque con características neoclásicas y del Art Nouveau. A comienzos de la década de 1940, debido a un creciente desinterés internacional por el arte colombiano, comenzaron a aparecer obras que no habían sido ensayadas allí, como el posimpresionismo y el estilo académico francés. El paisajista Ricardo Gómez Campuzano es un ejemplo de esto.

Muchos historiadores de arte consideran que el arte colombiano solo comenzó a tener un carácter propio a partir de mediados del , al recrear, bajo un nuevo punto de vista, los elementos culturales y artísticos tradicionales, integrando conceptos desarrollados por el arte del . Ignacio Gómez Jaramillo, cuya obra puede ser considerada modernista, presentó, por ejemplo en su Retrato de los hermanos Greiff, lo que el arte colombiano podía unir a las nuevas técnicas con respecto a la cultura y los temas típicamente colombianos. Carlos Correa, en su obra Naturaleza muerta en silencio, combinó la abstracción geométrica y el cubismo, inaugurando un estilo todavía recurrente en la actualidad. Pedro Nel Gómez, que se destacó en el dibujo, la acuarela, el fresco, la pintura al óleo y la escultura en madera, piedra y bronce, demostró, por ejemplo en Autorretrato con sombrero (1941), su familiaridad con las obras de Gauguin y Van Gogh, además de la influencia de otros autores como Cézanne y José Clemente Orozco. Alejandro Obregón, considerado por algunos críticos como uno de los artistas centrales del arte colombiano moderno, fue reconocido por sus pinturas de paisajes nacionales, caracterizadas por pinceladas expresivas y por el uso simbólico de animales, especialmente aves como el cóndor. En la actualidad, es de renombre internacional el aporte a la pintura que hacen artistas como Fernando Botero, David Manzur y Omar Rayo.

Literatura

En cuanto a la literatura durante la época colonial sobresalieron, en la poesía, Juan de Castellanos y la mística madre Inés del Castillo, y en la narrativa, Juan Rodríguez Freyle. En el se destacaron los poetas Gregorio Gutiérrez González, Luis Vargas Tejada, José Eusebio Caro y Rafael Pombo. Entre los modernistas se distinguieron José Asunción Silva y, posteriormente, Guillermo Valencia, Julio Flórez y Porfirio Barba Jacob. La prosa costumbrista tuvo notables representantes en Eugenio Díaz y José Manuel Marroquín.

Las grandes construcciones novelísticas aparecieron con Jorge Isaacs y Tomás Carrasquilla. En el primer tercio del se impuso la obra Ibis, flor de fango, de José Manuel Vargas Vila, un novelista que alcanzó gran éxito de público, aunque no de crítica, en América y España. José Eustasio Rivera, con La vorágine (1928), fue el fundador de lo que podría llamarse la novela política e imaginativa colombiana. Dentro de la novela contemporánea se destacan Eduardo Caballero Calderón (El buen salvaje), Manuel Mejía Vallejo (El día señalado), Álvaro Mutis (La nieve del almirante), Gustavo Álvarez Gardeazábal (Cóndores no entierran todos los días) y, sobre todo, Gabriel García Márquez (El coronel no tiene quien le escriba, Cien años de soledad, El general en su laberinto, entre otras), quien obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1982.

Entre los poetas contemporáneos representativos se cuentan Jorge Zalamea, León de Greiff, Luis Carlos López, Rafael Maya y Luis Vidales. A la generación de «Piedra y Cielo» pertenece Eduardo Carranza, que marca la transición hacia una vanguardia posterior, en la que figuran Jorge Gaitán Durán y Eduardo Cote Lamus. Al mismo tiempo surge el movimiento nadaísta, con Gonzalo Arango y Jotamario Arbeláez. Entre las revistas literarias se encuentran El Malpensante, Arcadia, Número y Puesto de Combate.

Música

thumb|«Fiesta en Palenque», música y baile tradicional de Palenque de San Basilio, Obras Maestras del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, costa caribe colombiana.

En el campo de la música apenas existen datos sobre la música precolombina, y son pocos los instrumentos conservados, como sonajas, cascabeles, flautas, ocarinas y fotutos. El primer músico conocido fue el jesuita J. Dadey (1574-1660), considerado precursor de la música colombiana. Durante la época del virreinato sobresalieron diferentes músicos con clara influencia española. La música popular combina influencias indígenas, hispánicas y africanas.

La música tradicional colombiana se deriva de una mezcla de ritmos indígenas, influencias africanas, europeas —especialmente españolas—, y formas musicales modernas de América y del Caribe. Algunos ritmos populares son la cumbia y el vallenato en la zona caribeña, el bambuco y el pasillo en la zona andina, el joropo en la zona llanera y el currulao en la zona pacífica. La salsa también ha sido reconocida como uno de los ritmos predominantes del país, con artistas como Joe Arroyo.

La cumbia resulta de una mezcla de influencias indígenas y africanas. En el , la abolición de la esclavitud aumentó la influencia mutua entre diversos grupos étnicos. El fue la época de oro del bambuco, el porro, la cumbia y el vallenato. Cuando el vals se volvió popular, en el mismo siglo, los colombianos produjeron su variante, el pasillo.