La batalla de Peleliu, nombre en clave Operación Stalemate II, fue un enfrentamiento entre las fuerzas de los Estados Unidos y el Imperio japonés en el océano Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, entre septiembre y noviembre de 1944 en la isla de Peleliu (una de las islas Palaos).

Las fuerzas de los EE. UU. inicialmente estaban compuestas solo por la 1.ª División de Marines, relevada más tarde por la 81.ª División de Infantería del Ejército. Se luchó para capturar una pista de aterrizaje en la pequeña isla de coral. El general William H. Rupertus, comandante de la 1.ª División de Marines, dijo que conquistarían la isla antes de cuatro días,Sledge, p. 96. pero debido al buen sistema de fortificaciones preparadas por los japoneses y a una fuerte resistencia, la batalla duró más de dos meses. Esta batalla sigue siendo una de las más duras del frente del Pacífico, también la más fútil y controvertida de la guerra, debido a su cuestionable valor estratégico y al gran número de bajas estadounidenses y japonesas. Al considerar el número de hombres que participaron, Peleliu tuvo la mayor tasa de bajas de cualquier batalla en la guerra del Pacífico.

Antecedentes En el verano de 1944, las victorias en el suroeste y el Pacífico Central habían llevado la guerra más cerca de Japón, con los bombarderos norteamericanos capaces de atacar a las principales islas japonesas. Había cierto desacuerdo entre los Jefes del Estado Mayor Conjunto sobre cuál de las dos estrategias presentadas derrotaría al Imperio Japonés de la forma más rápida. La estrategia propuesta por el general Douglas MacArthur sugería la reconquista de Filipinas, seguida por la captura de Okinawa, y después atacar Japón directamente. El almirante Chester Nimitz sugirió una estrategia más directa, eludir las Filipinas, atacar Okinawa y Formosa y usarlas como base para invadir la parte continental de China, seguida de la futura invasión de las islas más al sur de Japón.

Las estrategias de los dos comandantes incluían la invasión de Peleliu, pero por razones diferentes. La 1.ª División de Marines ya había sido elegida para hacer el asalto. El presidente Franklin D. Roosevelt viajó a Pearl Harbor para entrevistarse personalmente con los dos comandantes y escuchar sus argumentos. La estrategia de MacArthur acabó siendo la elegida. Sin embargo, antes de que MacArthur pudiera seguir con su plan de reconquistar las Filipinas, las islas Palaos, y más específicamente Peleliu y Angaur, debían ser neutralizadas y construida una pista de aterrizaje para proteger el flanco derecho de MacArthur.

Preparativos

Fuerzas japonesas 200px|thumb|Mapa de la batalla de Peleliu. En el verano de 1944, las islas Palaos fueron ocupadas por unos 30 000 soldados japoneses, con unos 11 000 hombres en Peleliu, compuesta por el 14.ª División de Infantería; también había trabajadores procedentes de Corea y Okinawa. El coronel Kunio Nakagawa, comandante del 2.º Regimiento de la División, dirigió los preparativos para la defensa de la isla.

Después de perder las islas Salomón, Gilbert, Marshall y Marianas, el Ejército Imperial Japonés reunió a un equipo de investigación para desarrollar una nueva estrategia de defensa de la isla y, sobre todo, abandonar las suicidas cargas Banzai. La nueva estrategia consistía en deshacer las formaciones de las unidades que desembarcasen, para formar un sistema de fortificaciones similar a una colmena, sustituir los ataques Banzai por contraataques coordinados y atraer a los estadounidenses a un sangriento combate de desgaste para obligarles a invertir más recursos en un ataque directo.Sledge, p. 102 El coronel Nakagawa concentró todas sus fuerzas en el interior de la isla. Usando el terreno en su beneficio, y construyendo una serie de búnkeres fortificados, cuevas y trincheras en gran parte conectadas entre ellas. thumb|250px|right|Fortificaciones japonesas en Peleliu. La mayoría de las defensas de Nakagawa se basaron en el punto más alto de Peleliu, el risco de coral Umurbrogol formado por una serie de colinas y crestas empinadas. Situado en el centro de Peleliu, Umurbrogol tenía una gran vista sobre gran parte de la isla, incluyendo el campo de aviación. Umurbrogol contenía unas 500 cuevas abiertas en la piedra caliza, conectadas por túneles. Las cuevas fueron transformadas en fortificaciones con posiciones fijas de artillería y nidos de ametralladoras. El ejército japonés también fortificó las bases de Umurbrogol con morteros 81 mm y de 150 mm y cañones de 20 mm, una compañía de tanques ligeros y un destacamento de artillería antiaérea así como con un cañón naval montado en tierra. Las cuevas y búnkeres fueron conectados a un vasto sistema de túneles que cubrían toda la isla, que permitiría a los japoneses evacuar o reocupar las posiciones cuando fuera necesario.

Los japoneses también usarían el difícil terreno de las playas en su favor. El extremo norte de la isla, lugar de los posibles desembarcos, tenía una barrera natural de coral de 9,1 m con vista a una pequeña península, un lugar al que los estadounidenses le llamaron The Point (El Punto). Se cavaron agujeros en la cresta para dar cabida a cañones antitanque de 47 mm y cañones de 20 mm. Las posiciones fueron selladas y luego cerradas, dejando solo una rendija para poder disparar a las playas. Posiciones similares fueron hechas a lo largo de 3 km del tramo de playas. Los japoneses cubrieron las playas con miles de obstáculos para los vehículos de desembarco, principalmente minas y un gran número de proyectiles de artillería pesada, enterrados y preparados para que explotaran al ser pisados. Un batallón fue colocado a lo largo de la playa para enfrentarse con las tropas que desembarcaran, destinadas para retrasar el avance estadounidense. Los invasores, rota esta defensa, tendrían que ir tierra adentro y enfrentarse a las fortificaciones.

Fuerzas estadounidenses thumb|200px|right|Marines en Orange Beach 2. A diferencia de los japoneses, que alteraron drásticamente sus tácticas para la próxima batalla, el plan de invasión de Estados Unidos no cambió mucho en comparación con las operaciones anteriores, incluso después de sufrir 3 000 bajas y un retraso de dos meses para derrotar a los japoneses en la batalla de Biak.Alexander, Storm Landings, p. 110. En Peleliu, los planificadores estadounidenses decidieron desembarcar en la parte suroeste de la isla, debido a su proximidad a la pista de aterrizaje en el sur de la isla. El Regimiento de Marines, bajo el mando del coronel Lewis B. Puller, debería desembarcar en las playas más al norte. El 5.º Regimiento de Marines, bajo el mando del coronel Harold D. Harris, lo haría por el centro de la isla y el 7.º Regimiento de Marines, bajo el mando del coronel Herman H. Hanneken, en el extremo sur.

El apoyo de la artillería lo aportaría el 11.º Regimiento de Marines que desembarcaría después de los regimientos de infantería. El plan era que el Regimiento y el 7.º Regimiento presionasen a los defensores en la isla, protegiendo el flanco izquierdo del 5.º Regimiento, permitiendo a estos capturar el campo de aviación situado en el centro de las playas del desembarco. El 5.º Regimiento debería presionar por el este dividiendo la isla en dos. El Regimiento iría cara el norte hasta Umurbrogol y el 7.º Regimiento liberaría el sudeste de la isla. Solamente quedaría atrás en reserva un batallón, con la 81.ª División de Infantería disponible para dar apoyo en Angaur, al sur de Peleliu.

El 4 de septiembre, los marines zarparon de Pavuvu, al norte de Guadalcanal (Islas Salomón), un viaje de 2 100 km a través del Pacífico hasta Peleliu. Sledge, p.89 Un equipo de Demolición Submarina iba al frente para limpiar las playas de obstáculos, mientras que buques de guerra de la Armada realizaron un bombardeo masivo en los días previos a la invasión de Peleliu. La Task Force 38 compuesta por los acorazados , , , , y USS Idaho (BB-42), los cruceros pesados, , , , y , los cruceros ligeros , y , ocho portaaviones, cinco de ellos eran ligeros. En total la Armada disparó 519 proyectiles de 16 pulgadas, 1 845 de 14 pulgadas, 1 793 bombas de 500 libras y unas 73 412 balas de calibre .50.

Los estadounidenses creían que el bombardeo masivo sería clave para el éxito de la operación, afirmando el almirante Jesse Oldendorf que la Marina se había quedado sin objetivos. En realidad, la mayoría de las posiciones japonesas estaban intactas. Incluso el batallón encargado de defender la playa quedó prácticamente ileso. Durante el asalto, los defensores de la isla abrirían fuego de forma disciplinada, que era algo inusual en los japoneses, evitando que sus posiciones fueran descubiertas rápidamente. El bombardeo apenas consiguió destruir los aviones japoneses en la isla ni los edificios que rodeaban el aeropuerto, permaneciendo los japoneses en sus posiciones, listos para enfrentarse a las tropas que desembarcasen.

Batalla

Desembarcos thumb|250px|right|La primera oleada de LVTs aproximándose a las playas. Los marines desembarcaron a las 08:32 horas del 15 de septiembre de 1944; el Regimiento en el norte en White Beach (Playa Blanca), el 5.º y 7,º Regimiento el centro y sur en la Orange Beach (Playa Naranja).Sledge, p. 111. A medida que las lanchas de desembarco se acercan a las playas, los japoneses salieron de sus escondites y abrieron fuego contra los estadounidenses. Las posiciones en las barreras de coral debilitaban los flancos de los Marines a medida que se exponían a las armas de 47 mm y a los cañones de 20 mm. A las 09:30 horas, los japoneses ya habían destruido 60 vehículos de desembarco (LVTs y DUKW.) thumb|left|200px|Marines usando como refugio un Amtrac. El Regimiento se quedó encallado debido al intenso fuego que procedía de The Point situado en Umurbrogol. El coronel Puller sobrevivió a pesar de que un proyectil impactó en su LVT y toda su sección de comunicaciones había sido eliminada en el camino hacia la playa. El 7.º Regimiento también se enfrentaba a problemas similares por culpa de la artillería enemiga. Muchos LVTs fueron destruidos, obligando a sus ocupantes a nadar hasta la costa mientras eran hostigados por el fuego de las ametralladoras enemigas. Hubo muchas bajas. Robert Leckie, que participó en el desembarco perteneciendo a la 1.ª División de Marines, en su libro Mi casco por almohada comienza al describir la batalla diciendo: "Peleliu era ya un holocausto". Muchos de los Marines que consiguieron llegar a las playas habían perdido sus rifles y su equipo esencial.

El 5.º Regimiento fue el que más progresó en el día D, debido a la distancia entre ellos y las defensas enemigas. Consiguieron llegar al aeropuerto, pero Nakagawa ordenó un contraataque para intentar detenerles. Su compañía blindada cruzó el aeropuerto y forzó a los marines a retroceder, pero los blindados japoneses fueron eliminados muy pronto junto con los soldados de infantería que los acompañaban, por los cazabombarderos y cañones navales.

Al final del Día D, los estadounidenses avanzaron unos 3 km. Su mayor avance fue en el sur de la isla, pero el Regimiento no consiguió progresar mucho debido al ataque temerario en The Point. Los marines sufrieron 1 111 bajas entre muertos y heridos cuando las previsiones de bajas del Día D eran de 500.Sledge, p. 124. El general Rupertus había pronosticado que los japoneses se derrumbarían rápidamente una vez que su perímetro se rompiera, pero no sabía que los japoneses habían cambiado de táctica.

El aeródromo / Sur de Peleliu 200px|thumb|Marine herido en Peleliu. El día D+1, el 5.º Regimiento avanzó con el fin de conquistar el aeródromo y llegar hasta el otro lado de la playa. Cruzaron rápidamente la pista de aterrizaje bajo intenso fuego de artillería procedente de las posiciones más altas, causándoles muchas bajas. Una vez que pudieron capturar el aeródromo, avanzaron hacia el este, dejando la misión de acabar con los defensores del sur de la isla al 7.º Regimiento.